domingo, 25 de mayo de 2014

14) LA FUERZA DEL PENSAMIENTO

Es trascendente e incuestionable la fuerza de un pensamiento para crear nuestra realidad. Nosotros mismos somos quienes gobernamos nuestros pensamientos, eligiendo qué información adquirimos, decidiendo qué conocimientos permitimos introducir en nuestra mente. En esa elección creamos nuestra realidad.

La mente siempre atrae lo que piensa tanto a nivel personal como colectivo. Se puede crear una mágica realidad para y por cada ser humano. Los pensamientos son cosas y lo único que se necesita es paciencia y perseverancia. Paciencia para alcanzar a vivir, a tocar y sentir lo que sólo veíamos en nuestra imaginación y perseverancia para no quitar nuestra atención de dicho pensamiento, esto a pesar de que otras personas o circunstancias nos quieran orillar a lo contrario.

"Tal como piensa un hombre, así es"

Se puede tener acceso a la conciencia universal donde todos somos uno mismo. Si se tiene algún problema es debido a la forma en que pensamos y la única manera real de solucionarlo es cambiando esa forma. Los momentos difíciles dan grandes oportunidades de mejora. Para generar el cambio, tenemos que reenfocar los pensamientos y generar una gran emoción por existir.


"En psicología hay una ley que dice que si formas una imagen mental de lo que te gustaría ser y la mantienes durante el tiempo suficiente, pronto te convertirás en lo que has imaginado" -William James (padre de la psicología moderna)

Todos tenemos la capacidad de pensar y así, ser cocreadores de nuestra propia existencia. Vale la pena aprender a pensar, aprender la dimensión de la fuerza de un pensamiento para crear nuestra realidad y poder cambiar para evolucionar en el arte de ser persona. Los pensamientos del hombre pueden dominar su cuerpo y enriquecer o estropear su destino. Hay muchos ámbitos en donde la fuerza de un pensamiento crea nuestra realidad.

"Domina tus pensamientos y dominarás las circunstancias"

La vida debe verse como un fiel reflejo de la mente y pensamientos colectivos de la humanidad, en donde todos encontramos el reflejo individual de nuestro propio pensamiento. El hombre deja de ser un juguete del destino cuando toma conciencia de la fuerza de sus pensamientos para crear su realidad. Un ser humano es literalmente lo que piensa, siendo su carácter la suma completa de todos sus pensamientos, cada acto del hombre brota de sus pensamientos. Tanto para los actos conscientes como para los "no premeditados" antecede el pensamiento, a todo acto creador precede un pensamiento. Un acto es el florecer de un pensamiento.

Cuando la mente de un hombre alberga malos pensamientos tales como la envidia, rencor, odio y coraje, el dolor le aqueja alterando su carácter. No son los pensamientos los que nos hacen, sino los pensamientos en que procesamos las circunstancias. El ser humano es el señor del pensamiento, moldeador del carácter y forjador de la condición, ambiente y destino propios.

Únicamente después de mucho cavar se obtienen el oro y los diamantes, el ser humano puede encontrar cada verdad relacionada con su ser y carácter si escarba profundamente en la mina de su alma, al percatarse de sus pensamientos. El ser humano es el último moldeador de su vida y edificador de su destino. Esto puede comprobarse inequívocamente cuando vigilas, controlas y cambias tus propios pensamientos, observando los efectos sobre ti mismo, sobre otros y sobre su vida y circunstancias.

Tú puedes cambiar tu carácter, puedes cambiar la forma en que percibe la vida tu pareja, puedes generar cambios trascendentes en tu familia y en toda una empresa. Todo depende de tus pensamientos. Comprobarás esto al eslabonar causa y efecto mediante paciente práctica y perseverancia de tus ideales.

Algunas personas crean círculos viciosos que atraen las circunstancias desagradables a sus vidas. Inician en sus pensamientos y luego atraen circunstancias que les confirman sus pensamientos y generan la falacia de creer que están en lo correcto. Viven las circunstancias que ellos crean. La fuerza de un pensamiento y los elementos mentales operan en la formación de tu carácter, circunstancias y destino. Muchas personas no eligen sus pensamientos conscientemente y se dejan influir por el inconsciente colectivo.

Cuando cambias tus pensamientos negativos por pensamientos positivos, éstos atraen circunstancias repletas de dicha y felicidad, y tales pensamientos son reforzados por las circunstancias, creando un círculo virtuoso. Cada persona está donde se encuentra por la ley de su ser.


Cuando dos personas piensan parecido, se ven automáticamente atraídas la una a la otra. Esto se llama "ley de semejanza", lo semejante atrae lo semejante y lo distinto repele a lo distinto. Si quieres pertenecer a un grupo donde imperan la paz, la armonía, el éxito, el triunfo, la realización personal y generosidad, primero debes hacer un esfuerzo consciente para cambiar tus pensamientos y luego dejar que la vida te lleva automáticamente a ellos. Este proceso se sucede solo.

Como ser que progresa y evoluciona, el ser humano se encuentra en determinadas circunstancias para aprender y desarrollarse, y al asimilar la "lectura espiritual" que cualquier circunstancia contiene para él, la supera dando lugar a otras. Cuando el ser humano se convence de la fuerza de sus pensamientos para crear su realidad, entonces se transforma en el amo efectivo y capaz de sí mismo. Esa transformación es exquisita y vale la pena vivirla.

Cuando aprendes que tus circunstancias nacen de tus pensamientos, empiezas a dominarte a ti mismo, comienzas a apasionarte por el proceso de tu propia purificación y notarás que las alteraciones en tus circunstancias han sido en proporción exacta con la de tu estado mental. El alma atrae lo que secretamente anhela; lo que ama y también lo que teme. Las circunstancias son los medios por los cuales el alma recibe lo que se merece en virtud de lo que siempre quiso o temió. El mundo exterior de tus circunstancias se forma según el mundo interno de tus pensamientos.

Cuando sientas que te va mal, no preguntes por qué, mejor pregúntate en qué has estado pensando para que eso suceda. Ahí radica la más auténtica oportunidad de cambio. Las circunstancias no hacen al hombre, lo revelan. El ser humano no obtiene lo que desea tanto como lo que es, es decir, el ser humano no obtiene lo que desea o implora, sino lo que justamente le corresponde. Nuestras oraciones y deseos son gratificados y contestados solamente cuando están en armonía con nuestros pensamientos y acciones. Si quieres mejorar lo externo tienes que mejorarte a ti mismo por dentro.

No puedes resolver el problema si te pones a luchar contra un efecto "externo" mientras que al mismo tiempo conservas y alientas la "causa" en tu corazón. Mientras no cambiemos nuestra forma de pensar, nuestras circunstancias serán las mismas. Tienes que mantener tus pensamientos en el objetivo deseado. Buenos pensamientos y acciones no pueden recibir malos resultados.

Las personas somos una gama muy extensa de pensamientos, cada uno de nosotros, y un hombre puede ser honorable en ciertos lineamientos de su conducta y, sin embargo, sufrir desdichas y privaciones, puede no ser honrado en otras actitudes y, sin embargo, adquirir riquezas. El sufrimiento es algo que indica que el individuo está fuera de armonía consigo mismo, con la ley de su ser. El objetivo del dolor es purificar, quemar todo lo que es inútil e impuro. Tu armonía y paz interior van mucho más allá de todo orden material.


Vivimos frustrados cuando nos proponemos un buen fin y al mismo tiempo albergamos pensamientos y deseos que no armonizan con ese fin. Un hombre puede ser al mismo tiempo rico y odiado, millonario y solitario y triste, o también venturoso y pobre, verdaderamente alegre y en paz. Cuando una persona cambia radicalmente sus pensamientos, queda asombrada ante la rápida transformación que se efectúa en las condiciones materiales de su vida.

El pensamiento rápidamente se cristaliza en hábito y el hábito se solidifica en circunstancias. El pensamiento no puede guardarse en secreto. Los pensamientos limpios se cristalizan en hábitos de prudencia y templanza. Los pensamientos de valor y confianza en uno mismo se cristalizan en hábitos de progreso, abundancia y libertad. Cualquier giro de pensamientos que persista, buenos o malos, no dejarán de producir resultados en el carácter y circunstancias de la persona.

El cuerpo es el servidor de la mente, obedece a las operaciones de la mente, ya sean deliberadamente escogidas o automáticamente expresadas. La enfermedad y la salud, como las circunstancias, tienen su origen en el pensamiento. Nuestro rostro es la dimensión física de nuestros pensamientos. Mientras el pensamiento no se eslabone a propósito, no se consigue ningún resultado inteligente, esa es la fuerza e importancia de la visualización.

No basta vivir con pensamientos buenos, sino que necesitamos enfocarlos hacia el cumplimiento de un ideal superior. Necesitamos tener un propósito digno y noble, para que sintamos la fuerza de un pensamiento en la cristalización del mismo. Quienes no tienen un propósito definido en la vida, caen fácilmente presas de las preocupaciones, temores, dificultades y lamentaciones.


Quien no tiene una misión de vida, toma cualquier camino y se le imposibilita jerarquizar sus valores. Así comienza a sentir un vacío en su existir. Arrojar muy lejos la indecisión y la debilidad, y empezar a pensar con algún propósito, es entrar a las filas de esos fuertes que sólo reconocen en el fracaso uno de los senderos hacia la consecución de lo que se pretende. Tu mente siempre atrae lo que piensa.

La fuerza de un pensamiento en la consecución de nuestros propósitos radica en la voluntad de hacer, nace del conocimiento de que podemos hacer y ese pensamiento es muy poderoso. La duda y el temor son los grandes enemigos del saber y quien no los erradica, tropieza a cada paso. Hay que buscar conscientemente el entrar a las filas de los que ven el fracaso únicamente como uno de los senderos hacia la consecución de lo que se pretende. Quien logra vencer la duda y el temor, ha escapado del fracaso.

El pensamiento es fuerza creativa y transformadora, en ese sentido, la responsabilidad individual es absoluta. El sufrimiento y la felicidad provienen de dentro. Los soñadores identifican a sus sueños e ideales como las realidades que algún día verán y reconocerán. La fe es la capacidad de creer en lo que no se ve, y la recompensa de tener fe es que algún día podamos ver aquello en lo que creímos. El que acaricia una bella visión, un sublime idea, algún día, tarde o temprano, lo realizará.

Querer es obtener, aspirar es realizar, "pide y te será dado". La mejor manera de obtener es dando las gracias. Sueña sublimes ideales y como sueñes, así llegarás a ser. Los sueños son las semillas de las realidades. Tu visión es la promesa de que algún día serás; las palabras con las que hables de tu futuro serán profecías autocumplidas. Tu ideal es la profecía de lo que al final descorrerás el velo.

Tus circunstancias pueden ser desagradables, pero no lo serán por mucho tiempo, si percibes un ideal y luchas por alcanzarlo. Eres tan grande como tu vehemente aspiración. Siempre gravitarás hacia lo que tú, secretamente, más ansías. No importa de dónde vienes, sino hacia donde quieres ir. En tus manos son puestos los resultados exactos de tus pensamientos.

Recibes lo que mereces por ser quien has pensado ser, ni más ni menos. No hay casualidad, todo es fruto de pensamientos llevados con la fuerza de un ideal. La visión que glorifiques en tu mente, el ideal que albergues en tu corazón, en eso edificarás tu vida, eso llegarás a ser. La serenidad y la paz son resultado del largo y paciente esfuerzo en el dominio de uno mismo. El dominio de uno mismo es la fortaleza. Siempre preferimos tratar con una persona cuya conducta es marcadamente uniforme.

El miedo es una emoción debilitadora y el origen de todo sufrimiento son los apegos. Lo más valioso como seres humanos lo llevamos dentro y eso nadie nos lo puede arrebatar. Todo sucede por algo, y ese algo siempre es bueno. Es cuestión de que pase el tiempo para que nos demos cuenta. Por más grande que sea tu desdicha, no te dejes caer en el pánico o el pesimismo. No permitas que los pensamientos negativos gobiernen tu mente.

El factor más importante del éxito, la abundancia y la creación de prosperidad, procede de nuestros pensamientos independientemente de las circunstancias. Un ser humano no puede elegir directamente sus circunstancias, pero sí sus pensamientos. Al reconocer la fuerza de tus pensamientos, eliges indirectamente tus circunstancias. Tienes que observarte a ti mismo como un triunfador. El camino más rápido y seguro hacia la riqueza (material y espiritual) va de adentro hacia afuera.

Piensa positivamente acerca de ti mismo siempre. Nunca pongas en duda este hecho, independientemente de la circunstancia que acontezca. El éxito se origina en la fuerza de tus pensamientos y se revela en el mundo material, no al revés, como muchos pueden creer. El éxito en la vida se garantiza mediante la forma de pensar. No te dejes abatir por las circunstancias y verás como mediante la fuerza de tus pensamientos seguirás triunfando sobre toda vicisitud.


El primer paso para obtener algo es pedirlo. Muchas veces no obtenemos algo por el simple hecho de no pedirlo. Pedir es la verbalización de los sentimientos. Nadie tiene una bola de cristal para adivinar lo que el otro está pensando. Los demás nunca nos podrán dar lo que queremos si no lo saben. Si pides, la posibilidad existe. Cuando pides, abres la puerta a la posibilidad. Pide, pero pide inteligentemente. Pedir y no sentir culpa por ello denota un gran autoconocimiento, manifiesta un gran amor por sí mismo.

"Pide y se te dará; busca y hallarás; toca, y se te abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca halla; y al que toca se le abrirá" Mateo 7:7-8 (Pasaje bíblico)


PEDIR:
1) Pedir denota una gran autoestima. (Sólo pide el que tiene la firme convicción de merecer y sólo merece el que se sabe de gran valía)
2) Pedir es importante para tu salud. (Implica haber llegado a niveles de comunicación profunda)
3) Pedir es el primer paso "lógico" para que presten oídos a lo que quieres.
4) Pedir le brinda a otro el placer de ayudarte.

En la forma de pedir está el dar. Tienes que pedir sin miedo y sentir emoción por existir. Existen personas que no conocen el placer de dar, son gente que se encuentra en peldaños todavía muy inferiores en su crecimiento. Tu poder personal es la enorme fuerza que radica dentro de ti para emprender la acción.

En la vida no basta con tener sueños, ideales o propósitos; es necesario cristalizar ese sueño, vivir el ideal, conquistar la cima, hacer visible lo invisible. Para ello es necesario "actuar", haciendo que las cosas sucedan. Actuar para hacer que las cosas sucedan es donde radica el verdadero poder personal. El conocimiento sólo es potencialmente poder, el verdadero poder es cuando "actuamos" en consecuencia a ese conocimiento.

Primero tienes que buscar qué es lo que quieres, pero hay que buscarlo con tal pasión que logres encontrarlo rápido. Necesitas saber qué es lo que quieres para poder actuar en consecuencia. La pasión, ese deseo ardiente o ferviente por algo o por alguien, es lo que nos hace emprender la búsqueda de inmediato. Tienes que observar dentro de ti para ver que es lo que realmente quieres.

POSIBILIDADES:
- Convivir con esa persona que tanto quieres y desde hace tiempo no ves, que en realidad extrañas.
- Mejorar tu cuerpo y hacerlo una constante y diaria inspiración.
- Meditar y hallar más paz espiritual y emocional.
- Obtener esos documentos oficiales que, desde hace tiempo, vienes aplazando en el momento para ir por ellos.
- Ganar más dinero que el año pasado. Tener una liquidez financiera que te permita sacarle más jugo a la vida del que hasta hoy has saboreado.
- Estudiar esa carrera o ese diplomado al que has querido asistir y que has aplazado.

Nada va a pasar si no decides actuar, y ahí es donde radica tu poder personal. Para emprender la acción inmediatamente, no hay que pensar demasiado las cosas. A veces es mejor no pensar demasiado, hacer las cosas y ya. Tú puedes hacer que suceda. Algo que limita nuestro poder personal es el miedo. Miedo al rechazo, miedo al fracaso, miedo a la burla, miedo a la pobreza. La única manera de superar el miedo es afrontarlo cara a cara.

Tienes que creer firmemente que no existe el fracaso, sólo los resultados. Los resultados aportan valiosísima información de tu progreso. El poder personal radica primero en saber qué es lo que quieres, luego emprender la acción y después analizar si el resultado que obtienes es realmente lo que estabas buscando. Confía en tu poder personal y verás como te transformas de inmediato. Confía en tu poder personal y actúa.


Si no obtienes los resultados que quieres, lo único que tienes que hacer es cambiar. Siempre se puede empezar de nuevo. Siempre hay una manera si estás verdaderamente comprometido a alcanzar un resultado. Lo único que necesitas es actuar para empezar a generar resultados. Con base en los resultados necesitamos ser flexibles y cambiar la acción. Los resultados nos aportan información privilegiada para nuestro crecimiento. Tú puedes hacer que suceda lo mejor para ti.

El éxito deja pistas. Todo lo que has hecho en tu vida en donde has saboreado las mieles del éxito, son anécdotas repletas de información muy poderosa para volverlo a vivir. "Vivir" es la capacidad de experimentar la maravilla de estar vivos, con tu mente en tu aquí y en el ahora, gozando de todo lo que haces. Todos buscamos vivir en paz y armonía, amar y ser amados.

El hombre suele ser un animal con gran ambición y al vivir dentro de un inconsciente colectivo materialista, siempre ambiciona más y casi nunca se encuentra en paz y armonía con lo que tiene. La gente pierde de vista su propósito vital cuando empieza a ver únicamente el dinero. Se puede caer en creer que toda la vida no tiene más sentido que la ganancia. El problema surge cuando nos empieza a importar más el ganar que el vivir. En tiempos de crisis estamos tan ocupados en ganar que no nos damos tiempo para vivir.

Muy por encima de las conversaciones de moda, debe estar tu misión existencial y mantener tu propósito. La mariposa llega y se para en tu hombro cuando la dejas de perseguir. El dinero llega solo y mientras más te esfuerces por entender, más difícil será que llegue. Puedes encontrar la belleza interior en toda persona que se te acerque. Conserva tu entusiasmo y fe en la vida y el dinero llegará. Llega por donde menos lo esperas y en el momento en que menos lo imaginas.

"No estimes el dinero en más ni menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo" -Alejandro Dumas

Todo llega en su momento y también se va en su momento y no hay nada de qué preocuparse. La vida, aún siendo joven, se te puede ir de las manos por no saber gozar del momento al no "estar y "ser" ahí. El inconsciente colectivo del mundo nos dice que el "mundo del éxito" es estar muy ocupados y con la agenda apretadísima para llegar a ser alguien "realmente importante". La realidad es que uno es su propio límite en la capacidad para disfrutar la vida y todo consiste en acoplar nuestra mente al momento, no en disminuir las actividades. Vivir el momento es cuando hay total concentración en el presente. Esos momentos son verdaderamente bellos. Son los contados momentos donde se reduce, o se elimina, el estrés, experimentamos una gran esperanza y alegría; es cuando nos inspiramos.

Nuestra experiencia vital está directamente relacionada con nuestra manera de pensar y de dar prioridades. Tienes que ser congruente con tus prioridades. Lo mejor es buscar convivir con personas que están en la misma frecuencia que tú. Solemos temer aquello que no conocemos. No podemos eliminar o defendernos de algo que no vemos. No podemos solucionar un problema que no reconocemos. Sólo reconociendo el origen del miedo en nuestra vida podemos eliminarlo.

LOS MIEDOS MÁS COMUNES:
1) Miedo al fracaso.
2) Miedo a lo que los demás opinen de uno.
3) Miedo a no vivir la experiencia adecuada.
4) Miedo a no tener suficiente dinero.
5) Miedo a la competencia.

Ante el miedo al fracaso, hay que entender que éste no existe en realidad, sino que se trata de una mera lección que aprender. La consecuencia de toda acción es un mero resultado. Los resultados, sean los que sean, nos aportan la información necesaria para saber si lo que hicimos nos llevó a donde queríamos llegar o no. Los resultados son información "privilegiada" porque nos brindan una magnífica oportunidad de cambiar. El "resultado no deseado" o "fracaso" es una mera oportunidad de mejora disfrazada. Todo empezó en nuestra mente. Los resultados no deseados suelen aparecer en la vida de manera natural. Lo que importa es la actitud con la que afrontes esos resultados y seguir adelante. No puedes vivir con miedo a lo que opinen los demás porque la gente siempre hablará de ti, ya sea para bien o para mal.


Siempre habrá alguien que esté en contra tuya y que te critique. Eso no te debe mortificar. Agradece que existan personas así, porque te ayudarán a sentirte el auténtico y singular arquitecto de tu propia vida. No esperes la aprobación de nadie para emprender la acción que te dicta tu corazón. Sólo sé prudente y no dañes a nadie con esa acción. Emociónate por ser tú mismo, independientemente de los parámetros sociales; de lo contrario, vivirás aprisionado bajo el yugo de los demás. La vida es muy corta como para estar esperando a actuar como siempre has querido. Mucha gente vive su vida creyendo que su vida la van a empezar en serio, a hacer lo que siempre han querido, hasta la semana que entra, y así se les va la vida.

No existe el fracaso, sólo lecciones. Crecer es un proceso de ensayo-error, de experimentación. Los experimentos fallidos son tan parte del proceso como el experimento mismo que terminará por funcionar. "Allá" no es mejor que "aquí", cuando tu "allá" se convierta en tu "aquí", simplemente aparecerá como otro "allá" que creas mejor que "aquí". El pasto no es más verde del otro lado.

Los otros son meramente espejos de ti mismo. No podrás amar u odiar algo de alguien si ese alguien no refleja algo que ames u odies de ti mismo. La respuesta reside en tu interior. La respuesta a las preguntas de la vida se encuentra dentro de ti. Todo lo que necesitas hacer es observar, escuchar y confiar. Lo que hagas de tu vida depende exclusivamente de ti mismo. Cuentas con todas las herramientas y recursos que necesitas y lo que hagas con ellos depende de ti. La elección es tuya.

Nunca vas a estar conforme si no te dejas llevar en la vida por tu mayor vocación. Cuando haces lo que más te gusta, la pasión llega a tal grado que la preocupación por el dinero se desvanece. Compararte siempre genera frustración. La única comparación sana que puedes llevar a cabo es cuando te comparas contigo mismo, con tu "yo" de ayer, para poder apreciar tu evolución como ser humano. En la vida siempre habrá gente que encuentres como superior a ti en muchos aspectos y gente a la que puedas tú ayudar. Darte cuenta de tu crecimiento como persona, de la evolución de tu calidad humana, es lo único que debe mantener la mayor parte de tu atención cuando te compares.

Entender tus miedos y afrontarlos con el pleno conocimiento de que sólo existen en tu mente ayuda a erradicarlos de tu vida y a darte la oportunidad de desarrollar tu mayor potencial como ser humano. De esa manera, lanzarte a cristalizar -con valor- tu más preciado sueño te genera una indescriptible emoción por existir. Todo ser humano necesita crear un futuro convincente. Objetivos gigantes producen motivación gigante. Cuando tus objetivos no generan suficiente emoción es cuando no te comprometen con la acción.

El único límite al que una persona puede temer en su vida es el tamaño de su imaginación y el nivel de compromiso para hacerlo real. En la vida necesitamos imaginar un futuro tan emocionante, tan apasionante, tan bello, que sólo de imaginarlo obtengamos la suficiente energía interior para llevarlo a cabo. Necesitamos un "qué" y un "para qué" al mismo tiempo. Cuando has logrado grandes cosas en tu vida, fue por el entusiasmo que tenías por hacerlo.

En la vida necesitamos imaginar un futuro tan apasionante, tan bello, que sólo de imaginarlo obtengamos la suficiente energía interior para llevarlo a cabo. Un propósito en la vida es la conjunción de un objetivo más un sentido. Cuando encontramos sentido a lo que hacemos, lo hacemos con más gusto al saber que estamos cumpliendo con una misión. Es cuando "queremos" hacer las cosas y no "tenemos" que hacerlas. Necesitamos dar sentido a nuestros objetivos y eso es tener propósito. Cuando imagines tu objetivo, siempre busca su sentido, con eso tu propósito será un sueño alcanzable. Es cuando podrás convertir lo invisible en visible.

También debes tener presente que lo que importa no es únicamente alcanzar el objetivo, sino también la calidad de vida que se experimenta a lo largo del camino. La calidad de vida se incremente cuando aquello que hacemos tiene "sentido". Conocer las razones profundas por las que uno desea alcanzar los objetivos puede proporcionarnos el impulso y motivación necesarias para persistir y lograr. Siempre que sueñes con algo, sueña en grande.


La fuerza de una creencia es muy poderosa para cristalizar un suelo, si piensas que ganar mucho dinero es difícil, ahí está la principal razón por la cuál no lo ganas. Tu mente atrae lo que piensa. También vale la pena imaginar las vacaciones que quieres, los momentos de esparcimiento y crecimiento emocional. Sueña con ellos y apasiónate con la idea.

Piensa en propósitos emocionantes y gigantes, positivos y con entusiasmo. Intenciones mediocres producen una motivación mediocre y por ello no emprendemos la acción. Autosabotaje es aquél momento en que te prometiste algo y no lo cumpliste. Los deseos jamás se van a cumplir por sí solos, nosotros somos quienes los hacemos realidad o no. Una de las mayores esclavitudes del ser humano es la ignorancia. La única verdad para alcanzar un sueño,es que depende exclusivamente de nuestro grado de emoción y compromiso por alcanzarlo.

Hablar y hablar "sin cumplir lo que se dice" es propio de charlatanes, embusteros, farsantes y personas cuyo grado de evolución es aún muy primitivo. El prestigio no es algo que se encuentra al final del caminar, los hechos de una persona hablarán de ella más de lo que ella puede hablar de sí misma. Todo depende de lo que estamos pensando mientras lo hacemos. Una persona puede justamente porque cree que puede.

Todos los seres humanos tenemos una enorme necesidad de certeza, buscamos un conocimiento seguro, claro y evidente de las cosas. Mantenemos una firme adhesión de la mente a algo conocible, sin temor de errar. La certeza que todo ser humano necesita es la confianza en sí mismo a tal grado que le haga sentir que no puede errar; que su autoestima sea tan alta que pierda todo miedo a emprender la acción en pos de los sueños. Es muy importante experimentar esa sensación de certeza, ya que es la que nos lleva a soportar y a acometer, a lograr y conquistar.

El ser humano término medio hace muy pocas cosas en su vida porque suele tener miedo de emprender otros caminos, para conquistar nuevos horizontes. Cuando con el poder de nuestra mente, mediante nuestra imaginación, nos podemos anticipar a los hechos y saber que lo que hagamos nos saldrá perfectamente bien, es cuando emprendemos la acción al sentir esa certeza de logro. Si te consideras líder, ten mucho cuidado con lo que dices, porque puedes transformar vidas.

Acepta el compromiso de nunca negociar con tus propios valores. Nunca actuar "dependiendo de las circunstancias", sino apegado a tus más auténticas convicciones de valor y autodignidad, y con el poder de tu congruencia puedes inspirar a otros seres humanos.

Amar a una persona significa darle un trato excepcional y darle lo mejor de nosotros. La palabra más agradable al oído de cualquiera es el sonido de su propio nombre. Cuando sonríes a las personas, las invitas a comunicarse. Llamar a alguien "amigo" no es meramente un sentimiento poderoso, es una decisión, un juicio, una promesa. En la amistad los pactos han de ser respetados y la confianza recompensada. Hay que saber cuáles son las virtudes del otro y valorarlas. La amistad no castiga, no amenaza, no toma represalias y no hace chantaje.

Decidir es resolver. Es renunciar a un grupo de opciones para comprometerse con una sola. Al no vivir con apegos patológicos, nuestro poder para decidir se incrementa enormemente. El poder de una decisión radica en la acción. Entre más decisiones tomes, más te sabrás dueño de tu propia vida. Tomar decisiones es algo que nos confiere poder.

"La forma más poderosa de configurar nuestras vidas consiste en emprender las cosas" -Anthony Robbins

Las personas suelen tener dificultades para la toma de decisiones cuando no tienen claros sus objetivos. Tus objetivos deben ser extremadamente claros para ti mismo. Clarifica tus objetivos de tal modo que no tengas ni la menor duda de lo que quieres. Esa claridad da poder. Necesitas saber qué quieres a largo plazo, ya que muchas veces por centrar tu atención en el corto plazo, te desvías de tu verdadero camino al éxito. Decidir comprometerte con los resultados a largo plazo, antes que con las satisfacciones acorto plazo, es la decisión más importante que puedes tomar en tu vida. No olvides el placer de sentirte dueño de tu propia vida.

Uno hace de su propia vida -siendo optimista o pesimista- una emocionante aventura o una miserable experiencia. Puedes decidir el grado de importancia que tienen las cosas o las personas para ti. Si estás comprometido con lograr algo, siempre hay una manera de alcanzarlo, ¡siempre! No sólo tienes que decidir con qué resultado quieres comprometerte, sino también la clase de persona que te comprometes a ser.

Absolutamente todas las familias tienen problemas. Tendemos a creer que otras familias son mejores que la nuestra pero eso no es cierto. Toda familia tiene una cara social y una cara real. Todos provenimos de una familia que en algún sentido es disfuncional. Si eres de los que siempre están comparando su suerte con la de otra persona, ya sea explícita o implícitamente, la decepción y la amargura están garantizadas a la vuelta de la esquina.

Las disfunciones familiares aparecen de manera natural por nuestra condición de seres humanos. El único "desafío" es "cómo asimiles" esas disfunciones y ese reto depende únicamente de ti, de nadie más. Es mejor vivir convencido de que tu familia, con todos sus defectos y virtudes, es la mejor. Nunca te denigres a ti mismo hablando mal de los tuyos. Acepta a tus familiares tal como son.

"Si amas, perdona. Si no amas, olvida"

Tus actos dan testimonio de lo que crees. Si realmente quieres vivir milagros, necesitas vivir en paz y armonía y la paz sólo la puedes encontrar perdonando completamente. Nadie aprende a menos que quiera aprender y crea que de alguna manera lo necesita. Existe una voz interior que nos orienta y "siempre está para ayudarnos a encontrar la luz". Tu voz interior sabe lo que necesitas hacer y qué acciones deben ser emprendidas. A veces la mente pensante bloquea "la voz" de la intuición. Si te dejas guiar por tu intuición, si puedes aprender a confiar en ella, tu vida se convertirá en una mágica aventura para la que fuiste destinado a ser. Sólo necesitas querer escuchar y prestar atención. Es la manera de abrir los ojos y el corazón a tu más maravillosa fuente de saber y armonía.

Si tu intuición te dice que necesitas aminorar la marcha de trabajo por el bien de tu salud y también que necesitas dedicar más tiempo a ti mismo, procura que eso se haga realidad cuanto antes. Cuando la intuición te transmita un mensaje y tú respondas con la acción inmediata, te verás recompensado con experiencias positivas y profundamente afectuosas. La vida misma es la encargada de pasar facturas.


Tener la razón casi nunca es más importante que ser feliz. El mecanismo de defensa por excelencia en muchas personas es "la evasión". Experimentas paz cuando dejas que las cosas fluyan en tu vida y que los otros tengan la razón sin experimentar esa deseosa necesidad de siempre "ganar". Puedes tratar de no juzgar nada como "bien" o "mal", simplemente reflexionar si te funciona o no te funciona. Partir de la base de que nadie es perfecto nos ayuda a aceptar a los demás, no necesariamente compartiendo gustos o hábitos, incluso aunque no los entendamos. Experimentamos paz interior cuando vivimos sin juicio.

Siempre juzgamos a los demás a través de nuestros propios escenarios. La gente es como necesariamente debe ser para su propio crecimiento, a su propia velocidad de desarrollo, por su muy particular forma de evolucionar, y en su muy individual proyecto de vida. El que quiere en esta vida todas las cosas a su gusto, tendrá muchos disgustos en su vida. Todo está en ti, cuando vives tu vida sin juzgar al otro, alejas una enorme gama de emociones debilitantes.

Puedes declarar:
---> "En mi mundo todo es perfecto, bello y pleno. En mi mundo nunca nada está mal. Todo funciona como debe ser"

No es necesario aceptar a un ladrón o a un mentiroso en tu vida, a alguien que te hace un fraude o te engaña, pero no te envenenes, sólo apártate de su camino. Cada quien está transitando por el sendero que debe transitar, creando su propio destino paso a paso. Cuando no entiendas por qué alguien te hizo lo que te hizo, no te aferres a entenderlo, piensa que así es y que es preferible. No juzgues y sigue tu propio camino, sin necesitar que esa otra persona deba seguir por el tuyo. Ni siquiera busques entender. Deja ser a los demás como ellos quieren y deben ser, según su destino. Además, si no los dejas, de todas maneras así serán, por tanto, no tiene caso pretender controlarlos. Si su forma de ser te afecta, protégete o apártate de su camino.

Niégate a juzgar la importancia o el valor de otra persona a través de tu muy particular parámetro de "lo normal". La otra persona siempre hará y sabrá cosas que no y viceversa. Es importante tener amigos en la virtud y no únicamente socios en la utilidad. Un verdadero amigo vale tanto que no tiene precio y en ese sentido sólo lo barato se compra con dinero. Las personas a veces no se dan cuenta de que la manifestación de apoyo de su pareja es brindarles su juventud, creer en sus sueños apropiándose de ellos y arriesgare a su lado. Muchos padres se ausentan para trabajar y queriendo dar a sus hijos una vida superior y eso les hace olvidar formarles un corazón con ideales y un carácter que les ayude a creer en sí mismos. A cada ser humano le toca un panorama distinto y retos de crecimiento diferentes, por tanto, es ridículo pretender que todos piensen igual que uno o actúen de la misma manera.

Cuando estamos inmersos en las actividades del día a día tendemos a pasar por alto que no es lo mismo vivir que estar vivos. Muchos de nosotros crecimos con la idea de que no hacer nada y tener libertad total era lo que nos podía hacer felices. La realidad es que después de un tiempo eso sería desesperante, aburrido y muy deprimente. El placer que produce la inactividad no dura mucho tiempo. La holgazanería nos lleva rápidamente al hastío y al aburrimiento. Uno de los mayores desafíos para el hombre es saber qué va a hacer con su vida.

"La vida no es algo, sino más bien la oportunidad de hacer algo"

La dimensión humana cobra su máxima manifestación en aquellos que se empeñan, haciendo pleno uso de su libertad, al momento de elegir algo especial con su vida. No hay existencia más plena que aquella que hace algo valioso de su tiempo. Ser libre para algo significa tener la capacidad de comprometernos con algo o con alguien, no consiste en eludir la responsabilidad, sino todo lo contrario. Ser libre para algo significa elegir libremente la responsabilidad hacia ese algo. Sólo mediante la "libertad para" es que el hombre encuentra y da sentido a su vida. La auténtica libertad no puede entenderse sin implicar responsabilidad.

Llegar a pensar que la libertad es no tener ninguna obligación es absurdo en sí mismo. Significaría que en la vida podemos hacer cualquier cosa sin importar las consecuencias. Lo más humano del hombre es su capacidad para elegir, es el único ser sobre la Tierra capaz de decidir, pero a ese gran privilegio se une el compromiso de asumir la responsabilidad que se genere por aquella elección. Al libertino, la más profunda soledad con el consecuente vacío existencial, que él mismo se ha generado, lo esperan a la vuelta de la esquina. La falta de compromiso en la vida sólo empobrece a la persona y le niega el acceso a la felicidad. El mundo está en la búsqueda de seres que por medio de su libertad adquieran una actitud de compromiso y no de quienes desean liberarse de todas las obligaciones. La auténtica libertad no puede entenderse sin implicar una responsabilidad. Al desobligado le espera una vida de frustraciones y rechazos. La capacidad de compromiso es nuestra fábrica de oportunidades.

"La belleza está en los ojos de quien mira" -Miguel de Cervantes

Sé libre para trabajar en donde tu corazón te dicte y verás como tu vida se transforma en una mágica aventura. Tus pensamientos son la mayor riqueza que puedes tener como ser humano. Tus pensamientos generan tu realidad. Tú decides en qué enfocar tu atención y debes decidir cómo reaccionar ante los estímulos que te rodean. La riqueza más auténtica que tenemos está en nuestra capacidad de pensar y apreciar las cosas maravillosas que nos rodean.

Existe una inmensa cantidad de estímulos que llegan continuamente a nuestros sentidos, pero lo que nos produce una gran satisfacción no son esos estímulos en sí, sino cómo reaccionamos ante ellos. Cuando algo te pasa, estás inmerso en alguna circunstancia, sea buena o mala, ésta no genera el placer o dolor que tú experimentas, lo que lo produce son tus pensamientos de reacción ante tal circunstancia. Las fuerzas internas del ser humano que sí podemos controlar son nuestros pensamientos. Viktor Frankl transmite el mensaje de que el hombre es capaz, incluso en medio de la mayor desdicha, de elegir el sentido de lo que vive.

"Las circunstancias no hacen al hombre, lo revelan" -Wayne Dyer

Tú eres más grande que tus problemas y detrás de cualquier problema, siempre existe una oportunidad. La más común es la de crecer. Tú decides desde dónde ver tus problemas, ese es el fenómeno del enfoque. Tú eres la única persona que da importancia al problema, el problema en sí mismo carece de todo valor e importancia. Tú eres quien decide qué palabras usar para referirte al problema y, de esa manera, debilitarte o fortalecerte. Tu autoestima debe ser tan grande que siempre tengas muy claro que tú eres más grande que el problema. Mientras más hablas de un problema, más grande lo haces. El parámetro de referencia eres tú y eres también tú quien le concede importancia a algo o a alguien. Nada ni nadie tiene importancia excepto la que tú hayas decidido conferirle. Siempre hay algo bueno en lo malo. Es mejor denominar tus problemas como "opciones de mejora".

"En las adversidades, sale a la luz la virtud" -Aristóteles

En lugar de frustrarte puedes decidir aprender cómo se debe hacer eso que quieres. En lugar de ver el cumplir años como que estás envejeciendo, puedes decidir verlo como que estás adquiriendo más experiencia y te estás haciendo más interesante. Las palabras que usamos se convierten en profecías autocumplidas. Nada existe como pérdida total en la vida, siempre habrá un crecimiento o una ganancia, siempre. Si te das cuenta de cómo tratas a los demás, explicarás muchas cosas que te suceden a ti mismo. El amor se gana con el trato día con día, no se puede imponer como por derecho de antigüedad. No basta con que sepas, necesitas actuar en consecuencia a ese conocimiento. Decir gracias alimenta el espíritu del otro. Nadie puede dar lo que no tiene y tal vez por eso a tantas personas les cuesta trabajo dar las gracias.

Cuando nos enfocamos haciendo énfasis en los elementos externos de nuestras circunstancias, podemos llegar a perder todo el sentido de la existencia. La vida es para vivirse amando, aprendiendo y expandiéndonos. En nuestra dimensión divina, hemos sido creados para vivir, crecer y expandir nuestros horizontes. Dos grandes fuerzas dirigen la vida de una persona, la humana y la divina. Cuando el ser humano sólo piensa en estar a salvo, ahoga su necesidad de crecimiento y progreso personal. La seguridad es más un fenómeno psicológico que financiero. Sentir seguridad a pesar de cualquier circunstancia externa es la clave. Si tomamos medidas motivadas por miedo o ansiedad, entonces estaremos sembrando el camino de nuestras vidas con minas mortales. Si planeamos nuestra vida con minas mortales, no nos enfocamos en la abundancia y grandeza de Dios. Todo depende de lo que estemos pensando mientras llevamos a cabo la acción. Muchas personas tienen mucho dinero y aún así se sienten inseguras.

Las circunstancias que temes muy posiblemente te sucedan, pues es una ley universal que todos los pensamientos que tú albergues en tu mente tienden a influenciar tus circunstancias. Tu mente atrae lo que piensa. Todo depende de lo que pensemos mientras hacemos lo que hacemos. Por eso mismo, a veces parece como que aquello que temes te persigue. Ahorrar siempre es bueno pero es mejor ahorrar pensando en futuras oportunidades y no en futuras emergencias.


El ser humano solamente se hace viejo cuando deja de crecer. La verdadera grandeza depende más de lo que lleguemos a sentir dentro que de nuestros logros del exterior. No te vuelves rico en toda la extensión de la palabra hasta que trabajas tu manera de pensar y decides enfocar tu mente sintonizándola con el flujo divino de la providencia de Dios. La más auténtica seguridad radica en darte cuenta de quién eres realmente tú, cuando te identificas como un canal por donde fluye la infinita mente del todopoderoso. Todo mundo quiere mejorar, pero muy pocos se dan cuenta de que el crecimiento personal lo debe desarrollar exclusivamente la persona. Nadie más puede crecer por ti. La responsabilidad de aplicar lo que aprendes es exclusivamente tuya. En otras palabras, tu crecimiento personal depende exclusivamente de ti.

Cada quien tiene sus momentos para crecer, no puedes hacer que una planta crezca estirándola. La única persona que puede decidir tu propio crecimiento eres tú. Tus momentos de crecimiento son aquellos momentos de estudio y desvelo, de práctica y disciplina, que tú mismo fijas para tu propio aprendizaje y desarrollo. Si tú no dedicas tiempo a crecer, nadie lo puede hacer por ti. A algunas personas no les ha llegado su momento de crecer y tú no te debes desesperar por eso. La responsabilidad de lograr un aumento depende exclusivamente del empleado y el maestro surge sólo cuando el alumno está preparado.

La persona debe entender que sólo puede ganar más dinero tanto por como valga por sus conocimientos y/o la puesta en práctica de sus habilidades. Nadie reclama un mayor sueldo cuando se mantiene haciendo exactamente lo mismo que antes. Por lo general, si alguien quiere ganar más, también necesita saber más. Hoy por hoy, en la era de la información, el conocimiento se cotiza. A la gente se le paga por su talento y su capacidad, eso muchas veces implica un mayor nivel académico y profesional. Todo depende de la entrega personal que uno mantenga para alcanzar el éxito. Si percibes que tú empiezas a elegir, significa que te estás expandiendo, que estás conociendo algo más y, cuando eso sucede, todo empieza a cambiar. Muchas veces el compromiso hacia los sueños personales implica un cambio en los valores, intereses, amistades, prioridades y la distribución personal del tiempo. No es para decepcionarse el hecho de dejar de ver con la misma frecuencia a los amigos o convivir con la familia del mismo modo que antes, los cambios en la distribución personal el tiempo llevan de la mano cambios en las actividades cotidianas.

Una universidad específica no determina a la persona, pero sí la influye. El derecho a la holganza corresponde solamente al hombre trabajador, pues, si no te gusta cansarte, nunca descansarías tan profundamente. Los grandes trabajadores son quienes sí merecen la holganza como derecho propio, en ese sentido, tomando en cuenta el equilibrio en la vida, sólo el hombre trabajador es realmente feliz. Para el hombre trabajador, la holganza es el premio diario que favorece su plenitud. El derecho a la holganza es el derecho al descanso después del trabajo digno. Descansar es uno de los mayores privilegios en el equilibrio de la vida como digno compás al ritmo del trabajo. La única persona que puede decidir valer más profesionalmente y hacer más, eres tú. Hay que tomar en cuenta que el éxito es algo individual y personal, uno es la medida de su propio éxito o de la falta de éste.

Todos, en menor o mayor grado, sentimos miedo al rechazo, sin embargo, no podemos permitir que ese miedo al rechazo nos paralice en la cristalización de nuestros sueños. Hay que estar alerta para recibir las señales que nos guían hacia donde debemos ir. Todos tenemos una misión que cumplir en este plano de la existencia y constantemente se nos envían señales para dirigir nuestras vidas. La única condición para encontrar las señales es que debemos estar dispuestos a encontrarlas.

"Nada sucede por accidente" -Paulo Coelho

Son muchísimos los momentos de un día común en que somos bombardeados con señales que nos guían hacia donde debemos ir. Cuando antepones tu lógica a las circunstancias, es cuando no ves esas señales que pueden presentarse de muy variadas formas. Para desarrollar la intuición hay que perderle el miedo al fracaso, no temas intentar una y otra vez lo que tu corazón te señala. Nada sucede por casualidad. Las coincidencias en esencia no existen, sólo en apariencia. Los que existen en esencia son los sucesos en plena sincronía y en ella se presenta una gran cantidad de señales que te informan lo que deseas saber o lo que necesites como persona. Cuando logramos conocer nuestra misión personal, aumenta el flujo de misteriosas coincidencias que nos guían hacia nuestro destino, aparecen más y más señales. Llegan a nuestra vida personas que nos parecen muy interesantes porque traen mensajes que debemos escuchar. Todo se va presentando para que tú llegues a donde te está designado.

Muchas veces sabemos que debemos cambiar de rumbo y lo hacemos por temor. Cada vez que alguien quiera platicar contigo, pon atención, observando de una manera especial y viéndolo a los ojos. Recuerda que ese contacto no es fortuito y que probablemente ese mensaje sea algo que tienes que escuchar. Para disfrutar de una vida más plena y emocionante, llena de paz y armonía, necesitas desarrollar mejor tu sentido e la intuición, y esto se logra dejando de temer al qué dirán, a ese cambio de trabajo o giro de tu vida o tal vez a enamorarte de nuevo. Necesitas aprender a confiar en ti mismo porque las señales son personales.

La mente humana siempre anda persiguiendo algo. A nuestros cerebros les encanta guiarnos en la persecución de cualquier cosa que le produzca placer. Debemos aprender a imaginar nuestros objetivos de una manera emocionante. Piensa en conquistar algo grande y comprométete a lograrlo. Hay que aprender a tener metas gigantes para que se genere una motivación igual. Nunca es tarde para volver a imaginar un futuro convincente. Los únicos límites que existen son los que te pones tú mismo. Nada ni nadie te podrá ayudar mejor que tú mismo. Puedes ser mucho más de lo que siempre has sido. Un error común de las personas es intentar que los demás crean y/o vivan como nosotros lo hacemos y convertir eso en un límite. La posibilidad de mejorar o empeorar está únicamente dentro de ti. Nunca te dejes llevar por el inconsciente colectivo pesimista. Permite que tu mente se nutra con optimismo y fe en la vida.

Vale la pena reflexionar en nuestra congruencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos. Integridad es ser leal a ti mismo sin importar las circunstancias. Tus conocimientos y valores te ayudan a decidir mejor. No hay recetas para vivir pero sí hay momentos de reflexión para vivir mejor y para decidir. Incluso una decisión implica acción. De la congruencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos surgen la paz y armonía interior. Hay que actuar de inmediato después de haber decidido. El ingrediente decisivo más importante es emprender la acción. Para cambiar algo para mejorar y salir airoso de una crisis, es necesario emprender la acción. En lugar de quejarte, actúa para mejorar.

Nos vamos puliendo a nosotros mismos. Tú eres tu propia obra maestra y toda crisis es un momento de oportunidad para esculpir tu propia obra maestra. La mente atrae lo que piensa. La mente tiene el poder de generar tus circunstancias. La mejor manera que existe para disfrutar de la vida es dejarse fluir. "Déjate fluir" por la vida. Cuando dejas de poner resistencia a lo que la vida te depara, te llevas una gran sorpresa. "Dejarse fluir" significa que te permitas sincronizar con el torbellino de eventos por los que uno suele pasar en la vida. No luches, mejor aprende. Cada vez que elijas enfocar tu atención en lo que puedas aprender en toda circunstancia, ganarás poder.

"Todas las cosas son como deben ser, ni mejor ni peor"

Cuando uno se esfuerza por hacer que las cosas cambien, tiende a luchar y con ello, a debilitarse tanto física como espiritualmente. Vivimos dentro de un sistema perfecto e incluso todas las contrariedades y desaveniencias que uno pueda experimentar son sólo pasos que lo llevan a uno a una entidad superior. Siempre es así. Emocionarte con todo lo que haces es una de las maneras más espectaculares para poder gozar de la vida. Cuando logras emocionarte con lo que haces suceden cosas mágicas como que pierdes la noción del tiempo, los horarios pasan a segundo término, pierdes la idea del día en que vives, sientes que el tiempo pasa con velocidad, gozas más de las pequeñas cosas que te ofrece la vida en tu diario quehacer, ríes más y con mayor frecuencia, se incrementa tu capacidad para concentrarte y gozar más del momento, desaparecen los miedos y las preocupaciones que solían atacarte con frecuencia y, por lo general, se abren puertas en abundancia.

Cuando logras emocionarte con lo que haces te sorprendes al ver que las cosas que realmente necesitas llegan a ti como por arte de magia, cuando menos te lo esperas y de la manera más formidable. Comienzas a vivir en una fantástica sincronía. Tu mundo de realidad mágica es responsabilidad exclusivamente tuya. No puedes ceder la responsabilidad de ese esfuerzo a otra persona, nadie lo puede hacer por ti, nadie más puede aplicar lo que decidiste aprender. El mundo, tal como lo percibes a través de tus sentidos, existe sólo porque tú lo procesas y le das existencia. Evita querer demostrar que tú tienes la razón y que los demás están equivocados. Aquellos cuyo propósito no está de acuerdo con el tuyo, no están equivocados, tienen su propia misión y para encontrar su camino, su propósito, quizá tengan que hacer cosas que a ti no te agradan. Hay que aceptar eso. Las supuestas desigualdades del mundo forman en realidad parte de la perfección del Universo.

Los demás se encuentran en su propia evolución, así como tú estás en la tuya. Las personas son como deben ser. Todos nos encontramos en plena evolución y cada quien en diferentes estadios. Sólo necesitas entrar en contacto con tu "yo interior" y descubrirte. Tus sueños, mientras estás despierto, son los que van marcando tus pasos. La felicidad, paz y armonía que buscas están en realidad dentro de ti, lo único que necesitas es proyectarlas hacia afuera para verlas con facilidad.

AFIRMACIÓN:
---> "Tengo la firme intención de manifestar el talento e intelecto necesarios, con el propósito de convertirme en el tipo de persona que estoy destinado a ser."

Esta afirmación te ayuda a descubrir la mágica realidad que existe al dejarte fluir. Cada uno de nosotros se hace su propio mundo mediante la fuerza de los pensamientos. Cada experiencia humana es un efecto. Nuestra actitud mental es el imán que atrae, de la Mente Universal, todo lo que necesitamos para hacer reales y tangibles nuestros pensamientos. Lo que piensas, lo creas. En lo que hayas creado, te conviertes. En lo que te conviertas, lo expresarás. Lo que expreses, lo experimentarás. Lo que experimentes, serás. Lo que eres, lo piensas.

Incluso una decisión implica acción. Se podría considerar que la totalidad del Universo se revela o se expresa en acontecimientos individuales. Todo lo que sucede en nuestro Universo es causado por todo lo demás. Cuanto más profundamente se exploran las cosas, más maravillosas y significativas se vuelven. Las leyes de la naturaleza sólo funcionan con exactitud en los laboratorios imaginarios de las mentes de los físicos. La naturaleza conspira para introducir fluctuaciones en cada suceso individual. Los elementos de la "naturaleza sincrónica" abren las puertas hacia las coincidencias significativas en el Universo. La causalidad sigue siendo una idealización que nunca se podrá poner en práctica totalmente. Existe una "economía en la naturaleza". La causalidad y la sincronicidad no son contradictorias, sino percepciones dobles de la misma realidad fundamental. Para descubrir la base de la sincronicidad, se necesita seguir un camino alternativo de la causalidad, del mecanismo y del determinismo.

Ten paciente práctica y perseverancia de tus ideales. Cuando nos enfocamos haciendo énfasis en los elementos externos de nuestras circunstancias, podemos llegar a perder todo el sentido de la existencia. Recuerda, la vida es para vivirse amando, aprendiendo y expandiéndose. Las dos grandes fuerzas que dirigen la vida de una persona son la humana y la divina y, en nuestra dimensión divina, hemos sido creados para vivir, crecer y expandir nuestros horizontes. Tu mente atrae lo que piensa y todo depende de lo que pensemos mientras hacemos lo que hacemos.