Cuando dejas que la fuerza del Universo empiece a manifestarse a través de ti, te das cuenta de que todo lo que se manifiesta en este mundo viene de una fuente, de un lugar, una energía, un campo o como quieras llamarlo. No existe la materia como tal, existe por una fuerza o inteligencia que mantiene unidos a los átomos que la forman tal como la vemos en la vida diaria, incluso el análisis científico apunta a que existe una mente universal, una inteligencia que va más allá de lo que podemos comprender con nuestra mente humana.
Procedemos de un campo de energía y el ego tiende a hacernos creer que estamos separados de esta fuente de la que procedemos. Cuando estamos en armonía y reconectamos con esa fuente de la que procedemos, conectamos con el campo del que emanan todas las cosas y todo lo que este campo puede hacer, podemos hacerlo nosotros. Todo lo que emana de esa fuente, emana de un campo de bienestar. Procedemos de un campo de energía que no tiene límites.
"Cuando cambias tu manera de mirar las cosas, las cosas que miras cambian" -Wayne W. Dyer
Postergamos el ser felices pensando que algún día llegaremos a la felicidad, sin darnos cuenta de que, en realidad, la felicidad es el camino. La felicidad es el día a día, los grandes acontecimientos pero más los pequeños. La rabia, el rencor y el odio son energías que únicamente debilitan.
Para lograr crear la vida que deseas, debes visualizarte viviéndola, con todos sus detalles, rodeada de las personas de quienes quieres estar rodeado, teniendo todo eso que quieres tener. Debes imaginarte rodeado por las condiciones que quieres crear. Los obstáculos que nos impiden lograr lo que queremos a menudo están en la imagen que tenemos de nosotros mismos alejados o separados de la energía superior del Universo. Uno de los obstáculos que enfrentamos constantemente es el ego y una ley que debemos seguir es la de no ofendernos. Es un obstáculo identificarnos únicamente con lo que hacemos, con lo que ganamos o con todo lo que hayamos logrado.
Hay una fuente reactiva en la vida, una fuente que hace realidad tus creencias. Es una fuente de creación ilimitada. Cuando vives convencido de que hay carencias en la vida, esa fuente crea tus carencias. Cuando te explayas mucho acerca de todo lo que te falta en la vida, esa será la conexión que tengas con la fuente infinita de la que surge todo. Pensar en lo que te falta y hablar de ello con otras personas, esa es tu sintonía con aquello de lo que emana todo. Cuando crees firmemente que vives en un mundo hostil y de carencias, eso es lo que generas para ti. Cada idea que pensamos está creando nuestro futuro. Cuanto más conectas con la fuente universal de la que emanan todas las cosas que existen en el mundo, incluidas las personas, más capaz te haces de crear todo lo que esta fuente sabe crear y de atraer a las personas indicadas, las situaciones indicadas, de atraer lo que quieres, buscas y necesitas para tu vida. Cada uno de nosotros es responsable de sus propias experiencias.
Debes pensar desde el final, como si ya hubieras concretado todo eso que quieres incorporar en tu vida. Verte a ti mismo conectado, compenetrado ya con aquello que quieres. Siempre debes congeniar previamente con eso que buscas, desde antes de haberlo obtenido. Para mantenernos alineados con nuestro objetivo en la vida, muchas veces tenemos que ignorar a otras personas cuando nos dicen qué hacer o pretenden saber mejor que nosotros qué es lo que más nos conviene.
Cuando te impulsa un objetivo elevado, todos tus pensamientos rompen sus cadenas y las fuerzas latentes, facultades y talentos cobran vida; descubres que eres una persona mucho mejor de lo que jamás imaginaste. Para lograr esto, tienes que actuar desde el fondo de ti, desde tu inspiración y desde tu entusiasmo, debes permitirte manifestar eso que está en tu corazón, dejar que la fuente ilimitada fluya a través de ti mediante eso que tanto deseas, mediante tus talentos, mediante tu misión de vida y desarrollar lo que te ha sido dado, pues todos nacemos con ciertos talentos únicos.
La fuente de la que procedemos no conoce las carencias. Si quieres permanecer en ella y resolver las carencias que existen en tu vida, debes acudir a ella con gratitud por lo que ya tienes y afirmando que eres una persona próspera que recibe toda su abundancia. Darle las gracias por lo que eres y verte a ti mismo como a alguien que atrae la abundancia y que está dispuesto a cederla a otros. Si crees en la carencia, el Universo únicamente reforzará esa creencia.
Pensar que el sol siempre brilla detrás de las nubes es una de las maneras de mantenernos conectados con la fuente de la que todo emana. Cuando confías en ti mismo, confías en la sabiduría a la que debes tu existencia. Cuando no te amas, estás negando tu propia divinidad y eso te desconecta de la fuente. Cuando no sientes ese amor por ti mismo, no puedes darlo a los demás; no se puede dar lo que no se tiene. Amarte a ti mismo implica confiar en la sabiduría que te ha creado. Nos mantiene conectados a la fuente el hecho de mantener una actitud de asombro hacia la vida, no jactarnos de lo que grandiosos que somos sino mantener una actitud de humildad y tener la profunda certeza de que estamos en la vida por algo.
La manera de permanecer en este campo de expansión, debemos mantenernos alineados con la energía espiritual, debemos estar en estado de expansión y vernos a nosotros mismos tal como nos ve esta fuente. Tenemos que aprender a sentir, ver a otros, pensar y pensarnos como lo hace esta fuente. Cuando estás en armonía con la fuente, las personas indicadas y las situaciones indicadas aparecen. Cuando transmites amor y bondad a otras personas, refuerzas tu conexión con el Universo, entras en una actitud receptiva hacia las personas y la fuente de todo se hace receptiva hacia ti.
Cuando busques librarte de determinada situación, relación, adicción, cosa material o lo que sea, debes visualizarte librado, actuar como si ya no estuviera, pensar desde el final. Todo lo que piensas que te falta en la vida, en realidad, ya está presente. Imagínate a ti mismo teniendo lo que quieres. Mantén cerca de ti imágenes de eso que quieres para ti y actúa como si ya lo tuvieras y nadie pudiera negártelo.
Sé alguien que aprecia en la vida, busca cosas valiosas y encuentra felicidad al contemplarlas, al tenerlas cerca, al obtenerlas, manténte en un estado de generosidad y gratitud en la vida. Cuando nos apreciamos a nosotros mismos, nos hacemos valiosos. Cuando nos depreciamos, perdemos nuestro valor. Aprecia lo valioso que llega a tu vida y apréciate a ti mismo. Esa es una de las maneras de mantenerte conectado con la fuente de la que todo emana. Todo pensamiento poco bondadoso, de juicio hacia los demás, poco creativo, depresivo y negativo, desconecta. Repetirte a ti mismo constantemente que no puedes, te desconecta, hace que vibres en una baja frecuencia. Un problema no se resuelve condenándolo.
Rebajas tu energía cuando te enojas porque las personas se enojen contigo, cuando odias a las personas por odiarte. Cuando te mantienes alineado con la fuente a pesar de cualquier circunstancia, los demás perciben tu presencia y te perciben como una persona serena. Cuando estás conectado con la fuente, los demás incluso llegan a sentirse inspirados con tu presencia. Cuando vibramos en frecuencias energéticas bajas, esa energía repele. Hay personas que, por su baja energía, con su presencia generan que nadie quiera mantenerse cerca de ellas. Cuando estás vibrando alto, tu presencia se vuelve atractiva. Si te mantienes conectado con el Universo, eso irradia una energía que genera que los demás también se sientan conectados, inspirados, edificados. Todos estamos conectados.
Desplegamos la receptividad cuando practicamos la paciencia infinita, cuando nos convertimos en la persona que deseamos ser. Cuando llegas a este estado de receptividad, el Universo conspira contigo para atraer a las personas adecuadas y, también, para que atraigas todo lo que buscas y necesitas en cada momento. Debes imaginar que ya han aparecido todas las personas adecuadas y que ya eres todo lo que quieres llegar a ser, comportarte como tal. La felicidad es algo que se decide de antemano, debes mantener dentro de ti esa intención de ser feliz desde antes de que se manifieste todo lo que pides a la vida y estar convencido de que serás feliz, sin depender de lo que se presente en el camino.
Las cosas que suceden en tu vida son decisiones exclusivamente tuyas y tu vida es el producto de todas las decisiones que has tomado hasta este momento. Las circunstancias de tu vida revelan todas las decisiones que has tomado hasta este momento, eres el único responsable. Existe una parte invisible de ti mismo, esa es la parte que procesa todas las experiencias de tu vida, es tu mente, conciencia, alma o como quieras llamarle y, justamente esa parte tuya que procesa todo lo que te sucede es la que determina todo, y no lo que otras personas dicen o hacen.
Cuando no te gustas a ti mismo, cuando únicamente te encuentras defectos, estás poniendo una carga en tu vida. Amarte a ti mismo no implica rechazar a los demás. La persona que duda de sí misma y se rechaza a sí misma, no sabe cómo disfrutar su vida y esa persona se convierte en una carga para los que la rodean. Para ser feliz, es indispensable amarte. Disfrutar tu vida implica amarte, disfrutar a la persona que eres. Valorarte como una persona importante, única y especial, genera que estés en armonía y que puedas crear armonía para ti y en tu vida. Vivir buscando verificación de tus propias opiniones preguntando a otras personas si autorizan o concuerdan con lo que tú opinas y piensas, es una manera de autorechazo. Para mejorar tu vida, saberte valioso es fundamental.
Sentir envidia te desvaloriza. Sentir envidia es dar mayor importancia a lo que opinan los demás que a tu propio valor. La felicidad es una forma de vivir, no una meta. Buscar tu valor en la aprobación de otros es una manera equivocada de procesar tu vida porque genera parálisis emocional. Considerar que la opinión de otros es más valiosa e importante que la que tienes de ti mismo, te resta poder en cuanto a tu propia vida. Necesitas ser capaz de distinguir que los otros tienen derecho a tener sus opiniones pero que eso no determina lo que tú eres. Siempre existirá alguien en desacuerdo contigo pero también puedes encontrar a otras personas que sí estén de acuerdo y te aprueben. La búsqueda de aceptación limita. Es dañino pretender que todos aprueben lo que dices.
Nos acostumbran a ir a la escuela y a practicar una obediencia casi ciega pero esto es un riesgo cuando se obedece por completo porque se niega la posibilidad de pensar por uno mismo, crecemos llenos de prejuicios y nos volvemos incapaces de tomar nuestras propias decisiones. Tu vida es algo muy personal, vivir al pendiente de la reacción de otras personas para ser feliz te convierte en alguien que carga con una dependencia permanente. Todos queremos aprobación pero es distinto que nos guste a que ésta se convierta en una permanente necesidad. Si necesitas aprobación, eso significa que cuando no la tienes, te paralizas. Depender de la aprobación de otro es colocar tu propia autoestima en el lugar equivocado. No puedes permitir que las opiniones de otros sean más importantes que las tuyas.

