Donde estás, está la totalidad de las posibilidades. La mente humana es muy pequeña y limitada, hay posibilidades que ni siquiera podemos concebir con nuestra mente humana. Con nuestra mente podemos construir prisiones o palacios.
Hay cosas por ahí que no sabemos cómo construir pero eso no significa que no sean posibles. Muchos de nosotros vivimos metidos en nuestra propia mente y esa mente vive diciéndonos que lo que queremos no es posible, que nadie lo ha hecho de esa manera nunca, que no somos lo bastante fuertes, no tenemos la altura o la capacidad suficientes, que somos muy viejos, muy jóvenes, que no tenemos los estudios suficientes, que no somos tan valiosos como los que lo han hecho, etc. Cuando abandonamos todas esas limitaciones descubrimos que en realidad tenemos una mente increíble y que sí podemos avanzar hacia la totalidad de las posibilidades, que ya están aquí.
Nos detenemos ante el miedo de lo que puedan pensar los demás pero, ¿quién vive tu vida, acaso vives tu vida para los demás? A los demás no les va a importar que no lleguemos a ser lo que verdaderamente deseamos, tal vez ni siquiera lo noten. En realidad no importa que tus padres no lo hayan hecho o que alguien no esté de acuerdo, lo importante es que tú sí lo estés.
Lo que hacemos con nuestra mente es increíblemente importante. Nuestra mente es creativa, puede permitirnos incluso caminar sobre brasas ardientes, aunque parezca imposible. Nuestra mente es capaz de mucho más de lo que pensamos. Los pensamientos son creativos y esa es una de las leyes de la naturaleza que tenemos que conocer. Todo tiene que ver con cómo usamos nuestra mente para pensar. Si vivimos según nuestras limitaciones pasadas, ¿cómo vamos a poder acercarnos a la totalidad de las posibilidades?
¿En dónde están tus límites, en dónde los ves? Todos los miedos son limitaciones, con ellos levantamos una pared a través de la cuál no podemos pasar y no sólo eso, sino que tampoco puede entrar nada. Todos los prejuicios son limitaciones, criticar y juzgar a otras personas es levantar un muro y cerrar toda posibilidad de que nos llegue algún bien. La totalidad de las posibilidades no puede actuar cuando levantamos barreras y nos limitamos. Todos los sentimientos de culpa son limitaciones, la culpa es aferrarse al pasado y cuando vivimos el pasado no aceptamos la totalidad de las posibilidades del presente, es en el presente donde está sucediendo todo, ahora mismo. Pueden existir cosas muy difíciles de perdonar, sin embargo, todo eso forma parte de nuestra evolución y crecimiento. No tenemos por qué ponernos límites. Todo problema tiene solución.
Podemos controlar no únicamente nuestra mente, sino también nuestra propia vida y experiencias. Para hacerlo, hay que conocer la manera en que funciona la mente. Siempre estamos conectados con las personas de una mentalidad similar. Nuestro pensamiento o palabra sale de nosotros y conecta con las personas que piensan de una manera similar. Cada vez que haces una visualización para tu salud, tu ciudad, tu planeta o tu país, conectas con otras personas que se encuentran haciendo lo mismo. Cada vez que nos dejamos llevar por los prejuicios, nuestros pensamientos o palabras nos conectan con personas que están haciendo lo mismo. Cada vez que juzgamos, nos conectamos con personas que están criticando. Cuando estás dolido, conectas con otras personas dolidas del planeta. Por eso es tan importante observar qué es lo que hacemos diariamente en el plano mental. ¿Qué tipo de personas deseas en tu vida?
Cuando creamos armonía y paz y equilibramos nuestras mentes, encontramos el reflejo de eso en nuestra vida. Lo que creemos acerca de nosotros mismos y acerca de la vida se convierte en realidad para nosotros. La mayor parte de los seres humanos tiene ideas tontas acerca de quienes son y acerca de muchas rígidas reglas acerca de cómo se debe vivir la vida, no se trata de sentir culpa o de juzgar a los demás, simplemente se trata de volvernos más conscientes. Cuando tenemos más comprensión y conciencia, podemos hacer las cosas de un modo distinto.
Nuestra mente es muy poderosa. Cada vez que pensamos, estamos dando forma a nuestro futuro. Es importante pensar en el tipo de mundo en que te gustaría vivir y en qué puedes hacer en tu mente para contribuir a lograrlo. Las afirmaciones, visualizaciones y meditaciones nos abren camino. La meditación es muy importante pero el resto del día, el tiempo en que no estamos meditando, es muy importante también, hay que mantener una congruencia en nuestras acciones. Todo lo que hacemos va de la mano.
Contribuimos a crear no únicamente nuestra vida sino, también, todo lo que ocurre en el planeta. ¿De qué clase de grupo de gente deseas formar parte? Se dice que solamente usamos un 10% de nuestro cerebro, el 90% restante espera a que nosotros le demos el uso al potencial con el que cuenta.
Una de las leyes de la vida es que lo que damos se nos devuelve, puede tardarse un día, un año, diez años, pero se nos devuelve. No recibes de otras personas algo que primero no estés dispuesto a darte tú a ti mismo.
Muchas veces nos cegamos y nos volvemos incapaces de ver nuestra propia luz inherente y de reconocer la divinidad dentro de nosotros, ¡comienza ahora mismo a reconocer tu propia luz! Tendemos a vivir pendientes del exterior y no nos damos cuenta de que la fuente de todo lo ilimitado en realidad se encuentra en nuestro interior. Para comenzar el proceso de atraer lo que quieres, únicamente tienes que comenzar a visualizar todo eso en tu vida.
Se pueden cambiar los modelos mentales. Cambiar la manera de pensar puede cambiar la manera en que se crean las conexiones en el cerebro y esto genera que incluso los químicos de nuestro cuerpo fluyan de manera distinta, que comencemos a crear químicos distintos, que pueden ser incluso más potentes que un Prozac.
Charles Chaplin decía: “La vida es una obra de teatro que no permite ensayos… Por eso canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida… antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos”. Yo digo que no podemos desperdiciar ni un minuto de todo lo maravilloso que la vida tiene por ofrecernos, tan solo hace falta abrir los ojos para darnos cuenta que hay mucho ver, mucho por hacer pero sobre todo mucho que ofrecer, es por eso que comparto este aprendizaje con ustedes.





