Muchas personas deciden ser miembros anónimos de las vidas que les toca vivir, sintiendo que en realidad no logran el verdadero éxito. En realidad, no se cuestionan, no cuestionan su papel en la vida y no se dan cuenta de que uno genera su propia realidad.
Mantener tu mente abierta y no apegarte a nada contribuye a tu paz interior y a la del mundo. Resiste la tendencia a ser pesimista. Mantener una mente abierta permite el florecimiento de la creatividad. Una mente abierta te permite explorar, crear y crecer. El progreso sería imposible si hiciéramos las cosas siempre de la misma manera. Tu verdadero potencial para crear milagros comienza por una mente abierta. Una mente cerrada bloquea cualquier explicación creativa.
Tener una mente abierta significa estar en paz, ser generoso, practicar el perdón y respetar toda forma de vida. Lo que piensas, se expande. A pesar de lo que te suceda, mantén en tu mente la imagen de una vela con luz encendida dentro de ti que representa tu potencial y tu capacidad de generar milagros. El hombre es lo que piensa. Cuando tienes una mente cerrada y llena de dudas, necesariamente actuarás acorde y tu forma de pensar encontrará evidencia de eso en donde quiera que estés.
Si decides tener una mente abierta a todo, vas a actuar en consecuencia a esa energía interior y, a donde quiera que vayas, serás el creador y el receptor de milagros. La verdadera habilidad de participar de verdaderos milagros en tu vida existe únicamente cuando abres tu mente a tu potencial ilimitado, cuando estás abierto a todo, sin excepción. Lo más importante es que seas capaz de visualizarte haciendo cualquier cosa que concibas en tu mente y en tu corazón. Puedes escuchar con una mente abierta las ideas espirituales y propuestas de acción de otras personas por más ridículas que parezcan.
El acuerdo que tienes con la realidad y todo lo que creas que es posible, determina lo que eres. Actúas en consecuencia a tus convicciones internas. Cuando necesitas tener la razón, estás apegado a tu propio reflejo condicionado. Puedes tener un mente abierta a todo y una mente que no está apegada a algo. Desear que todos vean que eres superior a ellos es un apego. Volcarte en tus posesiones es apego. Tenemos muchas expresiones del apego y los apegos son una locura porque nada fuera de ti puede hacerte realmente exitoso o feliz.
Puedes tener un deseo intenso pero sin apegos. Puedes desear inmensamente que algo se manifieste y sin embargo no estar apegado a los resultados. Cuando te desapegas de los resultados, estás en paz y logras ver los frutos de tus convicciones. Acepta y deja que todo venga y se vaya. Nunca dejes que tu paz y felicidad provengan de una cosa, de una posesión o de una persona. El amor es verdadero cuando quieres a la persona por lo que es y no por lo que tú crees que esa persona debes ser, eso es crear una relación sin apegos.
