miércoles, 4 de junio de 2014

15) DESPERTAR AL GIGANTE INTERIOR

Cada persona se convierte en las etiquetas que ella misma se pone. Tienes que hacerte cargo del proceso de tu propia identidad. La forma en la que uno define su propia identidad es lo que define su vida. La identidad es justamente lo que configura nuestras acciones. Para cambiar la identidad, se empieza por cosas pequeñas y se va construyendo. Observamos lo que hacemos para determinar quienes somos. Una vez que hacemos una afirmación, en la que decimos creer, tenemos que estar dispuestos a apoyarla.


Hacemos que nuestras creencias y autoimagen sean coherentes con lo que afirmamos ser. No puedes permitir que tu identidad sea el producto de lo que otros te han dicho. No existe un apalancamiento más poderoso para configurar el comportamiento humano que la identidad. Tu identidad no es más que las decisiones que has tomado acerca de quién eres y con qué has decidido fusionarte. La forma en que uno define su propia identidad es lo que va definiendo su vida. Por eso mismo es que en la mercadotecnia se busca que los consumidores de cualquier producto sepan qué es lo que ese producto representa. El consumidor, al momento de comprarte algo, tiene que saber quién eres tú, qué es lo que defiendes. Los expertos en marketing y diseño gráfico saben que la imagen de las empresas es un enorme filtro a través del cual los consumidores procesan información de compra. Esto se da porque todos necesitamos una sensación de certidumbre de nosotros mismos y de aquello con lo que nos relacionamos, existe en el ser humano una necesidad de consistencia.

Nos vemos impulsados a mantener consistencia de nuestras afirmaciones. ¿Cuáles son los comportamientos consistentes que has adoptado y que te ayudan ahora a formar la base de tu identidad? ¿Has elegido conscientemente tu identidad o ésta es el resultado de lo que personas te han dicho, de acontecimientos importantes en tu vida y de otros factores que se han producido sin tu conciencia o aprobación? Tu identidad se ve limitada por la interpretación de tu experiencia. No existe un apalancamiento más poderoso para configurar el comportamiento humano que la identidad. Tener una identidad que se encuentre específicamente vinculada con la edad o con el aspecto que se tiene terminaría por producir dolor porque esas cosas cambian. Si poseemos un sentido más amplio de quienes somos, nuestra identidad nunca se ve amenazada. Tendemos a caer en actuar conforme a la identidad que la sociedad nos impone, incluso el hecho de que otra persona crea en nosotros puede llegar a trastocar nuestra propia identidad.


La identidad que tienen nuestros amigos y compañeros tiende a afectarnos igualmente. Sueles buscar amigos que se parezcan a ti. ¿Cómo te defines a ti mismo? ¿Cuál es la esencia de quién eres tú? ¿Qué metáforas usas para describirte a ti mismo? ¿Qué papeles interpretas? ¿Quién eres tú? Es la clase de pregunta cuya respuesta mucha gente nunca se ha detenido a considerar. Si una persona no está segura de saber quién es, ofrece la primera repuesta superficial que encuentra. El beneficio de saber quién eres consiste en la habilidad para configurar instantáneamente todos tus comportamientos. El único que se beneficia sabiendo quién es uno, es uno mismo. Uno sabe quién es, pero tiene que dejar que la respuesta fluya. La identidad es simplemente lo que nos distingue de todos los demás. La identidad es eso que puede describirte en pocas palabras.

Tienes que apreciar realmente quién eres y sentir la más profunda emoción que procede de ese reconocimiento. Siempre puedes expansionar tu propia identidad. Nuestra psique lucha contra la incongruencia existente entre cómo nos ven los demás y cómo percibimos nosotros mismos nuestra identidad. Para modificar nuestra identidad, avanzamos desde la opinión hasta la convicción. Nos tenemos que demostrar a nosotros mismos que sí somos lo que queremos ser. Te demuestras que sí puedes y comienzas una nueva época en tu vida.

Tu identidad implica que tienes que comprometerte contigo y hacer lo que dices, es decir, actuar conforme a lo que dices que eres. A veces las nuevas referencias dejan fragmentada nuestra vieja identidad, tomas la decisión de identificarte con mayores posibilidades y logras también contrastar tu nueva identidad con lo que ya no deseas seguir siendo. La evolución en la identidad puede ser sencilla y, sin embargo, poderosa. El cambio en la identidad ejerce un impacto sobre todo aquello en lo que participas. Uno siempre puede redefinirse a sí mismo. Los cambios de la identidad pueden constituir las experiencias más alegres, mágicas y liberadoras de la vida.

Podemos descubrir en nosotros mismos una identidad gigantesca que es mucho más que nuestros comportamientos, más que nuestro pasado y más que cualquier etiqueta que nos hayamos puesto a nosotros mismos. Siempre puedes encontrar personas con las características que deseas tener y modelos a imitar. Para expandir tu identidad, tienes que decidir quién deseas ser. Tienes que desarrollar un plan de acción que puedas emprender y que te permita saber que estás viviendo realmente con tu nueva identidad. El paso final consiste en comprometerte con tu nueva identidad, dándola a conocer a todos aquellos que te rodean. Sin embargo, la presentación más importante tienes que hacértela a ti mismo, creértela tú mismo. Tienes que fijarte también en si los amigos que eliges para pasar el tiempo reforzarán o disminuirán la nueva identidad que estás creando. Siempre seguirás perfilando tu identidad, expandiéndola o creando mejores reglas para ella.

Vivimos en un mundo dinámico en el que nuestras identidades tienen que expandirse continuamente para disfrutar de una mayor calidad de vida. Es mejor sentir confianza antes de tener que comprobar que eres competente. Necesitas ser consciente de cosas que pueden influir en tu identidad, observar si te capacitan o te limitan, y hacerte cargo del control de todo el proceso. Aquello con lo que empecemos a identificarnos será en lo que nos convirtamos y ese es el poder de creer.

"Si todos hiciéramos las cosas que somos capaces de hacer, nos asombraríamos literalmente a nosotros mismos" -Thomas A. Edison

No hay nada como un pequeño contraste para recordar lo afortunados que somos. No somos sólo nuestros cuerpos, cuando alguien muere podemos apreciar eso. Somos espíritu y esencia de vida. Tampoco somos nuestro pasado ni nuestros comportamientos del momento. No somos seres humanos que estamos teniendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales que tienen una experiencia humana. Nuestra identidad es la piedra angular de esa experiencia humana. Somos alma, somos espíritu. Una vez que actuemos con el conocimiento de que somos seres espirituales ya no nos dejaremos atrapar por todos los pequeños juegos que nos separan unos de los otros.

Puedes comenzar a hacer cosas que no te creías capaz de hacer y utilizar esas nuevas acciones como referencia que te proporcione una sensación de certidumbre de que eres mucho más de lo que crees ser. ¿Has limitado tu concepto de ti mismo? En tal caso, aprovecha todas las oportunidades que se te presenten para expandir tu identidad. Pregúntate, ¿qué más puedo ser?, ¿qué más seré?, ¿en qué me estoy convirtiendo ahora?

Piensa en tu lista de valores y de sueños y comprométete a que independientemente de las circunstancias, actuarás con firmeza como una persona que ya está logrando todos esos objetivos. Es un compromiso con uno mismo. Si decidimos pensar, sentir y actuar como la clase de persona que deseamos ser, nos convertiremos en esa persona. Es cuestión de comenzar a actuar de ese modo, respirar de ese modo, moverte de ese modo, responder a los demás de ese modo, tratar a la gente con la clase de dignidad con que lo haría esa persona que deseas ser. Tienes que tomar conscientemente la decisión de quién quieres ser.

Un cambio en las preguntas habituales cambiará, por sí solo, tu enfoque y, por lo tanto, tu vida. Cultivar los estados de ánimo poderosos y llenos de recursos cambiará tu forma de pensar y de sentir. Eso por sí solo ya podría cambiar tu identidad. Introducir cambios en tu jerarquía de valores cambiará inmediatamente la dirección de tu vida. También cambia nuestra vida cuando cambiamos algunas de nuestras creencias globales. No pienses en quién fuiste o has sido, piensa en quién eres hoy mismo. Toma poderosamente la decisión de en quién has decidido convertirte.

Expandir tu identidad puede transformarlo virtualmente todo. No hay verdadero éxito sin éxito emocional y hay recompensas para tus herramientas y estrategias. Puedes observar, analizar y decidir tu fisiología, preguntas, vocabulario transformacional, condicionamiento neuroasociativo, futuro convincente, reglas, identidad, enfoque, submodalidades, metáforas, creencias, valores y referencias. Asegúrate de enfocar con firmeza la atención sobre soluciones en lugar de hacerlo sobre problemas. Al comprender cómo condicionar la mente y el cuerpo, se pueden producir resultados que se hallan mucho más allá de lo que la sociedad considera como posible.

Podemos adaptarnos a cualquier cosa si nos planteamos las exigencias correctas a nosotros mismos de una forma gradualmente incrementada. La salud se define como el estado óptimo en que funcionan todos los sistemas del cuerpo. El ejercicio puede convertirse en una adicción positiva. El equilibrio óptimo de salud y buen estado físico se alcanza mediante el entrenamiento del propio metabolismo. Tienes que dar a tu cuerpo los nutrientes que necesita. Puedes decidir convertir la práctica del ejercicio en parte de tu identidad.

El éxito no sirve para nada si no tenemos a alguien con quien compartirlo. Nuestra emoción humana más deseada es la conexión con otras almas. Todo altercado que hayas tenido con otro ser humano ha consistido en un altercado sobre las reglas y cuando las personas se relacionan íntimamente es inevitable que algunas de sus reglas choquen. Algunos de los mayores desafíos que pueden plantearse en unas relaciones proceden del hecho de que la mayoría de las personas establecen una relación para obtener algo. Tratan de encontrar a alguien que vaya a hacerles sentir bien. En realidad, la única forma de que una relación dure consiste en considerarla como un lugar en el que se entra para dar y no para recibir. Para alimentar una relación hay que procurar y aportar ciertas cosas.

El resentimiento destruye la emoción de la intimidad. Cuando se ha acumulado mucho resentimiento, éste se transforma en rechazo. Cuando uno se cansa de afrontar el enojo que procede de la fase de rechazo, se trata de reducir el dolor creando una especie de paralización emocional. Se evita sentir cualquier dolor, pero también se evitan la pasión y la excitación.

El simple hecho de hacer una afirmación, crea esa posibilidad. Aquello en lo que enfocamos la atención es aquello que experimentamos. Tenemos que asegurarnos de que las propias reglas son conocidas por el otro y de que pueden ser satisfechas. Si quieres hacer durar una relación, nunca debes amenazarla. Hay que enfocar la atención en hacia donde se quiere ir en una relación, no hacia donde temes llegar.

El dinero es uno de los temas de mayor carga emocional en nuestras vidas. Hay personas incluso dispuestas a destruir su salud por dinero. El dinero es una fuente potente asociada en nuestra sociedad tanto con el dolor como con el placer. A menudo se utiliza para medir la diferencia en la calidad de nuestras vidas, para magnificar la separación entre los que tienen y los que no tienen. La mayoría de la gente está dispuesta a renunciar a cosas que son mucho más valiosas que el dinero con tal de obtener más de éste. La presión financiera es algo que nos afecta a todos en nuestras vidas. Para algunas personas, el dinero es como un misterio. Para otras, es la fuente de deseo, orgullo, envidia y hasta de desprecio.

Intelectualmente, sabemos que el dinero no es más que una fuente de intercambio. Es una conveniencia que hemos creado juntos para permitirnos la libertad de especializarnos en el trabajo de nuestra vida. Hemos aprendido a asociar algunas de nuestras emociones más debilitadoras con la escasez de este bien. Emociones tales como la ansiedad, la frustración, temor, inseguridad, preocupación, enojo, humillación y el sentirnos abrumados. La razón más habitual por la que la gente no alcanza el éxito financiero es porque tiene asociaciones contradictorias acerca de lo que le costaría tener dinero. Cuando enviamos señales contradictorias, obtenemos resultados contradictorios. Al experimentar resentimiento por el éxito de los demás, te condicionas a evitar esa misma abundancia financiera que necesitas y deseas.

Toda riqueza comienza en la mente. La mayoría de la gente cree vivir en un mundo en que todo está limitado y con esa filosofía de vida, alguien más tendría que perder para que tú pudieras ganar. La clave que conduce a la riqueza es ser más valioso. Si tienes más habilidades, más inteligencia, conocimientos especializados, capacidad para hacer cosas que pocos pueden hacer, o pensar creativamente y contribuir a gran escala, puedes ganar más de lo que jamás habrías creído posible. La riqueza en realidad no es de quitarle al otro o ganarle a alguien más, la riqueza es el producto de la capacidad del hombre para pensar. Añadir valor crea riqueza. Para mantener tu riqueza, tienes que gastar menos de lo que ingresa y pensar en el largo plazo. Para conservar el dinero hay que tomar decisiones a largo plazo.

La única forma posible de crear riqueza consiste en tomar un porcentaje específico de los ingresos y dedicarlo cada año a invertir. Para mantener la riqueza hay que hacerse cargo del control de gastos. Mientras no vincules cierto nivel de placer al hecho de crear valor y ganar dinero, nunca lo conservarás a largo plazo. Recompénsate emocionalmente a ti mismo a lo largo del camino y no esperes acumular cierta cantidad de dinero para disfrutar.

Es posible tener grandes valores, haber alineado tus reglas para apoyarlos, estar haciéndote las preguntas correctas y vivir tus valores en el momento. Necesitamos disponer de un camino bien definido para asegurarnos de que vivimos en consonancia con los valores con los que nos hemos comprometido, así como una forma de medir si estamos alcanzando o no ese valor sobre una base diaria. Puedes decidir que todos los días de tu vida te vas a sentir feliz, cariñoso, poderoso, divertido y con la sensación de que lo que dices y haces contribuye a aportar algo. En lugar de permitir que los acontecimientos controlen tus acciones y percepciones, puedes elegir conscientemente vivir tu código de conducta. Puedes predicar un mejor sermón con tu vida que con tus labios.

"Ve y convierte tus palabras en hechos" -Ralph Waldo Emerson


LISTADO DE ACTITUDES:
-Ser tan fuerte que nada pueda perturbar tu paz mental.
-Hablar de salud, felicidad y prosperidad.
-Hacer sentir a tus amigos que hay en ellos algo de valor.
-Contemplar el lado iluminado de las cosas y hacer que tu optimismo sea cierto.
-Pensar sólo lo mejor, trabajar sólo para lo mejor y esperar sólo lo mejor.
-Ser tan entusiasta acerca del éxito de los demás como lo eres acerca del propio.
-Olvidar los errores del pasado y presionar para alcanzar mayores logros en el futuro.
-Mostrar un porte alegre en cada momento y dirigir una sonrisa a todas las personas que conozcas.
-Dedicar tanto tiempo a la mejora de ti mismo que no te de tiempo para criticar a los demás.
-Ser demasiado espléndido para preocuparte, demasiado noble para enfadarte, demasiado fuerte para sentir temor y demasiado feliz para permitir la presencia de problemas.

VISIÓN DE VIDA:
1) Ser fiel a ti mismo.
2) Que cada día sea tu obra maestra.
3) Ayudar a los demás.
4) Beber profundamente de los buenos libros.
5) Convertir la amistad en un arte.
6) Rezar para encontrar guía, dar las gracias por las bendiciones de cada día.

Hay que tomar en cuenta que aquello que uno es cada día, las pequeñas acciones así como las grandes, son las que configuran tu carácter y forman tu identidad. Tus creencias también filtran tu percepción del tiempo. Al permanecer en el pasado, el estrés aumenta. Un cambio hacia el presente, o la anticipación de un futuro positivo, pueden cambiar instantáneamente tu estado emocional. Cuando tienes enfocada tu atención en algo que disfrutas, el tiempo pasa más rápidamente. Nuestra experiencia del tiempo se ve controlada por nuestro enfoque. La única forma de dominar verdaderamente el tiempo consiste en organizar cada día tu programa de tal modo que pases la mayor parte del tiempo haciendo lo que es importante.

"Disponemos de tiempo suficiente si queremos y lo utilizamos correctamente" -Goethe

La forma más poderosa que existe de comprimir el tiempo consiste en aprender a través de la experiencia de los demás, imitar a aquellos que ya han alcanzado el éxito. Trata de pensar en aquellos objetivos que te impulsen y asóciate por completo a ellos. Visualiza la imagen, escúchala, métete dentro y observa cómo te sientes. Enfoca tu atención sobre lo que sea más importante para ti, eso es lo que te lleva a una sensación de satisfacción. Tienes que dar prioridad a las cosas de acuerdo con su importancia.

Ten presente que en la vida es importante mantener un equilibrio. Uno tiene el poder para controlar cómo se siente, cómo piensa, qué hace. Estás capacitado para hacerte cargo del control del sistema maestro que te ha guiado inconscientemente hasta este punto. La decisión es el poder que configura nuestro destino. Nuestras decisiones acerca de sobre qué enfocamos la atención, qué significan las cosas y qué hacer, son decisiones que determinarán la calidad de nuestro presente y nuestro futuro. Todas las decisiones van seguidas de consecuencias, la vida es un proceso acumulativo, es por eso que son las pequeñas decisiones que tomamos cada día lo que configura nuestros destinos.

Al tratar de evitar el dolor a corto plazo, a menudo terminamos por tomar decisiones que crean dolor a largo plazo. Sean cuales fueren los resultados que estamos experimentando en nuestras vidas, no son más que la acumulación de una serie de pequeñas decisiones que hemos ido tomando como individuos, como familias, como comunidad, como sociedad y como especie.

Habitualmente el éxito o el fracaso de nuestras vidas no es el resultado de ningún acontecimiento catastrófico -o decisión que haya conmocionado a la Tierra- aunque a veces pueda parecerlo así. El éxito o el fracaso viene determinado más bien por las decisiones que tomamos y las acciones que emprendemos cada día. Cambiar nuestro comportamiento es cambiar la forma que tenemos de evaluar y tomar decisiones.

La raíz de la mayoría de los problemas se encuentra en el comportamiento. Incorporarse a una banda permite a un individuo dotarse de una nueva identidad. Al incorporarse a una banda, el individuo se atiene a un código específico de comportamiento. Los comportamientos se generan desde valores como lealtad al grupo y de ahí fluye todo un sistema de reglas y comportamientos característicos. Como resultado de nuestras decisiones, emprendemos acciones que tienen un impacto sobre nuestro medio ambiente externo. Vivimos dentro de pequeñas esferas de influencia.

Lo único sobre lo que tenemos un control absoluto es sobre nuestro mundo interno. Nosotros decidimos qué significan las cosas y qué hacer al respecto. Con nuestras acciones comunicamos nuestros valores y creencias más profundos. El único límite con el que te encontrarás en realidad será tu propia imaginación y compromiso. Todos cometemos errores, pero eso no invalida las contribuciones que hacemos en el transcurso de nuestra vida. Para crear cambios a largo plazo, tiene que producirse un cambio de identidad. Todo se reduce a las creencias básicas, a los valores y a la identidad de cada individuo. El cambio de la identidad es la única manera de producir un cambio consistente en el comportamiento.

Existen estrategias para apoyar la nueva identidad. Las referencias nuevas constituyen el tejido para las creencias y las identidades nuevas. Todos actuamos percibiendo como obligatorio aquello que nos dictan nuestros sentimientos. Nos gusta movernos en círculos en los que se nos respeta. Actuamos por las asociaciones que hacemos de placer y dolor. Para lograr cambiar, tenemos que vincular el placer con el cambio. Todas nuestras acciones tienen su origen en nuestras creencias esenciales acerca de lo que tenemos que ser siempre o no tenemos que ser nunca. Cuestionar las propias acciones es importante porque las preguntas tienen el poder para debilitar hasta las creencias más fuertes, cuestionarse genera la oportunidad de evaluar las propias reglas.

Nuestra identidad es una convicción. Los grupos de amistades y los círculos dentro de los cuales transcurre nuestra vida son importantes porque los grupos o bandas fortalecen nuestro sentido de nosotros mismos. Para hacer cambios, hay que tomar en cuenta que vivimos bajo razones económicas de placer y dolor y, a la vez, tus acciones establecen diferencias. Puedes tener un impacto haciendo cosas pequeñas.

Si quieres participar en el juego y ganar, vas a tener que jugar "a por todas". Tienes que estar dispuesto a sentirte estúpido y a intentar cosas que puede que no funcionen y, si no funcionan, estar dispuesta a cambiar tu manera de abordarlas. De otro modo, ¿cómo puedes innovar, cómo puedes crecer y descubrir quién eres realmente?

A menudo las personas necesitan dejar atrás procesos de incapacidad adquirida para desarrollar nuevas identidades. Todos tenemos la necesidad de ir más allá de nuestros impulsos básicos de evitar el dolor y obtener placer. A menudo no sabemos hacia dónde nos conducirá la cadena de acontecimientos. Ahí vale la pena confiar en la intuición. Redirige tus energías para concentrarlas fundamentalmente en ti mismo. Que tu lema sea el equilibrio y esfuérzate por lograr equilibrio antes que la perfección.

La vida es un equilibrio entre dar y recibir, entre ocuparse de uno mismo y de los demás. No tienes por qué soportar el peso del mundo sobre tus hombros. Con hacer un poco eso ya puede significar mucho. Trata de hacer preguntas que te capaciten. Las buenas y las malas experiencias sólo son percepciones del hombre. Después de todo, algunas de tus peores experiencias resultaron ser verdaderamente las mejores.

Las peores experiencias te han esculpido, te han entrenado, han desarrollado en ti la sensibilidad y te han impulsado por una dirección que impacta sobre tu destino final. Cuando el estudiante esté preparado, aparecerá el maestro. Puedes divertirte, ser loco y estrafalario, si de todos modos vas a tener que hacerlo, será mejor que te diviertas en el proceso. Aprovecha cada oportunidad para aprender de tus errores. Puedes decidir vivir la vida plenamente mientras estés aquí, experimentarlo todo y cuidar de ti mismo y de tus amigos.

Encuentra constantemente formas de mejorarte a ti mismo. Si vives cada día como si fuera el más importante en toda tu vida, experimentarás la alegría a un nivel completamente nuevo. La verdad es que en la vida nunca sabemos lo que va a suceder a continuación. Debemos aprender a amar el cambio, pues es lo único seguro que hay. Vive en una actitud de expectativa, positivo y sabiendo que todo lo que sucede en tu vida te beneficia de alguna forma.

Comparte tus dones y comparte tu pasión con los demás. La vida es un regalo y todos los que tenemos capacidad para ello debemos recordar que tenemos la responsabilidad de devolver algo. Las personas pueden incidir en el resultado de sus propias vidas. Cualquier persona que se encuentre físicamente sana puede hacerse cargo de su propia vida y vivirla plenamente. Configuramos nuestro propio destino. los fracasos y frustraciones del pasado no son sino los cimientos de las comprensiones que te pueden permitir crear un nuevo nivel de vida.

AFIRMACIÓN:
---> "Soy mucho más de lo que estoy demostrando en mi vida, tanto mental como emocional y físicamente"

Puedes decidir jamás conformarte con menos de lo que puedes ser. El enfoque controlado es como un rayo láser capaz de cortar cualquier cosa que parezca interponerse en el camino. Cuando nos concentramos en la mejora de cualquier aspecto de nuestra vida, desarrollamos singularidades acerca de cómo mejorar ese ámbito en particular. Una de las razones por las que pocos de nosotros alcanzamos lo que realmente deseamos es que nunca dirigimos nuestro foco de atención hacia un punto concreto, nunca concentramos nuestro poder. La mayoría de la gente avanza por la vida como meros aficionados, sin decidirse nunca a dominar nada en particular.

Una de las grandes lecciones de la vida consiste en aprender a comprender qué nos induce a hacer lo que hacemos. Las respuestas a esta pregunta ofrecen claves críticas que nos permiten configurar nuestro propio destino. En todos nosotros hay un gigante dormido. Todos hemos sido creados como seres únicos, pero con iguales oportunidades para experimentar la vida al máximo. Los individuos tienen el poder para cambiar virtualmente todo y cualquier cosa que exista en sus vidas.