Consigues más de lo que sea cuando te concentras en ello. Para obtener abundancia, tienes que tener la firme convicción de que la mereces y permitirla. Concibe la visión más completa posible de todo lo que deseas obtener y llena de energía y emoción esa visión. Para conseguir una cosa, es necesario que la mente se enamore de ella. Todo el tiempo visualiza las cosas que deseas como si ya las tuvieras; visualízate teniéndolas y utilizándolas.
Si quieres atraer algo, primero debes hacerlo en el plano interior de tu ser. Tienes que sentir el resultado final y percibirlo como si ya hubiera sucedido. La ley de la atracción siempre está trabajando. No hay nada imposible. Los sentimientos aceleran el proceso de atracción. Vive mentalmente esa vida que deseas hasta que se forme a tu alrededor.
Usar la prueba social es una manera de hacer que tu vida transcurra igual que la de los demás. Tienes que preguntarte qué es lo que realmente deseas en la vida. Tu sistema energético se expresa por sí mismo. Todos tenemos un largo camino por recorrer y mucho que explorar, por eso es importante seleccionar los propios objetivos y planificar cómo llegar hasta allí.
La ley de la atracción siempre está trabajando. El Universo tiene abundancia ilimitada, puedes tener todo lo que deseas. Las razones más comunes para resistirnos a la abundancia son el miedo a no sentirnos seguros o el miedo a no merecer lo que queremos. A medida que limpies tus creencias limitantes y amenazantes, tendrás la libertad de estar en armonía vibracional con lo que verdaderamente deseas. Te mereces la abundancia, permítela.
El mundo es la imaginación humana expresada exteriormente. Uno crea la realidad mediante la imaginación. Si quieres cambiar algo en tu vida, lo harás si imaginas una nueva experiencia. Las simples imágenes no son suficientes, tienes que sentir el resultado final y percibirlo como si ya hubiera sucedido. Debes verlo en tu mente y también sentir lo que sentirías si ya lo hubieras conseguido.
Los demás son sombras, testigos de las actividades que tienen lugar dentro de ti. El mundo es un espejo, reflejando siempre lo que estás haciendo adentro de ti. Tu mundo exterior es una simple proyección de tu mundo interior. Cambia el interior y también cambiará el exterior. Si quieres atraer algo, hazlo en el plano interior de tu ser y hazlo con imaginación y sentimiento. Mientras más te imagines lo que no quieres que pase, más lo estás volviendo realidad. Concibe la visión más completa posible, llena de energía y emoción.
Escribe un guión de lo que quieres que suceda, pero escríbelo como si ya hubiera sucedido en realidad. Siente la buena energía e imagínate la alegría que sentirás. Todo el tiempo visualiza las cosas que deseas como si ya las tuvieras; visualízate teniéndolas y utilizándolas. Usa la imaginación para crear el futuro que deseas. No pongas tu energía en lo que no desees que suceda, cuando haces eso implementas la ley de atracción para lo que no deseas que suceda. Vive mentalmente esa vida que deseas hasta que se forme a tu alrededor. Disfruta de una vez la alegría de las cosas que deseas desde tu terreno mental y espera hasta que se manifiesten en el terreno material.
Los sentimientos aceleran todo proceso de atracción y es por eso que tiendes a atraer las cosas que amas o las que odias. El truco está en hacerlo con sentimiento y no únicamente con imágenes mentales. Las emociones intensas son un acelerador. El camino para cambiar el rol que estás representando es actuar con sentimiento. Imagínate cuánto deseas que suceda una situación pero imagínatelo con sentimiento como si ya hubiera pasado. Debes sentir el deseo realizado hasta que tenga toda la intensidad sensorial de la realidad. Debes imaginar que ya estás viviendo lo que deseas. Debes asumir la sensación de la realización de tu deseo hasta ser poseído por ella, de manera que esta sensación desplace cualquier otra idea en tu conciencia.
Escribe un escenario tan detallado que parezca real y, a la vez, como si ya hubiera pasado. Lo que estás haciendo es aprender a crear conscientemente tus propias circunstancias. Asegúrate de describir lo que deseas de verdad y concéntrate en el resultado deseado. Tú eres el guionista de tus sueños. Aferrarse a las emociones, sentimientos o historias del pasado encadena tu energía y bloquea tu habilidad para atraer lo que deseas. Lo que tienes que hacer es perdonar. Empecinarte en tus juicios sobre una persona o un suceso es desperdiciar tu propia energía, que podrías destinar a atraer lo que deseas para ti. De hecho, lo que te haya pasado, no te pasó a ti, sino que pasó para ti. Pasó para ayudarte a despertar y a crecer. Era parte de la ruta para llevarte al punto donde estás ahora.
Para conseguir una cosa, es necesario que la mente se enamore de ella. Tu sistema energético se expresa por sí mismo. Muchas veces el cuerpo se bloquea con pensamientos y emociones depositadas en sus tejidos. Las energías que se atascan en el cuerpo son en muchos casos consecuencia de traumas no resueltos. A medida que observas los movimientos energéticos, los bloqueos y las descargas, el cuerpo percibe que le estás prestando atención. En consecuencia, se reorganiza bajo un nuevo sistema o patrón de salud renovada.
Relájate, entra en tu cuerpo y busca el lugar que sientas como tu centro. Busca el punto más quieto dentro de ese centro. Una vez que tengas claro cuál es tu centro, ve a donde está el dolor físico, la tensión o la incomodidad de tu cuerpo, ese dolor te está llamando por una razón. Los borboteos en el colon también son evidencia del movimiento de energías, son distintas formas de descarga eléctrica.
Al escuchar a tu cuerpo y entrar en tu centro, puedes darte cuenta de que probablemente eres mucho más de lo que hemos estado mostrando al mundo exterior. La acción defensiva y agresiva se acumula en los tejidos de memoria celular, te aísla de los demás y de nuevas oportunidades de vida. Los antiguos pensamientos negativos y sus desechos, atascados en varios bloques de energía, actúan como grandes rocas en el río de nuestras vidas y retardan la corriente de energía. Cuando la energía está bloqueada, nos enfermamos y sentimos dolores físicos, penas emocionales, fatiga mental, pérdida de memoria, etc. El cuerpo es la herramienta perfecta para diagnosticar disfunciones habituales en nuestras emociones y estados inconscientes.
Cuando vuelves a tus viejas historias y te dejas victimizar por ellas, en tu mente estás reforzando esa energía y atrayendo más. El cuerpo es la materialización de la mente. Siempre que uno está confundido o no tiene claridad sobre algo, lo siente. No es un sentimiento cómodo, puede percibirse como angustia, frustración, impaciencia, infelicidad, depresión, tristeza, apatía o cualquier otra emoción de baja energía. Describe el sentimiento. Concentra toda tu atención en describírtelo a ti mismo. Cuando le pones atención al sentimiento o al dolor, empiezan a desaparecer. La emoción está ahí por alguna razón con una lección que debes aprender. Aprovecha la lección y no necesitarás más la experiencia.
Permítele a los sentimientos estancados dentro de ti que permanezcan contigo lo suficiente para oír el mensaje que tienen que darte y, una vez que tengas el mensaje, estarás limpio. Es importante sentir las emociones, si no las sientes, puedes enterrarlas. Cuando entierras la emoción, después puede resurgir. Puedes tener un arrebato emocional en un momento inapropiado, porque no sentiste la emoción en el momento oportuno, en su momento original.
Cuando veas o sientas una emoción, reconócela y permítete estar contigo, acepta que verdaderamente no la quieres. Cuando no luchas contra ella, la emoción se disipa, se disuelve, se evapora. Si te entristeces o te angustias, no luches contra la emoción, déjala ir y busca un pensamiento mejor. Si una emoción te está molestando, reconócela, siéntela, exprésala y déjala ir, busca un reemplazo. El primer paso es saber qué es lo que no quieres. El segundo paso es escoger lo que sí deseas. El punto es buscar una creencia, emoción o convicción mejor. Tú decides cuál, tú tienes el control. Tienes que elegir, tienes que apoyarte en tu poder. Cuando "despiertas" tienes que escoger, ya no eres una víctima del pasado.
Cuando tenemos un accidente automovilístico o nos pasa algo que nos hace llevar las manos a la cabeza y pensar "fue espantoso" y que alguien más nos hizo eso, es una ilusión. La realidad es que nosotros lo atrajimos a un nivel inconsciente. Juega con la idea de cómo te gustaría que fuera tu vida. Piensa en las posibilidades y no en los problemas. Todo comienza con la idea de concentrarte en lo que deseas. La intención gobierna el mundo.
Lo primero que debes hacer es expresar claramente tus intenciones y propósitos. Intención es una declaración de cómo quieres obtener un resultado concreto. Mentalmente debes hablar en términos muy específicos. Afirmar tus intenciones, declarando explícitamente lo que quieres y jugando con las posibilidades de cómo te gustaría que fuera tu vida da inicio al proceso de marchar en la dirección de esos propósitos. Cuando expresas tus intenciones, lo que sucede es que tu cuerpo y tu mente quedan alineados para ir tras de esos propósitos. Cuando nos concentramos en un propósito, mente y cuerpo empiezan a avanzar hacia él. Consigues más de lo que sea cuando te concentras en ello. Metafísicamente, el Universo y toda su energía parecen alinearse contigo para ponerte en situaciones que te permitan conseguir lo que te has propuesto.
- ¿Qué quieres?
- ¿Cómo quieres que sea tu vida?
- ¿Cómo puedes enderezarla?
- ¿Qué quieres que cambie de verdad?
Concéntrate en los resultados, a tu manera. La Divinidad está enviando y recibiendo información y energía todo el tiempo. Tu sistema de creencias filtra lo que envías y recibes. La energía viene pura y te impregna, pero tú tienes creencias y convicciones sobre lo que es posible para ti, tienes creencias acerca de la naturaleza de tu realidad y sobre tu propio valor. La energía es filtrada a través de esas creencias y convicciones. No hay nada imposible. Las emociones atraen todo en tu vida. Si puedes generar la misma emoción de amor por algo que realmente deseas, lo atraerás. Llega fácilmente lo que amas porque el amor lo atrae.
Si algo se te está dando, pero por alguna razón tienes una creencia limitante o una convicción autosaboteadora, o algún pensamiento de desmerecimiento, el proceso se retrasará. Cuando tienes claridad, tu propósito se realizará rápido o sabrás que viene en camino, todo sin ningún tipo de contrariedad dentro de ti. Si estás optimista, te sientes de buen humor, emocionado por algo, la probabilidad de que estés teniendo claridad es muy buena. Tienes que desear lo que deseas con emoción y sin apego. Las contraintenciones son las creencias limitantes y la negatividad.
Si hay elementos en otra persona que te disgustan, fastidian o angustian, se trata, muy probablemente, de elementos tuyos que no te gustan a ti mismo. Eres responsable de todo lo que aparece en tu vida. No hay nada fuera, todo lo que se presenta en tu vida es una proyección de lo que hay dentro de ti.
No puedes violar el libre albedrío, tienes que dejar que las personas estén donde están. Incluso los bebés ya vienen con algún tipo de programación. En parte es personalidad, en parte es genética y en parte es física. El punto es que no puedes cambiar a los demás, ellos tienen derecho a sus propias elecciones. Una mente distinta a la tuya puede ver lo que es invisible para ti.
La gente no valora las cosas a menos que les pongas un precio, casi todo en mercadeo es percepción, mucho de esa percepción está influenciada por el precio, pero todo es un invento. Lo mejor es ver el dinero como billetes de Monopolio, como un medio de intercambio. El centro de atención siempre debe permanecer en ti más que en el dinero. Todo es posible si neutralizas el dinero y evitas que tu autoestima esté supeditada a él. Tu autovaloración dene depender sólo de tu satisfacción contigo mismo. Tu foco tiene que ser hacer aquello que piensas que es divertido, no el dinero per se.
No hay nada malo en que tu intención esté centrada en las finanzas pero no deben ser tu centro principal. El dinero por sí mismo no es más que papel y metal, somos nosotros quienes le damos significado. El centro debe mantenerse en ti y no en la plata. No quieres sentir necesidad, apego o adicción por el dinero porque eso te va a desequilibrar. Todo es posible y si vuelves neutral el dinero y evitas que tu autoestima esté supeditada a él, tu autovaloración depende sólo de tu satisfacción contigo mismo.
Mientras más te concentres en lo que amas, en tu pasión, en lo que tu corazón te dicta, mientras más te desentiendes de preocupaciones como las finanzas, esos asuntos simplemente se desvanecerán, se disolverán y el dinero empezará a aparecer. Que tu centro sea hacer lo que te apasione. Si te concentras en el amor a lo que te apasiona, las finanzas tenderán a cuidarse por sí mismas. Dedícate a ver en qué te vas a centrar y enfócate en la increíble vida que vas a llevar. Celebra cuando la mayoría de las cosas de tu vida vayan de maravilla. El Universo es un gran catálogo, lo miras y vas escogiendo lo que quieres.
Si realmente crees en tu "Yo", debes probártelo a ti mismo, atreviéndote a asumir que ahora mismo ya eres la persona que deseas ser. Cada vez que descubras que no estás teniendo claridad, inmediatamente haz algo al respecto. Los milagros pueden ocurrir y ocurren, obtener claridad es la clave para lograrlo. El principal beneficio de obtener y mantener claridad es que te permite estar presente cada momento de tu vida, sin que nada se atraviese en el camino. Los milagros se manifiestan en el tribunal de la vida. Tienes que tener la disposición de no detenerte ante nada. Tener claro que es TU vida, son TUS milagros y TÚ te mereces las recompensas que esos milagros puedan traerte.
Nuestros sentimientos pueden sobrepasarnos completamente. Muchas veces nos manejan a nosotros en vez de nosotros manejarlos a ellos. Los sentimientos vienen de la mente, aunque se nos manifiestan en nuestro cuerpo como sensaciones de energía. El cuerpo es una extensión de nuestra mente y de nuestro pensamiento habitual. Nada puede aparecer en el cuerpo a menos que hayamos tenido un pensamiento previo de ello. Podemos reconocer nuestro estado mental por la forma en la que se siente nuestro cuerpo.
Tus sentimientos son tuyos y, por eso, si no te gustan puedes hacer algo al respecto. Liberarse de sentimientos negativos acumulados apacigua la mente, elimina programas de autodeterioro, nos atrae abundancia sin esfuerzo y nos brinda una felicidad que nunca nos faltará. Casi todas las enfermedades están relacionadas con el estrés. Toda carencia proviene de emociones limitantes en cuerpo y alma. Las relaciones destructivas se originan en sentimientos negativos y hostiles, reprimidos y después expresados a través de amigos, familiares y socios. Sólo hay un momento para ocuparse de los propios sentimientos y ese momento es ahora mismo.
A veces nuestra vida parece una pesadilla diurna por las emociones mal manejadas. Podemos ocuparnos de los sentimientos como si fueran energía. Cuando liberas sentimientos negativos, te sientes más libre, liviano y feliz a medida que esas emociones se van. Los pensamientos y las emociones son siempre cambiantes. Si no aniquilas la raíz de las emociones, constantemente regenerarás más y más negatividad, carencias y limitaciones. Conservamos las emociones negativas porque pensamos que nos protegen.
Para liberar emociones negativas, sigue deseando el cambio y teniendo claro que quieres deshacerte de la emoción atascada. Todo se moverá. Primero necesitas sentir la emoción para después liberarte de ella. No tienes que sentirla con toda la intensidad, pero necesitas tenerla, aunque sea parcialmente en tu conciencia. A menudo reprimimos nuestras emociones y vivimos así por tanto tiempo que olvidamos cómo se siente sentir. Los bloqueos también son sentimientos, la insensibilidad emocional.
Muchas veces los medicamentos reprimen las emociones y eso no ayuda a permitir su liberación y resolución. Darle la bienvenida a la emoción es lo contrario de resistírsele. El paso #1 es darle la bienvenida al sentimiento. Hay que desarmar la resistencia que normalmente acompaña a los sentimientos reprimidos y estancados. Cuando te zambulles en una emoción, generalmente si es negativa desaparecerá en un instante. Cuando nos fijamos en el centro del sentimiento, lo hacemos consciente. Cuando somos cien por ciento tolerantes con los sentimientos, éstos nos atraviesan sin ningún esfuerzo y nosotros quedamos abiertos y libres.
De acuerdo con la física cuántica, dos cosas no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo. La tolerancia lo disuelve todo. Al dejar que el sentimiento aumente, estás siendo tolerante con él, lo que le permite salir, atravesarte y desvanecerse sin mayor esfuerzo. La tolerancia, la aceptación, la aprobación y el reconocimiento derriten los sentimientos congelados y movilizan toda tu energía. El pensamiento o sentimiento negativo está ahí para protegerte de algo, sin embargo, los sentimientos negativos abren más negatividad. Las emociones no nos contienen a nosotros, nosotros las contenemos a ellas.
Nunca deberíamos hacernos daño o limitarnos de manera deliberada. Sin embargo, inconscientemente hacemos eso todos los días. Haciendo consciente lo inconsciente, comprendemos lo que estamos haciendo. Haciendo consciente lo inconsciente se hace posible la liberación. Esa mirada tiende a liberar espontáneamente lo que no nos sirve. Hacer comparaciones conscientes nos enseña que nosotros no somos nuestros sentimientos y que tenemos la opción de conservarlos o dejarlos ir.
- ¿Soy libre o estoy atado a algo?
- ¿Siento amor o miedo?
- ¿Siento fe o dudas?
- ¿Vivo en abundancia o en la carencia?
- ¿Vivo en unidad o en separación?
- ¿Estoy en paz o en conflicto?
- ¿Siento distensión o contracción?
- ¿Le estoy diciendo "sí" a la abundancia, a ser yo mismo, a la libertad y a mis metas?
- ¿Tiendo a aceptar las cosas o a rechazarlas?
- ¿Estoy abierto o cerrado?
- ¿Estoy relajado o tenso?
- ¿Prefiero ser libre o esclavo de alguien? ¿Feliz o infeliz? ¿Sereno o ansioso? ¿Seguro o inseguro?
La mayoría de nosotros desaprobamos nuestros sentimientos constantemente y eso no nos sirve para nada, sólo empeora las cosas. Cada día, destina un tiempo a percibir cualquier reproche y opta por dejarlo ir, hasta que se vaya. Es imposible sentir amor si no nos aprobamos a nosotros mismos y esto es lo que generalmente tendemos a hacer la mayoría de las personas. Luego de desprenderte de las energías que te reprochan y censuran, te sentirás libre para encaminarte hacia una energía de aprobación. Debes aprobarte incondicionalmente. Aprobarte significa gustarte y aceptarte como eres, siempre.
No dejes que tus sentimientos te agobien. Todos necesitamos amor y compasión, incluso nuestros sentimientos. El amor y la compasión lo sanan todo. Aproxímate a tus sentimientos con compasión. Permítete sentir tus sentimientos. Necesitas limpiarte para alcanzar los objetivos que buscas. Si hay alguna contraintención dentro de ti, consciente o inconscientemente, no atraerás los resultados que deseas. Y si los logras, serán temporales y los perderás. Tienes que limpiarte de las contraintenciones.
La causa del éxito no está en el entorno del individuo, porque si fuera así, las personas dentro de un determinado radio serían exitosas y el éxito sería exclusivamente un asunto territorial. Vemos cómo personas cuyos ambientes son prácticamente iguales y que viven en el mismo barrio muestran distintos grados de éxito o fracaso. Por lo tanto, sabemos que la causa del éxito debe estar en lo individual y en ninguna otra parte.
Los recursos que necesitamos para hacer nuestros sueños realidad están dentro de nosotros mismos. Para que los cambios sean auténticos, tienen que ser duraderos y consistentes. Lo primero que tienes que hacer en cualquier momento que desees sinceramente producir un cambio consiste en ELEVAR TUS CRITERIOS. Cambiar lo que te exiges a ti mismo. Tener claras todas las cosas que ya no estás dispuesto a tolerar y aceptar en tu vida y todas aquellas en que aspiras convertirte.
Piensa en las consecuencias a largo plazo puestas en movimiento por los hombres y mujeres que elevaron sus criterios y actuaron de acuerdo con ellos, decidiendo que no estaban dispuestos a tolerar que estuvieran debajo del listón. Cambiar una organización, una empresa, un país o incluso un mundo, empieza con el sencillo paso de cambiarse a sí mismo. Si elevas tus metas pero no te ves capaz de alcanzarlas, ya te estás saboteando. Nuestras creencias son como órdenes incuestionadas que nos dicen cómo son las cosas, qué es posible y qué es imposible, qué podemos hacer y qué no podemos hacer.
Nuestras creencias configuran cada una de nuestras acciones, e incluso los pensamientos y sentimientos que experimentamos. Cambiar nuestros sistemas de creencias es fundamental para producir cambios verdaderos y duraderos en nuestras vidas. Tenemos que desarrollar un sentido de la certidumbre de que podemos y queremos alcanzar las nuevas metas, antes de que podamos hacerlo realmente. Si no tomamos el control sobre nuestros sistemas de creencias, podemos elevar las metas todo lo que queramos, que nunca tendremos la convicción necesaria para alcanzarlas. Tienes que tener congruencia en tus propias creencias.
Saber lo que quieres no es suficiente, hay que emprender acción. Muchos de nosotros nos abandonamos a merced de los acontecimientos, fallando a la hora de hacernos cargo de nuestras propias emociones, sobre las que sí tenemos control. Hay emociones que reducen tu capacidad. Hay que aprender a dominar las emociones, la salud física y también las relaciones. Tienes que crear relaciones de calidad, primero contigo mismo y después con los demás. El mayor recurso es una relación que te abre las puertas a todo lo que necesitas.
Tienes que dar a tus ideas, creaciones y potencial el tiempo necesario para alcanzar su propia realización. La repetición es la madre de toda habilidad. Puedes producir un cambio inmediato en tus pautas emocionales. El simple hecho de cambiar una palabra en tu vocabulario habitual puede producir grandes cambios. Puedes cambiar de manera instantánea aquello hacia lo que te enfocas, tu atención y, en consecuencia, las acciones que emprendes cotidianamente. Cambiar una creencia puede cambiar poderosamente tu nivel de felicidad.
La vida es un don, y nos ofrece el privilegio, la oportunidad, y también la responsabilidad de devolver algo, logrando ser algo más. ¿Te encuentras hoy donde deseas estar? Pregúntate qué acciones puedes emprender hoy mismo que configuren tu destino futuro. Ahora es el momento de diseñar los próximos diez años de tu vida y no una vez que hayan transcurrido.
La forma más poderosa de configurar nuestras vidas consiste en emprender la acción. Acciones diferentes producen resultados diferentes. Cualquier acción es una causa puesta en movimiento, y su efecto se añade a los efectos pasados para hacernos mover en una dirección concreta. Cada dirección nos conduce hacia un destino último, nuestro destino. Si queremos dirigir nuestras propias vidas, debemos hacernos cargo del control de nuestras acciones. Lo que configura nuestras vidas no es lo que hacemos de vez en cuando sino lo que hacemos de manera consistente. Cada día de tu vida usas tu poder para configurar tu destino personal.
El poder de decisión es lo que precede a la acción. Todo aquello que sucede en tu vida, tanto lo que te entusiasma como las cosas que plantean un desafío, empiezan con una decisión. El destino de cada uno de nosotros queda configurado en los momentos de decisión. Las decisiones que estás tomando hoy, ahora mismo, van a configurar aquello en lo que vayas a convertirte en unos años. Las decisiones que has tomado te trajeron hasta este punto de tu vida.
Hay gente que nace con ventajas, tienen ventajas genéticas, ambientales, familiares o de relaciones. No obstante, están los que han llegado mucho más allá de las limitaciones, impuestas por sus condiciones, tomando nuevas decisiones respecto a lo que van a hacer con sus vidas. Tienes que comprometerte contigo en quién quieres ser y qué te comprometes a tener en tu vida. No sólo tienes que decidir con qué resultados quieres comprometerte, sino también la clase de persona que te comprometes a ser. Tienes que plantearte criterios para lo que consideres aceptable como comportamiento para ti misma y decidir qué debes esperar de aquellas personas que te importan.
Si no estableces una línea básica de criterios para lo que estás dispuesto a aceptar en tu vida, descubrirás lo fácil que resulta deslizarse hacia comportamientos y actitudes o calidad de vida que se hallan muy por debajo de lo que te mereces. Necesitas establecer esos criterios y vivir de acuerdo con ellos. Tienes que comprometerte con vivir tu vida al más alto nivel posible.
La mayoría de la gente se encuentra demasiado ocupada encontrando justificaciones. Todas las excusas para no vivir tu vida como realmente quieres no son más que sistemas de creencias, y no sólo resultan limitadoras, sino que son destructivas. Siempre puedes decidir hacer algo nuevo. Si realmente decides hacerlo, podrás hacer cualquier cosa.
Las decisiones actúan como fuente tanto de problemas como de increíbles alegrías y oportunidades. Las verdaderas decisiones son las catalizadoras para transformar nuestros sueños en realidad. ¿Será hoy el día en que decidas finalmente que aquello que eres como persona resulta mucho más de lo que has estado demostrando?
AFIRMACIÓN:
---> "Esto es lo que soy. De esto es de lo que tiene que ocuparse mi vida y esto es lo que voy a hacer para conseguirlo. Nadie me impedirá alcanzar mi destino. No permitiré que nadie me lo niegue."
Lo que importa son las decisiones que se toman sobre a dónde se quiere llegar. No es importante saber cómo vas a alcanzar un resultado, lo importante es decidir que encontrarás un camino, sea cual fuere. El primer paso es decidir lo que deseas.
1) Decide lo que deseas.
2) Emprende la acción.
3) Observa lo que funciona y lo que no.
4) Ve cambiando tu actitud hasta conseguir lo que quieres.
La decisión de producir un resultado hace que los acontecimientos se pongan en movimiento. Si decides lo que deseas, emprendes la acción, aprendes de ello y cambias tu actitud en consonancia, habrás creado el impulso para alcanzar el resultado apetecido. En cuanto te comprometas realmente a conseguir que algo suceda, el "cómo" se revelará por sí mismo.
"En lo referente a todos los actos de iniciativa y creación, hay una verdad elemental, y es el momento en que uno se compromete definitivamente; luego, la providencia también se mueve" -Goethe
La mayoría de nosotros no sabemos lo que significa tomar una verdadera decisión. No nos damos cuenta de la fuerza de cambio que crea una decisión congruente y comprometida. Tomar una verdadera decisión significa comprometerse en alcanzar un resultado y luego descartar cualquier otra posibilidad que no sea esa. Es estupendo tener un objetivo claro e incuestionable, esa clase de claridad te proporciona poder. Con claridad, puedes producir los resultados que realmente deseas alcanzar en tu vida.
Asegúrate de aprender de tus decisiones, te proporcionarán valiosas referencias para efectuar una mejor evaluación y, en consecuencia, tomar mejores decisiones en el futuro. La información es poder cuando se actúa en consecuencia. La repetición es la madre de la habilidad. Las distinciones nos capacitan para tomar mejores decisiones y, en consecuencia, para llegar a los resultados que deseamos alcanzar. En los momentos de decisión es cuando se configura el propio destino.
1) Tus decisiones acerca de en qué enfocar la atención.
2) Tus decisiones acerca de lo que significan las cosas para ti.
3) Tus decisiones acerca de qué hacer para llegar a los resultados que deseas alcanzar.
Lo que importa son tus decisiones de hacia dónde enfocas la atención, qué significan las cosas para ti y qué vas a hacer al respecto para encontrar tu destino último. Muchos de nosotros no tomamos nuestras decisiones de una forma consciente, nos limitamos a dejarnos llevar por la corriente. Nos convertimos en parte de la masa de gente dirigida por las circunstancias en lugar de por sus propios valores.
Establece un curso al que quieras dirigirte realmente y de ahí haz un plano o mapa, para poder tomar decisiones cualificadas a lo largo del camino. No tenemos por qué permitir que la programación de nuestro pasado controle nuestro presente y futuro.
AFIRMACIÓN:
---> "No me siento desanimado porque todo intento, erróneo o descartado, es otro paso hacia adelante."
Debemos superar nuestros temores a tomar decisiones erróneas. El buen juicio es resultado de la experiencia y la experiencia es a menudo resultado del mal juicio. A veces, las experiencias aparentemente malas o dolorosas son las más importantes. Debemos esforzarnos por aprender de nuestros errores, en lugar de castigarnos por ellos. Es muy útil tener un modelo de rol. Cualquier persona de éxito con la que te encuentres puede decirte que la razón de haber alcanzado más éxito es porque ha tomado más decisiones que tú. Asegúrate de aprender de cada experiencia y recuerda que en la vida no hay fracasos, sólo hay resultados.
Una de las decisiones más importantes que puedes tomar para asegurarte tu felicidad a largo plazo es la de usar todo aquello que la vida te ofrezca en cada momento. La verdad es que no hay nada que no puedas conseguir si:
1) Decides qué es lo que quieres comprometerte a alcanzar.
2) Estás dispuesto a emprender una acción a gran escala.
3) Observas lo que funciona y lo que no.
4) Continúas cambiando tu aproximación al tema hasta lograr lo que deseas; usando todo lo que la vida te ofrezca a lo largo del camino.
No tienes que mantener tu atención en las experiencias fallidas, sino en tu objetivo. Utiliza la experiencia y desarrolla una estrategia. Se trata de saber lo que quieres y emprender la acción para conseguirlo. Tienes que tener la pasión y creer en lo que estás haciendo. Emprende la acción a gran escala, es tomar la decisión de encontrar un camino, sea cual sea. Actuar con una decisión realmente comprometida, sin que importen las circunstancias y sobre una base continuada. Para alcanzar el éxito hay que tener el enfoque a largo plazo. Ni el éxito ni el fracaso son experiencias que se produzcan de la noche a la mañana.
Lo que provoca el fracaso de la gente son todas las pequeñas decisiones que se toman a lo largo del camino. Es el fracaso para seguir, para emprender la acción, para persistir, para controlar nuestros estados mentales y emocionales y para enfocar la atención. El éxito también es el resultado de tomar pequeñas decisiones: la de comprometerse a alcanzar un nivel superior, la de contribuir, la de aumentar la mente en lugar de permitir que el ambiente le controle a uno; todas estas pequeñas decisiones crean la experiencia vital que llamamos éxito.
Ningún individuo u organización que haya alcanzado el éxito lo ha conseguido con un enfoque a corto plazo. No sientas lástima de ti mismo, sin importar lo que ocurra. Decide por ti mismo:
- En qué enfocar la atención.
- Qué significan las cosas.
- Qué hacer a pesar de los desafíos que parecen limitarte.
Los retrasos de Dios no siempre significan negativas. A menudo, lo que parece imposible a corto plazo, se hace muy posible a la larga, si es que se persiste en ello. Para alcanzar el éxito necesitamos disciplinarnos para reflexionar de forma consistente a largo plazo. Los procesos de la vida son cíclicos como las estaciones del año. En el instante en que tomas una nueva decisión, pones en marcha una nueva causa, efecto, dirección y destino en tu vida. Una verdadera decisión se mide por el hecho de haber emprendido la acción.
Las personas que alcanzan más éxito son aquellas que toman decisiones con rapidez, porque tienen claro cuáles son sus valores y qué desean realmente para sus vidas. Las personas que fracasan suelen tomar decisiones con lentitud y cambian de opinión con rapidez, en un continuo proceso de retroceso y avance. Uno actúa de acuerdo con la información que tiene en cada momento, a veces, cuando obtenemos más información de un tema, cambiamos nuestras acciones.
Cuando suceda lo inevitable, en lugar de dejarte caer al suelo, aprende algo. Pregúntate, ¿qué hay de bueno en esto?, ¿qué puedo aprender de esto?. Elige aprender de las lecciones que pueden ahorrarte tiempo, dinero o dolor. Mantén el compromiso con tus decisiones pero con una actitud flexible. Una vez que hayas decidido quien quieres ser como persona, no te quedes atascado en los medios para conseguirlo. Cultiva el arte de la flexibilidad porque muchas veces olvidamos que hay rutas alternativas. Muchas veces eliges el camino que conoces en ese momento pero no permaneces abierto a las posibilidades.
Una decisión puede cambiar en cualquier momento el curso de tu vida para siempre. Si quieres realmente que tu vida sea apasionada, necesitas vivir con esa actitud de expectación. Puedes encontrar maneras de darle la vuelta a la situación. Son tus decisiones y no tus circunstancias lo que determina tu propio destino.
"La vida es una atrevida aventura o no es nada" -Hellen Keller
Todo lo que sabes y tienes no sirve para nada al menos que decidas utilizarlo. Todo depende de los intereses del individuo. Nuestras vidas se ven cada día llenas de negociaciones psíquicas. Nos hallamos sopesando constantemente nuestras acciones propuestas y el impacto que ejercerán sobre nosotros. Incluso los productos establecen vínculos emocionales para vender; se trata de la idea de que, si usamos el producto, viviremos nuestras fantasías. Si quieres vender algo, tienes que asociar sensaciones a ese producto. Por tanto, es recomendable vincular el placer a los comportamientos que desees para ti mismo.
No nos vemos impulsados por la realidad, sino por nuestra percepción de la realidad. Lo que configura quiénes somos hoy o quiénes seremos en el futuro nunca es el ambiente, sino el significado que le damos a los acontecimientos. Nos vemos inclinados a creer que las circunstancias controlan nuestras vidas pero eso es mentira. No son las circunstancias de nuestras vidas lo que nos configuran, sino nuestras creencias acerca de lo que significan esas circunstancias. El espíritu humano puede superar virtualmente cualquier nivel de dolor, desafío o problema. Lo que una persona sea capaz de hacer a cualquier edad depende de sus creencias.
Lo que configura quienes somos es el significado que le damos a los acontecimientos. Las generalizaciones simplifican nuestra vida y nos permiten funcionar. Sin embargo, pueden producir creencias limitantes. Las creencias a veces se convierten en limitaciones futuras acerca de quién eres tú y de qué eres capaz.
1) La mayoría de nosotros no decidimos conscientemente qué vamos a creer.
2) Nuestras creencias se basan a menudo en una mala interpretación de experiencias pasadas.
3) Una vez que adoptamos una creencia, olvidamos que sólo se trata de una interpretación.
Si deseas crear cambios consistentes y perdurables en tus comportamientos, debes cambiar las creencias que los están sosteniendo. Todos tenemos la capacidad de crear significados que nos den poder. Las creencias pueden cambiar literalmente nuestros cuerpos en cuestión de minutos. Nuestras creencias tienen la capacidad de hacernos sentir enfermos o sanos en un instante. Una vez aceptadas, nuestras creencias se transforman en órdenes incuestionables para nuestros sistemas nerviosos. Tienen el poder de expandir o destruir las posibilidades de nuestro presente y futuro.
Si queremos dirigir nuestras vidas, debemos ejercer un control consciente sobre nuestras creencias. La creencia es un sentimiento de certidumbre sobre algo. Si afirmas creer que eres inteligente, lo que estás diciendo en el fondo es "siento la certidumbre de que soy inteligente". Esa sensación de certidumbre te permite aprovechar recursos capaces de producir resultados inteligentes. Las creencias se convierten en afirmaciones acerca de ti mismo. A menudo nuestra falta de certidumbre no nos permite utilizar la capacidad que existe dentro de nosotros.
La gente puede alcanzar éxito si se imagina algo de una manera tan vívida como si hubiera ya tenido la experiencia real. La certidumbre trae consigo poder. Tenemos la habilidad para usar referencias imaginadas que nos impulsen en la dirección de nuestros sueños. La gente desarrolla con frecuencia creencias limitadoras acerca de quiénes son y de qué son capaces. Como no han alcanzado el éxito en el pasado, creen que no lo podrán alcanzar en el futuro. Los grandes líderes raras veces son "realistas"; son inteligentes y precisos, pero no realistas según el criterio de los demás.
Si tienes que cometer algún error en la vida, es mejor que te equivoques por el lado de la sobreestimación de tus capacidades. La capacidad humana es tan grande como no nos atreveríamos a soñar la mayoría de nosotros. Los optimistas terminan por dominar la habilidad, mientras que los pesimistas fracasan. Todos los grandes líderes, todas las personas que han alcanzado el éxito en cualquier ámbito de la vida, conocen bien el poder de perseguir de forma continuada sus visiones, aunque no dispongan todavía de todos los detalles acerca de cómo alcanzarlas.
Nuestras vidas se verán configuradas más que ninguna otra cosa por la forma que tengamos de afrontar la adversidad y los desafíos. Muchas de las personas que han alcanzado un mayor éxito lo han logrado a pesar de encontrarse con enormes problemas y barreras. Las personas con éxito raras veces o nunca consideran un problema como algo permanente. Tienes que ser capaz de creer: "Esto también pasará". Los procesos de la vida son cíclicos, no jerárquicos. Tienes que saber que pasará, sin importar lo que te suceda en la vida, y también tienes que saber que si continúas insistiendo encontrarás un camino.
Una persona con éxito nunca ve un problema como algo omnipresente, capaz de controlar toda su vida. Los pesimistas tienen la creencia de que como han fracasado en un ámbito de la vida, ellos son un fracaso en general. Si vemos un fracaso como un problema con nosotros mismos o un defecto de nuestra personalidad, nos sentiremos abrumados. Ten cuidado para no adoptar la creencia de que un problema es personal. ¿Cómo puedes sentirte inspirado si te castigas continuamente? Sostener creencias limitadoras equivale a consumir pequeñas dosis de arsénico; tenemos que evitarlas a toda costa.
Vivimos buscando referencias para confirmar nuestras creencias; todos los progresos personales empiezan con un cambio en las creencias. Debes asociar un tremendo placer a la idea de adoptar una creencia que te capacite más. Las nuevas experiencias nos conducen a interrogarnos; hay experiencias que interrumpen nuestras pautas de certidumbre. Las nuevas experiencias sólo ponen en marcha un cambio si nos inducen a cuestionar nuestras creencias.
¿Cuantas creencias tienes tú en la vida cotidiana sobre quién eres o qué puedes o no puedes hacer, o sobre cómo debería actuar la gente acerca de las cuales no te has interrogado? Las creencias incapacitadoras se empiezan a aceptar sin siquiera darnos cuenta de ello. Tenemos opiniones, creencias y convicciones. Las opiniones se diluyen con facilidad y suelen estar basadas en unas pocas referencias en las que una persona se ha fijado en determinado momento. Las personas con creencias fijas tienen un nivel de certidumbre tan fuerte que a menudo se cierran a cualquier nueva información. La duda desestabiliza nuestros viejos sistemas de referencias.
La diferencia se encuentra en las acciones que estés dispuesto a emprender. Las convicciones pueden darnos poder porque nos impulsan a actuar. La convicción tiene el poder para impulsarnos a la acción y de empujarnos a través de toda clase de obstáculos. La convicción de que eres una persona inteligente, capaz de encontrar siempre un camino, puede ayudarte a superar los momentos más duros de tu vida. Cada acción que tomes fortalecerá tu compromiso y elevará la intensidad emocional de tu convicción.
La gente cree a menudo en algo porque todo mundo lo cree, es la llamada "prueba social". Cuando la gente no está segura de qué hacer, mira a los demás en busca de guía. Usar la prueba social es una forma de limitar tu vida, de hacer que transcurra igual que la de los demás. No resulta aconsejable confiar ciegamente en la opinión de los expertos. No debes aceptar ciegamente todo lo que te digan. Considera las cosas dentro del contexto de tu propia vida y pregúntate si eso tiene sentido para ti.
El dolor es la forma más poderosa para cambiar una creencia. Siempre puedes decidir reiniciar tu vida con una conciencia clara. Es vital examinar nuestras creencias y sus consecuencias para asegurarnos de que nos capacitan. La respuesta consiste en encontrar a alguien que esté produciendo los resultados que tú quieres alcanzar en la vida. Esas personas son los modelos de rol capaces de darte algunas de las respuestas que buscas. Invariablemente, detrás de toda persona de éxito, hallarás una serie específica de creencias que les dan poder. La forma de expandir nuestras vidas consiste en tomar como modelo las vidas de aquellas personas que ya han tenido éxito. Esos modelos que necesitas te rodean cada día.
"Somos lo que pensamos. Todo lo que somos surge de nuestros pensamientos. Con nuestros pensamientos hacemos nuestro mundo" -Buda
Tenemos que llevar cuidado acerca de cómo interpretamos los resultados. La única seguridad verdadera que existe en la vida es la que procede de saber que cada día estás mejorándote a ti mismo de alguna forma, que estás incrementando el calibre de lo que eres, que eres valioso para la empresa en la que trabajas, para los amigos que tienes y para tu familia.
- ¿Qué he aprendido hoy?
- ¿En qué he contribuido o qué he mejorado?
- ¿De qué he disfrutado?
Las mejoras pequeñas son concebibles y pueden alcanzarse. Recuerda que la clave del éxito consiste en desarrollar una sensación de certidumbre. Es posible que hoy creas que algo es cierto, pero a medida que pasan los años y crecemos, nos vemos expuestos a nuevas experiencias y podemos desarrollar creencias que nos proporcionen más poder. Podemos abandonar cosas que en otros tiempos sentimos como ciertas. Tus creencias pueden cambiar a medida que acumulas referencias adicionales.
Enfoca la atención en las consecuencias de todas tus creencias. Tenemos que saber qué creencias estamos utilizando ya para guiarnos. Fortalece las creencias que te dan poder y elimina las que te lo quitan. Pregúntate qué hay que creer para alcanzar el éxito. Aquello en lo que te concentras se expande. Si te sientes deprimido, probablemente encontrarás una creencia de que el futuro no va a ser mejor o tienes poca confianza en el futuro. Una vez que descubres la creencia, puedes cambiarla. Cambiar el significado de algo también puede cambiar las decisiones que tomas. No hay nada en la vida que tenga ningún significado excepto el que tú mismo quieras darle.
AFIRMACIÓN:
---> "Siempre hay una forma de darle la vuelta a las cosas si me comprometo."
Las creencias tienen el potencial de crear o destruir. La mayoría de nosotros espera a que ocurran ciertas cosas antes de decidirse finalmente a efectuar el cambio. Una vez que hayamos realizado el cambio, debemos reforzarlo inmediatamente. El proceso de hacer realmente lo necesario para cambiar la calidad de nuestra vida sólo se inicia con el imperativo "tengo que". Tenemos que ser la fuente de nuestro propio cambio para que éste sea perdurable. Tú tienes que ser la fuente de tu propio cambio.
Nuestros cerebros pueden ayudarnos a conseguir prácticamente cualquier cosa que deseemos. Tu cerebro lleva a cabo cualquier cosa que le pidas. Cuanto más practicamos una pauta de comportamiento, más fuerte se hace dicha pauta. Cuando envíes mensajes confusos a tu cerebro, obtendrás resultados igualmente confusos. Decide lo que realmente deseas y qué te impide tenerlo ahora. Conseguimos aquello sobre lo que enfocamos la atención. Cuanto más claro tengas lo que quieres, más rápidamente puedes conseguirlo.
"Aquél que tiene un porqué lo bastante fuerte, puede soportar casi cualquier cómo" -Nietzche
A veces no cambiamos porque nos da miedo lo desconocido. Saber que no has logrado vivir de acuerdo con tus propios criterios constituye el dolor definitivo. Una de las fuerzas más poderosas e la personalidad humana es el impulso de preservar la integridad de la propia personalidad. Tenemos que darnos cuenta de nuestras propias inconsistencias. La presión interna resulta casi imposible de resistir. El animal humano responde a la presión; la idea del cambio nos tiene que ser atractiva y agradable. Se tienen que asociar sensaciones positivas con la idea del cambio.
La mayoría de la gente desea un nuevo resultado pero continúa actuando de la misma manera. Si seguimos repitiendo las mismas pautas inapropiadas, nuestra vida no va a cambiar. Seguir las mismas viejas pautas es obtener siempre los mismos resultados. Mantener un hábito indeseable siempre nos proporciona ganancias secundarias, satisfacciones secundarias. No cambiamos porque obtenemos beneficios de aquello mismo que tratamos de cambiar. Por ejemplo, a veces una persona no sana porque desea seguir recibiendo la atención de aquellas personas a quienes les preocupa. En estos casos hay que encontrar nuevos caminos hacia el placer.
Cuando la satisfacción secundaria es demasiado fuerte, regresas a tus antiguas pautas. Quien experimenta eso siente emociones contradictorias con respecto al cambio. Tenemos que romper las pautas que nos dañan de modo que se conviertan en actitudes consistentes. Disemina los sentimientos limitadores hasta que ya no se te ocurran más. La única razón por la que nos sentimos enojados es porque nos representamos las cosas en nuestra mente de una manera determinada. Todos nuestros sentimientos se basan en las imágenes que enfocamos en nuestras mentes.
Todas las pautas neurológicas están diseñadas para alejarte del dolor y acercarte al placer. Los beneficios de las viejas sensaciones o comportamientos deben preservarse mediante los nuevos comportamientos o sentimientos. ¿Con qué puedes sustituir la preocupación? Si rompemos lo suficiente las viejas pautas, nuestros cerebros buscarán automáticamente una pauta sustitutiva para proporcionarnos la sensación que deseamos.
Hay que buscar conscientemente nuevos comportamientos o sensaciones con los que podamos sustituir a los viejos. La presión externa raras veces ejerce un impacto duradero. Puedes encontrar relaciones satisfactorias, iluminación espiritual y una carrera a la que puedas entregarte apasionadamente. Tenemos que condicionar la nueva pauta hasta que sea consistente. La forma más sencilla de condicionar algo consiste en practicarlo una y otra vez hasta que se abra un camino neurológico.
La intensidad emocional graba nuevos caminos en nuestros cerebros. Podemos condicionar cualquier comportamiento en nosotros mismos, siempre y cuando lo hagamos con la suficiente repetición e intensidad emocional. Establece una serie de objetivos a corto plazo, y cada vez que alcances uno de ellos, ofrécete una recompensa inmediata. Ofrécete una recompensa por haber empezado a introducir los cambios necesarios mediante los que asegurar tu éxito a largo plazo.
"No hay nada que el entrenamiento no pueda conseguir. Nada está fuera de tu alcance" -Mark Twain
El cerebro no conoce la diferencia entre algo que imagines vívidamente y algo que ocurra realmente. Podemos condicionar cualquier comportamiento dentro de nosotros mismos, siempre y cuando lo hagamos con la suficiente repetición e intensidad emocional. La clave para crear consistencia en nuestras emociones y comportamientos es el condicionamiento.
Al ayudar a que los empleados crezcan y logren expandirse personalmente, se ayuda a que empiecen a sentirse apasionados por la vida, la gente y sus trabajos. En cuanto te encuentres respondiendo alegremente a lo que antes solía frustrarte, ofrécete una recompensa. Ofrécete la recompensa emocional de escuchar tu música favorita, sonreír o verte alcanzar tus objetivos propuestos.
¿Cuál será el impacto de los cambios que acabas de establecer en ti mismo sobre las personas que te rodean? Asegúrate de que tus nuevas pautas sean las apropiadas y se hallen basadas en tu actual estilo de vida, creencias y valores. ¿Tienes realmente claro lo que deseas y por qué lo deseas? Adáptate a tus propias creencias, valores y reglas. Pregúntate qué puedes hacer en lugar de preocuparte. Imagínate a ti mismo alcanzando el éxito una y otra vez. Observar los resultados antes de que se produzcan puede proporcionarte el placer que deseas.
El primer paso consiste en tener claro lo que deseas y qué te ha impedido conseguirlo hasta ahora. Interrumpe la pauta de cualquier creencia o idea que te impida seguir progresando. Tienes que saber lo que deseas realmente.
Muchas figuras públicas conquistaron el sueño americano y se dieron cuenta de que seguían sin ser felices porque:
1) No sabían lo que deseaban realmente de la vida.
2) Disponían de muchas referencias para el dolor.
3) No sabían cómo lograr sentirse bien.
4) No aprendieron a dirigir conscientemente sus propias mentes. Permitieron que el dolor y el placer de su mente los controlara a ellos sin entender que la felicidad procede de nuestro interior.
La mayoría de nuestras respuestas emocionales son respuestas aprendidas del entorno. Si te sumerges en estados negativos, jamás cumplirás la promesa de excelencia. Si conoces el secreto para acceder a tus estados más recursivos, puedes obrar verdaderas maravillas. El estado en que te encuentres en cualquier momento dado determina tus percepciones de la realidad. Tu comportamiento es resultado del estado en que te encuentres en ese momento.
Para cambiar tu habilidad, tienes que cambiar tu estado. Para abrir la multitud de recursos de los que dispones, tienes que situarte en un estado lleno de recursos y en una expectativa activa. El estancamiento procede de la falta de movimiento. Mentalmente tienes que enfocar tu atención en aquello que te transmite poder. Aprende a situarte en estados placenteros sin importar lo que ocurra. Al cambiar nuestra fisiología, cambiamos nuestro nivel de realización. Aprende a sentirte bien aunque no tengas ninguna razón para ello.
Puedes enfocar tu atención sobre cosas que no han sucedido todavía y sentirte bien por adelantado. El enfoque no es la verdadera realidad, porque se trata sólo de un punto de vista, sólo es una percepción de cómo son las cosas en realidad. Aquello en lo que enfocas la atención determina la manera en que te sientes. Debemos elegir muy cuidadosamente en qué enfocamos la atención. Enfoca la atención en el lugar al que quieres ir, no en el que temas.
Aumentas las posibilidades enfocando la atención en aquello que sí deseas. El enfoque puesto sobre la solución te beneficiará siempre. Tienes que mantener un enfoque positivo. Pregúntate cómo puedes darle la vuelta a las cosas.
"Pide y recibirás, busca y encontrarás, llama y se te abrirán las puertas" -Mateo 7:7 (Biblia)
Cada uno de nosotros tiende a facilitar un modo favorito de enfocar las cosas o una modalidad, según explica el experto en submodalidades Richard Bandler. Existen tendencias auditivas, visuales o quinésicas. En su lenguaje cotidiano, las personas utilizan constantemente palabras para comunicar en qué sistema y submodalidades están sintonizadas.
Dar luminosidad a las cosas intensifica la emoción que éstas nos producen. La mayoría de nosotros tomamos nuestras pautas limitadoras y las convertimos en algo grande, y después nos preguntamos por qué nos sentimos abrumados. Tienes que encontrarte en un estado de determinación si es que quieres alcanzar el éxito. Tienes que tomar control consciente sobre el funcionamiento de tu propia mente. Si no lo haces deliberadamente, te encontrarás a merced de todo lo que suceda a tu alrededor. Tienes que aprender a sentirte bien sin importar dónde te encuentres.
Alguien que haya conseguido muchas cosas, pero que siga viviendo en constante dolor emocional, o que se vea siempre rodeado por gente que experimenta dolor, no ha alcanzado el verdadero éxito. Las preguntas que te haces determinan hacia dónde enfocas la atención. Aquello hacia lo que mires será aquello que encontrarás. Para mejorar tu vida, tienes que mejorar las preguntas que te haces habitualmente. Pregúntate cómo puedes sentirte feliz ahora.
El primer paso consiste en tomar conciencia de lo que deseas y descubrir la pauta o pautas "limitadoras" que tengas. Cuando te preguntas "¿cómo pudo hacerme eso?", te mantienes en un estado de ánimo negativo y sólo caes en un círculo vicioso. Si te la hicieron es mejor simplemente seguir con tu vida. Tienes que seguir con tu camino y disfrutar de tu vida.
Las respuestas que recibimos dependen de las preguntas que estamos dispuestos a plantear. La gente feliz se enfoca en la felicidad y se hace preguntas acerca de la felicidad. Encontramos eso hacia lo que miramos. No caigas en la trampa de aceptar las presuposiciones de alguien más. Las preguntas cambian los recursos de los que disponemos. Las preguntas nos abren nuevos mundos que probablemente antes nos habían pasado inadvertidos. A menudo, nuestros recursos sólo se ven limitados por las preguntas que debemos hacernos.
Cuando haces preguntas limitadoras obtienes respuestas limitadas. Lo único que limita las preguntas que te haces es tu creencia acerca de lo que es posible. Si haces preguntas mejores, obtienes respuestas mejores. La clave es desarrollar una pauta de preguntas bien consolidadas que nos den más poder. Toda persona se ve enfrentada a obstáculos, sin importar la fase de la vida que haya alcanzado. La cuestión no es si vas a tener problemas, sino cómo vas a enfrentarte a ellos una vez que aparezcan. Enojarte únicamente empeora las cosas.
PREGUNTAS QUE SOLUCIONAN PROBLEMAS:
- ¿Cómo puedo disfrutar del proceso, mientras hago lo necesario para lograr que sea como yo quiero?
- ¿Qué hay de grande en este problema?
- ¿Qué hay que no sea perfecto todavía?
- ¿Qué estoy dispuesto a hacer para lograr que sea como yo quiero?
A veces es necesario aprender a decir "no" a ciertas cosas. Pregúntate de qué te sientes feliz. Pregúntate de qué te sientes orgulloso. A veces, lo grande de una situación es que te permite volver a empezar y ver nuevas posibilidades. Siempre dispones de los recursos necesarios para afrontar tu situación. A veces la vida te hace el regalo tremendo de poder empezar a hacerte preguntas de calidad, pues te empuja a hacértelas. Llega un momento en que uno tiene que dejar de evaluar y empezar a hacer algo.
Decide finalmente lo que es más importante para ti, al menos por el momento, y utiliza tu poder personal para seguir adelante y cambiar la calidad de tu vida. Las palabras no sólo pueden crear emociones, sino también acciones. Nuestras acciones fluyen los resultados de nuestras vidas. Las palabras de un sólo hombre han logrado movilizar pueblos enteros. La mayoría de las creencias se forman en las palabras. Pocos somos conscientes del poder y el impacto de nuestras propias palabras. Mediante palabras se transforman los puntos de vista.
"Con palabras podemos dar a conocer nuestras más nobles intenciones y nuestros más profundos deseos"
Las palabras pueden conmovernos emocionalmente, desafiar, dar valor y fortaleza a nuestros espíritus, impulsarnos hacia la acción y ayudarnos a buscar mayores riquezas en este regalo que llamamos vida. La mayoría de las personas elige inconscientemente las palabras que usa. Tenemos que darnos cuenta del poder que contienen nuestras palabras. Las palabras nos proporcionan un vehículo para expresar y compartir nuestra experiencia con los demás. Las palabras también afectan la forma en que nos comunicamos con nosotros mismos y, en consecuencia, lo que experimentamos. Las personas con un vocabulario empobrecido llevan una vida emocional empobrecida.
Un vocabulario extenso te enriquece para describir tu experiencia de vida. El idioma está lleno de palabras que describen la intensidad emocional. Puedes acceder a tu fortaleza interna sin encolerizarte. Al cambiar tu vocabulario habitual, transformas tu experiencia. Las palabras son etiquetas que les ponemos a nuestras sensaciones. Las palabras se utilizan literalmente para representarnos lo que es nuestra experiencia de vida. Las palabras utilizadas por alguien son incluso capaces de crear inmediatamente una reacción emocional. Todos vinculamos tremendos niveles de dolor a ciertas palabras.
"Las palabras forman el hilo con el que tejemos nuestras experiencias" -Aldous Huxley
Las palabras filtran y transforman la experiencia. Tendemos a experimentar las mismas emociones una y otra vez. las palabras que usamos habitualmente afectan nuestra forma de evaluar las cosas y, por tanto, nuestra forma de pensar. Las palabras ejercen impacto sobre nuestras acciones.
"Sin conocer la fuerza de las palabras, es imposible conocer a los hombres" -Confucio
Al cambiar nuestras palabras habituales, podemos cambiar literalmente las pautas emocionales de nuestras vidas. Con nuestras palabras podemos moldear las acciones, direcciones y destinos últimos de nuestras vidas. Una de las razones por las que nos comportamos a menudo como aquellas personas con las que pasamos más tiempo es porque heredamos de ellas algo de sus pautas emocionales, al adoptar algo de su vocabulario habitual. Usar la palabra "pasión" hace que tu vida tenga más jugo emocional. "Aburrimiento" es una palabra que no debe de estar en tu vocabulario.
Si no dispones de una manera de representarte algo, no puedes experimentarlo. Las palabras son una herramienta básica para representarnos las cosas. La forma de representarnos las cosas en nuestras mentes determina cómo nos sentimos respecto a la vida. Al no disponer de una palabra, el concepto parece no existir. Si un conjunto de palabras que estés utilizando te está creando estados de incapacitación, elimina esas palabras y sustitúyelas por aquellas que te capaciten. Tus palabras tienen impacto en tu propio estado emocional.
Las palabras que usamos como cultura empresarial y como individuos tienen un profundo efecto sobre nuestra experiencia de la realidad. Una vez que se empieza a utilizar una palabra de forma contundente, eso afecta a lo que uno considera y piensa. Las palabras que usamos llevan significado y emoción. Debemos ser conscientes del poder de nuestras propias palabras, tanto para crear como para destruir. Los demagogos de todos los tiempos han utilizado palabras para asesinar y subyugar.
Tenemos que ser precisos en las palabras que utilicemos porque tienen significado no sólo para nosotros, en cuanto a nuestra propia experiencia, sino también para otros. Si no te gustan los resultados que obtienes en tu comunicación con los demás, fíjate con mayor atención en las palabras que utilizas y sé más selectivo. A veces también necesitamos situarnos en un estado de enojo que nos permita crear el suficiente apalancamiento en nosotros mismos para producir un cambio. Hay momentos en que las emociones negativas pueden ser muy importantes.
Ten cuidado con las etiquetas que puedan limitar tu experiencia. Cuando le ponemos una etiqueta a algo, creamos la emoción correspondiente. Cuando nos dicen que estamos enfermos, usamos poderosos efectos bioquímicos que nos pueden llevar incluso a la depresión. Por eso los médicos sabios tienen mucho cuidado en la manera en que comunican. Cambiar tu estado de ánimo puede transformar por completo tu realidad. Tienes la posibilidad de sustituir tus palabras por otras que te ofrezcan más poder. Las palabras tienen el poder de dirigir nuestras vidas y configurar nuestros destinos.
Una persona que ha logrado éxito tiene claro que cuando estás caído, lo único que queda es levantarte. Las palabras son simbólicas y el aprendizaje es el proceso de establecer nuevas asociaciones en nuestra mente. A lo largo de la historia, se han empleado símbolos para inducir respuestas emocionales y configurar el comportamiento de las personas. Todo lo que hacemos se basa en el estado de ánimo en que nos encontramos, que viene determinado a su vez por nuestra fisiología y por la forma en que nos representamos las cosas en nuestras mentes.
Cualquier pregunta que hagamos repetidamente produce la búsqueda de una respuesta, y al contestar la pregunta, cambia tu enfoque. Aquello en lo que pienses será lo que sientas. Cambiar el enfoque cambia la forma en que te sientes. En el momento en que te representas en tu mente las cosas de un modo distinto, en ese momento cambia lo que sientes. Debemos tener mucho cuidado con las metáforas que nos permitimos utilizar. Debemos adoptar metáforas que nos capaciten. Cualquier metáfora de la vida que adoptas, va acompañada por una serie de reglas, ideas y nociones preconcebidas. Todos estos filtros impactan sobre tus creencias inconscientes acerca de la gente, las posibilidades, el trabajo, el esfuerzo y la propia vida.
Por las mañanas pregúntate, "¿qué podría hacerme feliz ahora?". Acostúmbrate a hacerte preguntas que satisfagan tus necesidades personales y emocionales. Al cambiar tu vocabulario habitual, transformas tu experiencia. ¿Cómo sería tu vida si pudieras tomar todas las emociones negativas que has experimentado y disminuir su intensidad para que no te afectaran tan poderosamente?. Decide que te comprometes a tener mucho más placer en tu vida y mucho menos dolor.
Si le dices a alguien que no piense en algo, haces que piense precisamente en eso. Debes de tener cuidado con las metáforas que les ofreces a los demás. Debemos adoptar más metáforas que nos capaciten. Nuestras metáforas configuran nuestras acciones y nuestro destino. Cambiar una metáfora global puede transformar instantáneamente la forma en la que consideras toda tu vida. Ver la vida como una competencia o percibirla como un juego hacen que la vivas de un modo completamente diferente. Las metáforas de vida que utilicemos determinarán nuestras acciones.
No hay forma correcta o incorrecta para percibir la vida, pero cambiar tu metáfora de lo que la vida es hace que la vivas de un modo completamente distinto. Toda percepción de la verdad es el descubrimiento de una analogía. la mayoría de nosotros jamás hemos seleccionado conscientemente las metáforas con las que nos representamos las cosas. Todos tenemos que ser responsables de nuestro propio cambio y evolución. El verdadero desafío está en la vida, no en la muerte. Tenemos que tomar la decisión de vivir.
Las metáforas que adoptamos culturalmente pueden configurar nuestras percepciones o acciones, o nuestra falta de acción. Hay que tener mucho cuidado de no trasladar las metáforas que son apropiadas en un contexto, como el ambiente en que trabajas, a otro contexto, como la manera en que te relacionas con tu familia o amigos. Seleccionamos metáforas incluso para referirnos a nuestras relaciones. Asegúrate de utilizar las metáforas indicadas para referirte a las personas porque influyen en tu trato con ellas.
La vida tiene sus estaciones, incluso en lo emocional. Los procesos de la vida son cíclicos y no jerárquicos. A veces una granizada echa a perder la cosecha; pero si confías en el ciclo de las estaciones, sabes que no tardarás en tener otra oportunidad. Para superar cualquier obstáculo, es importante confiar en el ciclo de las estaciones de la vida. A veces tenemos que confiar en que Dios sabe mucho mejor que nosotros como hacer mariposas.
"No puede haber transformación de la oscuridad en luz y de apatía en movimiento si no hay emoción" -Carl Jung
Experimentar una emoción e intentar aparentar que no existe no hace sino producir más dolor. Ignorar los mensajes que están tratando de comunicar tus emociones no contribuye a mejorar las cosas. Es una idea errónea creer que no tenemos control sobre nuestras emociones. Cuando temes al rechazo, tratas de evitar cualquier situación que conduzca al rechazo y puedes incluso llegar a alejarte de las relaciones con los demás. Las emociones tratan de comunicarnos mensajes. Cuando ignoramos esos mensajes, la intensidad de esas emociones aumenta. La solución consiste en no pretender ignorar las emociones, sino tratar de comprenderlas y usarlas.
Hay personas que caen en la trampa de enorgullecerse de sentirse peor que cualquier otra persona. Esta es una de las peores trampas porque es una profecía que termina por cumplirse a sí misma. Si quieres que tu vida funcione de verdad, tienes que hacer que las emociones funcionen para ti. Escuchar a tu cuerpo. Ver a tu cuerpo como el templo que alberga a tu alma te invita a cuidarlo. No puedes dejar de sintonizar con tus emociones ni trivializarlas, tienes que hacer que tus emociones trabajen para ti. Las emociones son como una brújula que señala las acciones que debes llevar a cabo para cumplir tus objetivos, aprende a utilizarlas.
El psicoanálisis freudiano busca esos "secretos profundos y oscuros" en nuestro pasado para explicar nuestras dificultades presentes, sin embargo, todos sabemos que aquello que busquemos de forma continua será lo que seguramente encontraremos. Si andas buscando constantemente las razones por las que tu pasado ha dificultado tu presente, o por qué te sientes tan mal, tu cerebro te ofrecerá referencias para apoyar esa actitud y crearás las apropiadas emociones negativas que estás buscando. Es mucho mejor adoptar la creencia global de que "el pasado no equivale al futuro".
Tienes que aprender de tus emociones y utilizarlas para crear los resultados que deseas para alcanzar una mayor calidad de vida. Las emociones que consideras negativas no son más que una simple llamada de atención. Las emociones negativas pueden ser vistas como señales para la acción. Una vez que te familiarizas con cada señal y su mensaje, las emociones dejan de ser tus enemigas y se convierten en tus aliadas. Aprender a utilizar estas señales te liberará de tus temores y te permitirá experimentar todas las riquezas de las que somos capaces los seres humanos. Las emociones son señales para la acción y tratan de guiarte hacia una mayor calidad de vida. Cuando evitas tus emociones te pierdes del valioso mensaje que éstas ofrecen. Uno mismo es la fuente de todas sus emociones, uno mismo las crea.
Muchas personas no se dan permiso a sí mismas para sentirse amadas o felices, o seguras, a menos que se cumpla con una serie de expectativas. La realidad es que uno puede sentirse como quiera, en cualquier momento que lo desee. Caemos en tener establecido el esperar que se produzcan A, B ó C para sentirnos bien. En realidad no tendríamos que esperar nada ni a nadie para sentirnos bien siempre, es cuestión de tomar la decisión de estar bien. No necesitas ninguna razón especial para sentirte bien; puedes decidir sentirte bien ahora mismo, sencillamente porque estás vivo y porque así lo deseas. Las emociones negativas únicamente nos comunican que lo que estamos haciendo en el momento presente no funciona.
Las percepciones se hallan controladas por aquello en lo que enfocamos nuestra atención y por los significados que interpretamos de las cosas. Sentirse deprimido también es una llamada para la acción. Tus señales para la acción te susurran a través de la experiencia del dolor que necesitas cambiar lo que estás haciendo. El primer paso es identificar lo que estás sintiendo realmente. La gente se siente con frecuencia tan sobrecargada que ni siquiera sabe lo que pasa. En lugar de sentirte sobrecargado pregúntate qué es lo que estás sintiendo realmente.
Reconoce y aprecia tus emociones sabiendo que éstas te apoyan. Cualquier cosa que sientas que consideres que es "errónea" constituye una manera de destruir la comunicación sincera contigo mismo. Aquello a lo que te resistas tenderá a persistir. Al identificar lo que estás sintiendo realmente, puedes disminuir la intensidad de la emoción, lo que te facilita aprender de ella. Ten curiosidad por los mensajes que te ofrecen tus emociones. Si te sitúas en un estado mental en el que sientas una verdadera curiosidad por aprender algo, eso constituye una verdadera interrupción de pauta de cualquier emoción y te permite aprender mucho sobre ti mismo.
Sentir curiosidad te ayuda a dominar tu emoción, a solucionar el desafío y evita que el mismo problema vuelva a surgir en el futuro. Al sentir la emoción, hay que sentir curiosidad por lo que ésta tiene para ofrecernos en realidad. Confía en que puedes manejar la emoción inmediatamente. Si pudiste manejar una emoción en el pasado, seguramente podrás volver a hacerlo en la actualidad. Asegúrate de que puedes manejar esto no sólo hoy, sino también en el futuro. No te quedes empantanado en las emociones limitadoras que estés experimentando.
- ¿Qué es lo que quiero sentir realmente?
- ¿Qué tendría que creer para sentirme como me he estado sintiendo?
- ¿Qué estoy dispuesto a hacer para crear una solución y manejar esto ahora mismo?
- ¿Qué puedo aprender de esto?
Imagina cómo puedes darle la vuelta a la situación imitando las estrategias pasadas que te dieron buenos resultados en el manejo de la emoción. Exprésate utilizando lo que hayas ensayado internamente para crear un cambio en tu percepción o en tus acciones. Al igual que sucede con todo lo nuevo, es posible que el principio te parezca incómodo. Cuanto más lo practiques, más fácil te resultará usarlo.
El mejor momento para mejorar una emoción es aquél en que empiezas a sentirla. Resulta mucho más difícil interrumpir una pauta emocional una vez que ésta se ha puesto en marcha. Para evitar la incomodidad tienes que clarificar lo que deseas. Los sentimientos de incomodidad se intensifican si no los afrontas. La imaginación puede hacer que las cosas sean diez veces más intensas que cualquier cosa que podamos experimentar en la vida real. La amenaza de ataque produce un mayor efecto que el ataque en sí mismo.
El temor es simplemente la anticipación de algo que no tardará en ocurrir y para lo que hay que estar preparado. Tenemos que prepararnos para afrontar la situación o hacer algo para cambiarla. Cuando sientas temor, en lugar de dejarte arrastrar por él, imagina qué acciones necesitas emprender para afrontar la situación del mejor modo posible. El mensaje que nos ofrece la sensación de sentirnos heridos es que abrigamos una expectativa que no se ha cumplido. Esta sensación surge muchas veces cuando esperamos que alguien cumpla su palabra y no lo hace. Quizá la persona no se haya dado cuenta del impacto que sus acciones pueden tener sobre tu vida.
La frustración es una señal de que la solución al problema se encuentra al alcance, pero que lo que estás haciendo en la actualidad no funciona, por lo que necesitas cambiar tu actitud para alcanzar tu objetivo. La solución es darte cuenta de que la frustración es tu amiga y buscar frenéticamente nuevas maneras de obtener un resultado. Encuentra a alguien que sea tu modelo a imitar, que ya haya conseguido lo que tú deseas. Siéntete fascinado por lo que puedes aprender que sea capaz de ayudarte a manejar el desafío.
Cuando enfrentas la desilusión, es momento de cambiar tus expectativas y hacerlas más apropiadas a la situación, y emprender la acción para establecer de inmediato y alcanzar un nuevo objetivo. La solución consiste en imaginar inmediatamente algo que puedas aprender de esa situación y que te ayude en el futuro a alcanzar eso mismo que estás persiguiendo. Cuando enfrentes la desilusión establece un nuevo objetivo, algo que sea incluso más inspirador y hacia lo que puedas realizar un progreso inmediato.
Las cosas por las que te sientes desilusionado suelen ser desafíos temporales. Necesitamos recordar que los retrasos de Dios no son sus negativas. Es posible que te encuentres en un "tiempo de espera". Si vas y plantas una semilla hoy, no puedes regresar mañana con la esperanza de ver un árbol. Otra manera de enfrentar la desilusión consiste en darse cuenta de que la situación no ha terminado todavía, y que es necesario desarrollar más paciencia. Vuelve a evaluar por completo lo que deseas realmente y empieza a desarrollar un plan más efectivo para conseguirlo.
El antídoto más poderoso para la emoción de la desilusión consiste en cultivar una actitud de expectativa positiva acerca de lo que sucederá en el futuro, independientemente de lo que haya ocurrido en el pasado. La sensación de culpa te dice que has violado uno de tus propios y elevados criterios, y que tienes que hacer algo inmediatamente para no volver a violar ese criterio en el futuro. La culpa constituye el apalancamiento definitivo para que mucha gente cambie su comportamiento. Cuando niegas la culpa, la fortaleces más. El otro extremo consiste en rendirse y sumergirse en la culpa, donde empezamos a aceptar el dolor y experimentamos una incapacidad adquirida. La culpa está diseñada para impulsarnos hacia la acción capaz de crear el cambio. La mayoría de la gente no logra comprenderlo así y a menudo experimenta tanto remordimiento por algo que hizo que incluso se permite sentirse inferior durante el resto de sus vidas.
Una vez que hayas enderezado el viejo comportamiento por el que te sentías culpable, y seas sincero y consistente, continúa adelante. Comprométete absolutamente a lograr que ese comportamiento no vuelva a producirse en el futuro. al comprometerte con que un comportamiento no vuelva a producirse, tienes el derecho de desprenderte de tu propia culpa. En tal caso, la culpa ha servido para su propósito: impulsarte hacia un criterio más elevado en el futuro. Utiliza la culpa y no te dejes absorber por ella. Sentir inadecuación simplemente nos comunica que necesitamos más información, comprensión, estrategias, herramientas o confianza en nosotros mismos.
Lo primero es preguntarte si el sentimiento de inadecuación está justificado. Si el sentimiento si está justificado, el mensaje de la inadecuación es que necesitas encontrar una forma de hacer algo mejor de lo que lo has estado haciendo. Cada vez que te sientas inadecuado, aprecia el valor que eso te transmite para cambiar. Recuerda que no eres "perfecto" y que tampoco tienes por qué serlo. Encuentra un modelo a imitar, alguien que sea efectivo en el ámbito en el que tú te sientes inadecuado y obtén algo de entrenamiento de esa persona. No es que estés incapacitado, puede que simplemente no estés entrenado.
Si te sientes abrumado es porque estás tratando de afrontar demasiadas cosas al mismo tiempo, porque intentas cambiarlo todo de la noche a la mañana, y la sensación de impotencia perturba y destruye más la vida de la persona que cualquier otra cosa. Cuando estés sobrecargado o abrumado, debes desarrollar inmediatamente una sensación de control sobre tu propia vida. De entre todas aquellas cosas que afrontas en tu vida, decide cuál es prioritaria. Anota todas las cosas que para ti es importante conseguir y colócalas por orden de importancia. El simple hecho de anotarlas en un papel te permitirá experimentar la sensación de estar controlando lo que sucede.
Nuestra autoestima va unida a menudo a nuestra habilidad de controlar el ambiente que nos rodea. Cuando creamos en nuestras propias mentes un ambiente que ejerce exigencias demasiado intensas y simultáneas sobre nosotros, nos sentimos sobrecargados, pero también disponemos del poder para cambiar eso enfocando la atención sobre aquello que podemos controlar y afrontándolo paso a paso.
El mensaje de la soledad es que necesitas relacionarte con la gente y la solución consiste en darte cuenta de que puedes salir y establecer una relación inmediatamente, y terminar así con la soledad. En todas partes hay personas solícitas para con los demás. Identifica el tipo de relación que necesitas y trata de identificar cuáles son tus verdaderas necesidades. A continuación emprende acción inmediata para salir y relacionarte con alguien.
Cada emoción "negativa" te ofrece mensajes capacitadores y un llamamiento para cambiar o bien tus percepciones falsas y limitadoras, o bien tus procedimientos inadecuados, tu estilo de comunicación o tus acciones. Busca y subraya los mensajes positivos que te transmite cada señal así como las soluciones que puedas utilizar en el futuro. Piensa en tu mente, tus emociones y tu espíritu como en una especie de jardín. La forma de conseguir una cosecha abundante y nutritiva es plantando semillas como amor, calidez y aprecio, en lugar de semillas como desilusión, enfado y temor. La presencia de una mala hierba es una llamada para la acción. Cultiva la clase de plantas que deseas y arranca las malas hierbas en cuanto observes su presencia.
Si alguien se te acerca en un estado herido o enfadado y tú respondes contundentemente pero con amor y una actitud cálida, el estado de animo de esa persona terminará por cambiar y su intensidad desaparecerá. Cultiva en tu vida lo que sí deseas. El aprecio y la gratitud son dos de las emociones espirituales más importantes. Expresan actualmente el aprecio y amor por todo lo que te ha regalado la vida y lo que te han ofrecido las personas y la experiencia. Vivir en ese estado emocional estimula tu vida más que ninguna otra cosa y cultivar estas emociones es como cultivar la vida. Vive con una actitud de gratitud.
Si quieres crecer realmente en tu vida, aprende a ser tan curioso como un niño. Si quieres curarte del aburrimiento, sé curioso. La excitación y la pasión pueden añadirle jugo a cualquier cosa. La pasión puede transformar cualquier desafío en una tremenda oportunidad. La pasión es el poder desbocado para mover nuestras vidas hacia delante, a un ritmo más rápido que antes. Sentimos pasión porque decidimos sentirla. No puedes sentirte lleno de pasión si te dejas caer pesadamente sobre la silla o respiras superficialmente y arrastras las palabras al hablar.
Hay una emoción que debes experimentar para crear algo duradero y valioso en este mundo. Eso te dictará cómo afrontar las perturbaciones, los desafíos y las desilusiones. La determinación significa la diferencia entre quedarse empantanado y sentirse alcanzado por el poder del compromiso. Sitúate en un estado de determinación de la voluntad. Todas tus acciones surgirán de esa única fuente y harás automáticamente aquello que necesitas para alcanzar tu objetivo. Actuar con determinación significa tomar una decisión congruente y comprometida mediante la que se renuncia a cualquier otra posibilidad.
"La determinación es la llamada del despertador de la voluntad humana" -Anthony Robbins
Con determinación puedes conseguir cualquier cosa. Sin ella te encuentras condenado a la frustración y a la desilusión. La base del valor estriba en nuestra voluntad de hacer lo que sea necesario, a pesar del temor. El valor es el fundamento del que nace la determinación. La diferencia entre sentirse realizado y sentirse dependiente consiste en el cultivo del músculo emocional de la determinación. Hay que cultivar la determinación pero mantener la flexibilidad. Elegir ser flexible significa elegir ser feliz.
A lo largo de tu vida te encontrarás con cosas que no podrás controlar, y la habilidad para ser flexible con tus propias reglas, el significado que le des a las cosas y las acciones que emprendes, determinarán tu éxito o fracaso a largo plazo, por no mencionar tu nivel de alegría personal. La única manera de experimentar confianza de forma consistente, incluso en ambientes y situaciones que no has experimentado previamente, es a través del poder de la fe. Cuando se tiene confianza en uno mismo, se está dispuesto a experimentar, a situarse en primera línea. Una forma de desarrollar fe y confianza consiste en practicarlas. Practica la confianza en ti mismo de forma consistente. Para conseguir cualquier cosa, es imperativo ejercitar la confianza en ti mismo.
La habilidad para actuar con fe es lo que permite a la raza humana progresar. Las cosas sólo mejoran cuando decides sentirte alegre, al margen de lo que suceda a tu alrededor. Sentirse alegre significa ser inteligente y querer vivir la vida en un estado de placer. Si no te ocupas del cuidado de tu cuerpo físico, te será mucho más difícil disfrutar de esas emociones. Asegúrate de disponer de la vitalidad física.
Cuando la gente se siente tensa, deja de respirar, socavando su vitalidad. Aprender a respirar adecuadamente es el camino más importante a seguir hacia una buena salud. Necesitas asegurarte de que descansas y te recargas. En contra de la creencia popular, el permanecer sentado y quieto no preserva la energía. El sistema nervioso humano necesita moverse para tener energía.
LAS 10 SEÑALES PARA LA ACCIÓN:
1) Incomodidad.
2) Temor.
3) Estar herido.
4) Enfado.
5) Frustración.
6) Desilusión.
7) Culpa.
8) Inadecuación.
9) Sentirse sobrecargado, abrumado.
10) Soledad.
LAS 10 EMOCIONES DE PODER:
1) Amor y calidez.
2) Aprecio y gratitud.
3) Curiosidad.
4) Excitación y pasión.
5) Determinación.
6) Flexibilidad.
7) Confianza en ti mismo.
8) Alegría.
9) Vitalidad.
10) Contribución.
Es muy importante aprender a usar las emociones negativas por lo que son. Si te sientes incómodo, el amor y la calidez te ayudarán a cambiar. Si te sientes temeroso, el sentido de la gratitud elimina esa emoción. Si te sientes herido y luego experimentas curiosidad por lo que te está pasando, eso sustituye la sensación de sentirte herido. La frustración puede desaparecer mediante el uso de la determinación. La desilusión se disuelve siendo flexible en tu actitud. La culpa desaparece en cuanto adquieres la confianza de que vas a atenerte a tus nuevos criterios. La sensación de sobrecarga desaparece con la del poder y vitalidad personal.
Descubre si lo que necesitas cambiar son tus percepciones o acciones. Obtén confianza en ti mismo, certidumbre y excitación. Además de las emociones del poder, cultiva aquellas experiencias globales que te ayuden a minimizar tu experiencia de las emociones negativas. Transforma tus señales para la acción en acciones positivas.
AFIRMACIÓN:
---> "Si me siento comprometido, siempre hay un camino."
Todo sentimiento, bueno o malo, se basa en tu interpretación de lo que significan las cosas. Todas tus emociones proporcionan una oportunidad de aprender algo para mejorar tu vida en un momento. Enfoca tu atención en disfrutar del proceso de aprendizaje de tus emociones. No tengas miedo, disfruta con todas las emociones. Se trata de tu vida, de tus emociones y de tu destino. Tenemos que conseguir el apalancamiento sobre nosotros mismos. Hay muchas personas que saben lo que deberían hacer en la vida, pero que no lo hacen. Les falta el impulso que sólo podría aportarles un futuro convincente.
Existe una poderosa fuerza dentro de ti y una vez que hayas decidido despertar a ese gigante, serás imparable a la hora de crear una abundancia mental, física, financiera y espiritual más allá de tus más alocadas fantasías. Debes saber que el único límite al que puedes temer en tu vida es el tamaño de tu imaginación y el nivel de tu compromiso para convertirlo en real. Tus sueños pueden materializarse instantáneamente o pueden ir adquiriendo forma gradualmente, pero debes mantener un compromiso real.
Tienes que encontrar el impulso que necesitas en que tus objetivos sean muy excitantes. El primer paso consiste en desarrollar objetivos más grandes, inspiradores y desafiantes. La mente humana siempre anda persiguiendo algo. Nuestros objetivos nos afectan, sean los que sean. Si queremos descubrir las ilimitadas posibilidades que hay dentro de nosotros, debemos encontrar un objetivo lo bastante grande y grandioso como para que nos empuje a ir más allá de nuestros límites y nos permita descubrir nuestro verdadero potencial.
Tus circunstancias actuales no reflejan tu potencial definitivo, sino más bien el tamaño y la calidad de los objetivos sobre los que estás enfocando la atención. Todos tenemos que descubrir o crear una obsesión magnífica. La clave más importante para establecer un objetivo es encontrar uno lo bastante grande como para que te inspire, algo que te induzca a liberar tu poder. Que la posibilidad de alcanzarlo te produzca un alocado entusiasmo.
"Somos lo que somos porque primero lo hemos imaginado"
Establecer los objetivos es el primer paso para convertir lo invisible en visible. Los objetivos crean un increíble poder para configurar el destino. La concepción de los objetivos es el plan maestro que guía todo pensamiento. ¿Quieres crear una obra maestra o interpretar la vida a través de las pinturas de los demás? Alguien tuvo que imaginar con claridad toda la tecnología que ahora existe. Todo establecimiento de un objetivo debe verse inmediatamente seguido por el desarrollo de un plan, y por el acto de emprender una acción a gran escala y consistente que lleve a su realización. Tú ya dispones de ese poder para actuar, si no has sido capaz de utilizarlo se debe a que no has establecido objetivos que lo inspiren.
¿Qué te ha detenido hasta ahora? Para muchos se trata del temor inconsciente a la desilusión. A algunas personas les falta flexibilidad para observar que, a medida que se mueven en la dirección de sus objetivos, aparecen otros mejores y más valiosos que les rodean. El hecho de no haber alcanzado un objetivo te acerca a veces mucho más al verdadero propósito de tu vida. A veces ni siquiera nos damos cuenta de lo mucho que hemos avanzado, debido a que nos vemos envueltos en el proceso de conseguirlo. Resulta difícil observar el propio crecimiento. A veces, resulta fácil perder de vista lo lejos que se ha llegado o lo lejos que aún tienes que llegar en la vida.
La insatisfacción puede ser una de las grandes claves que te conduzcan al éxito. Hay poder en la presión que ejerce la insatisfacción, en la tensión de la incomodidad temporal. Muchas personas tratan de evitar la presión, pero la ausencia de cualquier tensión suele crear una sensación de aburrimiento. Cuando nos sentimos excitados experimentamos una sensación de presión o tensión dentro de nosotros mismos y ese nivel de tensión no es abrumador, sino bastante estimulante.
Hay una gran diferencia entre sentirse estresado y dominar el estrés. Puedes usar el estrés para impulsarte en la dirección que deseas. Puede generar una tremenda transformación dentro de ti. Aprende a utilizar la presión y a convertirla en tu amiga. Puedes transformarla en una herramienta que te ayudará a vivir al máximo. Lo que más importa no es alcanzar un objetivo, sino la calidad de vida que se experimenta a lo largo del camino. Mucha gente pasa la vida dejando para después su alegría y felicidad. Se dicen que después de haber conseguido algo será cuando disfruten plenamente de la vida. Debemos esforzarnos por vivir cada día plenamente y recordar que la dirección que llevemos es más importante que los resultados individuales. Si seguimos avanzando en la dirección correcta, no sólo podemos alcanzar los objetivos que andamos persiguiendo, sino mucho más.
Encontrar un futuro convincente hace que quieras perseguirlo con una intensidad feroz. A veces justamente no alcanzar tu objetivo es lo que te ofrece un futuro. A veces necesitamos confiar en que nuestras desilusiones pueden constituir verdaderas oportunidades disfrazadas. Nadie alcanzó jamás un objetivo limitándose a sentirse interesado por conseguirlo, uno tiene que comprometerse. La mayoría de la gente abandona cuando sólo se encuentra a pocos pasos de la meta. La vida está poniendo a prueba constantemente nuestro nivel de compromiso, y las mayores recompensas se hallan reservadas a quienes demuestran un compromiso inacabable para actuar hasta conseguirlo. El poder de resolución es capaz de mover montañas, pero debe ser constante y consistente.
Una persona logra ejercer a una edad joven un impacto muy grande a través de la visión y de una persistencia absoluta e interminable. Tenemos que poner tanto al cuerpo como a la mente en forma. La constancia tiene sus frutos. Sucede con demasiada frecuencia que la gente ni siquiera empieza a perseguir un objetivo por temor al fracaso, o, lo que es peor, empieza a perseguirlo y luego abandona demasiado pronto. Como no obtienen resultados inmediatos, abandonan demasiado pronto. Las personas que han alcanzado realmente sus más elevados deseos, tienen en común un alto nivel de persistencia. Cambiarán su aproximación todas las veces que sea necesario, pero no abandonarán su visión de fondo.
Nuestra mente consciente sólo puede enfocar la atención sobre un número determinado de elementos en un momento dado. Vale la pena que enfoques tu atención sobre lo que crees que es importante. Una vez que decides que algo es prioridad, le concedes una tremenda intensidad emocional y al enfocar continuamente la atención sobre ello, terminará por aclararse cualquier recurso que apoye la consecución de ese objetivo. No resulta crucial comprender con exactitud cómo alcanzarás tus objetivos la primera vez que los ves. Tu sistema reticular activador te indicará lo que necesites saber a lo largo del camino. Deja a un lado tus creencias limitadoras.
Pregúntate constantemente, "¿qué desearía para mi vida si pudiera y supiera que voy a alcanzar todo aquello que desee?", "¿qué estaría dispuesto a hacer si supiera que no puedo fracasar?". Interrumpe la necesidad de saber exactamente cómo lo harías y limítate a descubrir cuál es tu verdadero deseo. Hazlo sin cuestionar tu propia capacidad. Sitúate en un estado mental de fe absoluta y expectativa total en tu capacidad para crear cualquier cosa que desees. Concédete a ti mismo la libertad de explorar la posibilidad de la vida sin límite alguno. Piensa en tus objetivos para el desarrollo mental y social. Piensa en todo lo que te gustaría mejorar para tu propio crecimiento personal. Determina lo que te gustaría alcanzar o dominar en tu vida.
-¿Cuáles rasgos de tu carácter te gustaría desarrollar?
-¿Quiénes deseas que sean tus amigos?
-¿Quién quieres llegar a ser?
-¿Qué te gustaría aprender?
Tienes que disponer de una lista de objetivos para tu desarrollo personal y sentir la excitación por llevarlos a cabo. Concédete un marco de tiempo dentro del cuál operar. Los objetivos son sueños con una fecha límite. Decide la fecha límite para cada uno de tus objetivos. Delimita cuáles son tus objetivos relacionados con tu carrera, los negocios, la vida económica. Lo importante no es saber cómo lo conseguirás, sino que estás absolutamente comprometido a alcanzarlo. Asegúrate de acumular tantas razones como puedas para lograrlo. Escoge razones que sean capaces de impulsarte de verdad, que te hagan sentirte apasionado y excitado a lo largo del proceso. Piensa en todo lo que quisieras para tu vida como si no tuvieras límites económicos.
"Si encuentras un porqué lo suficientemente grande como para hacer algo, siempre podrás encontrar el cómo conseguirlo" -Viktor Frankl
Piensa cómo te vas a sentir dentro de un año cuando ya hayas alcanzado y dominado todos esos objetivos que tienes para este año. Los objetivos que elijas para cumplir este año tienen que ser objetivos que te atraigan de modo absoluto, apoyado por razones sanas y convincentes. Disponer de un porqué lo bastante poderoso te proporcionará el necesario cómo. Asegúrate de ver todos los días esos cuatro objetivos importantes que decides para este año. Toma ahora mismo la decisión de progresar hacia estos objetivos y empieza a hacerlo inmediatamente. Para asegurarte el logro absoluto de tus objetivos, debes condicionar tu sistema nervioso por adelantado para sentir el placer que sin lugar a dudas te proporcionará.
Debes ensayar y disfrutar emocionalmente, por lo menos dos veces al día, la experiencia de alcanzar cada uno de tus objetivos más valiosos. Cada vez que lo hagas necesitas crear más alegría emocional, al verte, sentirte y escucharte a ti misma viviendo tu sueño. Este enfoque continuo creará un camino neural entre el sitio donde te encuentras ahora y aquél a donde quieres llegar. Debido a este intenso condicionamiento te encontrarás experimentando la sensación de certidumbre absoluta de que podrás alcanzar tus deseos, y esa certidumbre se transformará en calidad de acción que te asegurará el éxito. ¿Cómo te sentirás respecto a ti mismo y a tu propia vida?
Tu confianza te permitirá atraer los sentimientos y modelos que te guiarán para adoptar las acciones más efectivas con las cuales producir resultados más rápidamente. No esperes a otro día para iniciar este proceso, empieza hoy mismo. Alcanzar los objetivos nunca nos hará sentirnos, por sí solo, felices a largo plazo. Lo único capaz de darte el más profundo y duradero sentido de la realización es aquello en lo que uno se convierte en el proceso de superar los obstáculos para alcanzar sus objetivos.
Pregúntate, "¿en qué clase de persona tendré que convertirme para alcanzar todo lo que deseo?". El simple hecho de poner las ideas por escrito empieza a hacerlas más reales. Asegúrate de que en cuanto hayas puesto tus objetivos por escrito empieces a crear inmediatamente ese impulso. Piensa en todos los rasgos de carácter, habilidades, actitudes y creencias que necesitas desarrollar para alcanzar todos tus objetivos anotados previamente. Una verdadera decisión es aquella según la cual se actúa y se actúa en el presente.
Piensa en cuáles son los recursos que necesitas acumular realmente para lograr eso que quieres. Tu deseo intensificado te ayudará a empezar a confeccionar un plan para conseguirlo. Evalúa los pasos que tienes que dar para conseguirlo. ¿Qué habilidades tienes que cultivar con objeto de conseguirlo? Todos necesitamos una sensación continuada de crecimiento emocional y espiritual. Imagínate vívidamente tus objetivos una y otra vez.
"Allí donde no hay visión, el pueblo perece" -Proverbio
Sin importar la edad, uno siempre necesita algo que lo impulse hacia delante. La verdadera consistencia queda establecida por nuestros hábitos. La misma pauta de pensamiento que nos ha llevado hasta donde estamos no nos llevará hasta donde deseamos llegar. Necesitamos romper de una vez por todas las barreras de nuestros temores y tomar el control sobre el enfoque de nuestras mentes. Tienes que establecer el compromiso de enfocar la atención sobre las soluciones y disfrutar del proceso. La vida es un equilibrio.
Tenemos que romper de una vez por todas con nuestras viejas pautas con las que hemos permitido que nuestras mentes se vieran esclavizadas por los problemas del momento. A veces utilizamos el pesimismo como escudo. Necesitas recordar que los problemas constituyen una parte importante de la vida. Tenemos que ser capaces de observar cuándo empezamos a experimentar una pauta negativa, sin castigarnos y sin solazarnos en ello, sino mas bien limitándonos a romper las pautas en cuanto las descubrimos, sustituyéndolas por las nuevas semillas del éxito mental, emocional, físico, financiero, espiritual y profesional.
1) Es necesario que decidas lo que deseas.
2) Debes obtener apalancamiento sobre ti mismo.
3) Interrumpe la pauta limitadora. La mejor forma de hacerlo consiste en someterse a una "dieta" mental, tomarse un tiempo determinado y tomar un control consciente de todos tus pensamientos durante ese periodo. Una dieta mental constituye una oportunidad para eliminar las pautas negativas y destructivas de pensamiento y sentimiento que surgen inevitablemente a lo largo de la vida.
Un estado de preocupación no nos capacita para emprender la acción, sino más bien tiende a hacernos sentir abrumados por la frustración o el temor. Comprométete a tomar el control total de tus facultades mentales y emocionales, decidiendo ahora mismo que no tolerarás ni te someterás con ningún pensamiento o emoción limitadora. La preocupación suele situar a una persona en un estado emocional en que suele quedarse sin recursos. Es mejor enfocar la atención en una solución. Tienes que comprometerte a mantenerte en un estado apasionadamente positivo, al margen de lo que suceda a tu alrededor. Dispones de una multitud de estrategias para cambiar tu estado de ánimo.
El objetivo no consiste en ignorar los problemas de la vida, sino en situarnos en mejores estados mentales y emocionales desde los que podamos aportar soluciones, al mismo tiempo que actuamos sobre los problemas. Al cambiar de enfoque puedes tomar un mayor control sobre tu propia vida. Tienes que tratar de permanecer centrado, con la mente clara y poderosa en medio de las "tormentas" emocionales. No gastes mucho tiempo en un problema de tu vida, es mejor gastar tiempo en la solución.
Niégate a tolerar los pensamientos o sentimientos limitadores. Cuando tengas un problema, es mejor preguntarte "¿por qué no es esta situación perfecta todavía?". Al plantearlo de esa manera ya estás suponiendo que las cosas serán perfectas en algún momento. Con ello no se ignora el problema pero sí se mantiene el estado de ánimo correcto, mientras identificas aquello que necesita cambiarse. Asegúrate de que sólo enfocas tu atención en la vida sobre soluciones, no sobre los problemas. En cuanto distingas un posible desafío, enfoca la atención inmediatamente en cuál puede ser la solución. Enfoca la mayor parte de tu energía en las soluciones. Adquirir nuevas pautas positivas te fortalece para resolver los problemas.
Un minuto es tiempo más que suficiente para darnos cuenta de lo que sucede y efectuar un cambio. Toma conciencia del desafío y busca soluciones. Enfócate inmediatamente sobre la solución. Al establecer un criterio más elevado para los pensamientos que permites abrigar en tu mente, empiezas a darte cuenta de toda la basura y pautas destructivas que aceptabas tan ciega y perezosamente. Una vez que te comprometas cumple con tu palabra y experimenta la alegría que procede de un esfuerzo disciplinado. Siempre hay compensaciones para las pautas destructivas y es por eso que las repetimos, porque pesa más esa compensación en nosotros.
"Primero construimos nuestros hábitos y luego los hábitos nos construyen a nosotros"
Muchas veces no eliminamos la pauta destructiva por simple pereza. Otro de los obstáculos es el temor. Hay mucha gente que llega al final de su vida preguntándose qué podría haber sido. No permitas que eso te suceda a ti. Sufrimos un revés y sentimos lástima por nosotros mismos en lugar de decidir aprender de la situación. El verdadero desafío consiste en utilizar las herramientas aprendidas. Siempre puedes encontrar la manera de darle la vuelta a las cosas. Puedes crear nuevos hábitos, criterios y expectativas que te ayuden a expandirte más de lo que habría parecido posible.
El éxito es algo acumulativo. Es el resultado de una serie de pequeños actos de disciplina que nos conducen a pautas habituales de éxito que ya no requieren por nuestra parte un esfuerzo o fuerza de voluntad consistentes. Tienes que tratar de volverte “adicto“ a un enfoque positivo durante el resto de tu vida. Si tienes la sensación de que te sales del camino, dispones de las herramientas para volver de nuevo al camino correcto. Únicamente tú puedes crear realmente el compromiso para seguir hasta el final. Leer algo sustancioso, nutritivo o valioso puede llegar a ser incluso más importante que comer. Pon en práctica lo que has aprendido. Configuras tu vida mediante decisiones.
Comprender el sistema maestro que dirige todo comportamiento humano es tanto una ciencia gobernada por leyes y pautas predecibles de acción y reacción como la química y la física. La mayoría de las personas ni siquiera se da cuenta de que tiene una filosofía personal. Comprender el sistema maestro de los demás te permite obtener inmediatamente la esencia de una persona. No puede juzgarse el carácter de una persona a partir de un único incidente aislado, las personas no son sus comportamientos. Todos disponemos de un sistema o procedimiento por el que pasamos para determinar qué significan las cosas y qué necesitamos hacer en cualquier situación de la vida. Cosas diferentes son importantes para personas diferentes y cada una de ellas evalúa lo que está ocurriendo de un modo distinto, basándose para ello en su propia perspectiva y condicionamientos.
Si no logramos hacernos con el control de nuestro proceso de evaluación, éste se vuelve literalmente loco y nos hace pasar por una pauta en espiral de autorrecriminaciones. Las personas de mayor éxito efectúan evaluaciones superiores. Afilan una comprensión superior de lo que influye sobre la emoción y decisión humanas. Las personas de mayor éxito saben leer las estrategias de los jugadores del juego y anticipar. Evaluar de manera diferente también produce una calidad diferente de resultados. Si cualquiera está haciendo las cosas mejor que nosotros en un ámbito concreto de la vida, ello se debe, simplemente, a que dispone de una mejor forma de evaluar lo que significan las cosas y lo que deben hacer al respecto. El objetivo consiste en evaluarlo todo en la vida de una manera que te guíe consistentemente hacia la toma de decisiones que produzcan los resultados que deseas.
El primer elemento que afecta todas tus evaluaciones es el estado mental y emocional en que te encuentras en el momento de efectuar la evaluación. Asegúrate de que cuando estés tomando decisiones sobre lo que significan las cosas estés en un estado mental y emocional extremadamente lleno de recursos. El segundo componente constitutivo de nuestro sistema maestro son las preguntas que hacemos. Las preguntas crean la forma inicial de nuestras evaluaciones. Todo es la manera en que te lo planteas desde un inicio. El tercer elemento que afecta tus evaluaciones es tu propia jerarquía de valores. Las preguntas habituales que te planteas juegan un papel importante en el proceso de tu vida. No es lo mismo preguntarte, “¿no sería estupendo conocer a esta persona?“, que preguntarte “¿qué tal que me rechaza?“. Los valores que selecciones configurarán todas las decisiones que tomes en tu vida.
1) Evaluaciones.
2) Preguntas que nos hacemos.
3) Jerarquía.
4) Creencias.
5) Referencias.
El cuarto elemento que configura tu sistema maestro son las creencias. Nuestras creencias globales nos aportan un sentido de certidumbre acerca de cómo nos sentimos y qué esperamos de nosotros mismos, de la vida y de la gente. Nuestras reglas son las creencias que tenemos acerca de lo que nos tiene que suceder para sentir que han quedado satisfechos nuestros valores. Las referencias que elijas serán las que determinarán el significado que le des a cualquier experiencia, cómo te sientes acerca de ella y, hasta cierto punto, lo que harás al respecto. Las referencias configuran nuestras creencias y valores.
AFIRMACIÓN:
---> "Yo soy la fuente de todas mis emociones. Nada ni nadie puede cambiar cómo me siento, excepto yo mismo."
Las referencias adicionales nos ofrecen el potencial para alcanzar el dominio sobre algo. Cada día tenemos la oportunidad de aceptar nuevas referencias que pueden ayudarnos a desplegar nuestras creencias, refinar nuestros valores, plantear nuevas preguntas, acceder a los estados de ánimo más capaces de impulsarnos en la dirección que deseamos seguir, y configurar verdaderamente nuestros destinos para mejor. Comprender el sistema maestro te permite eliminar la causa, en lugar de agotarte en la lucha contra los efectos. ¿Cuáles son los valores que me están controlando? ¿Cómo sé cuando se satisfacen mis valores y cuáles son mis reglas?
VALORES:
- Valentía.
- Determinación.
- Perseverancia.
- Dedicación.
Los valores guían cada una de nuestras acciones y, en consecuencia, nuestro destino. Decide aquello que más valoras en la vida, cuáles son tus valores más altos y después comprométete a vivir de acuerdo con ellos cada uno de los días de tu vida. Tienes que cambiar tus creencias acerca de quién eres y de qué eres capaz de alcanzar si te comprometes de forma consistente a alcanzar un criterio más elevado. Sucede con frecuencia que la gente no tiene una idea clara de lo que es importante para ella. Si no tienes claro lo que es importante en tu vida, es muy difícil tomar decisiones efectivas. Todas las tomas de decisiones se reducen a clarificar los valores. Cuando ya sabes qué es lo más importante para ti, tomar decisiones resulta sencillo. Los valores son como una brújula personal que nos orienta. Todos respetamos a las personas que defienden aquello en lo que creen. Hay poder en los individuos que llevan vidas congruentes en las que sus filosofías y sus acciones son una sola y misma cosa. No puede haber inconsistencia en los líderes. La dirección que siguen nuestras vidas se halla controlada por la atracción magnética de nuestros valores.
Tanto en nuestra vida personal como en la profesional y global debemos tener muy claro lo que es importante y decidir que viviremos de acuerdo con esos valores, sin importar lo que ocurra. La única forma de alcanzar la felicidad a largo plazo consiste en vivir en consonancia con nuestros ideales más elevados. Vivir únicamente para obtener "cosas" no realizará internamente a nadie. La sensación de fuerza interior que todos merecemos sólo la conseguiremos viviendo y haciendo aquello que consideremos como lo "correcto", por tanto, son tus valores los que te guían hacia tu destino último. Hay un poder increíble en el hecho de vivir de acuerdo con los propios valores, pues da un sentido de certidumbre, paz interior, una congruencia total que pocas personas llegan a experimentar.
La única forma de sentirnos felices y realizados alguna vez y a largo plazo consiste en vivir de acuerdo con nuestros verdaderos valores. Mucha gente experimenta ansiedad por no saber qué es lo más importante para ellos en su vida. Cada vez que vivimos de acuerdo con nuestros criterios más elevados, cada vez que cumplimos y satisfacemos nuestros valores, nos sentimos inmensamente alegres. La vida misma ya nos resulta increíblemente rica sin necesidad de cometer excesos. Conocer tus propios valores es crítico para poder vivir de acuerdo con ellos. Imitamos a nuestros héroes, valorar algo significa darle importancia. El dinero sólo es un medio para conseguir una serie de valores más profundos, una serie de emociones que deseas experimentar de una manera consistente en tu vida.
"Preocúpate más por tu carácter que por tu reputación porque tu carácter constituye lo que tú eres en realidad, mientras que tu reputación sólo es lo que los demás creen que eres"
Las emociones que sentimos y las acciones que emprendemos se basan en cómo evaluamos las cosas. Los cambios terminan por ser emocionales y hasta físicos en la medida en que el cerebro establece nuevas prioridades para lo que es más importante. Personas distintas tienen referencias diferentes y formas diferentes de evaluar las cosas. Algunas personas hacen tantas evaluaciones que hasta las decisiones más pequeñas les plantean un gran desafío. Llega un momento en que debemos dejar de evaluar y emprender la acción. A veces evaluar demasiados detalles puede hacer que nos sintamos sobrecargados o abrumados. Hay poder tanto en nuestro estado de ánimo como en las preguntas que nos hacemos.
Nos esforzamos por alcanzar ciertos estados emocionales antes que otros. Tienes que descubrir cuáles son las emociones que más valoras. Tu jerarquía de valores controla la manera en que tomas decisiones a cada momento. Tus valores afectan la dirección que toma tu vida. Una vez que sepas cuáles son tus valores, podrás saber por qué sigues las direcciones que sigues insistentemente. Conocer los valores de otras personas es de igual manera importante. Conocer los valores de una persona te proporciona una imagen fija de su brújula y te permite comprender su forma de tomar decisiones. Todos aprendemos que algunas emociones nos aportan más placer que otras. Tus valores máximos son aquellos que te van a aportar mayor felicidad, por eso conocer tu jerarquía de valores es crítico. Si no puedes satisfacer todos los días tus valores, tendrás una sensación inexplicable de vacío e infelicidad. Todos tenemos que darnos cuenta de que primero tenemos que satisfacer nuestros valores más elevados, que constituyen nuestra máxima prioridad.
VALORES ELEVADOS:
- Amor y diversión.
- Salud y vivacidad.
- Crecimiento.
- Logro.
Tomar la decisión de vivir de forma congruente con los propios valores es asegurarnos de no estar dispuestos a conformarnos con menos. Jamás se consigue nada si se abandona cuando las cosas se ponen difíciles. La dirección lo es todo, tanto para las empresas como para nosotros mismos. La gente no sólo persigue el placer, sino que también busca alejarse del dolor. Vivimos con la lucha de las fuerzas gemelas dolor-placer. El cerebro se halla constantemente calibrando y sopesando alternativas basándose en la jerarquía de valores. Los niveles relativos de dolor que asociamos con ciertas emociones afectarán todas nuestras decisiones. Una persona que trate de alcanzar un verdadero éxito al más alto nivel en la vida sin experimentar nunca el dolor del rechazo, jamás experimentará el éxito a largo plazo.
La gente hará más por evitar dolor que por alcanzar placer. Para alcanzar un verdadero éxito al más alto nivel en la vida tenemos que estar dispuestos a arriesgarnos al rechazo. Siempre habrá quien malinterprete tus acciones y te juzgue incluso sin haberte conocido. El potencial para el rechazo siempre está presente. Tu cerebro sabe inherentemente que para alcanzar el éxito, tiene que arriesgarse a sufrir el rechazo, y ya ha decidido que los sentimientos de rechazo constituyen los niveles más elevados de dolor, por eso muchas veces toma la decisión de que por el placer del éxito no vale la pena pagar el precio y sabotea tu comportamiento antes incluso de que te sitúes en esa posición. Muchas personas dan enormes zancadas hacia delante, para luego retirarse misteriosamente en el último minuto.
Cuando haces o dices cosas que sabotean el éxito personal, emocional o físico que persigues, frecuentemente la causa es un gran conflicto de valores. Si te ves arrastrado hacia dos direcciones distintas, no podrás servir a dos amos, por eso las personas dan dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás. Cuando tus valores te arrastran hacia dos direcciones distintas una de las dos partes se ve obligada a ceder. Muchos personajes públicos han sufrido de conflictos de valores. Entramos en conflictos de valores porque no somos nosotros quienes establecemos el sistema, caemos en permitir que el medio ambiente nos configure. El primer paso consiste en obtener conciencia de cuáles son tus valores actuales.
Comprender tus valores te permite comprender por qué haces lo que haces, te permite comprender la fuerza que está creando tu presente y tu futuro. Ya que sabes cuáles son tus valores puedes tomar decisiones conscientes acerca de los valores de acuerdo con los cuales quieres vivir para configurar la calidad de vida y el destino que realmente deseas y mereces. A veces es necesario volver a encontrar el equilibrio emocional y obtener algo de perspectiva y claridad sobre la situación. Muchas veces tienes que decidir qué es lo que vas a hacer y cómo darle la vuelta a la situación. En lugar de plantearte "¿por qué me está ocurriendo todo esto a mí?", es mejor preguntarte "¿qué induce a la gente a hacer lo que hace?".
La gente puede redirigir conscientemente el orden y el contenido de su sistema de jerarquía de valores. Al hacer eso se cambia literalmente la forma de pensar de una persona, su forma de sentir y comportarse virtualmente en todos los ámbitos de su vida. Somos mucho más que nuestros valores. Los valores simplemente son las prioridades que condicionan nuestras vidas. Si tuvieras que diseñar realmente tu propia vida, si tuvieras que crear una serie de valores con los que configurar el destino final que deseas, ¿cuáles serían éstos? Nos modelamos a nosotros mismos. Si los valores que tienes ahora mismo te ayudan, vale la pena pensar en qué valores tendrías que añadir. A veces olvidamos incluir en nuestra lista de valores el valor de la inteligencia; en consecuencia tomamos decisiones estúpidas. La inteligencia tiene que tener un lugar prioritario en tu lista. Determinadas decisiones dentro de tu cambio de valores pueden cambiar tu vida para siempre. Fracasas continuamente en lograr tus deseos más profundos a menos que conviertas la inteligencia en una prioridad consciente; a menos que aprendas a tomarte un momento para evaluar conscientemente las consecuencias de tu toma de decisiones.
Vale la pena evaluar qué tan libre te estás sintiendo. A veces ya nos sentimos libres y disfrutamos de ese sentimiento y no nos damos cuenta, por tanto, seguimos persiguiendo la libertad. La salud siempre tiene que ocupar un lugar prioritario en tu lista de valores. Cuando no comes bien, cuando no haces ejercicio, cuando no descansas lo suficiente, tu cuerpo te cobra la factura y empieza a fallar. No únicamente es tener clara tu lista de valores, sino también ponerlos en orden. A veces tenemos que poner el valor de la felicidad por delante del valor de lograr. Muchas personas sienten miedo de poner la felicidad antes que el logro; temen perder su impulso o poder si se permiten sentirse felices. La realidad es que cuando te sientes feliz te dan ganas de hacer más cosas, no pierdes el impulso. Puedes lograr cosas y ser feliz al mismo tiempo. Puedes intentar ser sano, vital e inteligente.
Para alcanzar el éxito hay ciertos estados emocionales que debes evitar y uno de ellos es la preocupación. La preocupación es un estado que nos priva de recursos. Podemos modelar eso en lo que realmente nos queremos convertir. Estar físicamente agotado por la preocupación no te ayuda a resolver las cosas. Tienes que definir qué es lo que realmente deseas experimentar, los valores hacia los que te mueves. Cuentas con la oportunidad de redirigir tu destino. Pregúntate, "¿cuáles tendrían que ser mis valores para alcanzar el destino que yo merezco?". Tienes que saber qué tipo de persona tendrías que ser para alcanzar todo lo que deseas. Tenemos que fortalecer el compromiso con nuestros propios valores.
"Somos aquello que hacemos repetidamente" -Aristóteles
Cuando cambiamos por dentro, también cambia nuestra fisiología, cambia incluso nuestra expresión facial. Introducir nuevos valores en nuestra jerarquía de valores es algo que nos transforma. Incluso en un ambiente tenso tienes que lograr vivir de acuerdo con lo que estés convencido de que es lo correcto. No hay en la vida nada capaz de compararse con la sensación de plenitud que se experimenta al saber que se ha hecho lo que se cree más correcto. Asegúrate de tomarte el tiempo para clarificar cuáles son tus prioridades en la vida. Puedes decidir ser alegre, honrado, apasionado, divertirte y establecer una diferencia en tu entorno de vida. Siéntete responsable de alcanzar un criterio más elevado de lo que nadie espere de ti.
Cada persona responde a la situación de acuerdo con sus propias reglas. Nuestras propias reglas nos dictan a la mayoría de nosotros que codiciemos aquellas cosas que son escasas, en lugar de apreciar los milagros que abundan. Nuestra experiencia de la realidad es interpretada a través de la fuerza controladora de nuestras creencias y, específicamente, por las reglas que teníamos acerca de qué tenía que suceder para que nos sintiéramos bien. ¿Qué es lo que tiene que suceder para que te sientas feliz?
- ¿Tiene que haber alguien que te dé un abrazo muy fuerte, te bese, haga el amor contigo y te diga lo mucho que te respeta y aprecia?
- ¿Tienes que ganar un millón de dólares?
- ¿Tienes que obtener el reconocimiento de tu jefe?
- ¿Tienes que alcanzar todos tus objetivos?
- ¿Tienes que conducir el coche correcto, acudir a las fiestas correctas y ser conocido por las personas correctas?
- ¿Tienes que ser espiritualmente evolucionado o esperar hasta haber alcanzado la iluminación total?
- ¿Qué es lo que tiene que suceder realmente para que te sientas bien?
La verdad es que no hay nada especial que tenga que suceder para que te sientas bien. Puedes sentirte bien ahora mismo y sin ninguna razón particular. Mientras sigamos estructurando nuestras vidas de una forma en que nuestra felicidad dependa de algo que no podemos controlar, experimentaremos dolor. Básate en tu propia capacidad para dirigir tu mente, cuerpo y emociones. Decide disfrutar del acontecimiento al margen de lo que ocurra, no es que no tengas expectativas, simplemente puedes decidir disfrutar. Elevar los propios criterios significa estar decidido a alcanzar un criterio de disfrute propio más elevado a pesar de las condiciones del momento. Comprométete a ser lo bastante inteligente, flexible y creativo como para dirigir tu enfoque y tus evaluaciones de tal forma que eso te permita experimentar la verdadera riqueza de la vida.
El hecho de sentir como si hubieras alcanzado tus valores es algo que depende por completo de tus propias reglas, de tus creencias acerca de lo que debe suceder para sentirte con éxito o feliz. No todo va a salir como tienes planeado, la vida es un acontecimiento variable, por lo que debemos organizar nuestras reglas de forma que nos permitan adaptarnos, crecer y disfrutar. Todos tenemos reglas y criterios diferentes que gobiernan no sólo la forma en que nos sentimos acerca de las cosas que suceden en nuestras vidas, sino cómo nos comportaremos y responderemos en una situación dada. Lo que hacemos y en quién nos convertimos es algo que depende de la dirección hacia la que nos han llevado nuestros propios valores. Nuestras reglas personales constituyen el juez y el jurado definitivo. Nuestras reglas determinan si nos satisface o no determinado valor, si nos sentimos bien o mal, si nos concederemos placer o nos infringiremos dolor. Nuestras reglas controlan nuestras respuestas en cada momento de nuestra vida. Las reglas nos ayudan a tener un sentido de certidumbre acerca de las consecuencias de nuestras acciones.
A menudo juzgamos a los demás conforme a nuestras propias reglas. Si te muestras duro contigo mismo, probablemente también lo harás con los demás. Debemos asegurarnos de poseer en el fondo unas reglas que nos permitan sentirnos felices en cualquier momento que lo deseemos. Deseamos desarrollar reglas que nos impulsen a emprender acciones, a sentir alegría, a seguir nuestro camino, y no reglas que nos detengan en seco. Es una habilidad la de sentirte seguro de que vas a conseguir algo aunque no dispongas de referencias previas sobre eso. La confianza en uno mismo ayuda a alcanzar el éxito. Las reglas constituyen el mecanismo que pone en marcha la emoción humana.
Si cualquiera de nosotros hiciera depender la habilidad para sentirnos amados de que todo mundo aceptara nuestros puntos de vista, no nos sentiríamos amados con mucha frecuencia. Hay demasiadas personas con diferentes ideas y creencias y, en consecuencia, demasiadas formas en que nos sentiríamos mal con esa premisa. Si otras personas tienen que responderte de una manera determinada, o si el ambiente tiene que ser de una manera concreta, está claro que es una regla limitadora. Una regla limitadora es cuando dispones de pocas maneras para sentirte bien y te ofrece muchas maneras de sentirte mal. Tener que sentir que todas tus creencias son aceptadas y aprobadas por los demás resulta un criterio imposible de satisfacer. Tu sensación de bienestar no puede depender del ambiente exterior, de algo que tú no puedas controlar, como lo son las opiniones de los demás. No puedes permitirte vivir sintiéndote rechazado sólo porque alguien no comparte tus creencias o porque alguien parezca saber más que tú, tampoco puedes permitir que te afecte el hecho de que algunas personas te juzguen sin conocerte.
Lo más probable es que la gente sí te juzgue antes de conocerte. A veces nos imponemos reglas muy injustas. Aún habiendo alcanzado el éxito exterior a muchas personas les faltan la felicidad y la sensación de plenitud que merecen. Cuando la gente se siente siempre bien, tiende a tratar mejor a los demás y a maximizar su potencial como seres humanos. Tenemos que establecer un sistema de reglas que nos permitan satisfacerlas, que nos faciliten el sentirnos bien y nos dificulten el sentirnos mal y que nos empujen constantemente en la dirección hacia la que queremos ir. Tienes que tratar de encontrar placer y alegría en tus procesos. Siéntete agradecido y aprecia todas las cosas que tienes ahora mismo, pon en práctica la gratitud.
AFIRMACIÓN:
---> "Me siento libre cuando vivo de acuerdo con mis convicciones y acepto las oportunidades para crear felicidad para mí mismo."
Puedes reprogramar toda tu vida para hacerte cargo del completo control sobre ella. Responsabilízate de tu propia felicidad. Nuestra autoestima depende de nuestra habilidad para sentir que estamos a cargo del control de los acontecimientos que se producen a nuestro alrededor. Asegúrate de estar satisfaciendo tus valores más elevados. Para alcanzar el éxito debes eliminar la negatividad y el aplazamiento. Tienes que lograr que sea más difícil para ti el sentirte mal que el sentirte bien. Evita con todas tus fuerzas la negatividad, evita con todas tus fuerzas el depender de la aceptación de los demás para tu felicidad y éxito últimos. Evita los aplazamientos, evita con todas tus fuerzas esperar la perfección de ti mismo y de los demás. No dependas de la aceptación de los demás. A veces no queremos iniciar proyectos que puedan llegar a causarnos dolor y por eso los aplazamos.
VALORES QUE TE PUEDEN HACER SENTIR BIEN:
- Salud y vitalidad: Cuando vives conforme a tu propia filosofía de salud. Cada vez que te sientes poderoso, equilibrado y centrado. Cada vez que algo incrementa tu fortaleza y flexibilidad o resistencia. Cada vez que haces algo que te dirige hacia el bienestar físico.
- Amor y calidez: Cada vez que te muestras amoroso contigo mismo, con tu familia y con tus amigos.
- Aprendizaje y crecimiento: Cada vez que te extiendes más allá de lo que es cómodo. Cada vez que piensas en una nueva posibilidad. Cada vez que te expandes o eres más efectivo. Cada vez que aplicas de forma positiva algo que sabes.
- Logro: Cada vez que te fijas una meta y la alcanzas. Cada vez que enfocas la atención en tu vida tal y como ya la has creado.
Tienes que diseñar tus reglas de tal forma que al seguirlas obtengas todo lo que deseas en la vida. Evita crear reglas que te hagan sentirte mal todo el tiempo. La "etnocentricidad" es un concepto de la sociología que significa que empezamos a creer que las reglas, valores y creencias de nuestra cultura son las únicas válidas. Se trata de un punto de vista extremadamente limitador. Cada una de las personas que te rodean tiene diferentes reglas y valores y las de ellos no peores ni mejores que las tuyas. Personas con diferentes reglas tienden a chocar entre sí. A veces tenemos reglas diferentes para mostrar el respeto por una persona. Depende de la educación.
Las reglas lo determinan todo; a dónde vamos, qué nos ponemos, quiénes somos, qué es aceptable para nosotros, qué es inaceptable, a quiénes aceptamos como amigos y si nos sentimos felices o tristes. Las reglas determinan prácticamente todas las situaciones. Tienes que tener tus propias reglas y es recomendable que procures comunicarte con las personas de manera clara y directa. Ten claro que puede ser que la otra persona simplemente tenga reglas diferentes acerca de lo que hay que hacer en determinada situación. Una vez que ambos tengan claro lo que espera la otra persona, pueden llegar a un acuerdo. Cualquier relación, ya sea de negocios o personal, puede verse transformada de inmediato si se tienen claras cuáles son las reglas y si se establecen con el acuerdo de jugar respetándolas. No puedes confiar en el juego si no conoces las reglas. Las personas se enojan cuando en medio del juego cambias las reglas, no obstante, esta dinámica forma parte de la mayoría de las interacciones humanas.
El primer paso consiste en darnos cuenta si es que tenemos reglas conflictivas. Si quieres tener relaciones de calidad, tanto en los negocios como en la vida personal, tienes que comunicar tus reglas. Al principio de una relación es muy importante comunicar tus reglas y saber todo lo que puedas acerca de las reglas de la otra persona. A veces ni siquiera sabemos bien qué se necesita para que lleguemos a considerar que alguien realmente es nuestro amigo. Hay que conscientizar cuáles son nuestras reglas para la amistad. ¿Qué tipo de acciones o interacciones tienes con alguien que verdaderamente es tu amigo? Las personas no pueden satisfacer tus reglas para la amistad si no saben cuáles son. Si eres amigo de alguien, quieres a esa persona incondicionalmente y haces lo posible para apoyarla. Estás ahí para tus amigos cuando necesitan algo. Pueden transcurrir los meses pero la amistad no se debilita cuando has decidido que realmente eres amigo de alguien.
Es muy importante comunicar tus reglas en la vida, ya sea en una amistad, una relación o negocios. Nunca supongas cuando se trate de reglas, comunícate. Hay ciertas reglas que la gente no violará nunca y otras que violará una y otra vez aunque se sientan mal en cada ocasión. Hay reglas que en el caso de romperlas producirían un dolor tan intenso que no nos atrevemos siquiera a considerar esa posibilidad. Hay reglas que nunca romperemos porque vinculamos demasiado dolor a romperlas y hay otras reglas que sí estamos dispuestos a romper dependiendo de las circunstancias. Si tuviéramos demasiadas reglas de las obligatorias, nuestra vida sería insoportable.
Las mujeres en la actualidad parecen tener que hacerlo todo, como "supermujer", y hacerlo todo a la perfección. Se ven obligadas a ocuparse del esposo, ocuparse de los hijos, ocuparse de los padres, ser expertas en los negocios, ocuparse de los amigos, tener el cuerpo perfecto y vivir actualizadas. Tener tantas obligaciones para sentirte una persona de éxito puede producir mucho estrés en la vida. Si nos vemos sobrecargados por obligaciones excesivas, perdemos nuestro entusiasmo y afán por la vida y ya no queremos seguir participando en el juego. La autoestima elevada procede de la sensación de ejercer control sobre los acontecimientos y no que los acontecimientos lo controlen a uno. Cuando se tienen demasiadas reglas obligatorias es más probable que se las viole. Para alcanzar ciertos resultados, es necesario tener numerosas reglas imperiosas para asegurarnos así el salir adelante. Para tus reglas imperiosas que sí van a dar resultados, establece "tengo que" y no el "debería". Todos necesitamos una cierta estructura y las reglas sirven simplemente para crear equilibrio.
LAS REGLAS PERSONALES NOS AYUDAN A CREAR EQUILIBRIO:
1) ¿Qué necesitas para sentirte con éxito?
2) ¿Qué necesitas para sentirte querido por las personas que son importantes para ti?
3) ¿Qué necesitas para sentirte seguro de ti mismo?
4) ¿Qué necesitas para sentir que eres excelente en cualquier ámbito de la vida?
5) ¿Qué necesitan ser tus reglas para que puedas sentirte feliz y con éxito en una empresa?
6) Observa las reglas que ya tienes actualmente y pregúntate si son apropiadas.
En caso de ser necesario, cambia tus criterios y establece reglas que te proporcionen más poder. Diseña tus reglas de modo que te encuentres a cargo del control, de tal modo que no sea el mundo exterior el que determine si te sientes bien o mal. Establece tus reglas de modo que te resulte muy fácil sentirte bien y muy difícil sentirte mal. Tienes que transformar el juego en algo que puedes ganar cambiando las reglas a favor tuyo. Asegúrate de que los criterios se encuentren bajo tu exclusivo control de forma que no tengas que depender de nada ni nadie para sentirte bien. Asegúrate de descubrir las reglas por las que se rigen las personas que te rodean. Si no conoces las reglas, tienes garantizado perder. Cuando conoces las reglas de la gente, puedes predecir su comportamiento, satisfacer las necesidades de los demás y enriquecer la calidad de tus relaciones. La regla más capacitadora consiste en disfrutar al margen de lo que suceda.
"Jamás se ha conseguido nada espléndido que no haya sido logrado por quienes se atrevieron a creer que había en su interior algo superior a las circunstancias"
Las referencias forman uno de los elementos más importantes de nuestro proceso de toma de decisiones. Configuran no sólo lo que hacemos, sino también cómo nos sentimos y en quién nos convertimos. Algunas referencias las recogemos conscientemente y otras inconscientemente. No son nuestras referencias, sino las interpretaciones que hacemos de ellas, la forma en que las organizamos, lo que determina claramente nuestras creencias. Busca conscientemente experiencias que expandan tu sentido de quién eres tú y qué eres capaz de hacer y organiza tus referencias de manera que te capaciten. La perspectiva de lo bueno y lo malo se basa en nuestros puntos de vista. La gente utiliza sus referencias para configurar su comportamiento.
"Nos elevamos mediante nuestro pensamiento y escalamos apoyándonos en la visión que tenemos de nosotros mismos"
Puedes crear el sentimiento de certidumbre por medio de referencias imaginadas. Nuestra imaginación es 10 veces más potente que nuestra fuerza de voluntad. Para lograr algo, ayuda imaginarlo vívidamente y crear referencias allí donde antes no existían. Con fe, uno puede aferrarse a su visión incluso en presencia de un aparente fracaso. ¿Qué habría ocurrido si Thomas Edison hubiera abandonado después de su primer intento fallido de la bombilla eléctrica? Lo que tenemos que hacer es aprender del pasado, no vivir en él, y enfocar la atención sobre aquellas cosas que nos capacitan. No tienes que limitarte a tus propias experiencias personales como referencias, puedes tomar prestadas las referencias de otras personas.
En las biografías de personas de éxito podemos ver que al margen de la educación o las circunstancias, cuando esas personas se aferraron a su sentido de la certidumbre y contribuyeron de una forma consciente, terminaron por alcanzar el éxito. Todas las referencias tienen poder y uno nunca sabe cuál de ellas va a cambiar su vida. El poder de leer un gran libro es que uno puede adquirir la perspectiva del autor. Vivimos constantemente expandiendo nuestras referencias. Cada experiencia te proporciona algo de valor siempre y cuando tú lo busques. Existe también poder en la repetición.
"La imaginación es más importante que el conocimiento" -Albert Einstein
LA PSICOLOGIA DEL CAMBIO:
1) Decidir lo que deseas realmente y qué te lo está impidiendo.
2) Obtener apalancamiento; asociar un dolor masivo a no cambiar ahora y un placer masivo a la experiencia de cambio.
3) Intentar interrumpir la pauta limitadora.
4) Crear una nueva alternativa capacitadora.
5) Condicionar la nueva pauta hasta que sea consistente.
6) Probar la nueva pauta.
"La mente del hombre, extendida hasta una nueva idea, ya no regresa a sus dimensiones originales"
Mientras que algunas experiencias te ennoblecen y te aportan una visión más elevada, otras te muestran la cara de la vida que preferirías no tener que experimentar, sin embargo, esas son la clase de referencias que pueden utilizarse para mantener el equilibrio en tu vida. Cuando creas que tu habilidad haya alcanzado el nivel más elevado, descubrirás que alguna otra persona ha logrado alcanzar alturas más elevadas todavía. Encontrar a alguien que ha logrado más que tú constituye una de las bellezas de la vida porque nos impulsa a expandirnos y a crecer constantemente. El poder de disponer de nuevas referencias para elevar nuestros criterios por nosotros mismos es inmenso. Observar a los que han alcanzado el éxito financiero nos permite detectar lo que es verdaderamente posible. Alguien más exitoso que tú puede ser una experiencia increíblemente expansiva. Da el espacio a tu vida para pensar más grande, impulsarte hacia tus límites e imaginar lo inimaginable.
Utilizar referencias de contraste es una de las formas más poderosas de cambiar nuestras percepciones y sentimientos. Tenemos que dirigir nuestro estado de ánimo y hacernos preguntas mejores. A veces un acontecimiento que parecía "horrible" nos hace cambiar la dirección de nuestra vida y en consecuencia de nuestro destino. Quizás tus peores días fueron en realidad tus mejores. Mientras sigas convencido de que se han aprovechado de ti, o de que has perdido algo que no recuperarás jamás, seguirás sintiendo ese dolor. La pérdida es algo imaginario, pues nada desaparece nunca en el universo, solamente cambia de forma. Si hay algo que sigue lastimándote, ello se debe al significado que le has vinculado. Quizá lo que necesitas es tener fe y decir: "Aunque no sé por qué sucedió esto, estoy dispuesto a confiar. Algún día cuando sea el momento adecuado, lo comprenderé".
Las referencias limitadas crean una vida limitada. Si quieres expandir tu vida, tienes que expandir tus referencias, persiguiendo ideas y experiencias que no formarían parte de tu vida si no las buscaras conscientemente. Tenemos que buscar las ideas y experiencias capacitadoras. Al expandir nuestras referencias creamos un gran contraste con el que evaluar la vida y la posibilidad. Siempre trata de mejorar las referencias porque cada día absorbemos nueva información, ideas, conceptos, experiencias y sensaciones. Tenemos que permanecer conscientemente en guardia a las puertas de nuestras mentes, para asegurarnos que todo aquello que permitamos entrar enriquecerá nuestras mentes. Tenemos que aprender a distinguir lo que nos permitimos observar en la vida. Dirige tu enfoque planteando preguntas mejores. Nuestras referencias tienen impacto en la calidad de nuestras vidas.
Siempre podemos utilizar de una manera capacitadora aquello que tenga que ofrecernos la vida, pero tenemos que hacerlo proactivamente. Cada día puedes buscar formas de expansionarte. Tienes que alimentar tu mente con la clase de alimento que ésta anhela. La forma más poderosa de alcanzar una gran comprensión de la vida y de la gente, de ofrecernos a nosotros mismos el nivel de alternativa más elevado posible, consiste en exponernos a tantos tipos de referencias como nos sea posible. Si quieres expansionar tu vida, persigue algunas experiencias que no hayas tenido antes; aprenderás más sobre límites y posibilidades de lo que puedas imaginarte. Cualquier límite que tengas en la vida es probablemente el resultado de unas referencias limitadas. Cuando expansionas tus referencias inmediatamente expansionas tu vida.
"La única forma de descubrir los límites de lo posible, consiste en ir más allá de ellos, hacia lo imposible"
¿Cuáles experiencias nuevas necesitas? Reflexiona y pregúntate, ¿para tener realmente éxito en el nivel más elevado, para alcanzar lo que deseo realmente en mi vida, cuáles son algunas de las referencias que necesito? Decide cuando vas a hacer cada una de las cosas que quieres hacer en tu vida. Son los momentos de nuestra vida los que nos configuran. Depende de nosotros el perseguir y crear los momentos que nos elevarán y no nos limitarán. ¿Qué nueva experiencia puedes perseguir hoy mismo capaz de expansionar tu vida? ¿En qué clase de persona te convertirás? Emprende la acción y disfruta explorando las posibilidades.
"Los hombres sólo son grandes si están decididos a serlo"
Hay caminos que nos hacen cambiar por completo nuestra identidad. Comenzamos a actuar de acuerdo con la nueva imagen que tenemos de nosotros mismos. Las creencias guían nuestras conclusiones. Nuestras creencias globales ejercen una influencia expansiva sobre nuestra vida y tienen consecuencias de gran alcance. Lo que principalmente controla la consistencia de las decisiones que tomas en tu vida son las creencias que tienes sobre tu propia identidad. Si crees que vivimos en un mundo con recursos escasos, vivirás bajo el constante temor de no disponer del suficiente. Lo que podemos o no podemos hacer, lo que consideramos posible o imposible, raras veces se encuentra en nuestra verdadera capacidad, sino más bien en nuestras creencias acerca de quienes somos. La identidad es la creencia esencial que constituye el filtro de todas nuestras percepciones.
Tu capacidad es constante, pero lo mucho de ella que utilices depende de la identidad que tengas para ti mismo. La identidad son las creencias que usamos para definir nuestra propia individualidad, lo que nos hace únicos, buenos, malos o indiferentes con respecto a otros individuos. Nuestro sentido de certidumbre acerca de quiénes somos crea las fronteras y límites dentro de los cuales vivimos. Incluso la certidumbre de "ser superior" influye en impulsarnos hacia el éxito -según algunos experimentos en el rendimiento de estudiantes. La clase de persona que los demás perciben de ti controla las respuestas que te dan. Poseemos un tremendo poder para influir sobre las identidades de aquellos que nos importan.
Tras haber efectuado un cambio positivo, a menudo permitimos que los demás que nos rodean y que no han cambiado su imagen de nosotros anclen nuestras propias emociones y creencias en nuestros viejos comportamientos e identidades. Todos nosotros actuaremos de acuerdo con nuestros propios puntos de vista acerca de quienes somos realmente, tanto si ese punto de vista es exacto como si no lo es. Una de las fuerzas más poderosas del organismo humano es la necesidad de contundencia y con todo esto se relaciona el llamado Efecto Pigmalión. Cada vez que adoptamos una postura y afirmamos lo que creemos, quiénes somos o qué nos disponemos a hacer, experimentamos una presión intensa para permanecer firmes a esa postura, al margen de lo que esa inflexibilidad pueda costarnos en el futuro. Hay tremendas recompensas por permanecer firmes con las identidades que afirmamos ser.
Una persona que permanece firme con lo que afirma ser es una persona que los demás perciben como digna de confianza, leal, sólida, inteligente, estable y racional. El Efecto Pigmalión se refiere a que cumplimos con eso que declaramos y afirmamos de nosotros mismos. Nos programamos desde el inconsciente. Una vez que la persona tiene una convicción sobre algo, ignorará e incluso se defenderá de cualquier evidencia que contraríe su creencia. Todos necesitamos de certidumbre. La mayoría de la gente experimenta un temor tremendo a lo desconocido, preferimos afrontar el dolor que ya conocemos. Suele haber ganancias secundarias en el proceso de mantener comportamientos negativos.
Si no sabes quién eres, ¿cómo puedes decidir qué hacer? ¿Cómo puedes formular valores, adoptar creencias o establecer reglas? ¿Cómo puedes saber si algo es bueno, malo o indiferente? Al desarrollar nuevas creencias acerca de quiénes somos, nuestro comportamiento cambiará para apoyar la nueva identidad. Todos mantenemos una integridad acerca de quiénes somos, mantenemos la integridad de nuestras convicciones de identidad incluso cuando no nos capacitan. Un desplazamiento en la identidad puede producir un cambio en todo el sistema maestro. Desplazar, cambiar o expandir la identidad puede producir las mejoras más profundas y rápidas en la calidad de tu vida.
El Efecto Pigmalión es uno de los sucesos que describe cómo la creencia que una persona tiene sobre otra puede influir en el rendimiento de esa persona. Esto supone algo importante de conocer y estudiar para los profesionales del ámbito educativo, laboral, social y familiar. Se puede identificar como el suceso por el que una persona consigue lo que se proponía previamente a causa de la creencia de que puede conseguirlo. Se puede identificar como una profecía autocumplida, como una expectativa que incita a las personas a actuar de maneras que hacen que la expectativa se vuelva cierta. Rosenthal y Jacobson afirman que las expectativas y previsiones de los profesores sobre la forma en que de alguna manera se conducirían los alumnos determinan precisamente las conductas que los profesores esperaban.




























