domingo, 29 de junio de 2014

18) EL PODER DE LAS COINCIDENCIAS

Un poder superior se refiere a una fuente de energía más allá de lo que es capaz el ego, la que trasciende los límites del intelecto y la voluntad. Se necesita gracia para vencer al ego.

Puesto que tantos sucesos significativos en nuestra vida suceden de forma no planeada y sincrónica, podemos confiar que el Universo está implicado en nuestro camino hacia la aventura más allá de las limitaciones de nuestro ego controlador. Cualquier cosa que nos haya pasado y enriquecido tiene un significado más amplio del que suponemos. Puede ocurrir que no nos demos cuenta de que una actividad, aprendizaje o proyecto en el que hemos estado comprometidos pueda resultar útil más tarde de forma inesperada. La sincronicidad funciona cuando nuestras acciones resultan ser preparativas que hemos hecho sin querer para manejar una necesidad futura.

En la sincronía, una coincidencia hace una conexión significativa entre nuestra vocación y nuestro destino. La sincronía ocurre justo a tiempo también en el sentido en que es parte de a justicia del Universo evolutivo cuando nos trae exactamente las piezas que necesitamos para formar o ser formados por nuestro destino. Nuestro destino es evolucionar, lograr el cumplimiento de nuestra meta, autorrealizarnos y compartir nuestros dones únicos. La sincronía puede también reconocerse cuando miramos retrospectivamente nuestra vida y nos damos cuenta de cómo todo nos preparó o nos instruyó para la completa fructificación de nuestro potencial.

AFIRMACIÓN:
---> "Cuando me establezco en la realidad de lo que soy, con orgullo de mis dones y consciencia imperturbable de mis límites, noto que me siento ligero y feliz."

Lo que has querido ser toda la vida puede ser sincrónico con lo que el universo necesita de ti para cumplir su destino de felicidad y para realizar la capacidad de dar a los demás sólo lo que tú puedes dar. "Ego" se refiere al centro de nuestra vida consciente racional. Detrás de cada neurosis hay un temor o deseo que no se ha enfrentado o resuelto nunca. Neurótico significa estar atrapado en la repetición inútil de formas arcaicas de protegernos contra lo que ya no nos amenaza verdaderamente.

Sabemos que estamos integrándonos efectivamente y en un camino espiritual válido cuando nos volvemos cada vez más funcionales en la vida cotidiana. El ser es el centro y la circunferencia de la psique completa, que incluye al ego. Ese destino es el mismo en todos los seres, pero cada persona contribuye en su propia manera individual. Dejar pasar el miedo es una práctica espiritual. Carl Jung desarrolló la teoría de que nuestro inconsciente es tanto personal como cósmico. La sincronía ocurre a menudo por un vínculo entre un nuevo contacto con alguien y lo que sigue después, que resulta siendo importante para nosotros. De pronto podemos conocer a una persona que nos muestra nuestro potencial oculto.

Lo desconocido es aterrador, entonces es cuando aparecen las personas y sucesos adecuados que nos ayudan a llegar allá. Esta es la sincronía. El único error que cometemos es mantenernos junto a algunas personas demasiado tiempo o demasiado poco. Tomamos a las personas como ellos mismos literalmente y no como personas y fuerzas metafóricas que vienen a empujarnos o a reprendernos. Hay sincronía en la forma como inevitablemente encontramos exactamente a las personas que nos revelan a nosotros mismos.

Nos encontramos con experiencias que nos abren o nos despiertan. Algo que cruza nuestro camino y que nos perturba o nos beneficia. Apertura es una disposición para aprender. Un ejemplo de sincronía es que a los maestros se les hagan preguntas que ellos mismos necesitan contestarse. La sincronía nos activa y anima cuando hay una coincidencia significativa entre lo que nos ocurre y nuestra disposición interna para un cambio o una transición. Integrarse es ir con lo que quiere suceder, no detener el impulso de aquello que no puede cambiar.

Nuestro trabajo entonces es capitalizar los momentos de elección consciente que armonizan con este impulso interior inconsciente. Sólo podemos confiar en que además de todo lo que vemos hay otra visión que aparecerá y hará parecer esto como bueno para nuestro crecimiento. Es necesaria una práctica espiritual de confianza y apertura si se va a apreciar la sincronía.

De repente nos encontramos en un mundo nuevo e inexplorado que nos reta y nos expande. Este nuevo reino refleja adecuadamente nuestros deseos y necesidades más profundos. Se abre todo un capítulo nuevo en nuestras vidas por un cambio casual. Los eventos sincrónicos habitualmente presentan los retos que facilitan nuestro progreso personal y el del planeta. Podemos confiar en que el Universo está implicado en nuestro camino hacia la aventura más allá de nuestro ego controlador. La sincronía funciona cuando nuestras acciones resultan ser preparativos que hemos hecho sin querer para manejar una necesidad futura.

La sincronía también puede reconocerse cuando miramos retrospectivamente nuestra vida y nos damos cuenta de cómo todo nos preparó o nos instruyó para la completa fructificación de nuestro potencial. Forma una imagen de tu psicólogo interior y de tu guía interior y pide ayuda en el proyecto de vivir una vida más consciente y expansiva. Hay una semilla valiosa incluso en el sufrimiento más duro. Podría estar en una lección que aprendes, en la apertura de una nueva habitación en tu psique, en la gestación de compasión para los demás que sufren como tú.

- ¿Qué te ha retenido para emprender ser lo que has querido ser toda tu vida?
- ¿Qué te ha impulsado hacia ello? (Agradece a las personas que animaron tu crecimiento)

Encontramos lo que necesitamos en aquellos que pueden proporcionarlo, y esa es una coincidencia significativa. La autoempatía sincrónica se extiende en compasión por los demás. Una vez que somos libres de sentir, podemos sentir más profundamente por los demás. La salud psicológica adulta no es independencia, sino interdependencia, una re-satelización de nosotros mismos en torno a proveedores saludables de reflejo. Habitualmente, para alcanzar este puerto, tenemos que embarcarnos primero en nuestro propio trabajo sobre nosotros mismos.

La sincronía aparece cuando un símbolo, especialmente significativo, de repente prueba -o actúa- de acuerdo con su significado. Hay sincronía en el recuerdo repentino de una historia o una serie de sucesos personales que lo revelan a uno mismo o señalan el próximo paso de un camino que estás considerando seguir. Una nueva comprensión cuando estás enfrentando un dilema se convierte en el impulso del momento; esto es sincronía. Se da algo mucho más profundo en marcha, la repetición del propio pasado, un recuento de tu historia no resuelta, una invitación a trabajar contigo mismo y a superar el pasado. Aprender a cuidar de ti mismo ya soltar la necesidad de complacer a otros puede ser un ejemplo.

La gracia de algo indeseable puede llegar a abrirte la puerta de la celda para que nunca más sea cerrada. El ego es funcional, saludable, cuando nos ayuda a realizar tres metas principales en la vida, es decir, la felicidad y la serenidad en nuestro interior, la efectividad en nuestras tareas y las relaciones gratificantes. El ego se vuelve disfuncional y neurótico cuando nos distrae de nuestras metas y las sabotea. El ser es un campo de gravedad interior que a veces es inconsciente y a veces consciente. El ego es visible en nuestra potencialidad y lleva nuestro nombre. El ser no está limitado por la personalidad individual y no tiene nombre.

La misma triple realidad está presente en todos: amor incondicional, sabiduría eterna y poder para curarnos a nosotros mismos y a los demás. La sabiduría no es un cuerpo de verdad. Es un estado en el cual la verdad se vuelve accesible dentro de nosotros y a través de nosotros. Según accedemos a nuestros poderes, nuestro cuerpo se vuelve menos una mula que nos lleva y más en continuo movimiento, latiendo musicalmente. Nuestro cuerpo y todas las cosas se componen de luz condensada.

Nuestra empresa humana, la individuación, es formar un equilibrio, un eje, entre el ego y el ser. Tanto el ego -nuestra vida consciente de elecciones- como el ser -nuestro potencial para ser completos- quieren unirse en este eje de totalidad. Nuestra tarea es activar nuestros potenciales, hacerlos conscientes, articulados en nuestra vida.

Nuestro trabajo psicológico es darle forma a nuestro ego para que pueda funcionar sin inhibición ni compulsión. Entonces, nuestros dones y talentos innatos pueden ponerse al servicio del ser y reclutar todos nuestros pensamientos, palabras y obras para que muestren todo el amor, sabiduría y curación de la que somos capaces en nuestra vida. El ego neurótico contraviene este trabajo con su prejuicio de que estamos separados, de que tenemos el control y no necesitamos humildad. Nuestro trabajo psicológico es desmantelar nuestro ego neurótico a favor de un ego funcional.

Nuestro ego es funcional cuando nos guía en nuestro camino. El ego funcional es el mejor vehículo para la emergencia del ser. No se necesita nada más para el crecimiento espiritual que la total disolución del ego inflado. La inflación es la costumbre de imaginar y actuar como si todo el propósito de la vida fuera el engrandecimiento propio y el logro de los propios derechos.

"El infierno es estar atrapado en el ego" -Joseph Campbell

Joseph Campbell se refiere al ego neurótico con su apego compulsivo al miedo y a la necesidad de aferrarse y afirma que estar atrapado en esa clase de ego se convierte en un infierno para la persona que lo experimenta. Las relaciones íntimas ayudan mucho a desmantelar las ilusiones de nuestros egos controladores. El lado neurótico del ego no está destinado a destruirse, sino, paradójicamente, a expandirse en su saludable humildad, de modo que pueda extender sus posibilidades creativas a toda nuestra psique. Se libera al ser privado de su arrogancia y después se abre a su potencial par mostrar el poder para los demás en vez de sobre los demás. Tal transformación nos revela a nosotros mismos como singulares y como uno con todo lo que es. Nuestra psique es empujada por un impulso espontáneo hacia la totalidad y, por lo tanto, se esfuerza por armonizar las polaridades aparentes: el consciente y el inconsciente, el ego y el ser. Depende de nosotros promover este suceso o dejarlo dormir.

AFIRMACIÓN:
---> "Siento un instinto hacia la totalidad. Hago lo que se necesita para romper el encantamiento del ego."

Nuestro ego se vuelve cada vez más funcional al no identificarse con cualquier apego, al recuperar las proyecciones de nuestra sombra, y al recobrar nuestro cuerpo como una herramienta legítima y útil en la aventura del vivir. Nuestra sombra negativa contiene todo lo que encontramos inaceptable de nosotros y lo negamos. Admiramos en los demás lo que está enterrado y desactivado en nosotros. Tanto el desagrado como la admiración son las proyecciones que podemos reclamar, y son irónicamente lo que necesitamos para lograr un sentido de la totalidad. El ego saludable hace elecciones que reflejan nuestros deseos y necesidades más profundos. El ego inflado se manifiesta de las siguientes maneras:
- Enojarte, volverte rencoroso y vengativo cuando estás frustrado, cuando te descubren en un error o cuando te superan.
- Reaccionar excesivamente ante desaires menores.
- Guardar rencor y buscar venganza.
- No querer perdonar ni olvidar.
- Ser controlador, exigente, manipulador.
- Ser abusivo, sarcástico, territorial, posesivo.
- Pedir ser altamente apreciado por todo acto bueno.
- Salir a la calle luciendo muy bien y buscar constante reconocimiento por ello.
- Creer que tienes derecho a una exención de las condiciones de la existencia común.
- Devolver los favores para estar en igualdad y nunca en deuda.
- No poder mostrar lo que necesitas a los demás o que eres dependiente de ellos en ningún sentido.
- El estilo de vida del ego inflado es compulsivo, puesto que tenemos que actuar de esa forma para no perder el control o el rango al que nos creemos con derecho, incluso pagando el precio de la paz interna.

No hay paz cuando gobierna el ego. Es agresivo por su actitud de "yo primero" y su aroma punitivo de revancha. Es doloroso porque la persona con este ego neurótico está llena de miedo, se siente terriblemente angustiada por perder la dignidad y se da cuenta de que, aunque puede que gane, ciertamente no es amada. En una relación saludable, nuestro control del ego se depone a favor de la igualdad. La humildad sin humillación es el mejor camino para abandonar el ego arrogante. La espiritualidad y la compasión comienzan con el desmantelamiento del ego. Tenemos un centro inamovible de gran valor y nadie puede arrebatarlo ni se necesita a nadie para realizarlo.

El hecho de que hayan aparecido precisamente las personas adecuadas justo en el momento y lugar adecuados es una deslumbrante sincronía. El trabajo del guerrero espiritual se hace también simplemente sentándose, dejando ser. Nuestro destino es exhibir existencialmente lo que está en nosotros esencialmente. Los mensajes de la sincronía se hacen más altos cuando se los escucha. La alfabetización psíquica es la capacidad para leer estos mensajes.

Los sucesos materiales y las realidades tangibles declaran las condiciones de la conciencia cósmica. Una elección espiritual es la que honra los ritmos internos, que pueden no encajar con las elecciones fundamentales en sentido convencional. Los mensajes verdaderos se sienten muy fuertes y reales, se sienten como si no pudieran ser de otra manera. Uno tiene la sensación, una certeza intuitiva de que son auténticos. Un verdadero mensaje no se somete a los intentos del ego de rechazarlo. Las elecciones espirituales apropiadas encuentran una resonancia en la naturaleza. Aprender de la naturaleza tiene sentido, puesto que somos parte de ella.

La comodidad y la rutina son dos energías de nuestra energía vital. El mundo está maravillosamente involucrado en la realización del propósito de nuestra vida. Tomás de Aquino dijo que la espiritualidad es "una interconexión entre todas las cosas". La psique completamente extendida incluye el "mundo externo". Psique y cuerpo no son entidades separadas, sino una y la misma vida. El ser llama al ego a través de la naturaleza. Nuestro cuerpo no está limitado a lo físico, sino que se extiende en el Universo. Nuestro cuerpo físico es uno de los planos limitados en los cuales pueden ocurrir acontecimientos espirituales.

Tener miedo de las mareas sucesivas del cambio es no confiar en la unidad del mundo de la naturaleza con nuestro mundo interior. Los temas arquetípicos no son realidades separadas, sino una continuidad interactiva. Todo es sincronía porque todo es todo. La realidad del mundo fenoménico es una continua marea de transformación con la cuál aprendemos a fluir. Nuestro trabajo individual y el trabajo cósmico son interdependientes y uno. El mundo de los lugares es uno con nuestro mundo interior en este momento del tiempo. Hay una ley armoniosa que rige el Universo, un significado detrás de las apariencias.

En el tiempo lineal estamos tejiendo algo nuevo a partir de lo que no está aquí todavía. En los momentos de sincronía estamos desplegando lo que siempre estuvo aquí. En la alquimia medieval, la luna nueva era el tiempo de la conjunción de los contrarios y de la vida nueva. El hecho de que experimentemos la sincronía es una prueba, o más bien un regalo, de que estamos hechos para la espiritualidad.

"Para transformarse en nosotros, el futuro entra dentro de nosotros mucho antes de que ocurra" -Rilke

Muchos sucesos psíquicos no ocurren instantáneamente sino que sufren un período de incubación en el inconsciente. En la sincronía, nos encontramos con nuestro futuro, o nuestro pasado, en nuestro presente. Las cosas que importan llevan tiempo. La impaciencia es negarse a honrar el ritmo implícito de los sucesos y las decisiones o acciones humanas. La revelación conoce su propio tiempo y sólo aparecerá cuando no pueda ser confundida de ningún modo con otra cosa. Todo sentimiento tiene su propio ritmo. No importa lo repentinamente que algo pase, se preparó durante un largo tiempo en silencio antes de surgir. Hay un tiempo para actuar lógicamente y actuar con base en la fe.

"No hay nada que obtener, sin embargo, me involucro en la acción" -Bhagavad Gita

Nuestro trabajo psicológico requiere de esfuerzos: manejar el miedo, practicar la autoafirmación, lidiar con los conflictos interiores de la niñez, enfrentar, procesar, resolver las preocupaciones en la vida y en las relaciones, etc. Nuestra práctica espiritual requiere esfuerzo: meditación, consciencia, rituales, oración, amor compasivo y acción compasiva, etc. Tanto el esfuerzo como la gracia son necesarios para nuestra integración personal, igual que el trabajo psicológico y la práctica espiritual son necesarios para la plenitud. El esfuerzo es una elección; la gracia es un don gratuito, más allá de nuestro control o nuestra capacidad de predicción. La gracia puede cruzarse en nuestro camino sin ningún esfuerzo.

"Si la felicidad es posible para nosotros, tomará esfuerzo. Sin embargo, cualquier Dios puede proporcionárnosla, incluso ahora" -Píndaro, poeta griego

El ser consciente se basa en los pasos que damos, el ser inconsciente se basa en los cambios que ocurren. La gracia es el arquetipo del defensor, la fuerza de apoyo que ayuda al héroe cuando no tiene nada que lo defienda sino su ego limitado. Se simboliza a menudo como la ayuda de Dios o un elixir. La gracia es aquello que no puede ser deseado por el ego, es un don gratuito del Universo. Podemos instruirnos en el conocimiento utilizando nuestro intelecto, pero la sabiduría es un don. Podemos progresar en la práctica espiritual, pero la iluminación es un don.

Cualquier escritor sabe que la musa no puede ser seducida por nuestro esfuerzo, aunque trabajemos duramente de todas formas. Somos siempre vehículos adecuados para la luz, gracias a la acción de la gracia. La autoaceptación honesta es una apertura a la gracia. No nacimos siendo reales, es algo que tenemos que lograr con esfuerzo y recibir por gracia. Descubrimos que tenemos que entrar al vientre de la ballena, a las profundidades del inconsciente, y ser suficientemente recursivos para encender un fuego que ayude a los demás a vivir. Sólo entonces renacemos de la oscuridad, es decir, somos expulsados de la boca de la ballena. Entonces y sólo entonces, estamos preparados para volvernos reales, pero no somos reales todavía. No podemos lograr solos la parte final de la transformación. El "Hada Azul" representa la gracia que nos hace completos. Se necesita la varita de la gracia que nos toque en su momento para que el proceso esté completo. La realidad de la liberación se logra y se recibe.

Antes del trabajo, antes del viaje, solos sólo personas de mentira, muñecos llenos de paja, partes unidas con el pegante poco confiable del ego. Todos somos cabezas de madera hasta que logramos cruzar el umbral del miedo, el apego, el control y la ilusión de creernos con derechos y recibimos la visión beatífica de la gracia. El logro sólo puede felicitar e inflar al ego; la gracia recuerda al ego sus limitaciones y entonces lo completa gozosamente. La cordura espiritual y la adultez espiritual ven más allá de la teatralidad omnipotente del ego y muestran gratitud por el juego de la gracia. La capacidad le llega sólo al que encaja en esa historia. Nuestra historia personal es un lugar de nacimiento apto para la transformación. Arturo sólo puede tomar la espada cuando es el momento adecuado. Un rasgo esencial de la gracia es ciertamente la oportunidad, el corolario de la sincronía.

La oportunidad es graciosa y sincrónica en el sentido de que la provisión del alimento huevo nuevo termina en el momento preciso en que el pollo está listo para emerger. El pollito no puede salir del cascarón hasta que su pico sea lo suficientemente fuerte para romperlo. Sólo entonces su esfuerzo al picotear el cascarón producirá la liberación de él. La coordinación significa también ritmo. Nuestro respeto por nuestro propio ritmo hace posible que nos sigamos la pista a nosotros mismos y que procesemos los sucesos de nuestra vida. Así es como nos hacemos conscientes y obtenemos un sentido de poder personal.

La gracia a menudo aparece en la historia del héroe cuando ha llegado el momento de reconocer su inadecuación. Viene a nosotros una fuerza que nos lleva más allá de nuestros límites y nos agranda, nos hace completos. Una historia heroica parece requerir acción constante, pero dentro de la fase de esfuerzo hay siempre un periodo de cautividad, una pausa que permite que entren en juego otras fuerzas. Lo que es una pausa para nosotros que estamos mirando de lejos, es un momento muy atareado para el pirotécnico, cuyas operaciones no vemos, pero cuyos resultados nos asombran. La gracia es el despertar de los poderes ocultos. La asincronía es lo contrario de la sincronía. Las cosas no resultan porque no ha llegado el momento.

Aceptar lo inevitable del cambio y los desenlaces nos hace conscientes de que nuestro tiempo llega a su fin y de que estamos listos para nuevas opciones en alguna otra parte. Podemos arrancar los higos del árbol al comienzo del verano y encontrar sólo un sabor insípido. El mensaje en la falta de dulzura es "no ahora, sino más tarde". Al final del verano y al comienzo del otoño, los higos se ofrecerán con facilidad al toque más ligero, es decir, estarán sincrónicamente dulces. Es cierto, a veces, que el esfuerzo es conveniente. Sin embargo, también es verdad, a veces, que es necesario soltar por ahora o para siempre.

No fuimos hechos para ganar todo el tiempo; aprendemos también de los fracasos, así que tenemos esa oportunidad. Para los que están a tono con el Universo, llegarán mensajes en sincronía, en sueños y en imágenes interiores que revelen cuál es el camino apropiado. Podemos permanecer en una relación que no puede funcionar a pesar de lo que hagamos. La asincronía puede aparecer en una relación cuando un compañero teme tanto ser abandonado que se aferra continuamente mientras el otro se siente devorado y se aleja aún más. Nuestras vidas muestran puntos de cruce, especialmente en las relaciones sentimentales.

No se puede obligar a una mariposa a que emerja antes de que sea el momento. No puedo abrir los pétalos de un botón de rosa con éxito para hacerlo verse como si hubiera florecido. ¿Cómo respetas o deshonras tu ritmo ahora? ¿Permites que el tiempo tome su curso y conservas la paciencia mientras al mismo tiempo te pones en acción en forma oportuna? El respeto por otros se muestra al respetar su disposición o falta de disposición. Cuando alguien parece listo y escoge no avanzar, no es apropiado obligarlo o empujarlo, sino lamentarlo y permitirlo. Animar suavemente, dar información una vez y después seguir una política de no ingerencia puede funcionar mejor.

SEÑALES QUE TE DICEN QUE ES TIEMPO DE SOLTAR:
- Si tus esfuerzos están disminuyéndote o destruyendo tu autoestima.
- Si tus esfuerzos se sienten forzados.
- Si cada vez obtienes menos resultados con esos esfuerzos.
- Si tus esfuerzos te explotan una y otra vez en la cara.
- Si tus esfuerzos te impiden intentar toda nueva opción que te espera en alguna otra parte.
- Si tus esfuerzos parecen anacrónicos, no típicos de ti a esta edad o a este nivel de consciencia.
- Si tus esfuerzos se basan en ilusiones más que en lo que muestra el historial.

Puedes aplicar esta lista de criterios a algo que estés intentando lograr con todas tus fuerzas. Pregúntate, ¿en qué estás tratando de convertirte? ¿Para qué te estás esforzando en vano? ¿Es terquedad o esfuerzo inteligente? La asincronía a menudo pasa desapercibida.

ALGUNAS SEÑALES DE QUE ES TIEMPO DE IRSE:
- Das mucho más de lo que recibes.
- Las cosas siguen yendo mal y nunca aceptablemente bien, sin importar el esfuerzo que inviertes.
- Haces cada vez más y cada vez con menos éxito.
- Sientes que estás renunciando a algo, más que dando y recibiendo algo.
- Se sigue repitiendo el mismo patrón de ineficacia.
- Tu salud se está afectando a causa del estrés de permanecer.
- Ya no te sientes efectivo.
- Tu felicidad y entusiasmo se han ido.
- Ya no produces ideas creativas.
- El dinero y/o prestigio se han convertido en tu principal o única motivación para quedarte.
- Has estado haciendo demasiado, durante demasiado tiempo y con muy poco agradecimiento.
- Trabajas por cambiar las cosas pero nada mejora.
- No pasas a otra cosa porque tienes miedo de arriesgarte al cambio.
- No ves alternativas a lo que tienes.
- No tienes fuerzas de apoyo que te animen a quedarte.

El hado a menudo permite que tome forma un futuro sin considerar nuestras expectativas, nuestro plan o nuestra disposición para ello. La presencia de una fuerza o poder trascendente que dispone de lo que el ego propone. La sincronía es lo que te muestra a dónde lleva el hilo, qué tan largo es y quién o qué en tu vida lo está hilando en ese momento. La culminación de la sincronía es su aptitud para revelar nuestro destino, lo que puede significar sencillamente la historia de nuestra vida o puede tener el alcance más amplio.

"La vida es un esfuerzo por lograr ser en hecho lo que somos en diseño"

Lo que nos negamos a traer a la consciencia vuelve a nosotros como hado. Nos golpea desde afuera cuando nos negamos a escuchar su llamado desde adentro. Por eso tiene sentido espiritual para nosotros establecer un acuerdo duradero con el Universo, lo cuál sólo puede ser un "sí incondicional" a lo que es. Hay una sincronía que dura toda la vida en el vínculo de nuestros talentos o dones innatos y el trabajo de nuestra vida. Nuestros talentos nos reportan la felicidad cuando los llevamos a cabo completamente con la práctica.

En nuestra carrera profesional conocemos otras personas con inclinaciones y fascinaciones como las nuestras y entre ellas surgen colegas, amigos o compañeros sentimentales para toda la vida. Todo ello actúa junto en forma sincrónica de forma que lo que fuimos siempre hace lo que somos y será una continuidad gozosa y exitosa. La sincronía es completa cuando nos sentimos agradecidos por la gracia con la que todo resultó y sentimos un aumento de conciencia espiritual. La compasión es siempre un elemento esencial de la espiritualidad.

"La individuación no excluye al mundo, sino que lo reúne en torno a uno mismo" -Carl Jung

"Soy un participante indispensable en el vasto despliegue y protección de mi mundo".

Tenemos un papel importante en el arco de la totalidad, que se mueve con perfecta coordinación. Las demás personas son también fuerzas de apoyo en el descubrimiento de uno mismo. Nuestra realización personal requiere un recurso más amplio que sólo nosotros o nuestra familia. La naturaleza te apoya para hacer tu contribución. Ofrece justamente las condiciones que la promueven. Lo mismo ocurre con las personas que te rodean, tanto ahora como en el pasado.

"Encontramos nuestro destino en el camino que tomamos para evitarlo" -Carl Jung

Parte de nuestra dificultad para descubrir quiénes somos y a qué hemos sido llamados brota de requerimientos e imperativos dañinos que hemos interiorizado. Sólo esos mensajes, creencias e imágenes que animan nuestro potencial y lo liberan deben ser abrigados y mantenidos. La obediencia a los mensajes, creencias e imágenes derrotistas nos niega la oportunidad de ser quienes somos. En esa obediencia no podemos amarnos a nosotros mismos, parte del logro de vivir nuestro destino.

A veces organizamos nuestras experiencias y elecciones vitales en un sistema de creencias que tiene a la desesperación como motivo principal, afirmando que estamos destinados a perder o que nada de lo que hacemos funcionará nunca. Antes de que pudiéramos discriminar, los peores miedos y creencias de nuestros padres pueden haberse convertido en esa carga en nuestras mentes. Algunas personas pueden encontrar gran éxito y aparentemente dar en el blanco de su destino en una carrera y al mismo tiempo desean que hubiera sido de otra forma. No hay garantías en el enigmático mundo del ser. No estamos a cargo de cómo será para nosotros o de cómo ha sido. La sincronía tiene un poder más allá de la voluntad del ego, es una gracia con voluntad propia.

En una persona iluminada no hay conflicto entre lo que ocurre y la elección humana, puesto que siempre hay una coincidencia, un alineamiento de su voluntad personal y la del Universo. Esto se articula en un "sí" incondicional a lo que es. Diles a las personas cercanas a ti lo que sientes dentro de ti y en relación a ellos, no importa lo embarazoso que pueda ser. Si es necesario, permítete apartarte de un problema angustioso el tiempo suficiente para reagrupar fuerzas. Entonces vuelve a enfrentarlo con una sensación de poder personal. Evitar tus propios sentimientos sólo te esconde de ti mismo.

Cuando sientas miedo admítelo, siéntelo y después actúa como si éste no pudiera detenerte o empujarte. A veces el miedo es información acerca de nuestras auténticas necesidades y deseos. Admitir el miedo reduce el ego y termina el aislamiento. Hay una relación entre el autoconocimiento y el autoestima. Desarrolla una sensación de logro basada en hacer todo lo que puedes con tus talentos y tu potencial. Esto habitualmente requerirá disciplina y paciencia mientras trabajas en obtener las credenciales para hacer el trabajo que pueda llenarte. Concédete la libertad de actuar y vivir de acuerdo con tus deseos y necesidades más profundos. Este es el secreto para averiguar quién eres realmente libre de los requerimientos y las inhibiciones de tu infancia. Libérate de las inhibiciones y los apegos y ve lo que resulta.

PREGUNTA QUE DEBES HACERTE ANTES DE CADA EMPRESA:
- ¿Esto me hace feliz y me da una sensación de logro?

AFIRMACIÓN:
---> "No tomaré decisiones o haré promesas que nieguen o rebajen mis verdaderas necesidades o deseos."

La historia de lo que has hecho realmente en el curso de tu vida dice más sobre ti que la fantasía de lo que desearías haber hecho o de lo que dices que quieres. Detrás de la apariencia de aleatoriedad hay un orden. Uno puede dejar a un lado el concepto tradicional de un Dios personal y creer en el Universo que se muestra en cada uno de nosotros de manera única. La casualidad y el orden trabajan juntos. La casualidad puede ser sencillamente una forma juguetona que tiene el Universo de colaborar con nosotros en la solución de nuestro destino. La sincronía integra lo irracional en una procesión organizada de la evolución. El reto es siempre el mismo: creer en el destino significativo a pesar de la apariencia aleatoria.

La sincronía se basa en el significado que trasciende la razón, no en la creencia irracional. La superstición se mantiene por ignorancia de las leyes de la naturaleza o por su falsa fe en la magia o en la casualidad. La sincronía se apoya en una sabiduría antigua acerca de la correlación entre una coincidencia y algo espiritual que está en proceso. Cuando nuestras elecciones personales se alinean, se produce armonía entre nosotros y el Universo. Esto significa que estamos viviendo nuestro destino.

El "I Ching" funciona completamente por sincronía. Se basa en la creencia de que la coincidencia es instructiva y de que, al arrojar las monedas, la psique nos dirigirá hacia la información exacta que necesitamos. El libro es un recurso del alma, puesto que se dirige al punto donde el consciente y el inconsciente se encuentran, una definición de alma. Jung consideraba al "I Ching" la mejor expresión del principio de sincronía. Mientras que la mente occidental cuidadosamente separa, pesa, selecciona, clasifica y aísla, la imagen china del momento abarca todo hasta el más diminuto y absurdo detalle, porque todos los ingredientes forman parte del momento observado.

"Me atrevo a decir que algún día descubriremos en la astrología gran cantidad de conocimiento que ha sido proyectado intuitivamente hacia los cielos" -Carl Jung

Los movimientos y sucesos del mundo se correlacionan sincrónicamente con las condiciones astrológicas. Hay también sincronía personal en la astrología, ya que nuestra psique se refleja en el cielo nocturno de nuestro nacimiento y de nuestra vida que se despliega. El inconsciente contiene planetas como arquetipos. En la época medieval, San Alberto Magno, inspirado por un místico persa, dijo que la psique tiene el poder de alterar la materia y las cosas externas cuando está en estados emocionales muy cargados y cuando coincide con ello un patrón astrológico favorable. El zodiaco contiene doce símbolos que indican la situación terrestre cuando el sol está en una sección particular del cielo.

Sagitario es el arquero de la reflexión, ya que mira atrás mientras cabalga hacia el solsticio de invierno. Capricornio, con cola de pez y cuerpo de cabra, representa una transición de lo viejo a lo nuevo mientras el sol asciende otra vez. La psique es ciertamente como un sistema solar: instintos, emociones y pensamientos orbitan en torno a luminarias del ser y el ego. El sol representa la consciencia y la luna el inconsciente. Son las caras internas y externa de la psique humana. El flujo y la coagulación de la sangre se correlaciona con la luna, así como las mareas.

Un adulto saludable acepta las circunstancias cuando es claro que son irreversibles. Al mismo tiempo, puede también esforzarse por cambiar una circunstancia particular si ésta acepta el cambio. Las circunstancias de nuestra existencia son fuerzas de apoyo en el camino hacia nuestro destino. Cada una es una sincronía ya que cada una está conectada con un descubrimiento. Si todo fuera predecible, tus ojos nunca se habrían abierto con sorpresa por lo inesperado. Sin sufrimiento, nunca habrías encontrado tus recursos interiores, nunca habrías sentido la pena que da profundidad y carácter, nunca habrías abierto tu corazón a la compasión.

Si las cosas fueran siempre justas, no tendrías motivación para reconocer y manejar la sombra que hay en ti y en los demás de manera creativa. El budismo propone una práctica de "gozosa participación en las tristezas del mundo". San Ignacio de Loyola aboga por que las leyes de la marea de nuestra vida se reciban con "santa indiferencia", no indiferencia estoica, sino desapego aceptador. Shakespeare propone la gratitud ante lo determinado de la vida. Muy a menudo parecemos estar temiendo y evitando las mismas condiciones que nos dan sensibilidad y carácter. Nuestro ego experimenta la vida a través de los ciclos del miedo y el deseo en vez de los ciclos de soltar y avanzar, pero, una vez que nos damos cuenta de que nada es permanente, no hay nada que agarrar, a lo que aferrarse, o que controlar.

"Danken" es aceptar que nada es permanente, así que la acumulación es inútil. "Joken" es mantener de todos modos nuestro compromiso con el trabajo hacia metas de salud y bienestar. La combinación de indefensión y recursividad es la base de la libertad del miedo. Toda persona, lugar y cosa que se convierta en un objeto de apego está asombrosamente diseñada para enseñarnos una lección, un aspecto determinado de la no permanencia y la deficiencia. Una sincronía psicológica nos ayuda y permite que nuestros desengaños se integren con nuestra habilidad incorporada para afligirnos y soltar.

AFIRMACIÓN:
---> "Soporto y supero sin intentar resolver. Estoy indefenso ante las sorpresas de la vida y soy simultáneamente recursivo frente a ellas." (Budismo)

Podemos derrumbarnos en algunos momentos y sin embargo confiar que eventualmente reconstruiremos nuestros pedazos fragmentados y seguiremos adelante. La vida nos está golpeando continuamente con contradicciones y podemos quedar abrumados y desmoralizados por ellas, o podemos permitirles que pasen a través de nosotros con equilibrio. El "sí incondicional" que nos permite ser indefensos libera nuestra energía vital que nos hace recursivos. Un "sí" de este tipo es el antídoto del miedo. La combinación de soltar y agarrar nos libera de la posesión por lo inevitable y nos hace capaces de relacionarnos con ello. Los aspectos inevitables de la existencia humana no son inconveniente para ser soportados, sino las circunstancias más apropiadas y precisas para el logro de nuestra meta más alta. Son los pasos que damos hacia la transformación.

Sólo podemos manejar las cosas un día a la vez. Para mantenernos con los pies en la tierra y conservar la homeostasis, ocurren sucesos que nos sacuden o nos calman. Todo lo que nos ocurre, cada persona que se nos presenta en la vida, cada éxito, fracaso, traición o lealtad, tienen el objetivo no de debilitarnos sino de darnos poder. Cada uno es sincronía cuando es percibido como parte de nuestro crecimiento. Sólo por medio de una gran variedad de experiencias de todas las opciones vitales podemos alcanzar nuestro potencial de realización y poder personal. Podemos trabajar con esto elegantemente o ser arrastrados a ello pataleando y gritando; las personas saludables han hecho las paces con esto.

No podemos tener un control pleno, pero podemos tener un programa, un plan, una tecnología para lidiar con las cosas que nos ocurren. Las experiencias y las crisis que nos vienen en forma sincrónica tienen el objeto de hacernos más profundos y mostrarnos nuestro camino. Hay una sabiduría ganada cuando se renuncia al control por parte del ego adulto, como un niño renuncia a los juguetes de bebé en favor de otros más desafiantes. La crisis del "no hay modo de decidir" resulta ser un espacio luminoso. Se hace una pausa dentro para que pueda convertirse en un paso. Nuestra vida no es una secuencia de sucesos sin propósito, es un todo inteligible que describe nuestro origen, nuestro destino y nuestra respuesta a las oportunidades y obstáculos que encontramos a lo largo de nuestro camino. Podemos reconocer el atasco como sincronía, una coincidencia entre estar detenido más allá de nuestro control y una oportunidad para hacer una pausa. Confiar en ese espacio y relajarnos ante él sabiendo que algo cambiará automáticamente y conoceremos nuestro próximo paso con facilidad intuitiva. Cuando estás en pausa, todas las concepciones habituales sobre ti mismo desaparecen.

La transformación nos ocurre por medio de nuestro manejo de los aspectos inevitables de la vida. El tema mítico universal parece dar vueltas en torno a un viaje heroico. Cuando nos abrimos al significado más amplio de nuestra vida y lo vemos como una contribución al viaje colectivo humano, estamos viviendo en el corazón del Universo. El viaje tiene tres etapas: 1) salida, 2) esfuerzo, 3) regreso con regalos. El viaje desde el nacimiento hasta un sentido de sí mismo coherente comienza en una unidad indiferenciada. Nos volvemos diferenciados cuando exploramos y afirmamos nuestra individualidad.

El extrañamiento es el origen de nuestra autoconsciencia. Según nos volvemos independientes, emergemos en el mundo para lidiar con las circunstancias y lo inevitable de la vida. Esta es la fase de la lucha del héroe. Encontramos la fuerza a través de rupturas, para enfrentar los retos y reparar las divisiones. La reconciliación es una parte de nuestra maduración espiritual. El uso determinista del concepto de "karma" puede a veces servir para excusarnos de la responsabilidad adulta de nuestros actos.

- Cuando tengas miedo, puedes admitir tu miedo, permitirte sentirlo plenamente y después actuar como si el miedo no pudiera detenerte.
- Si estás furioso, puedes expresarlo responsable y directamente a la persona involucrada, sin culpar y sin violencia.
- Si eres positivo en tus interacciones con los demás, puedes aprender a ser asertivo y sostenerte en tu terreno sin volverte agresivo.

AFIRMACIÓN:
---> "He cometido algunos errores, pero todo el mundo los comete. Lo que importa es que he seguido adelante y ahora sé que me desempeño mejor."

El ritmo nunca lo determina el ego, sino el calendario de sincronías del ser. Es estresante mantener una represión del instinto natural humano de establecer lazos. Plenitud significa dar rienda suelta a todos nuestros instintos y susceptibilidades. Las personas saludables están dispuestas a amar de nuevo, listas a arriesgarse a los mismos desastres que enfrentaron antes, porque han encontrado un recurso para referencia futura. Los que han sufrido un duelo y han soltado, escogen nuevos compañeros más sabiamente y son más ágiles psicológicamente en el duelo de la próxima separación, si eso llegara a ocurrir. Volverse saludable no significa que no nos vuelvan a ocurrir cosas dolorosas, sino que ahora tenemos formas de manejar cualquier cosa que ocurra. Implica preguntarse, ¿estoy creando el infierno en la tierra o el cielo en la tierra?

Para manejar la impredicibilidad y transitoriedad hay que confiar en la sincronía. Para manejar el sufrimiento hay que aceptar lo que no se puede cambiar y cambiar lo que puede cambiarse. El dolor ha sido inútil si volvemos a tomar el control pleno cuando todas las señales indican que debes permitir que ocurra, sería volver a ponerse la vieja máscara. En los mitos de la creación, el caos es lo dado, la condición para que algo nuevo emerja. La conexión significativa es sincronía. Cuando las cosas se ponen mal en nuestra vida, algo está listo para nacer en nosotros. La crisis trasciende y desafía lo racional, no nos llama desde el reino de la razón. Es la paradoja de un caos que necesariamente precede a una nueva creación. Habitualmente, la lógica y la coherencia son imposibles de alcanzar en la crisis. Hacer una pausa es el protocolo adecuado, meditar sobre las aguas turbulentas, no drenarlas.

La crisis habitualmente representa una confrontación o una discusión con una o varias de las circunstancias de la existencia. La crisis es un desafío a cambiar. En las crisis, nos sentimos impotentes para mantener las estructuras antiguas y cómodas. Una de las condiciones de la existencia es que cualquier cosa puede pasarle a cualquiera. El sufrimiento nos suaviza cuando lo permitimos, lo soportamos y después avanzamos. Permitir es soltar el control, soportar es no buscar el escape. Podríamos encontrar la trascendencia a causa de la limitación. Los negativos son necesarios en una ecuación si se quieren encontrar los positivos en otro lado. Una crisis es la oportunidad para una irrupción del mundo arquetípico en la inflada opinión de sí mismo que tiene el ego. Una crisis en el viaje del héroe está destinada a precipitar un movimiento.

Aparece la crisis, el suceso doloroso fuera de tu control, que es de hecho la gracia que te arroja a tu destino. Una crisis puede ser el incentivo del momento, el dolor iniciador que nos lleva afuera, la sincronía de un suceso no deseado y un reto para evolucionar. Ver el humor de un suceso crítico es un camino hacia la superación. El humor a menudo está basado en que el ego se lleve su merecido. El sentido del humor en la comedia desafía las leyes de la lógica. En la comedia todo se perdona y la generosidad de ese perdón lleva a la enmienda. Una crisis nos ayuda a enfrentar algo sobre nosotros que hemos estado pasando por alto. Un libro sagrado hindú dice que el mar disuelve nuestro nombre, es decir, nuestra identificación exclusiva con el ego. Un salto es una metáfora para la combinación de dos contrarios, el miedo al riesgo y la entrega a él.

Sumergirnos en nuestro dolor y nuestra dificultad representa una disposición a soltar totalmente, sin tener que ser empujado. Es heroico porque es voluntario. La unidad es el espacio último detrás de todas las apariencias de las cosas y detrás de todas las capas del ego. La mente inhibidora quiere vestir la realidad de acuerdo con sus miedos y deseos. La consciencia significa simplemente darnos cuenta de nuestros sentimientos y prestarles atención, más que buscar un refugio en la serenidad o la indiferencia. La meditación en la consciencia es visitar la mente como un testigo, no escapar de ella como un prisionero. No es la disociación de nuestros sentimientos, sino desidentificarse de su posesivo poder sobre nosotros. Hacemos esto, paradójicamente, experimentándolos y después dando un paso hacia lo que sigue. Nunca tenemos que dudar de que sabemos cómo abrirnos a ese proceso. No tenemos que tratar de abrirnos, estamos ya ahí.

Ver la crisis como "esto se refiere a lo que estoy llamado a ser" es la forma de configurar la crisis de acuerdo con la relación entre sincronía y destino. Todo lo que ocurre tiene que ver con cómo estoy llamado a ser todo lo que puedo ser, no con lo malo que fui o lo victimizado que estoy. Las tragedias de tu vida abren la puerta a nuevas perspectivas, ayudan a que encuentres tu propia verdad y te hacen más compasivo. Permitir que las crisis se desplieguen y hacer todo lo que podamos para evocar armonía de ellas es dar la bienvenida a lo que penetra en nuestro mundo y despedir a lo que quiere irse. La alegría perfecta ocurre cuando no nos oponemos a lo que ya es.

- ¿Qué quiere suceder?
- ¿Qué está listo para decirle adiós?
- ¿Qué está listo para darle la bienvenida?

"Aunque les he mostrado el camino hacia la liberación, ustedes deben caminarlo solos" -Gautama Buda

Las fuerzas de apoyo aparecen continuamente en la historia y en nuestra vida cotidiana. Toman muchas formas: personas, escritos, animales, etc. Un guía válido siempre nos lleva a nosotros mismos y a la riqueza que hay en nosotros. Nos da fuerza para encontrar el poder que hay en nosotros. Un verdadero guía nunca busca el aumento del ego ni afirma su ego sobre el nuestro. En el mito y en la historia, el guía es a menudo un extraño. Todo lo que necesitamos está aquí, pero a veces tenemos que ir lejos para descubrirlo.

"Cuando nos volvemos más espirituales, aparece un animal" -Carl Jung

Los animales aparecen a veces sincrónicamente cuando necesitamos información sobre nuestro camino. Los mitos son metáforas de los potenciales humanos. Los sueños revelan y presagian las dificultades de nuestra vida. Saber quiénes somos es una tarea doble, es antes que nada conocer nuestros deseos y anhelos más profundos así como nuestros amores y temores. La identidad de nuestro ego está incrustada con formas habituales de vernos a nosotros, a los demás y a nuestra vida. La identidad de nuestra alma está libre de costumbres, prejuicios y ortodoxia. Nuestro verdadero ser es un confiable repertorio interior de poderes. Nuestro viaje consiste en avanzar más allá de los atrincheramientos del ego lo suficiente como para sentir un contacto con nuestra totalidad.

Los sueños hablan al ego con el lenguaje del ser. Como los ángeles, los sueños son agentes inteligentes que vienen a ayudarnos. Esa inteligencia más grande es inconsciente y no emplea la lógica ni un lenguaje claro. Según Jung, el alma es el vínculo conector entre nuestro consciente y nuestro inconsciente. Los sueños preparan, anuncian o advierten acerca de situaciones mucho antes de que ocurran. Esto no es un milagro de precognición. Los sueños no son literales, sino metafóricos y simbólicos. Cualquier consciencia superior es a menudo una forma de soledad, ya que los que te rodean no pueden captar lo que tú has comprendido.

"La mayoría de las crisis tienen una larga incubación en el inconsciente" -Carl Jung

Una imagen se repite en el mundo de los sueños para ayudarnos a absorber y a integrar su amplia conmoción. Los sueños recurrentes pueden también anticipar el desarrollo en la psique, son recurrentes porque algo quiere entrar. Los sueños dan claves hacia los arquetipos de la psique que están presionando por ser reconocidos. Los arquetipos son campos de energía psíquica que hay dentro del ser. Los arquetipos se personifican en historias como el héroe, la sombra, el guía sabio, el bufón, la madre tierra, el padre cielo, etc. La curación está ligada a lugares específicos como los templos de Esculapio, el Ganges, Machu Picchu, Lourdes.

La individuación ocurre cuando integramos conscientemente los impulsos inconscientes o los instintos hacia la plenitud. La plenitud es la integración de los potenciales arquetípicos que hay dentro de nosotros con lo que hay en torno a nosotros en nuestras relaciones y experiencias. Los sueños arquetípicos ocurren en momentos de crisis. Anuncian una transición, un tiempo en el que una nueva fuerza está lista para salir a la superficie o se requiere una nueva actitud para enfrentar nuevos retos. Un sentimiento fuerte caracteriza los sueños arquetípicos y su recuerdo.

"Siempre que nos ponemos en contacto con la realidad arquetípica más profunda de la psique, nos empapa un sentimiento de estar en contacto con el infinito" -Marie Louise Van Franz

La psique tiene un completo diccionario de imágenes tanto de nuestra experiencia vital como la de nuestros ancestros y sabe exactamente qu"é encaja en cada ocasión. Una receptividad a los mensajes espirituales lleva a la encarnación de propósitos trascendentes en nosotros. Cuanto más conscientes nos volvemos a través del auto-conocimiento, y actuamos de acuerdo a ello, más nos conectamos con el Universo. El trabajo espiritual no comienza con acción, sino con atención concentrada en los mensajes de nuestro ser interior, en la sincronía, los sueños y las intuiciones. Nuestro ser interior se refiere a una profundidad inconsciente dentro de nosotros que compartimos con toda la humanidad que consolida nuestra vida con dones espirituales cuando estamos abiertos a él. Los encuentros y los mensajes sincrónicos nos empujan hacia la plenitud.

La espiritualidad es la intersección de tres caminos: 1) soltar el ego, 2) un "sí incondicional" a las condiciones de la existencia humana, 3) la compasión universal. La sincronía nos encuentra en esos tres caminos. Trabajamos diligentemente en nosotros y la transformación ocurre a partir y dentro de ese impulso. Soltar el ego significa liberarnos de la forma egocéntrica de creerse con derechos y la necesidad de tener el control. Sincrónicamente, nos vendrán al encuentro exactamente las personas y los sucesos adecuados para que ocurra esto. El "sí incondicional" se refiere a que asentimos aspectos inevitables de la vida porque confiamos en que son ingredientes necesarios para crecer. El "sí incondicional" es la forma como nos convertimos en sincronía. Cuando nos reconciliamos con las condiciones de nuestra existencia, cuando reconciliamos las fuerzas opuestas en nuestra psique y cuando nos reconciliamos con los demás también, empiezan a ocurrir muchas cosas asombrosas.

Un despertar personal trae consigo un fervor interior por que los demás despierten también. Definitivamente tendremos lo que merecemos y seremos liberados de las inflaciones del ego cuando nos encontremos con nuestros compañeros de peregrinaje. El progreso espiritual significa un "sí incondicional" a lo que se está desplegando. Este "sí" es la forma en que nos convertimos en sincronía. Entonces identificamos nuestra historia personal con un cuadro más grande. Nuestro soltar el ego es el umbral hacia la compasión. La compasión no es un ideal, sino un fenómeno de la conciencia más alta, la nueva consolidación del ego-yo con el ser-mundo. El amor universal es la forma como el ego se vuelve espiritualmente coherente.

La luna no toma una decisión específica de reflejarse en el estanque, simplemente deja que ocurra sin planearlo. El impulso espontáneo hacia la compasión fluye de la sabiduría de soltar el sentido de una existencia separada, en lugar de interdependiente. Una vez que estamos libres de la ilusión de la separación, nos sentimos responsables unos de otros. Somos todos interdependientes tanto entre nosotros como con todo lo de la naturaleza. La consciencia de esta unidad profunda, fundamental e indestructible, nos lleva a la reverencia mutua y al amor solidario, compasivo. Una vez que percibimos la unidad primordial de todos los seres, resulta una solidaridad entre nosotros y ellos. Esta es nuestra capacidad de amar sin miedo. Esta es la ausencia de miedo que considera cada suceso y encuentro en la vida como algo que ocurre justo en el momento oportuno y de la forma correcta para que aprendamos lo que necesitamos saber.

En un mundo tan sincrónico, nada puede salir mal, al menos por mucho tiempo. Esa confianza se convierte en la base del no miedo. La espiritualidad nos ofrece esperanza, la convicción de que tras la apariencia de este último triunfo del mal está la suprema y duradera victoria del bien. El amor atrae la gracia, el ego la repele. En el amor ocurre la más sorprendente de las coincidencias: dos corazones entre todos coinciden en su encuentro y abrazo. Cada uno proporciona la ternura que el otro quiso encontrar toda su vida o que esperaba volver a encontrar. El amor es el fuego que puede derretir el ego en un instante. Las personas con quienes tienes una conexión kármica son las que más necesitan tu amor.

"Si mantienes una rama verde en tu corazón, algún día te visitará un pájaro cantor" -Poema japonés

Escribe un inventario de cómo te has herido, traicionado o abandonado a ti mismo o a los demás en elecciones que has hecho o costumbres que has mantenido. Haz reparaciones a ti mismo y a los demás admitiendo tus errores, pidiendo perdón, haciendo reparaciones específicas por las pérdidas o el dolor que has causado y resuelve cambiar tu vida de forma que ya no continúes por el viejo camino.

- ¿Cómo he actuado con un ego arrogante o convencido de sus derechos?
- ¿Cómo me he permitido que los demás me hieran?
- ¿Cuál es la mejor oportunidad que puede tener el amor de actuar en mi vida de ahora en adelante?

La realización de las necesidades psicológicas produce un sentido de identidad coherente. Somos conscientes de nuestras necesidades psicológicas y entre ellas se encuentran la atención, aceptación, afecto, apreciación y tolerancia. Hay intuiciones y sincronías que señalan o confirman un camino para nosotros. La realización de las necesidades espirituales produce un sentido agradecido de plenitud. La práctica espiritual necesita estar presta a responder a la gracia y una disposición a pronunciar el "sí incondicional" a lo que es. Detrás de todas las apariencias hay una realidad que es invisible al ojo.

"Por cada gracia que reciba, daré algo de mí mismo a los demás en agradecimiento" (Es llevar la meditación a la acción)

La totalidad es de lo que nos perdemos cuando miramos de nuestra estrecha forma habitual. Vemos menos aún cuando estamos obsesionados por una persona o cosa cualesquiera. Este es el peligro real del miedo y el apego. "Permanecer" es mantenerse con lo que es, listo a responder a sus ritmos en vez de imponer los nuestros. Permanecer de esa forma significa estar ahí sin controlar, desear, temer, esperar o juzgar. Permanecer y ver es la sincronía de la atención consciente porque estamos alineados con la realidad sin las pantallas habituales del ego estorbando. No vemos el cuadro completo cuando nos concentramos sólo en una cosa, cuando estamos atrapados en un drama irremediable. Se necesita más que una atención concentrada para lograr vivir plenamente. Toda crisis psicológica es una pérdida de algo a lo que nos estábamos aferrando. El destino se abre entre el esfuerzo y la gracia.

Estar perplejos nos hace sentir impotentes, así que tememos el espacio. Tememos el abismo que se ha abierto en nuestras hasta ahora confiables categorías lógicas. Tememos el espacio que socava la lógica y que subyace a toda realidad. Una vez que esto nos ha ocurrido, aunque sea sólo una vez, no hay marcha atrás al encarcelamiento en nuestros dramas. Hay espacio y perspectiva espaciosa. Cuando dejamos el apego a los resultados, se abre un abismo en el ciclo del ego del miedo y el deseo. Aún tendremos miedos, pero no nos detendrán. Aún tendremos deseos, pero no nos cegarán. Siempre estamos soltando algo o a alguien y agarrando algo o a alguien más. El reto es decir "sí" incondicionalmente a ambos. Cuando se sostienen energías dispares de manera inclusiva, generan una aceptación y una sabiduría discernidora. Este "sí" aceptador implica que todo lo que está ocurriendo está ocurriendo justamente como debe.

No hay necesidad de controlar a los demás o manipular los sucesos. Simplemente dejo ser, digo "sí" a lo que es y permito lo que quiere suceder. Estas son las conductas de alguien que está contento con la realidad y realizado por ella. La sincronía es la clave del arco de la integración psicológica y espiritual. Depende de nosotros utilizarla y serla. Somos más aptos para ver la sincronía cuando vamos más allá de los límites de nuestra mente lineal y nuestro apego al ego. Somos sincronía cuando decimos "sí" al mundo que se abre más allá del ego. Los seres humanos tenemos una habilidad para llegar más allá de nuestros límites. Nuestra capacidad para la trascendencia nos hace posible abrirnos a la gracia. Este es un paso corto para volvernos conscientes de un poder superior a nuestro ego. La iniciación es una muerte a algo que está listo para ser sobrepasado. La iniciación espiritual se da como una disolución del orden.

La sincronía entra en juego cuando un nuevo mundo/personalidad está listo para el nacimiento precisamente cuando se experimenta una muerte iniciativa. Así pues, hay algo acerca de la historia de nuestra vida que no depende de los esfuerzos de nuestro ego. Algo parece llamamos más allá de lo que nuestra mente produce o incluso desea. La paradoja del viaje del héroe es la sincronía suprema; se encuentra cuando ya no se busca.

AFIRMACIONES:
---> "Cuando dejo de controlar y de buscar, encuentro las infinitas posibilidades que hay en el aquí y ahora. Me muevo en la realidad a través de lo que viene a continuación."
---> "Cuando logro, comparto."
---> "Cuando me expando y en lo que me expando, lo extiendo."
---> "Reconozco y aprecio las sincronías en mi vida diaria."
---> "Reconozco un significado en todo caos."
---> "Reconozco un mundo más allá de mis sentidos, una verdad más allá de mi intelecto, una sabiduría más allá de la lógica, un poder más allá de mis límites, un sereno designio que existe a pesar de cualquier manifestación angustiosa."
---> "Agradezco las gracias que me llevan más allá de mis límites."
---> "Busco la comunidad con los otros que están en mi camino."
---> "Digo a lo que es."
---> "Reclamo mi cuerpo como un canal de espiritualidad, celebro mis poderes y mis pasiones."
---> "Suelto la necesidad de certeza, me siento cómodo con la ambigüedad."
---> "Dejo ir el miedo y la obligación y vivo por el amor y la elección."
---> "Sigo encontrando una fuente interior de fuerza y comodidad en mí y más allá de mí."
---> "Disperso compasión y amor a dondequiera que voy."
---> "Sigo encontrando nuevos compañeros en mi viaje hacia el amor, la sabiduría y la curación."
---> "Miro mi vida y todo lo que ha ocurrido. Recuerdo a las personas que he conocido y todo lo que hicieron por mí y conmigo, y todo lo que hice con ellas o por ellas. Empiezo con mis padres y termino con la persona que he conocido más recientemente. Veo cómo se parece a una historia, hay un orden y continuidad que lo invade. Afirmo la confianza en que existe un significado. El amor hace visible el significado. Confío en su poder."
---> "Contemplo mi vida con cada uno de sus momentos decisivos. Me fijo en los mensajes que me limitaron o me expandieron. Veo las fuerzas aflictivas y las de apoyo, mortales e inmortales, aquellas que atentaron o reprimieron mi energía vital. Recuerdo mis aflicciones y cómo hice el duelo, mis regalos y cómo me fueron dados."

Cuando seas verdaderamente feliz, recuerda decir: "que todos los seres sientan esta felicidad conmigo". La felicidad entonces deja de ser una posesión personal y se convierte en un lazo con toda la humanidad.

- ¿Cuáles fueron mis sucesos decisivos de destino y despertar?
- ¿Qué crisis y relaciones fueron iniciáticas?
- ¿Qué lugares o empleos me abrieron a nuevas dimensiones de mí mismo?
- ¿Dónde estuvieron las oportunidades para desarrollar y liberar mis dones al mundo?
- ¿Cómo doy las gracias?
- ¿Cómo me hago amigo o niego mi sombra, mi lado oscuro, inflado por el ego, así como el potencial brillante, sin explotar, de mi ser?
- Si creo que la forma en que resulta todo después de haber hecho todo lo que puedo por arreglar o cambiar las cosas revela mi camino, ¿cuál es mi camino ahora mismo?

AFIRMACIÓN:
---> "Todos los personajes de mi vida (villanos y héroes) fueron necesarios para el argumento y su desenlace. Le doy la bienvenida a cada uno con compasión y agradecimiento, dándome cuenta de que esto era lo que hacía falta para que llegara a ser la persona que soy."

Hay sincronía en las preguntas religiosas, la consciencia espiritual y el poder de la energía vital. El concepto de espíritu nace en oposición al de materia, para designar todo aquello que sobrepasa lo puramente material u orgánico. A las teorías filosóficas que hacen una distinción entre espíritu y materia se les ha dado el nombre de dualismo. En las filosofías espiritualistas el espíritu tiene una evidente supremacía sobre la materia. Toda espiritualidad trata de conducir al hombre a una recta relación con Dios, teniendo en cuenta que el espíritu es la parte más noble del ente humano, aunque en ningún caso se pueda prescindir del cuerpo. El espiritismo es la doctrina que atribuye a la existencia de seres espirituales independientes del mundo físico, el origen de los diversos fenómenos paranormales estudiados en la metapsíquica. El pueblo hebreo era muy dado a las prácticas de espiritismo, si por espiritismo se le entiende en el sentido de la adivinación. Trata de estar dispuesto a ser siempre armónico.