jueves, 3 de julio de 2014

19) LA MAESTRÍA DEL AMOR

La vida te trae exactamente lo que necesitas. Si tomas tu felicidad y la pones en manos de alguien, más tarde o temprano, la romperá. Sólo tú eres responsable de tu propia felicidad. Jamás podemos responsabilizar a la otra persona de nuestra propia felicidad. Asentamos nuestra felicidad en nuestra pareja y no es así como funciona. Vives inmerso en una fantasía en la que todo lo que sabes sobre ti mismo sólo es verdad para ti. La vida se compone de una infinidad de sueños que cambian constantemente. Todo ser humano tiene un sueño personal de la vida y ese sueño es completamente diferente del sueño de cualquier otra persona. Soñamos en concordancia con todas las creencias que tenemos y modificamos nuestro sueño según sea nuestra manera de juzgar, según sean nuestras heridas. A eso se debe que los sueños nunca sean iguales para dos personas. Necesitamos aceptar las diferencias y respetar el sueño de cada uno.

“La vida no es más que un sueño, y si somos artistas, crearemos nuestra vida con amor y nuestro sueño se convertirá en una obra maestra de arte“

Todos somos maestros porque podemos crear y dirigir nuestra propia vida. Nos convertimos en artistas del fingimiento y de la proyección de nuestra imagen y en maestros de cualquier cosa que creemos ser. Cuando conocemos a otras personas, las clasificamos de inmediato según lo que nosotros creemos que son y actuamos del mismo modo con todas las personas que nos rodean. Tienes el poder de crear. Tu poder es tan fuerte que cualquier cosa que decidas creer se convierte en realidad. Te creas a ti mismo, sea lo que creas que eres. Eres como eres porque eso es lo que crees sobre ti mismo.

Toda tu realidad, todo lo que crees, es fruto de tu propia creación. Tienes el mismo poder que cualquier otro ser humano en el mundo. Cuando tenemos miedo, culpamos a los demás por no satisfacer nuestras expectativas. Cuando nos amamos, no tenemos expectativas, cuando hacemos algo es porque queremos y si los demás lo hacen o no, es porque quieren o no hacerlo y no nos lo tomamos como algo personal.

La principal diferencia entre otra persona y tú estriba en la manera en que aplicas tu poder y lo que creas con él. No todo el mundo vive la vida de la misma manera que tú. Has practicado toda tu vida para ser quien eres y lo haces tan bien que te has convertido en un maestro de lo que crees que eres. Eres un maestro de tu propia personalidad y de tus propias creencias; dominas cada acción y cada reacción. Practicas durante años y años hasta que alcanzas el nivel de maestría para ser lo que crees que eres.

Toda nuestra desdicha y nuestro sufrimiento tiene su origen en la práctica. Establecemos un acuerdo con nosotros mismos y lo practicamos hasta que llega a convertirse en una maestría completa. El modo en que pensamos, el modo en que sentimos y el modo en que actuamos se convierte en algo tan rutinario que dejamos de prestar atención a lo que hacemos. Nos comportamos de una manera determinada sólo porque estamos acostumbrados a actuar y reaccionar así. El arte de las relaciones es también una maestría completa y el único modo de alcanzarla es mediante la práctica.

La mente humana padece de una enfermedad que se llama miedo. La enfermedad del miedo se manifiesta a través del enfado, el odio, la tristeza, la envidia, la hipocresía, y el resultado de esta enfermedad son todas las emociones que provocan el sufrimiento del ser humano. Los seres humanos vivimos con el miedo continuo a ser heridos y esto da origen a grandes conflictos dondequiera que vayamos. Debido al miedo que los seres humanos tenemos a ser heridos y a fin de proteger nuestras heridas emocionales, creamos algo muy sofisticado en nuestra mente: un gran sistema de negación. El sistema de negación nos permite aparentar que toda la gente se cree lo que queremos que crean de nosotros. Colocamos barreras para protegernos y mantener alejada a la gente pero esas barreras también nos mantienen encerrados y restringen nuestra libertad.

La felicidad únicamente puede provenir de tu interior y es el resultado de tu amor. Cuando te des cuenta de que ninguna otra persona puede hacerte feliz y que la felicidad es el resultado de tu amor, habrás conseguido la más importante de las maestrías. No nos percatamos de que estamos mintiendo y, en ocasiones, aún cuando sabemos que mentimos, justificamos la mentira y la excusamos para protegernos del dolor de nuestras heridas. Llevamos una máscara social porque resulta demasiado doloroso vernos a nosotros mismos o permitir que otros nos vean tal como somos en realidad.

Creamos pequeños demonios en nuestra mente porque hemos aprendido a soñar el infierno de nuestra propia vida. Nacemos en esta sociedad, crecemos en esta sociedad y aprendemos a ser como todos los demás, actuando y compitiendo continuamente de un modo absurdo. Las emociones se perciben a través del cuerpo emocional. Aprendemos a tener un determinado estado emocional según la energía emocional que impregne nuestro hogar y de cómo reaccionemos personalmente a esa energía. La energía emocional que impregne nuestro hogar, sintonizará nuestro cuerpo emocional con esa frecuencia.

El veneno emocional se acumula y la mente empieza a jugar con él. El futuro empieza a preocuparnos un poco porque tenemos el recuerdo del veneno y no queremos que vuelva a ocurrir. La timidez es el miedo a expresarse uno mismo. La atención es algo muy poderoso en la mente del ser humano. Cuando capturamos la atención, se crean canales de comunicación, pero al igual que se transfiere el sueño y el poder, puede transferirse el veneno emocional. La gente que tiene poder abusa de los que tienen menos porque necesita deshacerse de su veneno emocional. Cuanto más poderoso se es, más fácil resulta descargar el veneno sobre los que no pueden defenderse.

Nadie es culpable por comportarse de manera abusiva con los demás, las personas no son culpables de tener heridas infectadas con veneno. Lo que sí es importante es cobrar consciencia de que tenemos este problema, ya que cuando lo hacemos así, tenemos la oportunidad de sanar nuestro cuerpo y nuestra mente emocional y dejar de sufrir. La mente humana está enferma porque tiene un parásito que se apodera de su energía vital y de su júbilo. El parásito está formado por todas las creencias que te hacen sufrir. Sentimos la necesidad de tener “razón“ porque intentamos proteger la imagen que queremos proyectar al exterior. Tenemos que imponer nuestro modo de pensar, no sólo a otros seres humanos, sino también a nosotros mismos.

De todas las mentiras que nos creemos de nosotros mismos, la de la perfección es la más grande, porque nunca seremos perfectos. Aprendemos a negarnos y a rechazarnos a nosotros mismos y debido a esa imagen de perfección nos sometemos a un alto nivel de maltrato personal. Ya no eres un niño pequeño, así que si estás manteniendo una relación abusiva es porque aceptas ese maltrato, porque crees que te lo mereces. El límite del maltrato que tolerarás de otras personas es exactamente el mismo al que te sometes tú mismo. Cuando no esperamos nada, no nos sentimos heridos porque suceda lo que suceda, estará bien.

El amor se basa en el respeto y la autocompasión proviene de la falta de respeto hacia uno mismo. Tener compasión por el otro no es lo mismo que tenerle lástima. La compasión proviene del respeto y del amor, el sentimiento de lástima proviene de la falta de respeto y del miedo. El intento de evitar la responsabilidad es uno de los errores más grandes que cometemos, porque cada acción tiene una consecuencia. Todo lo que pensamos y todo lo que hacemos tiene una consecuencia. Siempre experimentamos las consecuencias de nuestras acciones. Todo ser humano es totalmente responsable de sus actos aunque no quiera serlo.

El amor es siempre amable. El miedo es siempre rudo. Con el miedo nos sentimos víctimas por todo, enfadados o tristes, celosos o traicionados. El enfado y la tristeza son miedo cubierto por una máscara. Todas esas emociones que provienen del miedo nos causan sufrimiento. No somos amables porque no nos sentimos bien, y tampoco somos felices. Si estás en el camino del amor, no tienes obligaciones, no tienes expectativas, no sientes lástima de ti mismo ni de tu pareja. El amor siempre es amable, y esa amabilidad te convierte en una persona generosa y te abre todas las puertas. El amor es generoso, el miedo es egoísta. El egoísmo cierra todas las puertas.

Si no te gusta la forma de ser de tu pareja, entonces será mejor que busques a alguien que sí sea como a ti te guste. No tenemos el derecho de cambiar a nadie y nadie tiene el derecho de cambiarnos a nosotros. Si cambiamos será porque nosotros queremos cambiar, porque no queremos seguir sufriendo. La mayoría de la gente vive su vida entera en el camino del miedo. En el camino del miedo tenemos tantas condiciones, expectativas y obligaciones que inventamos muchas reglas a fin de protegernos contra el dolor emocional, cuando lo cierto es que no debería de existir ninguna regla. Las reglas perjudican la calidad de los canales de comunicación entre nosotros, porque, cuando tenemos miedo, mentimos.

En el camino del amor existe la justicia. Si cometes un error solamente pagas una vez por él, y si realmente te amas a ti mismo, aprendes de ese error. En el camino del miedo no existe la justicia. Te obligas a pagar miles de veces por el mismo error cuando estás en el camino del miedo. En toda relación hay dos mitades y tú sólo eres una mitad, la otra mitad es la otra persona. De esas dos mitades, eres responsable sólo de tu parte; no eres responsable de la otra mitad. Bajo ningún concepto puedes ser responsable de lo que otra persona tiene en su cabeza. Cuando no tenemos respeto, iniciamos una guerra de control porque cada persona se siente responsable de la otra, caemos en el “tengo que controlarte porque no te respeto“.

En el camino del miedo, como no respetas al otro, actúas como si el otro no fuese lo suficientemente capaz o inteligente como para ver lo que es bueno o malo para él. Das por hecho que el otro no es lo bastante fuerte como para desenvolverse en determinadas situaciones y cuidar de sí mismo. Esto es intentar suprimir la mitad del otro y controlarla por completo. No puedes tomar el control completo de una relación, no funciona. Con la otra mitad podemos compartir, disfrutar, crear juntos el sueño más maravilloso, pero ella seguirá teniendo siempre su propia voluntad, su propio sueño, un sueño que jamás podremos controlar por mucho empeño que pongamos en ello. El otro nunca te pertenece. Sin el concepto de equipo, siempre tendrás con tu pareja un conflicto.

En el camino del amor, no buscas la venganza pero te comunicas con claridad. El egoísmo, el control y el miedo pueden romper cualquier relación. Para ser un maestro en una relación, debes trabajar en ti mismo. El primer paso consiste en cobrar consciencia, en saber que todas las personas sueñan su propio sueño. Si sabes que sólo eres responsable de la mitad de la relación, controlarás fácilmente tu mitad. Si tus elecciones no funcionan, no te culpes a ti mismo, simplemente haz nuevas elecciones. Cuando respetamos, sabemos que nuestra pareja o nuestro amigo o hijo o madre es completamente responsable de su propia mitad. Sólo tú eres responsable de tu propia felicidad, tu felicidad es el resultado del amor que emana de ti. El único camino posible para ser maestro en el amor es practicarlo. El amor en acción solamente genera felicidad.

Es posible mantener miles de relaciones a la vez, pero cada una de esas relaciones es sólo entre dos personas y no más. Con cada uno de los amigos hay una relación que únicamente tiene lugar entre los dos. Según el modo en que sueñen esas dos personas se creará la dirección del sueño que denominamos relación. Cada relación que tenemos es única porque soñamos un pequeño sueño juntos. Toda relación se convierte en un ser vivo engendrado por dos soñadores. No es posible cambiar a las personas: las amas tal como son o simplemente no las amas. Las personas son lo que son y tú eres lo que tú eres.

El hombre adecuado es alguien que quiere ir en la misma dirección que tú, alguien que es compatible con tus opiniones y con tus valores emocionales, físicos, económicos y espirituales. La persona que te ama, te ama sencillamente tal como eres. Si alguien quiere cambiarte, significa que no eres lo que esa persona quiere. Entonces, ¿por qué está contigo? Haces una elección y eres responsable de tus elecciones. Tienes que saber exactamente cuáles son las necesidades de tu cuerpo, cuáles son las necesidades de tu mente y qué se adapta bien a ti. En primer lugar, tienes que saber lo que quieres, cómo lo quieres y cuándo lo quieres. Para tratar con una persona a diario necesitarás a alguien cuya forma de entender la vida sea más próxima a la tuya. Proyecta lo que sientes que eres verdaderamente y no finjas ser lo que no eres. Si ves lo que quieres, ¿por qué no arriesgarte? No te mientas a ti mismo, no inventes en las personas lo que no tienen.

Si eres capaz de empezar bien una relación, el resto será más fácil porque podrás ser tú mismo. Tienes que aceptarte y amarte a ti mismo tal como eres, sólo amándote y aceptándote a ti mismo sencillamente como eres, te será posible ser y expresar lo que eres. Eres lo que eres y no hay más. No necesitas fingir que eres otra persona porque cuando uno finge lo que no es, siempre acaba fracasando. Si decides estar con una persona, no intentes cambiar nada de ella. Permítele que sea quien es, pues tiene derecho a ser quien es y a ser libre. Encuentra a una persona que se adapte a ti. Arriésgate pero sé honesto. Si funciona, sigue adelante, si no funciona, entonces hazle un favor a tu pareja y a ti mismo: márchate y permite que se vaya. Si no va a funcionar, es mejor mirar en una dirección distinta. Si decides mantener una relación, haz siempre lo máximo que puedas. Haz lo máximo que puedas porque serás tú quien recogerá la recompensa.

Todos somos capaces de cambiar y ese cambio puede ser para bien. No merece la pena desperdiciar la posibilidad de alcanzar el cielo en una relación por lo que fuera que ocurriese en el pasado. Una vez que te decides a formar pareja, estás ahí a fin de servir a la persona que amas, a la persona que eliges. Más que de sexo, se trata de estar juntos. El sexo se convierte en una comunión, en una entrega absoluta, una danza, un arte, una suprema expresión de la belleza. Sólo es posible hacer esto cuando el amor que te tienes a ti mismo es muy profundo. No hay ninguna necesidad de dar vueltas por el mundo suplicando amor, el amor está en nuestro interior. El rechazo de uno mismo es el principal problema. Nunca serás lo suficientemente bueno para ti mismo mientras tengas una idea de la perfección completamente equivocada. Se trata de un concepto falso, ni siquiera es real, pero tú lo crees.

Sólo puedes ocuparte de tu mitad de la relación, la otra mitad no es tu problema. Que alguien te rechace no significa que tengas que rechazarte a ti mismo. Si una persona no te ama, otra te amará. Tienes que concentrarte en la relación más maravillosa que es posible tener: la relación contigo mismo. Quien ama quiere lo mejor para las personas que ama. El egoísmo proviene de la pobreza de corazón y de la creencia de que el amor no es abundante. Nos volvemos egoístas cuando pensamos que quizá mañana no obtendremos ni un sólo trozo de pizza. Quizá no seas capaz de controlar todo lo que ocurrirá a tu alrededor, pero puedes controlar tus propias reacciones. Son las reacciones las que te hacen sentir muy desdichado o muy feliz. Si eres capaz de aprender a controlar tus propias reacciones, entonces podrás cambiar tus costumbres y cambiarás tu vida. Eres responsable de todo lo que haces, piensas, dices y sientes.

Controla tu sueño personal mediante las elecciones. Si no estás disfrutando de tu sueño, intenta averiguar que está originando las consecuencias que tanto te disgustan. Tu vida es la manifestación de tu sueño personal. Un maestro del sueño crea una vida que es una obra maestra. Si no consigues la consecuencia que querías, cámbiala una y otra vez hasta obtener finalmente el resultado que deseas. No eres responsable de lo que está sucediendo en el mundo pero eres responsable de ti mismo. Desde el mismo momento en que somos capaces de aceptarnos como somos, todos los cambios son posibles.

Si observas a las personas autodestructivas, verás que atraen a gente parecida. La razón de que el entendimiento mutuo sea tan perfecto es estar vibrando en la misma frecuencia. Las cosas son como son y punto. El miedo también es energía. La timidez no es otra cosa que miedo. La mente atraviesa un largo proceso hasta descubrir su propia identidad. Eres vida que atraviesa tu cuerpo, que atraviesa tu mente y que atraviesa tu alma. Perseguimos a Dios pero Dios está en nuestro interior. Lo que verdaderamente importa no son las opiniones que provienen de los demás, sino tus propias opiniones. La relación que tienes contigo mismo se refleja en las relaciones con los demás. Cuando rechazas a otra persona, la rechazas por las mismas razones por las que te rechazas a ti mismo.

Para crear una relación capaz de conducirte hasta el cielo, tienes que aceptar totalmente tu cuerpo. Tienes que amarlo y permitirle ser libre para ser. Los demás son libres de ver lo que quieran. Mientras tú seas consciente de tu propia belleza y la aceptes, la opinión y los juicios de los demás, sobre si eres guapo o no, no te afectarán en absoluto. Las mujeres que son guapas, tienen un poder sobre los hombres y no sólo sobre los hombres, sino también sobre las mujeres. Eres lo que crees que eres. Tienes derecho a sentirte bella y a disfrutar de ese sentimiento. No necesitas que te quiera alguien para hacerlo. Sólo percibes la belleza que reside fuera de ti cuando sientes la belleza que reside en tu interior.

Lo que es verdad, es cierto, lo creas o no lo creas. Puedes escoger cómo quieres vivir tu vida. Si no te amas a ti mismo, no tienes ninguna posibilidad de ser feliz. No se puede compartir lo que no se tiene. Si no te amas a ti mismo, tampoco puedes amar a nadie. No es el conocimiento el que nos conducirá hacia nosotros mismos, sino la sabiduría. Es difícil intentar convertirse en lo que uno no es. Los seres humanos crean sus propias restricciones y sus propias limitaciones. Cuando intentas ser lo que no eres, desperdicias todas tus energías. Ser quien realmente eres no requiere el menor esfuerzo.

Cuando te conviertes en sabio, respetas tu mente, respetas tu cuerpo y respetas tu alma. Cuando te conviertes en sabio, controlas tu vida con el corazón, no con la cabeza. Cuando te entregas a la naturaleza de lo que realmente eres, dejas de sufrir. Cuando te entregas a tu verdadero yo, te entregas a la vida, te entregas a Dios. Cuando cobras conciencia de que eres la fuerza que denominamos vida, todo es posible. Cuando el corazón habla, algo cambia en tu interior. Nuestros propios miedos limitan nuestras posibilidades. Eres lo que crees que eres porque lo que creemos es lo que dirige nuestra existencia. Los seres humanos son magos poderosos y cuando crees que eres lo que eres, eso es lo que eres.

1) Respeta tu mente
2) Respeta tu cuerpo
3) Respeta tu alma

Cuando sabes que el poder que es la vida reside en tu interior, aceptas tu propia divinidad, y aún así, eres humilde porque ves la misma divinidad en todas las personas. El mundo entero puede amarte, pero ese amor no te hará feliz. La felicidad proviene del amor que emana de tu interior. Sin hacer ningún esfuerzo ya estás con Dios. Lo único que queda es disfrutar de la vida, estar vivo, sanar el cuerpo emocional para crear una nueva vida que te permita compartir abiertamente todo el amor que está en tu interior. Siente el placer de estar vivo. El mundo entero puede amarte, pero ese amor no te hará feliz, el amor que emana de tu interior es el que realmente cuenta, no el amor que los demás sienten por ti. Lo que tienes que hacer es recuperar el amor hacia ti mismo, ya que con ese amor por ti mismo te volverás tan fuerte y poderoso que transformarás tu sueño personal de miedo en un sueño de amor, y sustituirás el sufrimiento por la felicidad. Si creas tu vida con amor, tu sueño se convierte en una obra de arte.

AFIRMACIÓN:
---> "Ya no necesito ser aceptado por otras personas ni que me digan que soy bueno porque sé que lo soy."

Que el amor que sientes hacia ti mismo sea tan intenso que te permita disfrutar siempre de tu propia presencia. En la propia vida, uno ve esencialmente aquello en lo que cree. El ser humano representa mucho más que un cuerpo físico, su esencia incluye la capacidad de pensar y sentir, de poseer una conciencia superior y de saber que existe una inteligencia que llena todas las formas del universo. Uno tiene la capacidad de pensar y sentir, de poseer una conciencia superior, de encontrar su parte invisible, usar su mente a su antojo y reconocer aquello que conforma su naturaleza humana. Siempre que satisfacemos una necesidad del cuerpo humano, sentimos placer.

"Cuando la mente del hombre se abre a una nueva idea, nunca vuelve a su dimensión anterior" -Oliver Wendell Holmes

La dimensión humana no se refiere a una forma o a un cuerpo, sino a algo mucho más trascendental, guiado por unas fuerzas del Universo que están siempre funcionando. Eres un alma acompañada de un cuerpo. Eres un cuerpo dotado de alma. Eres un ser espiritual con experiencia humana y no al revés. El hecho de no creer en estos principios carece de importancia porque ellos continúan ejecutando su tarea sin pedirte aprobación. Si decides en su favor, puedes encontrarte viviendo en un estado totalmente nuevo y disfrutando de una clase de conocimiento superior, un "despertar". La resistencia no te trae ningún beneficio, el "despertar" es un viaje sin retorno. Desarrollas un conocimiento tan profundo que te preguntas cómo pudiste haber vivido anteriormente de otro modo.

A veces nos sentimos en presencia de algo que no podemos explicar, un acto de perdón puede significar el comienzo de una nueva dimensión en la propia vida. En el mundo del pensamiento puro no existen límites. Las cosas que nos preocupan en los otros son lecciones que debemos aprender por nosotros mismos. La dualidad siempre está presente. La paradoja más exquisita:

"Tan pronto lo deja todo, todo puede ser tuyo... Cuando ansías el poder, no puedes tenerlo. En cuanto no lo deseas, puedes llegar a poseer más del que nunca imaginaste" -Ram Dass

Somos 99% invisibles, intocables, inodoros e indiferentes a los sentidos físicos, que sólo la forma conoce. La mayor parte de lo que somos va más allá de la forma. Se le llama mente, sentimientos, pensamientos o conciencia superior. Todos los pensamientos y conocimiento espiritual existen en esa dimensión sin forma, informe. Transformación es "ir más allá de la forma de uno". Somos seres mucho más avanzados y divinos de lo que una mera forma es. Cada célula de tu cuerpo se renueva cada 7 años más o menos y con todo sigues existiendo. Toda creación humana comienza con un pensamiento, una idea, una visión, una imagen mental. El último elemento para convertirnos en una persona transformada consiste en vernos a nosotros mismos como seres no limitados por nuestra forma.

Vivir exclusivamente en la forma es vivir en un mundo de limitaciones. Los límites pertenecen a la dimensión de la forma. La capacidad cognitiva y de pensar no tiene límites. Nuestra cultura pone especial énfasis en los valores externos a la persona, en la apariencia física. Cuando adquieras suficiente práctica en la otra dimensión, serás capaz den eliminar todas las limitaciones de tu vida. Somos un alma dotada de cuerpo, no un cuerpo dotado de alma. Este es un nuevo sentido de valoración que puedes incorporar a tu vida. Tu fe en la capacidad de tu cuerpo para sanar se reflejará en el modo como cuidas el precioso templo que te da cobijo. Nuestra esencia nunca muere.

INDICIOS DE PAZ INTERIOR:
- Tendencia a pensar y actuar con espontaneidad y sin ningún temor derivado de experiencias anteriores.
- Capacidad para disfrutar cada instante.
- Pérdida de interés por interpretar las acciones de los demás.
- Pérdida de interés por juzgar a otras personas.
- Pérdida de interés por los conflictos.
- Disminución de las preocupaciones.
- Frecuentes e intensas etapas de apreciación.
- Sentimiento de satisfacción por saberse conectado a los otros y a la naturaleza.
- Frecuentes estados de alegría.

Te sorprenderás a ti mismo reduciendo la marcha y viviendo en ese tranquilo espacio interior que te permitirá apreciar todo lo que aparezca en tu camino. Tu corazón te dirá que no tienes motivo alguno para sentirte amenazado por opiniones o acciones de terceros. Tu vida se llenará de mayor serenidad y alegría, puesto que eso es precisamente lo que irradiarás al exterior. Te resultará mucho más fácil aceptar opiniones adversas, al saber que no estás manipulado por nada ni nadie fuera de ti mismo. Encontrarás una gran satisfacción en la tranquilidad que reemplaza al resentimiento y al dolor. El conflicto y el enfrentamiento desaparecerán de tu vida porque ya no tendrás la necesidad de demostrar nada a nadie.

Te encontrarás con esa inteligencia perfecta que hay dentro de toda forma, dentro de ese milagroso espacio interior, en el que todo lo que puedas visualizar es posible. Existe una inteligencia invisible, intocable, imperceptible, y sin embargo, muy real, detrás de, o apoyando, toda forma. A esta inteligencia se le ha designado con muchos nombres. Algunos le llaman Dios, otros le llaman fuerza de la vida, conciencia superior, espíritu divino. Es la capacidad de pensar y de ir más allá de la forma la que determina nuestra calidad de vida.

AFIRMACIÓN:
---> "Soy mi capacidad de pensar y sentir; no soy forma únicamente."

Cuando acompaño mis acciones físicas con mis pensamientos y sentimientos, experimento un equilibrio, un todo, la totalidad de mi ser. Comienzas a sentirte más conectada a nivel emocional con la energía interior de todas las formas de vida. Te vuelves más receptiva hacia todas las cosas del Universo. Comienzas a identificarte menos con tus logros y tu currículo. Ya no importa mucho lo mucho que conseguiste, sino el saberte en armonía con tu propio sentido de pertenencia a la raza humana. Cuanta menos importancia le concedes a lo externo, menos restricciones encuentras en tu vida. Te sientes capaz de cualquier cosa que te dicte la voz que sólo tu puedes escuchar.

Quien se presente en tu vida pretendiendo controlar o juzgar es repelido por tu energía emocional. Dejas de sentir la necesidad de demostrar algo o de dar cuenta de tus creencias. Comienzas a respetar más la manera de ser de los demás. Superas tu tendencia a culpar a los demás de lo que te sucede en la vida. Tus circunstancias no te hacen ser el que eres, sólo revelan lo que has elegido ser. Tu manera de pensar puede afectar de una manera directa a quienes te rodean. Jesús y Buda allá donde iban elevaban las conciencias de las personas. Una especie de comunicación sin palabras se puede dar a través del pensamiento. La sexualidad es la máxima perfección del amor.

"En un mundo de seres individuales, la comparación no tiene sentido"

Vivir sabiendo que la inteligencia subyacente a toda forma es importante y no hacer nada que pueda destruir o dañar la vida. Cuanto más evolucionamos hacia el nivel de equilibrio personal, crearemos la mejor forma externa de nuestro mundo. Empiezas a experimentar una relación mucho más profunda con la vida. Toda experiencia humana es una oportunidad que nos permite reflexionar sobre el lugar que ocupamos o dejamos de ocupar. El amor incondicional empieza por uno mismo. Cuando uno se retira a su serena soledad interior, entra en esa cuarta dimensión que le abre las puertas de un mundo totalmente nuevo. Transformarse requiere abrirse ante la posibilidad de una idea totalmente innovadora. La mayoría de nosotros rechaza las ideas nuevas en bien de aquellas a las que estamos cómodamente habituados. A casi nadie le gusta salirse de su cómoda zona de influencia. Uno intuye que la realidad es mucho más que el cuerpo que habita.

La transformación se basa en el amor, la paz, la realización personal, el trato respetuoso de los demás y la consecución de armonía. Elevarte por encima de la vida a la que te has acostumbrado conlleva ansiedad. Quedarse con el entorno interior que ya conoces resulta más cómodo. La mayor parte de tu resistencia a aceptar la posibilidad de transformación tiene su origen en la voluntad de continuar como hasta entonces. Una vez que aceptas que tú eres mucho más que un montón de huesos, músculos, órganos y sangre, te encuentras bien encaminado.

SUGERENCIAS PARA LA TRANSFORMACIÓN PERSONAL:
- Practica el pensamiento sobre ti mismo y los demás fuera de la forma corporal.
- Observa tu propio modo de actuar, de relacionarte y de sentir.
- Sé un observador de los movimientos y acciones que ejecuta tu forma.
- Recuerda que detrás de cada uno con los que te encuentras diariamente existe un ser pensante divino e invisible.
- Mediante la expansión del propio "yo" a otros niveles ya estás transformando tu vida.
- Aprende que tu mente es capaz de traspasar su forma y que tu cuerpo está controlado en gran medida por tu mente.
- Tu mente provoca que tu ser físico responda.
- Ocúpate cada día de superar dos de los factores que más impiden tu transformación personal: la negatividad y la crítica.
- Cuanto más negativos sean tus pensamientos, más probabilidades tienes de fijarte exclusivamente en tu dimensión física y actuar de un modo que puede conducirte a la destrucción de tu cuerpo.
- Todo pensamiento negativo retarda la transformación personal.
- Lo que más nos molesta de los demás es algo que con frecuencia nos negamos a admitir en nosotros mismos.
- Todo funciona a las mil maravillas cuando uno mismo lo permite.
- Por encima de todo, sé amable y comprensivo contigo mismo.
- Si centras toda tu vida en el aspecto físico, acabas produciendo un "yo" espiritualmente desnutrido y bastante infeliz.

Uno se relaciona con todas las cosas y todas las personas de este mundo mediante el mecanismo del pensamiento. La mente es el determinante absoluto del camino que nuestras vidas toman. Lo que determina la calidad de tu vida no es el mundo, sino la manera que has elegido de procesar el mundo en tus pensamientos. Nuestro futuro está constituido por los pensamientos que tenemos con mayor regularidad. Nos convertimos totalmente en lo que pensamos.

"Nos convertimos en lo que pensamos a lo largo de todo el día" -Ralph Waldo Emerson

"Tal como pienses, serás" -Jesús

"No hay un camino hacia la felicidad, la felicidad es el camino"

Tus pensamientos siempre crean tu mundo. Tu forma sigue la fuerza invisible de tu mundo interior. Decides algo en tu mente y simplemente sigues los pasos necesarios para formalizarlo en el mundo físico y real. Ves todo en tu mente antes de que suceda en el mundo de la forma. Puedes convertir cada obstáculo que se interpone en tu camino en una oportunidad. Las personas entran en tu vida en el momento preciso.

"Nada es más poderoso que una idea a la que le ha llegado su hora" -Víctor Hugo

En el proceso de iluminación interior se pasa por una serie de fases que primero se concentran en uno mismo y de forma consciente se intenta mejorar hasta que la agitación interior desaparece. Cuando eso ocurre, uno se encuentra mucho más resuelto y decidido a compartir con los demás. La táctica de ser uno mismo es infalible. Si uno se deja llevar hacia sus sueños y pone empeño en vivir la vida que se ha imaginado, no tardará mucho en conocer las mieles del éxito inesperado. Los pensamientos, cuando son tomados y asimilados adecuadamente, se hacen realidad en el mundo de la forma. Pensamos a través de unas imágenes y estas imágenes se convierten en la realidad. Comprender que un pensamiento es el primer paso en el proceso de vivir contribuye a que consideres el valor de la visualización bajo un contexto positivo. Los pensamientos son cosas que participan en la adquisición de riqueza.

Todo lo que haces responde a la imagen que te has forjado en tu mente antes de traducirla en acción. Uno es guionista, productor y director de sus propias imágenes mentales. Tus circunstancias revelan la clase de imágenes que has ido seleccionando hasta el momento. Di para ti mismo que todo lo que visualizas ya está aquí. El tiempo no existe en el mundo lineal, es una creación del hombre motivada en su visión limitada y su necesidad de compartimentarlo todo. Todo lo que visualizas ya está aquí. Cada cosa es energía, la energía es la sustancia del Universo y los pensamientos son parte de esa sustancia.

La palabra clave que falla en las afirmaciones es la disposición. Tienes que estar dispuesto a hacer todo lo que haga falta para hacerlo realidad. Todo lo que tu mente es capaz de imaginar ya está aquí, lo único que queda por añadir es la disposición para hacerlo. La disposición es en verdad un estado mental. "Seré feliz en todo lo que emprenda y daré el paso siguiente para la realización de mi sueño".

Si eres reacio a realizar una acción, probablemente no estás haciendo aquello que en el fondo deseas. En otra situación, avanzarías con plena confianza y no te detendrías ante lo que la gente pudiera decir, los obstáculos que se interpusieran en tu camino o cualquier hecho que apuntara al fracaso de tu visualización. Uno hará todo lo que sea necesario porque es precisamente lo que considera mejor. La disposición es proporcional a la identidad del camino escogido. Directamente relacionado con el tercer principio de visualización se encuentra la noción de "apertura". Cuando estás dispuesto a hacer todo lo imprescindible para dar forma a tus imágenes y pensamientos, te abres a todas las posibilidades que tienes como ser humano. En tu conciencia no tendrán cabida los impedimentos ni el desaliento.

Cada vez que superes un obstáculo, conviértelo en una fiesta interior. El futuro no existe, sólo contamos con lo que ahora existe. Con frecuencia la misma disposición ya resulta suficiente. Date cuenta de que el fracaso no existe. No lo olvides y conseguirás todo aquello que tu mente desee. No fracasas, simplemente obtienes resultados. No tienes que hacer lo que los demás necesiten para lograrlo, tienes que hacer lo que tú necesites. Cada uno tiene sus propias respuestas y debes hallar el planteamiento que más se ajuste a ti mismo. Todas las cosas con las que nos enfrentamos en la vida pueden enseñarnos algo. Somos seres multidimensionales.

Nadie puede generarte odio o rabia en tu interior, solamente tú puedes hacerlo. No debemos permitir que las acciones de otros controlen nuestros pensamientos cuando contamos con la capacidad de procesar mentalmente nuestro mundo y las personas que nos plazca. Comienza a vivir la gran vida que nunca antes te atreviste a soñar.

Nos hemos acostumbrado a pensar en nosotros mismos como si fuéramos un cuerpo físico en vez de una energía interior. Buscamos fuera porque somos incapaces de iluminar nuestro interior con pensamientos. Un gran número de personas prefiere actuar como los demás e ignorar la realidad sin forma. Identificamos el éxito con un número de cosas, sin conocer el significado de la felicidad interior. Tal vez nos resistimos por falta de familiaridad con este aspecto y porque lo desconocido siempre provoca temor. Si somos conscientes de que el pensamiento es capaz de sanar, de crear una vida feliz y mejorar la vida de los demás, entonces utilizamos esa capacidad. Para ver, primero hay que creer.

Puedes convertirte en creador sin someterte a las viejas reglas que dominan tu vida. Comienza a actuar como si ya estuvieras donde quieres estar y el resto llegará solo. Crea una imagen de ti mismo en una relación llena de amor y armonía y actuarás de esa manera. Lo que vemos es plena prueba de lo que creemos. Tus circunstancias revelan algo sobre ti. Son un reflejo de tu modo de pensar y de las acciones que derivan de él. Uno es lo que piensa a lo largo del día. Ve a todo el mundo como parte de la fuerza maravillosa, misteriosa e invisible que existe en cada uno de nosotros. No tienes que continuar con el mismo oficio o decisiones que tomaste hace años, siempre puedes volver a escoger.

"Tal como pienses, serás"

Puedes ser cualquier cosa que desees a pesar de lo que la gente diga o haga y a pesar de lo que hayas hecho ó no antes. Intenta no ser el efecto de nada, sino el creador de lo que quieres ser. Sólo se necesita armonizar los pensamientos y permitir que sean realidad. Nuestra esencia invisible no puede morir, los obstáculos no pueden acceder a tu divinidad. No puedes ofrecer a los demás aquello que no posees. Responsabilízate de todo lo que se encuentra en tu vida, creyendo fuertemente que es producto tuyo. Todo lo que nos ocurre refleja de algún modo nuestras creencias interiores.

Tus reacciones son la esencia de lo que constituye tu calidad de vida. Las reacciones en la vida vienen determinadas por nuestro pensamiento. Hay un principio universal de unidad, todos permanecemos unidos. Somos seres relacionados con la totalidad que llamamos "Universo". El "centésimo mono" es una teoría de cómo todos nosotros, pertenecientes a una misma especie, nos influenciamos mutuamente cuando cierta masa crítica de miembros empieza a actuar o a pensar de cierta manera, el resto de la especie adopta el mismo comportamiento. Los científicos afirman que cuando los átomos de una molécula se alinean de cierta manera y alcanzan un número de masa crítica, el resto de los átomos acaban por alinearse por su cuenta. Existe una relación entre los principios de la física y la conciencia colectiva. Toda la historia del ser humano parece guiarse por estas reglas no escritas referentes a la conciencia colectiva.

Todos los seres humanos estamos conectados, a pesar de las fronteras y las discordias que hemos creado convencidos de lo contrario. Sin necesidad de que nuestra individualidad se vea amenazada. El camino hacia la unidad parece encontrarse en la vía de la armonía interior. La enfermedad se manifiesta mediante un comportamiento agresivo y egoísta. Todo aquél que actúa de un modo agresivo o destructivo hacia los demás es, de hecho, una persona que carece de armonía interior. Un líder siempre ve el todo y es consciente de que cada individuo puede ejercer influencia sobre el todo.

Cuando gozamos de armonía interior, el hecho de verla también en un contexto de mayor extensión se produce automáticamente. Jesús dijo que incluso el ser más insignificante entre nosotros podría llevar a cabo sus acciones y más todavía. Resulta mucho más fácil escoger el mundo de los límites. Decídete a encontrar tu vida interna. Olvídate de pretender que los demás sean como tú. Uno está solo y es parte del todo al mismo tiempo. Cuando tienes una mentalidad centrada en la escasez, es lo único que consigues en tu vida. Somos seres que no tienen punto final conocido. La abundancia es carente de límites y fronteras. El primer paso es estar agradecidos por todo lo que somos y poseemos.

Aquello en lo que sueles pensar más, acabará siendo lo que elijas para ampliar. Todos actuamos según las pautas de nuestros pensamientos. Estar seguro de que nunca lograrás hacerlo impide que lo hagas. Debes ocuparte más en lo que deseas obtener y dejar de preocuparte por lo que parece imposible de conseguir. El gran reto es verte a ti mismo nadando en la abundancia y concentrar tus pensamientos en la prosperidad. No permitir que en ningún momento te invada el pensamiento de "escasez". Concentrarte en la abundancia es lo que realmente te trae toda la buena fortuna.

"A aquél que ya posee, más se le concederá"

Los únicos límites que afrontamos los "inventamos" creyendo en ellos. Nuestra capacidad para disfrutar de la vida procede de nuestra manera de procesarla, y no de la influencia de factores externos. Nada exterior tiene la capacidad de crear felicidad o plenitud en nosotros. La abundancia no es algo que se adquiere, es algo con lo que sintonizamos. La energía que cada uno emite viene determinada por nuestros pensamientos y nuestra manera de comprender el mundo. El secreto consiste en despreocuparnos de lo que no tenemos y cambiar el rumbo de nuestra conciencia hacia una aceptación de todo lo que somos y lo que tenemos. Solemos recibir aquello que estamos dispuestos a aceptar.

Al formarnos los conceptos de abundancia y prosperidad entendiéndolos como algo que merecemos, advertimos un gran cambio. Cualquiera que sea el objeto que deseemos, ya se encuentra aquí y nuestra propia convicción es la que provocará su manifestación. Lo que hacemos es expandir aquello en lo que situamos nuestras miras. Debes saber que tu valor e infinito e inconmesurable. Si sólo consideras merecer una pequeña parte de la felicidad, entonces eso es lo que recibirás.

Lo que determina tu nivel de éxito y felicidad no es lo que está o no a tu disposición, sino tu propio convencimiento de lo verdadero. La escasa abundancia que haya en tu vida coincide exactamente con lo que visualizas para tu vida. La abundancia en los seres humanos sólo puede presentarse cuando la mente humana no se siente obstruida por límites imaginarios. El principio de la abundancia se trata de sintonizar con la inmensidad que subyace todas las fronteras y controles que los demás nos imponen. Logras expandir aquello en lo que piensas. Necesitas asumir el control total de tus días si pretendes experimentar la libertad.

"Si un hombre ama el esfuerzo de su trabajo aparte del éxito o la fama, es que ha sido llamado por los dioses"

Si deseas experimentar la abundancia en tu vida, debes empezar por transformarte y hacer aquello que amas y amar aquello que haces. Si los familiares más allegados se enfrentan a nosotros, todo el mundo resulta perjudicado y en consecuencia debilitado. El respeto de y para tus seres queridos tiene una importancia capital a la hora de crear una vida abundante. Hacer lo que amas constituye la piedra angular para la consecución de la abundancia en tu vida. Nuestros días constituyen el tesoro más valioso de nuestra vida y el modo de pasar los días nos da la medida exacta de nuestra calidad de vida.