Uno puede descubrir su propio poder, sabiduría interna y fortaleza. Esto no quiere decir que nunca tendremos problemas pero es cómo reaccionamos a ellos lo que constituye la gran diferencia. Sólo existe una cosa que cura y resuelve todo problema, es el saber amarse a sí mismo. Cuando la gente comienza a amarse a sí misma más cada día, resulta sorprendente cómo mejora su vida. Se sienten mejor, logran los trabajos que anhelan y cuentan con el dinero que necesitan. Sus buenas relaciones mejoran, en tanto que las negativas se disipan e inician otras nuevas.
A veces nos ocultamos de nosotros mismos, sin saber si quiera quienes somos. No sabemos qué sentimos ni qué queremos. La vida es un viaje de autodescubrimiento. Realmente podemos ayudar al planeta de una manera individual ciando salimos de un espacio pleno de gran amor y gozo. El poder que creó este Universo a menudo es llamado amor. El amor es el agente aglutinante que mantiene unido a todo el Universo. Amarnos a nosotros mismos significa apreciar intensamente quienes somos. Amarnos a nosotros mismos implica la aceptación de todas nuestras partes diferentes. Aceptar la totalidad de lo que somos con amor e incondicionalmente.
Si no estás dispuesto a amarte a ti mismo hoy, entonces no te amarás mañana porque cualquier excusa que tengas hoy también la tendrás mañana. Hoy es del día en que puedes amarte a ti mismo totalmente, sin expectativas de ninguna clase. En realidad no podemos amar a alguien a menos que el amor inicie en nuestro interior. Cuando nuestro pensamiento y nuestras creencias se dilatan, nuestro amor fluye libremente. Cuando nos contraemos, nos cerramos a todo. Cuanto más te relaciones con tu poder interior, más libre serás en todas las áreas de tu vida. Esto se logra penetrando en tu interior y apelando al Poder Interior que ya sabe lo que te conviene. Nuestras mentes siempre están en contacto con la Mente Infinita Única y, por lo tanto, todo conocimiento y sabiduría nos es accesible en todo momento.
El poder universal ama a todas sus creaciones. A través de ese poder recibimos nuestro bien. Si tomamos una decisión consciente de no volver a ser víctimas del pasado y procedemos a crear vidas nuevas para nosotros, nos veremos apoyados por este Poder Interior y comenzarán a aparecer nuevas y más felices experiencias. Contribuimos a la creación de cada una de las condiciones de nuestras vidas, buenas o malas, con nuestros hábitos de pensar y sentir. Los pensamientos que abrigamos crean nuestros sentimientos y entonces empezamos a vivir nuestras vidas de acuerdo con tales sentimientos y creencias. Responsabilidad significa tener poder. Culpar a otros significa ceder el poder de uno. La responsabilidad nos confiere el poder de introducir cambios en nuestras vidas.
Si hacemos el papel de víctima, entonces estamos usando nuestro poder personal para ser ineptos. Si decidimos aceptar la responsabilidad, entonces no perdemos tiempo en culpar a alguien o algo que esté por allí. Muchas personas que han pasado por enfermedades catastróficas afirman que es lo más maravilloso que pudo haberles ocurrido, pues les dio la oportunidad de seguir sus vidas de manera distinta. Responsabilidad es nuestra habilidad para responder a una situación. Podemos reconocer que hemos contribuido a llegar a donde estamos. Al aceptar la responsabilidad, tenemos el poder para cambiar. Todos poseemos un poder personal en todo momento. Los niños con frecuencia responden al clima mental de los adultos que los rodean. Si desde muy temprano uno aprende lo que es el miedo y el abuso, lo vuelve a crear en la vida conforme crece.
Un niño que creció entre el miedo y abuso de adulto puede ser despiadadamente duro consigo mismo por interpretar la falta de amor y afecto como algo que merece por ser mala persona. Todos los sucesos que hayas experimentado durante tu vida hasta este momento han sido creados por tus pensamientos y creencias del pasado. Vale la pena mirar el pasado como parte de la riqueza y plenitud de la vida. Sin esta riqueza y plenitud, no estaríamos donde nos encontramos hoy. No hay razón para que te des de golpes porque las cosas no resultaron mejor, hiciste lo mejor que pudiste. Libera el pasado con amor y siéntete agradecido porque te trajo a este nuevo conocimiento. Lo que estamos haciendo ahora mismo es colocar las bases para el mañana.
No podemos hacer nada mañana ni tampoco nos es posible hacerlo ayer. Lo que es importante es lo que estamos eligiendo pensar, hacer y decir en este instante. La vida está aquí para apoyarte, confía en el Poder dentro de ti. No importa lo que ocurra en el mundo, lo único en lo que puedes trabajar es en lo que es adecuado para ti. Tienes que ponerte en contacto con tu guía interior, porque ésta es la sabiduría que conoce las respuestas para ti. Las respuestas a todas las interrogantes que llegues a hacerte ya están dentro de ti ahora. Los mensajes que recibes de tu Yo superior son positivos y un soporte para ti. Apóyate a ti mismo haciendo las elecciones adecuadas para ti.
Nuestro amor por nosotros mismos atrae experiencias maravillosas hacia nosotros. Las personas que piensan bien de sí mismas son naturalmente atractivas, poseen una cualidad propia que sencillamente es maravillosa. Están contentas con sus vidas y las cosas les llegan con facilidad y sin esfuerzo. Del mismo modo en que todas las estrellas y planetas se hallan en su órbita perfecta, la persona también se encuentra en el divino orden que le corresponde. Con la limitada mente humana a veces no puede entenderse todo, sin embargo, a nivel cósmico, uno puede saber que se encuentra en el lugar correcto, en el momento correcto y haciendo lo correcto. La experiencia presente es un punto de apoyo hacia un nuevo conocimiento y nuevas oportunidades.
Todos tenemos un propósito único, somos mucho más que nuestras personalidades, nuestros problemas, nuestros temores y nuestras enfermedades. Somos mucho más que nuestros cuerpos, todos estamos enlazados con todos en el planeta y con toda la vida. Todos somos espíritu, luz, energía, vibración y amor y todos estamos facultados para vivir nuestras vidas con propósito y significado. Los pensamientos dan forma al futuro. Cuando tu voz interna dice “sí“, aún cuando parezca una elección alocada, suele ser la indicada.
El cáncer es una enfermedad provocada por un resentimiento que se acumula durante mucho tiempo, hasta que se consume todo el cuerpo. Cuando sofocamos nuestras emociones dentro de nosotros, éstas tienen que irse a alguna parte de nuestro organismo. El lado derecho representa el aspecto masculino en el cuerpo, es el lado desde el cuál damos. Acumular resentimiento hacia la figura paterna crea enfermedades en el lado derecho del cuerpo. Al tratar de comprender a los padres, se puede iniciar un proceso de perdón. Cuando no confiamos en la vida o en otras personas, en realidad se debe a que no confiamos en nosotros mismos. Una vez que comenzamos a alcanzar la paz con nosotros mismos a nivel interno, la vida parece fluir mucho más plácidamente. Si en realidad estamos dispuestos a efectuar el esfuerzo, podemos lograr cambios increíbles en nuestras mentes, en nuestros cuerpos y en nuestras vidas.
Tienes que decirte a ti mismo: “Estoy haciendo lo mejor que puedo y aunque ahora me encuentro en dificultades, de alguna manera saldré de ellas; así pues, busquemos el mejor modo de hacerlo“. Necesitas tu propio apoyo amoroso si quieres en verdad hacer cambios. Si lees cualquiera de las antiguas enseñanzas espirituales, encontrarás los mismos mensajes. Cada día recuérdate a ti mismo lo que quieres en la vida, ¡decláralo como si ya lo tuvieras! Existen leyes espirituales, como la ley de causa y efecto: todo lo que des te será devuelto. Cuando tenemos un pensamiento o cuando pronunciamos una palabra o una oración, de alguna manera sale de nosotros, se configura como una ley de la mente y regresa a nosotros en forma de experiencia. Existe una correlación entre lo mental y lo físico. Existe un tremendo poder en nuestras palabras habladas. Las palabras son el cimiento de lo que continuamente creamos en nuestras vidas. Los pensamientos pueden configurar nuestra vida.
Lo que uno da en forma de palabras retorna como experiencia. Todo lo que das regresa a ti. El monólogo interno es muy importante porque se convierte en la base de las palabras habladas. Establece la atmósfera mental en que operamos y que atrae nuestras experiencias. Si nos amamos y nos apreciamos, la vida puede ser un don maravilloso y lleno de gozo. Nuestro poder proviene de aceptar la responsabilidad de nuestras vidas. Si queremos ser responsables de nuestras vidas, tenemos que serlo también de nuestras palabras. Las palabras y frases que pronunciamos son extensiones de nuestro pensamiento. Si te oyes usando palabras negativas o limitantes, cámbialas. Cuando te encuentres con otras personas, empieza por prestar atención a lo que dicen y cómo lo dicen.
Nosotros elegimos nuestros pensamientos y éstos son la base para nuestra “plática“ con nosotros mismos. Las palabras que uno elige contribuyen a los problemas que uno tiene. La mente subconsciente acepta todo lo que digamos y crea de acuerdo con nuestras creencias. Nuestras mentes subconscientes nos aman lo bastante como para darnos lo que declaramos. Nunca nos quedamos estancados porque siempre podemos volver a escoger. La mente subconsciente no tiene sentido del humor, no puedes hacer una broma sobre ti y pensar que no tendrá consecuencia alguna. La mente subconsciente acepta lo que dices como verdad.
En los otros únicamente ves lo que ves en ti. En lugar de criticar a otros, ensálzalos; al cabo de un mes observarás un enorme cambio dentro de ti. Comienza por afirmarte a ti mismo que eres una persona digna de ser amada y que merece aliviarse. Muchas mujeres con cáncer de pecho no pueden decir “no“; procuran nutrir a todo el mundo, excepto a ellas mismas. Si creemos estar estancados y aceptamos que lo estamos, entonces lo estaremos. La única persona que puede introducir un cambio en tu vida eres tú. Decídete a dar el primer paso, no importa cuán pequeño sea; concéntrate en el hecho de que estás dispuesto a aprender. Ocurrirán milagros absolutos.
Cada vez que tienes un pensamiento y cada vez que pronuncias una palabra, estás haciendo una afirmación. Una afirmación es un punto de partida y abre el camino al cambio. Tenemos que empezar por creer que merecemos todo el bien que la vida nos pueda ofrecer. Haz tus afirmaciones sobre estos fundamentos para crear lo que quieres. Cuando no estamos listos para dejar que algo desaparezca y realmente queremos aferrarnos a ello es porque de alguna manera nos está sirviendo. Cuando estamos listos para dejar que algo se vaya resulta sorprendente cómo la menor circunstancia puede ayudar a liberarnos.
AFIRMACIONES:
---> “Soy valioso.“
---> “Soy merecedor.“
---> “Me amo a mí mismo.“
---> “Me permito realizarme.“
Las afirmaciones son como sembrar semillas en la tierra. Necesitamos ser pacientes durante la época de crecimiento. Mantén tus afirmaciones en tiempo presente. No sabes cuál sea el aprendizaje espiritual de la otra persona ni tienes derecho a interferir en su proceso de vida. Si alguien está enfermo, bendícelo y envíale amor y paz, más no exijas que se alivie. Cuando colocamos nuestra orden en la cocina cósmica, el gran chef, nuestro Poder Superior, está trabajando en ello. Así pues, tú prosigues con tu vida y sabes que está siendo atendida, que ya está ordenada.
Si no recibes exactamente lo que quieres, puedes decir: ”No, no es exactamente lo que pedí; esto es en verdad lo que quiero”. Tal vez no recibiste lo que querías porque no fuiste claro al formular tu pedido. Para fluir con el sistema de la vida, tienes que darte cuenta de que tu mente subconsciente es como una computadora. Si introduces pensamientos negativos, entonces salen experiencias negativas. Toma tiempo y dedicación aprender las nuevas formas de pensar. Ten paciencia contigo mismo. Dices que has aclarado un problema y que ya nunca tendrás que lidiar con él de nuevo, así que sacas a relucir la vieja situación una vez más y observas cómo reaccionas. Si de inmediato vuelves a reaccionar ante él como lo hacías antes, entonces sabes que en realidad no has aprendido esa lección particular y necesitas ponerte a trabajar en ella. Eso es todo lo que significa.
Louise Hay sugiere que cada uno de nosotros decide encarnar en este planeta en un punto determinado de tiempo y espacio, que hemos elegido venir aquí para aprender una lección particular que nos permitirá avanzar en nuestra senda espiritual evolutiva. Una de las formas de permitir que el proceso de vida se desenvuelva para ti de una manera saludable y positiva, es declarar tus propias verdades personales. Elige alejarte de las creencias limitantes que te han estado negando los beneficios que anhelas. Deja ir tus temores y cargas.
AFIRMACIONES:
---> ”Todo lo que necesito saber se me revela.”
---> “Todo lo que necesito me llega en la perfecta secuencia de tiempo y espacio.“
---> “La vida es un placer y está llena de amor.“
---> “Soy amoroso, digno de ser amado.“
---> “Estoy saludable y lleno de energía.“
---> “Prospero dondequiera que voy.“
---> “Estoy dispuesto a cambiar y a crecer.“
---> “En mi mundo todo está bien.“
Todo suceso es una experiencia de aprendizaje. Lo que creo con respecto a mí, se vuelve verdad para mí. En ocasiones pensamos que debemos arreglar todo en nuestras vidas y tal vez en realidad únicamente debemos aprender algo de la situación. Cuando medites, deja que el cuerpo haga lo que necesita hacer, pues con el tiempo se equilibrará. La meditación y las afirmaciones son maravillosas, no obstante, el resto del tiempo es igual de importante. Cuando te entren dudas acerca de tus propias afirmaciones, aprende a tratar a la duda como a una amiga, no como a una enemiga, y dale las gracias por preguntarte. Posees una sabiduría dentro de ti que está conectada con la Verdad Universal. Cuando estés dispuesto a ver en tu interior y formularte una simple pregunta como ¿qué es lo que esta experiencia está tratando de enseñarme?, si en verdad quieres escuchar, entonces tendrás la respuesta.
No entregues tu poder a las imágenes de otra persona sobre lo correcto y lo equivocado. Tú eres la autoridad en tu vida. La vida, en realidad, está aquí para ti. Únicamente necesitas pedir. Dí a la vida lo que quieres y luego permite que lo bueno se realice. Si encontramos algo mal con nosotros, entonces también lo vamos a descubrir en otras personas. A todos se nos presentan desafíos en la vida. Todos los tenemos. Nadie pasa la vida sin ellos. Tus experiencias siempre reflejan tus creencias internas. Literalmente puedes examinar tus experiencias y determinar cuáles son tus creencias. Todo en nuestras vidas es un reflejo de lo que somos.
En realidad no importa lo que cualquier persona te haya hecho o lo que te hayan enseñado en el pasado. Hoy es un nuevo día. Ahora tú eres responsable. Este es el momento en que estás creando el futuro en tu vida y en tu mundo. Únicamente tú puedes modificar la forma en que piensas, sientes y actúas. Piensa en lo que quieres que se vuelva realidad para ti. Decláralo en afirmaciones positivas y no negativas. Siempre podemos ir más allá de las limitaciones de nuestros padres o nuestros amigos. Cuando hayamos permitido que la rabia, la ira y la vergüenza emerjan, entonces avanzaremos hacia el espacio donde podamos amarnos a nosotros mismos. Necesitamos trabajar para hacer que nuestro niño interior se sienta a salvo. Los actos de violencia siempre provienen de personas que fueron violentadas. La gente crítica a menudo atrae una gran cantidad de crítica, porque su patrón es precisamente criticar. Todo lo que damos lo recibimos de regreso.
Si expresas quejas respecto a otra persona, en realidad te estás quejando de algún aspecto de ti mismo. Todo el mundo es un reflejo de nosotros y lo que vemos en otra persona lo vemos en nosotros mismos. Muchas veces no queremos aceptar parte de lo que somos. Cuando amas a la persona que eres, automáticamente atraes lo mejor. Encontrarás formas más positivas de satisfacer tus necesidades y expresar más de lo que en realidad eres. Deja que la nube de culpa por cosas del pasado se disipe. No estás obligado a seguirle el juego a las personas manipuladoras. Cuando la gente vea que manipularte no funciona, dejará de hacerlo. La gente únicamente te manipulará en tanto se lo permitas. Si en el pasado hiciste algo de lo que todavía te sientes apenado, perdónate.
Alguien que se ha visto involucrado en un accidente automovilístico por lo general tiene un sentimiento de culpa asentado a un nivel profundo, así como una necesidad de castigo. Incluso si no sabemos cómo amarnos, el sólo hecho de que estemos dispuestos a amarnos a nosotros mismos creará la diferencia. Cuando reprimes tus emociones e impides que emerjan, creas en ti el caos. Ámate a ti mismo lo suficiente como para sentir tus emociones. Deja que tus sentimientos salgan a la superficie. Afirmar sentimientos positivos te reportará cambios benéficos. Lo mejor es manejar nuestra ira debidamente cuando ésta se presenta y hablar de las cosas en el momento.
- “Ahora me libero con facilidad de todas las creencias negativas.“
- “Resulta agradable para mí cambiar.“
- “Mi senda ahora es llana.“
- “Estoy libre del pasado.“
Deja salir todos tus sentimientos. Si tienes ganas de expresarte físicamente, entonces coge unos cojines y empieza a golpearlos. No tengas miedo de que tu ira tome su curso natural. Nuestros sentimientos son ideas y pensamientos en acción. Sirven a un propósito y al dejar que se desprendan de tu cuerpo y mente, tienes espacio dentro de ti para otras experiencias más positivas. Cuando hayas terminado de expresar tu ira hacia la persona o personas, haz todo lo que te sea posible para perdonarlas. El perdón es un acto de libertad para ti mismo, puesto que eres tú quien se beneficiará con él. Hay una gran diferencia entre liberar y solamente volver a procesar antiguas iras.
Para obtener la salud perfecta, relaciones y carreras perfectas, primero tenemos que creer que son posibles. Enseguida debemos estar dispuestos a liberarnos de los hábitos que en nuestras vidas crean las condiciones que afirmamos rechazar.
Todo puedes lograrlo al centrarte en lo que deseas crear, y teniendo la convicción de que puedes conseguirlo mediante la inteligencia que da soporte a tu forma. Mediante el pensamiento y sólo el pensamiento podrás lograr esos milagros. Confía en tu intuición o en esa "corazonada" de tu interior. Ese conocimiento intuitivo constituye tu conciencia superior en acción. Si confías plenamente en esa intuición, te das cuenta de que ese proceso responde a cualquier análisis lógico de la cuestión que pudieras realizar fríamente. Una intuitiva corazonada interior es un pensamiento. Es algo divino. Confía en ella. Responde automáticamente según tu intuición y confía en la sincronía de todo este perfecto Universo que fluye por ti.
Piensa de modo global en todos tus objetivos intelectuales. Hay que reunir todo el conjunto y ver cómo cada pieza ocupa su lugar. Las casualidades no existen en un mundo sincronizado que funciona a la perfección. Únicamente lograrás ver aquello en lo que crees. Lograr que nuestra vida experimente un nuevo despertar es prácticamente imposible a menos que en nuestras vidas apliquemos el principio universal del perdón. La ausencia del perdón equivale a permanecer prisionero de una vida que no conoce el despertar. La abundancia y la iluminación se dan de la mano. Si queremos alcanzar un nuevo despertar, debemos superar nuestros cuerpos, aprender a separarnos de ellos y a sintonizar con mayor precisión con la verdadera sincronía del Universo.
La vida consiste en una serie de acontecimientos que hemos creado y nos atraen. El Universo también es una serie de acontecimientos, que se suceden a expensas de las opiniones que tengamos sobre ellos. Todo el odio y la rabia que experimentamos hacia los demás es también producto de nuestra creación. El Universo siempre funciona tal y como se espera que lo haga y, por lo tanto, todas las cosas que lo forman, incluso las que consideramos erróneas, inadecuadas, crueles y dolorosas, tienen que ser aceptadas. Los demás hicieron lo que les correspondía, según los condicionamientos de sus vidas. Al juzgar a todas las personas que supuestamente te han producido algún daño en tu vida, les has otorgado el pleno control de tu vida. Echar las culpas a los demás es algo muy frecuente en nuestra cultura y normalmente nos conduce a la pérdida de control en nuestra vida. Debes ser completamente honesto contigo mismo si en realidad deseas liberarte de toda necesidad de acusar. Para comenzar, debes asumir la responsabilidad por todo lo que tú eres actualmente en tu vida.
Eres la suma total de tus decisiones. Todo lo que te ha sucedido no es más que una lección por la cual debes sentirte profundamente agradecido. Todas las personas que intervinieron en tu vida fueron como profesores, a pesar de lo mucho que los hayas odiado o criticado. La verdad es que las casualidades no existen. Todo funciona y ocurre tal como debe ser y todas las situaciones, incluyendo las de la niñez, contienen grandes lecciones de las cuales debes sacar el mayor provecho y sin duda se bloquean por los sentimientos de odio y acusación hacia los demás. En tanto persistimos en culpar por cómo nos sentimos a los que nos rodean, tendremos que esperar hasta que ellos cambien para poder salirnos de ese estado de inmovilidad. Si elegimos la posibilidad de echar las culpas a todos cuanto nos rodean, perdemos poder. Al modificar nuestra percepción de los dolores y sufrimientos que padecemos podemos darnos cuenta de que nosotros mismos hemos creado lo que necesitábamos y ya no necesitamos culpar a nadie de nada. Para ser totalmente libre y no tener la necesidad de acusar a nadie y a la vez poder tomar las riendas de tu propia vida, se requiere de mucha disciplina. Se trata de una disciplina basada en el amor por uno mismo y no en el desprecio por lo que somos.
Al amarnos impedimos que los demás puedan controlar nuestras emociones. El perdón es un acto de amor por uno mismo. Una vez que ya no necesitas sacar partido de las lecciones que los hechos negativos te ofrecen, ya no tendrás que soportarlos nunca más. Si necesitas practicar el perdón, contarás con las suficientes oportunidades para hacerlo. Responsabilízate de todo lo que ocurre en tu camino. Uno ve aquello en lo que cree. La venganza es la puesta en escena de los pensamientos que pretenden acusar a los demás de nuestros actos. Todo se encuentra en la mente y la venganza se expresa mediante la forma. El mero hecho de culpar a los demás de la condición que tiene nuestra vida sólo conduce a la rabia. Sé amable contigo mismo y ámate a pesar de la respuesta que te den los demás seres que también forman el Universo. No te pongas a ti mismo a la altura de tu oponente. Serás más fuerte que el propio odio y lograrás inmovilizarlo con tus pensamientos. Mediante el perdón lograrás llenarte de paz. Perdonar no es un acto de débiles, sino todo lo contrario. La lucha debilita a todos y cada uno de los que forman parte de ella. Todo aquello con lo que te enfrentas acaba restándote fuerzas.
"El que busca la venganza, deberá cavar dos tumbas" -Proverbio chino
El juicio significa ver el mundo desde tu punto de vista, y no tal como ya es. Por el mero hecho de que una persona te disguste no conseguirá que ella cambie. Cuando emites un juicio sobre alguien lo que en verdad estás haciendo es definirte a ti mismo. Tus críticas hablan de ti, describen lo que te gusta y lo que no. Las críticas no definen en absoluto a la persona objeto del juicio, porque esa persona ya viene definida por sus propios pensamientos y acciones. Una vez que reconozcas este hecho, comenzarás a sustituir tu tendencia a juzgar por la aceptación. Al aceptar a los demás ya no necesitas experimentar el dolor que conlleva enjuiciarlos. El dolor ante el comportamiento de una persona se corresponde con tu manera de evitar algo que existe en tu interior. Si eres de los que no juzgan a los que les rodean sino que sueles aceptarlos tales como son y se comportan a lo largo de su propio camino, eliminando así la necesidad de sentirte perturbado por alguno de ellos, entonces has puesto en práctica el principio del perdón.
Cuando te encuentres atrapado en culpar a los demás, desear venganza y emitir juicios, recuerda que te estás poniendo en el papel de víctima. Estás permitiendo que los que te rodean controlen tu vida. Es imposible que puedas adquirir el sentido del propósito al que estás destinado y que vivas una vida en armonía y equilibrio si al mismo tiempo permites que otra persona dicte tus propios pensamientos y acciones. La iluminación requiere de que te responsabilices totalmente de tu vida. La responsabilidad significa responder con tu habilidad o capacidad. No puedes sintonizar con el amor cuando sólo te preocupa la venganza. Las personas que disfrutan de dañar a otros sólo están sacando a relucir su propia ira y odio. La manera en que tratas a los demás habla poderosamente de ti mismo. Las personas que te tratan mal son incapaces de ver que todos estamos conectados, se consideran aislados.
Las personas que se comportan de modo que nos disgusta no saben lo que hacen porque han perdido todo sentido de referencia con respecto a ellos mismos y envían todo su desequilibrio a los demás porque eso es lo único que tienen para dar. Si tienes el convencimiento de estar separado y de ser distinto al resto de los seres humanos, la compasión por los demás es prácticamente imposible. La persona iluminada está segura de su propia divinidad y no juzga negativamente las acciones de los demás. El perdón demuestra que uno se encuentra en armonía con el Universo, con la energía del amor. No podemos dar aquello que no tenemos y naturalmente sólo ofrecemos lo que poseemos. Si nos movemos por odio o por dolor, eso es lo único que tenemos. No perdonar a tu padre se convierte en una carga. La clave se encuentra en el perdón y no en el odio o en la rabia. La única respuesta al odio es el amor, todo lo demás te perjudicará.
Tienes que corregir tu errónea concepción de suponer que los demás sean los causantes de tu insatisfacción. Nunca pretendas amar algo que en realidad no amas. La persona que lleva una carga de rabia u odio no se siente capacitada para perdonar. Cuando utilizas el poder del pensamiento para estar en armonía en vez de enfrentarte al flujo de energía que constituye el Universo; cuando dejas de esculpir tu propio mundo y vives en unidad con todos los seres humanos, sabiendo que nos hallamos conectados por esa inteligencia divina, incluso con quienes no actúan o piensan como desearíamos; cuando comprendes que todo en lo que piensas acaba por expandirse y te concentras en lo que amas y en lo que te induce a mostrar agradecimiento, cuando te libras de todas las ataduras y comienzas a vivir plenamente; cuando eres consciente de la sincronía que une a todas las cosas, es cuando logras encontrar el perfecto funcionamiento.
A la mayoría de nosotros nos gusta acumular objetos y nos olvidamos de que también necesitamos ponerlos en circulación. Cuanto menos te obsesionas con lo que puedes obtener, más pareces lograr. Todo aquello en lo que piensas se expande. Cuando no esperas nada de nadie, no tienes nada que temer. La búsqueda de la armonía y la cooperación en la entrega a los demás normalmente conduce a obtener un mismo tratamiento. Los principios de la abundancia, la sincronía, la independencia y la unidad funcionan en el Universo. Todo lo que tienes que hacer es sintonizar con ellos y dejar que funcionen en tu interior. Si te encuentras en armonía contigo mismo, desearás compartir esa satisfacción con los demás y ello se convertirá en un eje central en tu vida. Lo único que debes hacer es asegurarte de que dicha energía no deje de circular. Recuerda que debes dar por el mero hecho de dar, sin esperar nada a cambio y permitir que el flujo energético funcione sin impedimento alguno, para que muy pronto comience a aplicarse en tu vida. Si tienes dudas sobre este principio, no funcionará. Paradójicamente, al no esperarlo, recibirás más y cada vez más.
"Todo juicio que emitamos sobre una persona no la define, ella ya viene definida por sus propios pensamientos y acciones"
Al vivir conforme a estos principios te percatas de que te vuelves más amable contigo mismo. Ese acto constituye el perdón de tu propia persona. Muchos se pasan la vida creyendo que no tienen permiso para ejecutar ciertas acciones. Examina cualquiera de las creencias que alimentas y comprueba qué servicio te prestan con respecto a llevar una vida plena de armonía y propósitos. Requiere de mucho esfuerzo llegar a saber si te encuentras operando o no según los controles de los demás. No necesitas que nadie te perdone, a no ser que sea por ti mismo, e incluso esa acción resulta totalmente innecesaria si llegas a aceptarte a ti mismo sin traba alguna. Cuanto más tranquilo te encuentres con respecto al comportamiento de los demás, a pesar de que seguramente tú nunca llegarías a actuar como ellos, una mayor calma reinará en tu vida.
No culpes a nadie, no envíes odio y no te castigues por las cosas que consideras erróneas. Debes comprender que tú nunca fracasas, sólo produces resultados y tienes derecho a aprender y crecer a partir de lo que generas. La palabra "fracaso" es un juicio y si lo que haces es aplicar esa palabra a tu vida, entonces te estás juzgando en vez de aceptarte. La disposición para perdonarte a ti mismo constituye un paso necesario para encontrarte en armonía con todos los principios universales. Te permite ser tal y como gustes y te concede el derecho de la propia determinación. Todo tenía que suceder tal y como ocurrió para que te encuentres en este momento donde estás. Lo más importante es aceptarte a ti mismo.
Cuanto más consciente seas de lo que está pasando y actuando en armonía con todo lo que el Universo es, menos deseos albergarás de emitir juicios sobe los demás y también dejarás de juzgarte a ti mismo. La rendición es confiar en las fuerzas y principios que siempre funcionan en este Universo perfecto. Puedes rendirte ante los grandes principios que gobiernan el Universo y todos los seres vivos que contiene. Cuando sabes que todos nos hallamos en nuestros propios caminos, realizando justamente lo que debemos hacer en ese determinado momento, según las condiciones que nos marca nuestra vida, entonces puedes descargar y liberarte de toda malicia que albergas con respecto a los demás por actuar según su propio destino. El perdón aparece cuando se produce la rendición ante la perfección del conjunto. La rendición sustituye al deseo de cuestionarse por qué algunas cosas son tal dolorosas y difíciles de comprender.
La acción en torno a la rendición encierra la noción de confianza. Ríndete sin condiciones y deja de luchar contra todo. Una forma de aproximarse a la rendición consiste en comprometerse a perdonar a todas aquellas personas con la que en algún momento has mantenido un conflicto. La herida de esa relación queda sanada gracias al bálsamo del perdón. Confía en el perfecto funcionamiento de todo el orden establecido en el Universo, incluyendo tu propia persona. Cuando vas por buen camino, todo lo que necesitas se te aparece en el momento indicado. Todo sale bien cuando te encuentras en perfecta armonía con el conjunto. En el proceso de tu trabajo ten la firme convicción de que todo va a suceder tal y como debe de ser. La rendición se trata de conocimiento interior. La satisfacción interior que te inunda al confiar en el Universo con el deseo de estar en armonía contigo mismo.
Tienes que saber que la abundancia es un derecho que adquieres al nacer y que fluye por ti libremente cuando ya no te perturba la idea de desafiar a algo o a alguien. La dimensión trascendente del pensamiento es saber que hay una conciencia perfecta detrás de la forma en la que el esfuerzo o el sufrimiento no tienen cabida. Todos nosotros nos hallamos conectados a esa parte invisible de nuestro propio ser. Nuestros pensamientos constituyen una parte mágica de nuestro propio ser y pueden conducirnos a lugares en que las fronteras y los límites no existen. En el mundo del pensamiento, carente de dimensión, todo es posible. Esta nueva vida tras el despertar, sólo te pide que te dejes inundar por esa energía vital que pone en funcionamiento la dinámica de la mismas, y que celebres no sólo la existencia de tu parte invisible, sino también de la visible.