¿Te has dado cuenta de todo lo que comunicas cuando no estás queriendo comunicar verbalmente? Uno de los axiomas de la comunicación es que todo comunica y siempre estamos comunicando, no se puede escapar de esto. Al momento de relacionarnos, también recibimos información acerca de otras personas que muchas veces no llega a la conciencia, sin embargo, sí genera impresiones y reacciones en nosotros e influye en nuestros comportamientos hacia otros y hacia nosotros mismos. Para entender nuestro entorno de una manera más efectiva y comprender mejor nuestras propias motivaciones dentro de nuestra propia cultura y sociedad, aprender a leer a la gente y lo que ciertas actitudes y características de la apariencia personal proyectan resulta una herramienta muy valiosa.
Vivimos en un mundo que evoluciona y hoy en día no existe habilidad o cantidad de conocimientos, técnica o llave que abra puertas a la existencia mejor que la habilidad de leer a la gente y anticipar sus conductas y anticipar su conductual comportamiento. Existen diferencias culturales y lo que permite leer a la gente es saber identificar pistas o claves y, en segundo lugar, encontrar patrones para llegar a conclusiones confiables. La manera en que utilizamos las herramientas es lo que marca la diferencia en el producto terminado. Para leer a la gente es necesario encontrar claves en el comportamiento. Fijándote en 7 elementos clave en una persona puedes obtener mucha información:
1) Apariencia personal.
2) Lenguaje corporal.
3) Voz.
4) Estilo de comunicación.
5) Contenido de la comunicación.
6) Acción.
7) Contexto/ ecosistema.
Hoy en día, muchos de nosotros no disfrutamos de los vínculos cercanos o contacto diario con otras personas, ni siquiera con las personas más importantes de nuestras vidas. Estamos fuera de práctica. A menos que practiques las habilidades, no vas a retenerlas. Entender a las personas siempre ha sido uno de los retos más grandes de la vida y los cambios sociales y tecnológicos de las décadas recientes lo han hecho aún más difícil. Vivimos en una sociedad global. El contacto que tenemos con la gente usualmente ya no es contacto personal. Los avances tecnológicos hacen que la interacción cara a cara ya sea extremadamente rara. No todas las formas de comunicación resultan iguales. El contacto personal es el que más información de la persona permite recopilar. Existe un sinnúmero de reacciones que podemos ver cuando estamos de frente a una persona.
La mayoría de nosotros tiende a evitar las conversaciones relevantes con todos menos con nuestra familia y amigos más cercanos. Cuando estamos reunidos nos sentimos más cómodos diciendo lo que creemos que se espera o lo que es "políticamente correcto". No solemos decir lo que realmente creemos. "Revelarse a uno mismo" es difícil para la mayoría de las personas. No nos gusta exponernos a nosotros mismos. Nos enseñan a desconfiar de los extraños. Cuando vamos a un pueblo pequeño nos sorprende la calidez de las personas y cómo somos tratados. Ser espontáneo y comunicarse con confianza es algo que resulta difícil en las grandes ciudades. Cuando vivimos en las grandes ciudades, la mayoría de las personas con quienes tratamos día a día son desconocidos y por eso desconfiamos.
La gente insatisfecha/ contenta tiende a alzar la voz. Observar la conducta visual y el tono de voz, postura y lo directo que se es al comunicarse. Entendiendo las tendencias de las personas, puedes anticiparte a sus necesidades. Hoy en día, nuestras vidas enteras quedan expuestas en Internet. Han surgido nuevas industrias a raíz de la interacción y comunicación vía redes sociales, Internet, Facebook MySpace, etc. y las redes sociales en general introducen en reto de leer a la personas sin escucharlas o tenerlas enfrente. Poniendo atención de cerca a los rasgos de los individuos, sus acciones y patrones, puedes descifrar de qué van, y eso te posibilita hacer entrega de lo que se necesita, hecho a la medida de tu audiencia específica. La mercadotecnia requiere de saber dirigirte a tu audiencia específica.
Aprender a leer a las personas lleva tiempo. Requiere de atención y enfoque para recopilar pistas y tener la paciencia para discernir patrones entre esas pistas. Necesitas poner atención a todo, tan seguido como puedas y de la manera más prolongada que te sea posible para desarrollar las habilidades de lectura adecuadas. Algunos tips:
-Fijarte en los libros que tienen las personas en los estantes.
-Fijarte en las fotografías que exhiben.
-Poder listar las licencias y/o diplomas que cuelgan en sus paredes.
-Ver qué objetos tienen en sus escritorios.
-Ver si usan alguna pluma en específico.
-Ver qué snacks consumen.
Ciertos detalles son los que nos ayudan a definir lo que una persona es. Las habilidades se desarrollan a través de la práctica. Vivimos leyendo a otras personas. Para leer a otros más efectivamente, es recomendable aplicar tu educación, tus poderes de observación y tu sentido común. Hay gente que de hecho vive de leer a las demás personas. Es importante observar y escuchar. Sin importar a qué te dediques, la calidad de tu vida dependerá en gran medida de tu calidad de elecciones en cuanto a la gente y por eso resulta útil aprender a predecir el comportamiento. A veces tenemos que aprender a leer a la gente después de darnos golpes en la vida.
La empatía que sientes hacia otros te lleva a entenderlos mejor. Si se toma por separado, cualquier rasgo puede ser malinterpretado. Tienes que probar tus percepciones una y otra vez, verificar cuáles son confiables y cuáles no. Es importante no enfocarse en una única característica. Enfocarte en un único rasgo te puede llevar a conclusiones falsas. Las personas, sean lo que sean, son personas. Las personas revelan sus creencias y emociones de distintas maneras. Lo revelan a través de su apariencia personal, lenguaje corporal, entorno, voz, técnicas de comunicación y acciones. Puedes aprender a mejorar/realzar tu intuición y usarla a tu favor. Puedes aprender a hacer decisiones rápidas y sabias. Puedes aprender a evaluar las complejas características de las personas y sustraer patrones globales que forman esas características. El patrón es lo que realmente ayuda y predice la conducta.
Caemos en hacer juicios erróneos acera de las intenciones de nuestro jefe, la lealtad de un amigo, el sentido común de una niñera, etc. y repasamos el pasado en nuestra cabeza. Cuando lees mejor a la gente, puedes tomar mejores decisiones en tu vida personal. Puedes saber qué esperar. A veces, para aprender, tenemos que llegar a un punto de saturación en dolor y decepción en las relaciones personales, eso nos obliga a analizar. La actitud es critica. Concentrarse, observar a la persona, escuchar de cerca, observar cómo lucen y actúan, ayuda pensar cuidadosamente en eso que estás viendo y escuchando.
1) Pasar más tiempo con las personas es lo que te ayuda a aprender y a entenderlas.
2) Detente, observa y escucha. No existe sustituto para la paciencia y la asertividad.
3) Aprende a revelar algo de ti mismo. Para que otros te abran las puertas, tienes primero tú que abrirles las puertas a ellos.
4) Tienes que saber lo que quieres. Si no sabes qué buscas en la otra persona, es probable que termines decepcionado.
5) Entrénate para ser objetivo. la objetividad es esencial para leer a la gente, pero es la habilidad más difícil de dominar.
6) Empieza de cero, sin prejuicios o tendencias.
7) Toma una decisión y actúa acorde.
Cuando saben leer a la gente, las personas de ventas venden más y los clientes toman mejores decisiones. Los empleados prospectivos encuentran maneras más eficientes de aterrizarse en el trabajo que buscan. Cuando sabes leer a la gente, puedes escoger mejor a tus amigos, amantes, socios y entender mejor a los miembros de tu familia. Cuando sabes leer a la gente, te vuelves más sensible como amigo y más alerta como competidor. Leer a la gente es un asunto de saber qué buscar y qué escuchar, tener la curiosidad y la paciencia para recopilar información valiosa y entender cómo reconocer los patrones en la apariencia personal, lenguaje corporal, voz y conducta de la persona. Es tu curiosidad por las personas lo que te convierte en un lector efectivo. La empatía que sientes hacia otros te lleva a entenderlos mejor.
Las características de la vestimenta generalmente tienen menor importancia que el lenguaje corporal o signos como la risa nerviosa o los ojos furtivos. Para leer a la gente, tienes que aprender a buscar claves consistentes, si estás en el camino correcto, las claves tenderán a apuntar hacia la misma dirección. Se trata de encontrar patrones coherentes. El lenguaje corporal refleja y comunica aspectos de la persona que la persona podría no estar deseando comunicar. El lenguaje corporal suele revelar el carácter interno y las emociones tales como el miedo, la honestidad, nerviosismo, alegría, frustración y más. Cuando la apariencia personal y el lenguaje corporal resultan contradictorios, el lenguaje corporal es algo mucho más confiable. Las personas pueden manipular su manera de vestir pero no pueden manipular su lenguaje corporal. El lenguaje corporal también puede ser distinto de una cultura a otra.
Cuando se trata de tatuajes, entre más grande y llamativo sea el tatuaje, más revela la personalidad. Un tatuaje nos cambia por completo la percepción de una persona que considerábamos seria. Cuando todos tus amigos hacen algo, se vuelve normal que tú lo hagas. Muchas veces también hacemos cosas por encajar. Todas las modificaciones y operaciones en el cuerpo son claves para entender a la persona. Alguien que elige ponerse implantes de senos generalmente busca exaltar su sexualidad. Puede ser una mujer vanidosa y particularmente preocupada por lo que otras personas puedan decir y opinar. También puede significar que tiene éxito financiero.
Para lograr encontrar claves, tienes que escanear de pies a cabeza a la persona que tienes enfrente. Sin embargo, no debes juzgar a un libro o a una persona por su envoltura. Nuestra apariencia personal únicamente brinda claves. No adquieres una imagen global y circular de una persona hasta que no la has visto en distintos roles y distintas circunstancias. Tienes que haberla visto muchas veces y en muchas situaciones distintas. Entre más perspectivas tienes, más confiable es la imagen que te formas.
1. No interrumpas.
2. Sé empático, no condenes, discutas o juzgues.
3. Mantén una distancia física que sea cómoda.
4. Involúcrate pero no lo hagas de una manera demasiado intensa.
5. No dejes que tu lenguaje corporal impacte el flujo libre de la conversación.
6. No tomes fuera de contexto lo que alguien te dice.
Procura crear el entorno ideal para tus conversaciones. Puedes saber cómo se sienten otras personas simplemente observando su interacción. Sé paciente, deja que los demás se muevan a la velocidad en que se sientan cómodos. Si no obtienes la respuesta a la pregunta que estabas haciendo, repítela o parafraséala, pero pregúntala otra vez tan pronto como te sea posible. Si con todas las estrategias la persona se sigue negando a responder, lo que puedes hacer es soltar el asunto por un tiempo, esperar a que la relación madure más y a llegar a un punto en el que esa persona ya pueda sentirse cómoda hablando del tema contigo. Entre más difícil es que alguien te dé determinada información, más significativa puede ser dicha información.
Los tatuajes grandes pueden significar:
---Una necesidad de ser diferente
---Rebelión
---Inconformidad
---Una naturaleza bohemia o artística
---Ser miembro de un grupo o de una pandilla
---Tener un trasfondo socioeconómico de obreros
Si alguien decide ponerse un tatuaje que se note, usualmente indica que es inconformista e individualista. Puedes esperar de esa persona que tenga un pensamiento original y espontaneidad. También puedes esperar una actitud de que no le importe lo que los demás digan o piensen.
El piercing más aceptado a nivel global es el de las orejas de las mujeres, en este caso, no sólo es aceptado, sino esperado que las mujeres tengan perforadas las orejas. Si el hombre que trae aretes resulta ser un productor musical, puede que simplemente esté reflejando su industria. En cambio, si viene de una familia conservadora y de dinero, puede significar que es rebelde. Los piercings pueden ser interpretados como falta de profesionalismo y competencia (los piercings que no sean los de las orejas de las mujeres). En la cultura occidental así funciona aunque en otras sociedades puedan ser más relajados en cuanto al tema.
Los hombres que se ponen implantes de cabello generalmente hacen esfuerzos por aparentar menos edad. Les gusta aparentar que son jóvenes. Los implantes también pueden revelar obsesión por la apariencia. Cuando un hombre usa un estilo de cabello extremadamente estilizado -bien cortado, secado con secadora y spray- es por lo general parte de una imagen de "poder" que incluye ropa costosa, calzado y accesorios. El paquete está diseñado para proyectar éxito económico y generalmente indica vanidad, un ego grande, la preocupación de impresionar a otros. En nuestra cultura, es raro encontrar a un hombre que dedique tanto tiempo y esfuerzo a esto. El hombre que invierte tiempo en su cabello y en verse estilizado, por lo general es un hombre a quien le preocupa más el estatus, poder e imagen que el que sólo lo corta pero no lo estiliza tanto.
El cabello largo pero descuidado de una mujer puede indicar flojera, falta de voluntad, que no le importa su apariencia. El hecho de que una mujer se deje el cabello gris canoso puede significar que no le importa la edad, que se siente cómoda con su edad y que es una mujer práctica. Que una mujer occidental no se afeite las piernas o no retire su vello facial puede indicar que es rebelde, que es feminista, que es muy floja y le falta higiene personal o que está deprimida. Que una mujer occidental se deje el vello facial también puede indicar que en su familia no le dan mucha importancia a eso.
En una mujer, el cabello muy corto cuidadosamente cortado y que se vea chic puede significar una naturaleza artística. También puede revelar estar bien económicamente. Gastar mucho en un corte de cabello puede significar vanidad, necesidad de aceptación, preocupación por las percepciones de otros y posible inseguridad. El cabello dramáticamente corto puede ser un llamado de atención. El cabello largo de una mujer es asociado con la juventud. Una mujer que usa el cabello largo tiende a creerse sexualmente más atractiva. El cabello largo también puede indicar un espíritu bohemio. Dependiendo de la época en que te encuentras, el corte de cabello que elige una persona puede significar cosas distintas. Puede ser que alguien opte por determinado estilo de cabello simplemente porque considera que le queda bien y que se ve bien así. El cabello es una vía de expresión personal (el color, el corte, etc).
La apariencia física es sólo una de las muchas piezas de rompecabezas para leer a alguien; las cosas no siempre son lo que parecen. Las características ya apariencia física pueden tener más de un significado. Una misma característica puede tener incluso significados opuestos. La clave es identificar rasgos que apunten en la misma dirección para concluir que sí estás en el camino de lectura correcto. Lo que signifique cada rasgo depende mucho del grupo de pertenencia de cada persona.
Algunos de los elementos que hay que observar al momento de leer a las personas son los siguientes:
---Características físicas (cuerpo, cara, extremidades, piel, irregularidades físicas)
---Joyas, accesorios
---Maquillaje
---Accesorios en general
---Vestimenta
---Alteraciones del cuerpo
---Higiene personal
Cuando encuentras rasgos inapropiados en una persona, éstos pueden indicar:
---Que la persona busca llamar la atención
---Falta de sentido común
---El valor de la comodidad y de la conveniencia por encima de cualquier otro
---Estar tratando de demostrar que es espontáneo, rebelde o inconformista y que no le importe lo que opinen/piensen los demás
---Que no se le enseñó a vestir apropiadamente
---Ser centrado en sí mismo y desconsiderado hacia otros
---Estar tratando de imitar a alguien a quien admira
---Que no tiene la vestimenta adecuada para la ocasión
Si la apariencia o conducta de alguien parecen inapropiados, toma nota de ello pero no te apresures a brincar a conclusiones. La joyería y accesorios de una persona pueden revelar mucho acerca de su religión, hobbies, alma máter, nivel socioeconómico, gusto y más. La manera de vestir puede apuntar a cierto sistema de valores o estilo de vida. Sin embargo, muchas veces los accesorios y la manera de vestir únicamente reflejan lo que la persona quiere proyectar conscientemente. El lenguaje corporal provee información básica. Vale la pena poner atención a cualquier rasgo que se desvíe del patrón (tanto en apariencia personal como en acciones). El atuendo tiene que ser apropiado para la ocasión. La conducta de la persona se mide conforme a lo que usualmente se considere apropiado en sociedad. Medir la conducta de otras personas comparándola únicamente con la tuya lo único que lograría demostrar es que esa persona no es igual a ti.
La mayor parte de nuestro lenguaje corporal se encuentra fuera de nuestro control. La mayor parte de las personas no es consciente de sus reacciones físicas hacia el mundo que los rodea, y la menor cantidad es aún la que logra controlar esas reacciones. Las expresiones faciales, abrir y cerrar los ojos, cruzar las piernas y ponerse nerviosos son cosas que las personas encuentran muy difíciles de reprimir. El lenguaje corporal generalmente revela el carácter interno y emociones tales como el miedo, honestidad, nerviosismo, alegría, indecisión, frustración y más. A veces la apariencia y el lenguaje corporal apuntan en la misma dirección, a veces apuntan en sentidos opuestos. Lo importante es que mantengas abiertos tus ojos y tu mente.
Es muy importante observar todo lo que puedas de la apariencia personal de alguien porque no solamente expresa la imagen que esa persona intenta proyectar, sino también proyecta de manera no-intencional información que las personas no necesariamente quieren que tú sepas, como un hombre vestido de traje que proyecta seguridad pero tiene todas las uñas de las manos mordidas. La apariencia personal es lo que provee el material para las primeras impresiones y las primeras impresiones normalmente son muy difíciles de cambiar. Tenemos que poner atención a todo, desde la ropa, el corte de cabello y los accesorios. La apariencia y el lenguaje corporal pueden revelar mucho pero rara vez son confiables predictores de la conducta humana. Sólo resultan útiles para predecir el comportamiento cuando se les suman otros rasgos importantes.
No siempre hay una clara distinción entre apariencia y lenguaje corporal. Algunos rasgos proporcionan más información que otros. El nivel socioeconómico, sumado a la satisfacción que la persona siente respecto a su propia vida, casi siempre revelan más de esa persona que cualquier otro rasgo. Debes darle importancia a la información que te revele el nivel socioeconómico y satisfacción de la persona con respecto a su vida.
El vocabulario limitado te permite darte cuenta de que la persona no es tan importante ni tan poderosa. Si observas a la persona, puedes darte cuenta de si en realidad suele vestir como se está presentando ante tus ojos viendo que tan cómoda se siente con esa ropa. La gente se puede sentir incómoda cuando se viste de una manera que no es la usual para ella.
Las primeras impresiones son muy difíciles de cambiar. Tienes que ir modificando la impresión conforme vas adquiriendo nuevas informaciones. Tienes que seguir poniendo a prueba tu primera impresión, someterla a un examen. Recuerda que cualquier comportamiento inusual que encuentres es importante. No confundas un estado mental temporal con una forma de ser permanente. Pregúntate si el rasgo que brinca ante tus ojos está libre de elección, control o destino. Los rasgos voluntarios revelan lo que le gustaría ser a la persona o cómo le gustaría ser percibida en determinado momento y cambian rápidamente. Los rasgos no voluntarios permiten profundizar en la psicología de la persona y tienen un efecto más permanente en sus creencias y emociones. Los rasgos voluntarios de la manera en que la persona quiere ser vista son rasgos que cambian rápidamente, no son tan confiables. No todos los rasgos equivalen a las mismas revelaciones.
Leer a la gente únicamente comienza con las observaciones. Para tener una impresión completa de la persona, forzosamente tienes que sumar la nueva información que vas adquiriendo a tus primeras impresiones. Las primeras impresiones tienen una mayor carga emocional que la información que obtenemos más adelante. Alguien que se rehúsa a hacer contacto visual en Estados Unidos puede ser percibido como deshonesto. En otras culturas, la falta de contacto visual se traduce como sumisión.
Las decisiones son tan buenas como la información en que están basadas. Cuando la información es incorrecta, probablemente la decisión que se tome con base en ella también sea incorrecta. Tienes que buscar los patrones y no las características aisladas. Tienes que empezar por algo y eso es la primera impresión pero de ahí vas sumando.
El éxito personal o profesional no puede medirse en una escala absoluta. El éxito financiero se mide a la luz de las expectativas personales. Todo depende de las expectativas de la persona. Las personas que alcanzan sus metas tienden a creer en su responsabilidad personal, tienden a ser más compasivas, dan apoyo, se mantienen en paz consigo mismas y los demás y son optimistas. También tienden más a perdonar, trabajar duro y son industriosos. Las personas que no alcanzan sus metas frecuentemente optan por la mentalidad de víctimas. Son rápidos para culpar a otros de sus errores, amargarse, enojarse, ser negativos, pesimistas y vengativos. Generalmente son menos trabajadores y más críticos y cínicos que los que sí logran sus metas. El grado de satisfacción que siente una persona de su propia vida habla mucho del resto de sus rasgos.
Las personas que siempre tuvieron cubiertas sus necesidades tienden a ser más generosas. El lado negativo de las personas que siempre han visto cubiertas sus necesidades es que todo les ha sido dado y entonces les puede faltar empuje y caer en ser más materialistas y egocéntricas. Cuando crecimos con constantes críticas, tendemos a ser más juiciosos e intolerantes. Cuando somos tratados con cariño y comprensión, nos volvemos más cariñosos y comprensivos. Cuando como niños experimentamos prejuicios, nos volvemos suspicaces y a la defensiva. El dinero no es el único requerimiento de un niño ni la única necesidad que hay que satisfacer.
Otro de los factores clave para predecir la conducta de alguien es su grado de satisfacción con la vida. No parece tan obvio pero siempre influye en la manera en que piensa una persona y en cómo trata a otros. El trasfondo socioeconómico siempre es clave para predecir la conducta de las personas. Generalmente el nivel socioeconómico de una persona tendrá gran impacto en su visión de la vida y en su conducta. La gente que sufrió avidez desarrolla una mentalidad de retenerlo todo incluso cuando logra el éxito. Se vuelven personas duras y pueden ser inseguras, poco consideradas, tacañas, intolerantes, defensivas y no dispuestas a revelar mucho de sí mismas. Como tuvieron que luchar tan duramente por sobrevivir, tienden a ser más vivas y a creer que el fin justifica los medios. El lado positivo de las personas que sufrieron carencias es que tienden a ser más enfocadas, trabajadoras, dedicadas a lograr sus objetivos. Las personas que siempre tuvieron cubiertas sus necesidades tienden a ser más confiadas, seguras, generosas, tolerantes, perdonan y son más abiertas. La gente que cae en el extremo negativo de la escala de la compasión tiende a ser más crítica, intolerante, no perdona, es dura, punitiva y centrada en sí misma. Tienden a ser más juiciosos, impetuosos e inclinados a actuar antes de tener toda la información. Generalmente los motiva ver qué pueden obtener.
Dependiendo de su nivel socioeconómico, la gente siempre va a tener una visión distinta de la vida. Nuestra actitud hacia la vida varía mucho dependiendo de qué tanto se vieron satisfechas nuestras necesidades (físicas y emocionales) de niños. Generalmente los padres que están bien económicamente logran atender mejor las necesidades de los hijos. Los padres que se encuentran luchando por salir adelante económicamente tienden a descuidar más a los hijos. Aún así, existen excepciones donde los padres atienden bien las necesidades emocionales de los hijos aunque les falten recursos económicos.
Las mujeres tienden a ser más compasivas que los hombres. Los adultos mayores tienden a ser más conservadores que las personas jóvenes. Para identificar a las personas conservadoras, hay que identificar su "background" más que su edad. La experiencia de una persona es lo que dicta su visión de la vida. El grado de compasión de una persona puede definir en gran medida cómo se comportará y cómo actuará. Entre más cerca está la persona al extremo en la escala compasiva, más tiende a ser generosa, justa, sincera, afectiva, gentil, orientada hacia la familia, perdona y es compasiva. Las personas compasivas tienden a darle a otros el beneficio de la duda y son más pacientes que las personas frías. Las personas compasivas suelen tardar más en la toma de decisiones que los que no son compasivos pero es porque generalmente buscarán hacer lo justo y lo correcto.
Alteramos nuestras características no-elegidas conforme vamos madurando. Tienes que enfocarte en aquellos rasgos o características que más probablemente puedan predecir el modo en que una persona piensa y se conduce. Algunas características son más consistentemente reveladoras que otras. Ningún rasgo o característica significa lo mismo cuando se trata de personas diferentes en circunstancias distintas. Sin embargo, hay tres elementos que te dan "insight" de cualquier persona, todo el tiempo:
1. Compasión
2. Contexto socioeconómico
3. Satisfacción con la vida
La manera en que las personas eligen gastar su dinero dice mucho acerca de sus prioridades, sus creencias y sus valores. Si alguien invierte tiempo, dinero y energía en algo, probablemente es porque eso es importante para esa persona. Sólo teniendo el contexto de la persona se puede determinar por qué actúa como actúa. Nuestro modo de actuar, vestimenta, joyas y accesorios cambian conforme cambian nuestra configuración y circunstancias. Hablamos de manera distinta con nuestro jefe y nuestros viejos amigos de la preparatoria. Hablamos de manera distinta con nuestros clientes. Cuando estamos identificando patrones, es muy importante tomar en cuenta que éstos fluctúan constantemente. Si los tomas por separado, lo más probable es que no logres detectar la verdadera personalidad.
Las buenas personas a veces hacen cosas malas y las malas personas a veces se portan como ángeles. Al momento de leer a la gente tienes que tomar esto en cuenta. Este concepto aplica para todos los adultos. No debes de confundir un comportamiento ocasional o sentimientos ocasionales con un rasgo permanente de la personalidad. Los episodios aislados usualmente no revelan un estado mental permanente. Cuando buscas patrones, tienes que aprender a distinguir si lo que estás viendo es en realidad un episodio aislado.
Nuestras percepciones de la vida se ven moldeadas en gran medida por cómo funcionan nuestros cuerpos y cómo se ven. Ciertos rasgos los tenemos desde el nacimiento. El camino que eliges en la vida puede revelar mucho de tu personalidad. Muchas veces nuestros rasgos característicos reflejan traumas de la niñez. Suele pasar que cuando sufriste de niño por condiciones de pobreza te obsesiones con el éxito en la edad adulta.
Cualquier cosa inusual es usualmente importante para entender a la gente (cosas inconsistentes con los patrones usuales de una persona). Incluso una pequeña desviación en el patrón de conducta normal de alguien puede dejar expuestas sus prioridades. Las desviaciones te dan un "insight" del carácter de una persona. Las acciones aisladas pueden ser más reveladoras que los rasgos aislados. La mayor parte de las personas son criaturas de rutina y se mantienen dentro de sus rutinas a menos que algo, un suceso específico, los obligue a cambiar. Debes poner atención a los cambios en las acciones cuando ya conoces las rutinas de las personas.
Cuando te quedas únicamente con la primera impresión, por lo general te quedas con una impresión equivocada acerca de la gente. Conforme conoces más a la persona, puedes tener un conocimiento más acertado de sus patrones de conducta. Hay patrones de conducta complejos que solamente logras conocer ya que la relación con la persona ha evolucionado. Toda relación evoluciona y profundiza. Dependiendo del rol que juega una persona, sus acciones adquieren distintos significados. Por ejemplo, si es Halloween, no tiene nada de malo que vayas por las calles disfrazado de pirata. No puedes hacer un juicio si únicamente cuentas con una pieza del rompecabezas. El significado de cualquier rasgo depende en gran medida de qué tan grande, pequeño, intenso o sutil es. Es una cuestión de grados. Si no conoces el trasfondo de una persona, resulta difícil catalogar su comportamiento. Nunca olvides que las primeras impresiones son únicamente eso, primeras impresiones. El reto es seguir examinando tu primera impresión de alguien manteniendo una mente abierta conforme pasa el tiempo, obtienes más información y más oportunidades. Si no conservas eso en mente, puedes caer en pasar por alto otras claves que apuntan hacia otra dirección.
Constantemente debes contrastar la nueva información que vas obteniendo con lo que era tu primera impresión. Siempre encontrando patrones a desarrollar. Tienes que revisar tus primeras impresiones y complementarlas con las nuevas claves que vas obteniendo de la persona. Mantenerte particularmente alerta a la información que no concuerda con tu primera impresión. Una vez que la gente se ha formado una impresión acerca de alguien, tiende a resistirse a cambiar de opinión más adelante. Cuando te quedas únicamente con la primera impresión, por lo general te quedas con la impresión equivocada acerca de la gente.
1. Empieza con los rasgos más sobresalientes de la persona y conforme obtengas más información ve si esos rasgos son consistentes o inconsistentes.
2. Considera cada característica a la luz de las circunstancias, no de manera aislada.
3. Busca los extremos; la importancia de una característica puede ser un asunto de grados.
4. Identifica las desviaciones del patrón.
5. Pregúntate si estás observando sólo reflejos de un estado mental temporal o de una cualidad permanente.
6. Distingue entre rasgos que se pueden elegir y rasgos que no se pueden elegir. Algunas cosas pueden cambiarse y otras no.
7. Dale especial importancia a ciertos rasgos altamente predictivos.
Tienes que empezar por algo, así que comienza por los rasgos más trascendentes. Muchas veces nos lleva meses o incluso años conocer a una persona. Tienes que aprender a ver el bosque y no únicamente los árboles. Ninguna persona es enteramente consistente, la mayoría de las personas es una mezcolanza de pensamientos frecuentemente conflictivos, valores y conductas. Pero sin importar que tan compleja sea una persona, los patrones de conducta surgen de sus aparentes inconsistencias. Nadie es enteramente consistente. Para leer bien a una persona, necesitas aprender a ver el "big picture". Tenemos que encontrar el patrón o patrones que divulgan el carácter de una persona. Al evaluar a una persona, tienes que encontrar tantas pistas como te sea posible. Entre más importante sea el rol o la responsabilidad que le vas a dar a una persona, más tiempo debes tomarte para evaluarla. Para decidir intimar con una persona, es mejor tomarte el tiempo necesario para evaluarla bien.
Podemos aprender mucho de alguien por sus amigos, familia, compañeros del trabajo, conocidos. Generalmente puedes saber como se sienten terceros respecto de una persona simplemente observando su interacción. Si otros lo tratan con respeto, deferencia, miedo, se intimidan, com amor, humor, amistad. Las respuestas de una persona a tus preguntas puede revelarte mucho de sus prioridades. Al saber qué es importante para tu jefe, puedes predecir su conducta. Amenazar a alguien o hacerle "bullying" tiene que ser tu último recurso. Si la obtención de la información es importante para ti, no te rindas aunque no la obtengas a la primera. Antes de hacer una nueva pregunta, debes dejar que la persona termine. No es recomendable interrumpir.
Una de las estrategias más efectivas es hacerte totalmente responsable de las fallas en la comunicación asumiendo que tu pregunta no fue tan clara. Puedes decir que no recuerdas esa información que ya te dio o reconocer que no entendiste bien la respuesta y pedir que lo explique otra vez. Esto únicamente es recomendable cuando las otras técnicas han fallado. Cuando la persona no responde, lo que puedes probar como estrategia es regresar a algún tema con el que la persona se sienta cómoda para re-conectar con esa persona y de ahí regresar a la parte que es importante para ti. Es recomendable hacer preguntas abiertas cuando no tienes el tiempo limitado. Es recomendable empezar con preguntas abiertas y avanzar hacia preguntas enfocadas conforme vas avanzando. Entre mejor estén planteadas las preguntas, más confiable es la información que se obtiene con las respuestas. Tienes que pensar bien en tus frases. La ventaja de las preguntas abiertas es que permiten que las personas respondan con libertad. Que te den información de su perspectiva.
Las preguntas dirigidas dirigen la respuesta de la persona y pueden ahorrar mucho desperdicio de tiempo y energía. Las preguntas dirigidas son muy efectivas para obtener la respuesta de alguien que trata de evadir tu pregunta. En algunas ocasiones, las preguntas dirigidas pueden ser de gran utilidad precisamente porque dirigen las respuestas y las influyen. Hacen que la persona se enfoque en la importancia de un determinado tema. La regla cardinal es tener claro lo que sea importante para ti. Los grandes abogados saben hacer buenas preguntas. Los buenos abogados han logrado agudizar un sentido que les permite saber qué tipo de preguntas funciona mejor en determinadas circunstancias. Cada tipo de pregunta es más apropiada en determinadas circunstancias que en otras. Las preguntas abiertas sirven para "calentar" la conversación y permiten conectar con la otra persona. Sin embargo, las preguntas abiertas dejan lugar para que la persona conteste de manera redundante y acabe por evitar la pregunta. Tienes que "calentar" la conversación antes de llegar de lo general a lo específico y hacer preguntas muy personales. En términos generales, si quieres obtener una respuesta confiable por parte de alguien, no permitas que piense mucho en la respuesta que te va a dar.
Tienes que planear tus inquisiciones antes de sentarte a platicar con la otra persona. Tienes que planear desde antes las preguntas para lograr realmente obtener la información que necesitas. Cuando haces una planeación previa, logras hacer preguntas más precisas. Cuando planeas desde antes tus preguntas, te puedes concentrar más en las expresiones faciales y lenguaje corporal de la otra persona, en lugar de estar pensando en la siguiente pregunta que harás. Esto hace que la conversación sea no sólo más informativa, sino también más espontánea.
Cuando eliminas distracciones, quedas preparado para un cándido diálogo ininterrumpido. Las expresiones faciales pueden resultar muy útiles al momento de querer leer a las personas. Tienes que colocarte frente a la persona para recibir la información de su rostro. Muchas veces las personas enojadas y los borrachos pueden decir cosas que en verdad no creen. Para tener una discusión exitosa, elige tu tiempo cuidadosamente. No forces a alguien que se encuentra muy ocupado a sentarse a hablar contigo. Estará desconcentrado, distraído y no tendrá una actitud de respuesta hacia tus necesidades. La progresión normal de la comunicación entre dos personas se mueve de lo general hacia lo específico, de lo casual a lo significativo, de lo impersonal hacia lo personal. Esto se puede lograr en minutos.
Existen muchas maneras de averiguar si una persona es compasiva. Podemos observar cómo trata la persona a los cajeros, meseros y otros que se encuentran en posiciones de servicio. Cuando las personas están en su territorio, sienten mayor control de la situación. Cuando las personas están frente a una audiencia, la audiencia tiende a sacar lo peor de la gente. Cuando una persona es confrontada frente a otros, puede responder a la defensiva o sentirse avergonzada. Nunca sabrás qué habrían revelado de sí mismas si le hubieras hecho las preguntas personales en privado.
Cualquier objeto que se encuentre entre tú y tu interlocutor puede interferir en la conversación, incluso un podio. Si quieres tener una conversación no constreñida con alguien, elimina los obstáculos que se encuentren entre ustedes. Incluyendo los escritorios de oficinas. Mantenerte detrás de tu escritorio te permite mantener control de la situación. Incluso los lentes de sol son un obstáculo entre tú y la otra persona.
Si quieres que alguien se relaje y se abra contigo, lo mejor es verla en su oficina, en su casa o en donde esa persona elija. Cuando quieras ser tú quien se sienta más cómoda y en control de la conversación, haz que la otra persona vaya a tu territorio. Cuando un jefe regaña a un empleado, generalmente lo hace dentro de su propia oficina. Cuando se dan malas noticias, es mejor elegir el propio territorio para reforzar la propia autoridad. Cuando las personas se encuentren en tu territorio, serán más cuidadosas, estarán más en guardia, a la defensiva y menos dispuestos a revelarse a sí mismos que estando en su propio territorio. Sin embargo, tú tendrás mayor control. A todo mundo le avergüenza discutir asuntos personales en público. Es mejor no cuestionar a las personas cuando se encuentran frente a una "audiencia".
No hay nada que genere más confusión que el decir determinadas palabras en un contexto y querer trasladarlas a otro cuando las interpretas. No todos los errores son freudianos ni inculpan. La conversación ideal es la que ocurre cara-a-cara puesto que puedes ver la emoción en el rostro y la tensión del cuerpo. Cuando tienes enfrente a la persona, puedes recolectar pistas como el que huela a alcohol, a medicamento o se encuentre sudando. Ciertos entornos hacen que las conversaciones fluyan mejor. Otros entornos matan las conversaciones y las dificultan, por ejemplo, no discutes la vida personal de alguien durante un concierto. Si tienes que discutir algo importante, es mejor esperar a estar en el lugar y momento adecuados. El mejor entorno depende de qué es lo que tienes que discutir y con quién.
Generalmente no obtienes respuestas a menos que reveles también tú algo de ti mismo. Incluso aunque preguntes muy buenas preguntas. Tienes que elegir tus revelaciones cuidadosamente y expresarlas en el momento correcto. Cuando dudas de qué tanto revelar, es mejor que reveles menos. Si revelas demasiado de ti mismo demasiado rápido, puedes asustar o ahuyentar a la otra persona.
Mucha gente no es precisa con las palabras que utilizan al expresarse. Para realmente comprender las palabras de otra persona, las tienes que colocar en el contexto más amplio que puedas. Eso incluye mucho más que las palabras que se incluyen en una oración. También incluye quién las dijo, cuando, por qué, donde y hacia quien las dijo. También hay que tomar en cuenta cuáles emociones pueden haber influido en que eso se dijera.
El silencio absoluto del interlocutor puede ser desconcertante cuando tocamos temas significativos o importantes. El contacto visual es una gran herramienta para desarrollar intimidad y confianza. Sin embargo, demasiada compasión también bloquea la confianza. Factores como el asentir con la cabeza, aproximarte hacia adelante atentamente, mantener el contacto visual y sonreír, ayudan a mantener la línea de la conversación positiva. Cuando realmente estamos disfrutando una conversación, hacemos cierto uso del lenguaje corporal, gestos y ademanes. El estímulo no-verbal es muy poderoso. Cuando te quedas totalmente callado, la otra persona te puede percibir como que estás siendo grosero. El ángulo en que colocas tu cuerpo es algo que también comunica. Si quieres obtener respuestas reales y confiables por parte de la otra persona, no debes manipular las respuestas con tu lenguaje corporal.
Para leer adecuadamente a una persona, es necesario mantener la espontaneidad de la conversación. Cuando interrumpes a la persona, rompes el mood. Hay quienes interrumpen la conversación volteando al otro lado o haciendo gestos o movimientos. Tienes que aprender a poner atención y esperar a que sea tu turno. Si quieres que alguien deje de confiar en ti, sé juicioso, argumentativo y con actitud de superioridad. Tienes que resistir la urgencia de criticar o corregir. Invadir el espacio personal de la otra persona hace que se sienta incómoda y que se distraiga. Puedes juzgar qué tan cómoda se encuentra otra persona por su lenguaje corporal. Cuando te acercas demasiado y abusas del espacio, la otra persona se pone tensa. La primera regla de una escucha efectiva es no interrumpir. Es imposible escuchar bien cuando estás hablando o planeando qué vas a decir después. Incluso cuando alguien se está ventilando, es mejor quedarte callado y dejar que termine y que "saque eso de su pecho". Con eso puedes aprender bastante. Siempre podrás ya que haya terminado regresar a corregir, retar o disputar y tal vez incluso termines estando de acuerdo. Es más probable que alguien escuche tu punto de vista cuando ya haya terminado de externar el suyo.
Si alguien está disperso, escucha un rato, a menos que tengas algo que disparar. Cuando alguien divaga, puedes determinar qué es importante para esa persona, o tan lo menos saber qué tiene en mente en ese momento y puedes adquirir un "insight" de la manera en que hace asociaciones entre un evento y otro. Cuando interrumpes a alguien, lo descarrilas, aunque la interrupción sea leve. Puedes tratar de crear el mejor entorno posible para la conversación. Es útil saber los secretos para una escucha efectiva. A menos que aprendas a realmente escuchar lo que la otra persona responde, todos tus cuestionamientos pueden volverse una total pérdida de tiempo. Aprender a escuchar es mas difícil que aprender a hacer preguntas relevantes. Tienes que aprender a escuchar lo que la otra persona realmente te responde.
Los adultos tienden a escuchar más cuidadosamente a los niños que a otros adultos. Damos por hecho que a los niños les cuesta trabajo explicarse a sí mismos. Tendemos a mostrar esa misma cortesía a los adultos mayores. La ventaja de haber estado leyendo incorrectamente a las personas es que siempre podemos comenzar de nuevo y hacerlo de manera correcta conforme comienza un nuevo día.
Cuando las parejas llevan mucho tiempo juntas, ya no se ponen tanta atención, sienten más confianza para hacer reclamos y les da igual sentarse en mesas que hacen ruido alrededor. Dejan de ponerle tanta atención al otro. Cuando las parejas llevan mucho tiempo juntas, dejan de hacer preguntas significativas, dejan de tener una mente abierta hacia las respuestas, acusan, niegan, discuten. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de hacer preguntas significativas y escuchar cuidadosamente las respuestas -cuando queremos. El problema es que nos volvemos flojos, dejamos de intentar cuando ya sentimos familiaridad y confianza. Nunca se llega realmente a entender a la gente a menos que sepas hacer buenas preguntas y escuches las respuestas. Si no entiendes a la persona, será muy difícil predecir su conducta o saber cuáles son sus necesidades.
En una primera cita, las personas tienden a poner toda su atención en el otro. Buscan lugares callados y hacen muchos gestos que indican comprensión e interés. Hacen un extenso intercambio de información. Cada uno escucha atentamente a lo que el otro dice y rara vez interrumpen. Su lenguaje corporal refleja entusiasmo, empatía y curiosidad. Sinceramente quieren aprender, entender y ser entendidos por el otro.
Evita tomar decisiones cuando estés emocionalmente cegado, necesitado, con miedo o a la defensiva. Asegúrate de haber recopilado tanta información como te sea posible. Haz una lista de las posibles consecuencias positivas y negativas de tus decisiones más importantes. Toma una decisión, después actúa acorde a ella. No permitas que tu propia indecisión o las acciones de los demás controlen tu destino. En determinado momento tienes que tomar una decisión o llegas a una "parálisis de análisis". Muchas personas fallan al momento de actuar porque simplemente no pueden tolerar el dolor emocional de tomar una decisión o la incertidumbre de una decisión difícil.
Es mucho más fácil cambiar la manera en que piensas tú de una persona que cambiar la manera en que esa persona piensa. En los momentos en que hayas recolectado toda la información posible y todavía no estés seguro, tendrás que tomar una decisión:
1) Haz contacto: comunícate personalmente o por teléfono cuando te sea posible y no olvides que quieres formarte una imagen de la otra persona, tienes que permitir que esa persona te eche un vistazo a ti. Tienes que involucrarte en la conversación sin caer en ser intenso.
2) Ten claro lo que estás buscando: Si no sabes hacia donde vas, lo mas probable es que termines en otro lugar. Entre más claro tengas qué es lo que realmente necesitas, quieres y esperas de otros, te puedes enfocar más claramente en obtener eso.
3) No seas víctima de los "atajos de pensamiento".
4) No "compres" cuando "tengas hambre".
Si una relación no funciona, la decisión de no cambiarla es una decisión de permanecer en ella. Si no estás seguro de una relación, pregúntate: "Si estuviera soltero y conociera a alguien exactamente como la persona con quien estoy, ¿me gustaría involucrarme en una relación con esa nueva persona o seguiría buscando?". Evalúa objetivamente la nueva información que encuentres disponible. A veces postergamos las decisiones porque nos engañamos a nosotros mismos para creer que la persona que nos ha decepcionado va a cambiar. Esto sucede con parejas de novios, amistades y esposos.
Nuestros "músculos" para leer a la gente se atrofian por falta de uso. Si te quieres convertir en un mejor "lector de gente" tienes que hacer un esfuerzo consciente para entablar una relación con otras personas. Tienes que trabajar los músculos atrofiados aunque te puedas sentir torpe o vulnerable. Para practicar y desarrollar tus habilidades sociales, empieza por darte cuenta de cómo y cuando haces contacto personal. En lugar de mandar mensajes o correos, es mejor llamar directamente por teléfono. Tienes que ir aumentando el contacto personal poco a poco. Poco a poco te vas sintiendo más cómodo con el aumento de contacto. Mucha gente se cierra cuando haces confesiones inapropiadas. Para entablar relación tienes que dar información de ti, puede ser de algo que te guste o no te guste pero no dar información comprometedora. Tienes que hacer un "calentamiento" para que la conversación poco a poco se desenvuelva. Conectar no necesariamente significa tener una discusión de 10 minutos con todo mundo, puede ser simplemente hacer contacto visual, sonreír y comentar del clima. Es ahí donde la confianza y la comunicación comienzan.
Entre más tiempo pases leyendo gente, más sencillo se vuelve. Las habilidades sociales se vuelven automáticas y naturales con un poco de práctica. Con fuerza de voluntad y persistencia, podemos agudizar nuestros sentidos. Experiencia, contacto y práctica son lo que vuelven automáticas las habilidades. Escuchar las palabras cuidadosamente y la manera en que éstas son pronunciadas, ver cómo aprietan las manos al saludar. Tomar nota con todos tus sentidos y todo el tiempo. Observar adecuadamente a las personas es algo que lleva tiempo.
Las respuestas rápidas generalmente son erróneas. Pregúntate qué información puede ayudarte a tomar mejores decisiones y después dedícate a recolectar dicha información. Los jueces no deciden un caso hasta que toda la información no ha sido presentada. No puedes tomar decisiones sabias con respecto a la gente cuando tomas decisiones de manera prematura. Para ser exitoso, tienes que ser paciente. Las claves siempre están ahí, el problema es que no les prestamos atención. Información incorrecta o incompleta lleva a conclusiones incorrectas. Antes de leer efectivamente a las personas, tienes que recopilar información acerca de ellas. Cuando lees a una persona, por lo general esa persona también quiere la oportunidad de leerte a ti (das algo a cambio). Para obtener respuestas honestas, es necesario que fomentes que las personas te tengan confianza.
La mejor manera de fomentar la confianza es revelar algo de ti mismo. Cuando las personas fallan en estar atentas, pueden lamentar las consecuencias. La información crítica está disponible para ti, siempre y cuando pongas atención. La gente se siente más cómoda estando cerca de ti cuando de alguna manera puede leerte. Conforme aumenta su nivel de comodidad, se abren más contigo. Si quieres tener una imagen clara de la otra persona, también tienes que permitir que ellos te echen un vistazo. Esto resulta igual de útil en un jurado y en un lunch casual. Si no sabes hacia dónde vas, probablemente terminarás en un lugar diferente. Rara vez nos tomamos el tiempo para evaluar las características de un amigo casual.
Muchas veces nos involucramos emocionalmente sin haber analizado bien a la otra persona y después resulta difícil cambiar la relación. Si no estamos conscientes de nuestras propias necesidades y no hemos decidido qué es lo que queremos en un amigo, jefe o profesional a quien pagamos, es difícil culpar a esa persona por decepcionarnos después. Tienes que aprender a evaluar en términos de tus necesidades a largo plazo, no dejarte deslumbrar por lo que estás viendo en ese momento. Ver la relación bajo la luz de tus necesidades a largo plazo. Puedes comparar a tu candidato real con el candidato ideal que tengas en mente. Tener en mente las cualidades que te gustaría que la persona tuviera. No le haces un favor a nadie cuando te pones a fingir que tienes prioridades y necesidades distintas a las que verdaderamente tienes. Tienes que aproximarte a tus necesidades y prioridades con la mayor honestidad posible. Una vez que tienes claro qué es lo que estás buscando, es mucho más sencillo que sepas si ya lo encontraste o no.
No puedes leer a las personas con exactitud a menos que las veas objetivamente. Como regla general, casi siempre, entre más importante es una decisión en tu vida, más difícil resulta mantenerte siendo objetivo. Tenemos una tendencia hacia tomar decisiones basadas en que tan doloroso o placentero va a ser algo para nosotros en determinado momento. Es fácil ser objetivo cuando se trata de un conocido pero es muy difícil cuando se trata de tu hermano. Tendemos a buscar la solución que nos resulte más sencilla y que menos nos confronte porque nuestras emociones nos ciegan para ver el marco grande o la realidad a largo plazo. Cuando la verdad se vuelve amenazante, tendemos a cegarnos.
Cuando los hijos tienen problemas de drogas, los padres quedan cegados y les cuesta trabajo aceptarlo y verlo. Es parte de la naturaleza humana cerrar los ojos a las cosas incómodas e inquietantes, en inglés le llaman "cognitive dissonance" o disonancia cognitiva. A veces nos cuesta trabajo aceptar lo evidente ("delusional thinking"). La verdad es muy difícil de ver, especialmente cuando no queremos verla. Aunque es difícil, podemos superar nuestra tendencia a ignorar los hechos que no nos gustan. El síntoma de la disonancia cognitiva es que una persona se rehuse a aceptar lo obvio. Aunque es difícil, podemos superar nuestra tendencia a ignorar lo obvio.
Existen cuatro estados mentales que nos llevan a perder la objetividad (si evitas tomar decisiones estando durante alguno de estos cuatros estados, es más probable que seas objetivo):
1) Compromiso emocional
2) Necesidad
3) Miedo
4) Estar a la defensiva
Todos nos hemos enamorado, hemos tenido amistades, hemos sentido desprecio e incluso hemos odiado a algunas personas durante nuestras vidas. Estos sentimientos tienden a nublar nuestra objetividad. No nos gusta pensar enfermas a las personas que amamos y tampoco nos gusta ver cualidades en las personas que odiamos. A la mayoría de las personas no les gusta el cambio. Tenemos un compromiso emocional con nosotros mismos de mantener las cosas tal y como están para nuestra propia seguridad y conveniencia. La corriente que nos empuja hacia mantener el "status quo" también deforma nuestra objetividad al momento de decidir transformarlo. Por eso mismo los terapeutas aconsejan no tener intimidad sexual hasta que se hayan establecido bien el respeto, confianza y amistad dentro de la relación.
Una vez que el poderoso factor sexual entra en la relación, tendemos a pasar por alto incluso los defectos básicos de la otra persona. Para entonces puede que ya vayamos en camino hacia el desastre emocional. No siempre puedes tomar decisiones cuando estás emocionalmente vulnerable, pero si estás consciente de los inconvenientes, puedes esquivar muchos de ellos. Cuando estás en situaciones que te presionan a dar una respuesta particular, pierdes objetividad. El resultado puede ser que tomes una mala decisión y luego no quieras reconocer tu propio error aunque resulte obvio más adelante. Cuando tu mundo laboral y personal se colisionan, traes los compromisos emocionales de un mundo al otro. Cuando mezclas placer y negocios, puede que las cosas salgan bien, pero lo más probable es que caigas en leer mal a la gente. Cuando mezclas placer y negocios o más probable es que busques evitar confrontaciones y mantener felices a todos.
Una vez que las personas comprometen su punto de vista de manera pública, son reacias a cambiarlo. El orgullo, la soberbia y el miedo a admitir que se equivocaron se interponen en el camino. No anuncies tus sentimientos hacia alguien hasta que hayas recopilado suficiente información y estés seguro de lo que vas a decir. Si te encuentras a ti mismo evaluando a alguien con quien sientes un compromiso emocional, lo mejor es que estés consciente de que tu objetividad probablemente ha sido disminuida. Sé consciente de tus emociones, tómate un poco más de tiempo para llegar a conclusiones. Pregúntate cómo verías a la persona si no te encontraras tan cerca de la situación. Es una buena técnica para eliminar la influencia de tu compromiso emocional.
Tomamos decisiones equivocadas basadas en estar necesitados. El mejor ejemplo de esto son las relaciones de "rebound". La necesidad también lleva a empleadores a contratar al primero que atraviesa la puerta o tomar el primer trabajo que te ofrecen. Lo mejor es no ir al supermercado cuando tienes hambre; cuando tienes hambre, todo se ve tentador y acabas comprando cosas que ni necesitas. Considera los cursos de acción alternativos antes de seguir adelante. Muchas veces es mejor encontrar una solución temporal y decidir una permanente más adelante. Las soluciones temporales te dan el tiempo suficiente para hacer una elección sabia sobre tu elección a largo plazo.
"The person who wants the deal the most, gets the worst deal"
Muchos psicólogos creen que nuestro principal motivador es el miedo -miedo arraigado en nuestro deseo instintivo de evitar pérdidas, dolor y muerte. Cuando sentimos una emoción tan fuerte como el miedo, es normal perder la objetividad. Nos da miedo terminar una relación porque tememos no encontrar a nadie mejor. Nos da miedo rechazar ofertas de trabajo pensando "¿qué tal que esta es la mejor oferta que voy a obtener?". No existe una píldora mágica para eliminar nuestro miedo y aclarar nuestra visión cuando evaluamos a las personas. Sólo podemos disminuir nuestros miedos cuando comprendemos mejor por qué es que los tenemos.
Entre más difícil es una decisión, más difícil resulta mantenerse objetivo. El miedo es la razón principal por la cual desarrollamos parálisis mental cuando tenemos que tomar decisiones. No podemos evitar vernos influenciados por el miedo. La mejor arma contra el miedo es el conocimiento. Cuando enlistas tus miedos, obtienes conocimiento de ti mismo y de tus motivaciones. La mejor manera de lograr dormir por las noches es saber que has hecho tu mejor esfuerzo, has tomado las decisiones más racionales y objetivas posibles. Tienes que aplicar la mayor objetividad posible a tu propia vida. A nadie le gusta ser atado o criticado. Perdemos objetividad cuando nos ponemos a la defensiva. Si tu trabajo o tu matrimonio son importantes para ti, lo mejor es no ponerte a la defensiva ante las críticas (de tu jefe o de tu esposo). Tu respuesta se vuelve más efectiva cuando sabes bien a qué estás respondiendo. Siempre hay un lugar y un momento adecuados para responder.
La única manera de ganar comprensión es bajarle a la actitud defensiva y abrir tu mente y oídos. A veces es mejor callar y escuchar. El siguiente paso hacia hacer lecturas es vaciar tu mente de estereotipos y otras formas de flojera mental que muchas veces sustituyen a la reflexión. Si quieres evaluar a las personas con exactitud, tienes que comenzar de ceros. Cuando tienes nociones preconcebidas, tu lectura de la persona pierde exactitud. Tienes que estar consciente de tus propios prejuicios. Juzgamos a las personas por su raza, sexo, edad, nación de origen, estatus económico o apariencia. Forzarte a ti mismo a reconocer tus inclinaciones prejuiciosas es la mejor manera de superarlas. Tienes que evaluar grandes cantidades de información acerca de las personas antes de lograr reconocer patrones confiables.
Tendemos a creer que las personas jóvenes respetarán a la autoridad menos que las personas mayores (prejuicios). Se requiere de un esfuerzo para hacer a un lado los juicios preconcebidos. Solemos estereotipar y tomar el "shortcut thinking" o pensamiento con atajos, la ruta más sencilla hacia una conclusión. Solemos pensar que si todo mundo compra un carro es porque ese es el mejor carro. En realidad, el hecho de que algo venda muy bien puede deberse simplemente a que se encuentra muy bien publicitado. Los "atajos mentales" también interfieren al momento de querer leer a la gente. Si no vamos más allá de nuestros juicios inmediatos, podemos estar equivocados. Hacer atajos para llegar a conclusiones acerca de alguien no es recomendable.
La tecnología ha creado barreras cuando se trata de leer a las personas. Potencial de malos entendidos mediante distintos canales de comunicación:
-80% email (corre electrónico)
-78% mensajes de texto
-71% letras escritas, cartas
-53% por teléfono
-37% cara a cara
Es mas fácil leer a otras personas cuando las tienes de frente. Páginas web como "Match.com", "Matchmoi.com" y "Zogo.com" permiten crear parejas en línea. Google ha abierto una caja de Pandora en términos de hacer la información accesible -especialmente la información de los individuos. Confía, pero verifica. Esa es la última validación de tu habilidad para leer gente. En Google ya puedes verificar a las personas. Ya es muy común que las personas stalkeen a sus ex novios, crushes o novios -u otros- en la Web. Las personas que te van a contratar ya pueden checar tu MySpace y Facebook para ver si sí te contratan. Es fascinante ver lo que las personas ponen en sus páginas de Internet. Algunas claves pueden sugerir las creencias, actitudes y posible conducta de las personas.